sábado, 3 de agosto de 2019

¿QUÉ ES EL ÉXITO?

Esta nueva entrada viene como consecuencia de varios hechos que se suceden en el tiempo y que a lomos de mi nueva MMR ("aquí arriba nada me estresa, nada me molesta, nada me perturba. Aquí olvido todo y me concentro en mí. Es mi lugar") parece que puedo dar forma, rellenar huecos y conectar unos con otros para intentar transmitir algo. No sé si voy a ser capaz pero vamos a intentarlo.

Uno de estos hechos es un vídeo de Toni Nadal que lleva por título "El valor del Esfuerzo". Este vídeo es una parte del examen de Educación Física de la convocatoria de septiembre. Tan sólo tienen que verlo y reflexionar por qué carajo es necesario que acudan a dicha convocatoria. Estoy seguro que los motivos para ello los tienen claros, pero yo también tengo claro que debo insistir en la tarea de recordárselo. Toni Nadal dice que: "el éxito no es ganar Roland Garros o Wimbledon, sino prepararse y esforzarse para tener opciones de poder hacerlo". Este curso es, con diferencia en 20 años, el que más alumnos tienen que acudir a septiembre. Por favor, si no habéis visto el siguiente vídeo, hacedlo porque realmente merece la pena.


Otra razón es el último artículo de Arturo Pérez Reverte para el XL Semanal, que unido a otro anterior, pone de manifiesto cuan importante es leer, "somos lo que somos porque leímos lo que leímos". Leer nos va a permitir enfrentarnos a lo que la vida nos depare de un modo más positivo y tener una visión más amplia de la misma, "no es lo mismo caminar sin libros que con libros en la memoria". En este último artículo cita varias frases de Joseph Conrad. Conrad es un autor polaco de nacimiento, exiliado a Inglaterra, que adoptó el inglés como lengua para expresarse. Murió en 1924, dato éste que me parece relevante por la siguiente frase que, a mi parecer, está muy de actualidad: "Toda pasión se ha perdido ahora. El mundo es mediocre, débil, sin fuerza. Y la locura y la desesperación son una fuerza".

Al leer esas palabras, otras de Rafa Martín Acero, pronunciadas en el discurso del acto de celebración de los 25 Años de la 6ª Promoción del Inef Galicia, vinieron a mi memoria: "vivimos en una sociedad en la que prima lo individual e inmediato". Y con esas, otras de Víctor Küppers en las que dice que vivimos por y para el éxito, que andamos por ahí con prisas como pollo sin cabeza: "queremos un libro que nos lo resuelva todo ya!, en 15 minutos" (me da que la lectura a la que Pérez Reverte se refería no era ésta).

Otra de las citas a las que Pérez Reverte hace alusión es la siguiente: "vivimos la vida como la soñamos, solos".

Bufff!. Con este panorama el cielo se ve demasiado gris. Es evidente que hay valores que se están perdiendo. Más que perderse, están en desuso. Es nuestro deber, de todos nosotros, revertir la situación. Con las cosas así, zapeando un día, me paro en una versión de la película Fama. Y de repente, el cielo comienza a despejarse y unos claros luchan por abrirse. Recordáis la serie Fama de los años 80. Aquella de una escuela de Arte donde tenían cabida músicos, bailarines, actores... Cada episodio comenzaba con unas palabras de la profe de danza, la Señorita Grant. Aquella que no paraba de "insistirle" a Leroy Johnson, al que tenía frito por "pesada", para que sacara lo mejor de sí mismo (que importante es tener a alguien a tu lado que confíe en tus posibilidades y aptitudes más allá de lo que tú mismo puedas llegar a hacerlo. Joseph Conrad!... no estamos solos) "Buscáis la fama, pero la fama cuesta. Pues aquí vais a empezar a pagar... con sudor".

La versión en la que me detuve zapeando es del año 2009. En ella, a modo de examen final, una alumna se sube al escenario y hace un alegato inspirador y emocionante sobre qué no es el éxito, y sobre todo, aquello que sí lo es:
"Hay muchas cosas que el éxito no es. No es la fama, dinero ni poder. El éxito es despertarse cada mañana tan emocionado por lo que tienes que hacer, que sales volando por la puerta. Es trabajar con gente a la que quieres. El éxito es conectar con el mundo y hacer sentir a la gente. Es encontrar un modo de unir a personas que no tienen nada en común salvo un sueño. Es irte a dormir sabiendo que has dado lo mejor de ti. El éxito es alegría, y libertad y amistad. Y el éxito es amor".

Para nada estoy de acuerdo con Joseph Conrad en que vivimos la vida solos. Eliud Kipchoge, uno de los más grandes del maratón y probablemente el más brillante en la actualidad, y que por lo tanto viene de un deporte individual, también lo tiene muy claro al afirmar que: "es más importante el 1% de todo el equipo, que el 100% que pueda dar yo". Y si esto mismo, lo extrapolamos a los deportes colectivos, habría que decir que ningún jugador es tan fuerte como todos juntos. JUNTOS, somos un colectivo unido y fuerte. Además de en la locura y la desesperación de una sociedad individualizada y en la que prima la inmediatez, la fuerza de verdad y el éxito están en la UNIÓN. "Soy uno con la fuerza, la fuerza está conmigo" (Star Wars).

En aquella gala por los 25 Años, Martín Acero nos dió una de las claves del éxito: ACTITUD.
Don Carlos Agrasar, padrino de la promoción. Carlos es de esa gente que con el Don delante imponen. Y sin él, impresionan de lo buena persona que es y de la huella que deja como profesor. Carlos, en su emocionado discurso, porque lo estaba de verdad, nos dió otra: ILUSIÓN.

Cafetería Cervecería Cotton Noia

Recuerdo que a raíz de aquel acto, tuve la necesidad imperiosa de escribir para soltar toda la emoción que me produjo ser parte de ese sentimiento enorme que supone integrar esa promoción o familia que perdura en el tiempo. A esas dos claves que se nos revelaron allí, me atreví a dar otra: AMISTAD.

Hay una cafetería en Noia a la que solemos ir mucho, porque cuando estás a gusto en un sitio repites. Tienen una pared empapelada con la frase de la foto. Y tanto de ilusión, como de actitud y amistad andan sobrados.

En Noia en verano, montan unas pistas de basket, voley y fútbol sala en la Alameda. Mi hijo pone el despertador para bajar a jugar. Mañana ocupada, y si no está día de playa, también la tarde. Con el paso de los días y el cansancio acumulado por las horas de práctica, una mañana dice que no baja, que está cansado. Razonable. Aire de sofá y un poquito de tablet. Al rato se levanta y dice: "me aburro". Se calza las zapatillas, agarra la pelota de baloncesto y: "bajo a las pistas, vuelvo para comer". A todos aquellos que sois padres, ¿es esto el éxito o no?.

Davila 2017.

El éxito nunca llega solo. Si queremos mostrar el camino e introducir a nuestros hijos o alumnos en la senda adecuada, hemos de ser ejemplos válidos y permanentes de esos valores. La actitud es el reflejo de lo que se ve. La intensidad, la concentración, el compromiso, la creatividad e imaginación, la ilusión, la amistad... todos son pilares sobre los que sustentar los cimientos del éxito.

Tampoco estoy de acuerdo con aquello de que vivimos la vida como la soñamos, entendiendo soñar como lo que se hace dormido. Cuenta Pérez Reverte que, tomándose una cerveza ensimismado en sus pensamientos sobre escenas vividas en los libros que se vuelven nítidas gracias a la lectura de los mismos, el capitán Marlow, personaje creado por Joseph Conrad, le dice: "Creías que era una aventura, ¿verdad?... Pero sólo era la vida". ¿Acaso hay aventura más enorme que la propia vida y sueños más grandes que aquellos que se sueñan despierto?. Cierto es que para navegar seguro y llegar a buen puerto hay que educarse y formarse para sortear las peripecias que nos vayamos encontrando, tarea para la cual la lectura se hace imprescindible. Si Pérez Reverte se tomara una cerveza con el tristemente desaparecido Andrés Montes retransmitiendo un partido de la NBA, éste le diría aquello de: "Arturo! La vida puede ser maravillosa!"

Casi terminando, llegamos a la sección que ya se está convirtiendo en un clásico de: Tengo un Amigo de Inef, jejeje. Ya sabéis que la amistad es una de las claves del éxito. Pues tengo uno que hace tiempo aparcó sus sueños por otros menesteres de la vida y con el tiempo los ha ido retomando. Éste le pega al piragüismo, y con pegarle me quedo corto porque deja remolinos que engullen a los rivales a su paso por todo río, mar o zonas con agua sensibles de ser navegadas en piragua. Y si el agua desaparece, piragua al hombro y hasta el próximo charco. Tal ha sido su dedicación, que ha alcanzado el éxito que provoca la satisfacción del trabajo bien hecho, de poder disfrutar con lo que a uno le gusta. Y de paso, ha alcanzado ese otro éxito que interesa a unos pocos y que se puede cuantificar en forma de medallas. Muchas, de todos los colores y en todo campeonato que uno se pueda imaginar. Grande Berni!!!!!.

Me gustaría dar una última visión de lo que el éxito es para mí y que estos días me toca muy de cerca por una situación particular y personal. El éxito es querer lo mejor para los que te rodean y ayudarles siempre a seguir evolucionando, incluso cuando tú ya no tienes la capacidad o los medios necesarios para hacerlo, buscando la mejor opción más allá de intereses egoístas y partidistas. Más aún si la persona implicada lo vale, va aprovechar la oportunidad que se le brinde y además se lo merece. Es lo correcto.

El éxito esta ahí afuera, todos los días y a todas horas de múltiples maneras. De ti depende acariciarlo.

Kevin Durant

 "El trabajo gana al talento cuando el talento se cansa de trabajar"




jueves, 13 de junio de 2019

¿QUIÉN ES EL MEJOR DEPORTISTA ESPAÑOL DE LA HISTORIA?

Doce!!!!!. D-O-C-E. Doce son los meses que hemos de esperar para que llegue Junio de nuevo y tengamos una cita con la final de Roland Garros donde, si hacemos caso a la profecía de Nico Almagro en 2008: "éste va a ganar Roland Garros 40 años seguidos; tendrá 65 años y lo seguirá ganando", veremos a Nadal jugando para intentar sumar su décimo tercer título en la tierra parisina. Sabéis eso que decimos cuando algo nos resulta tan increíble de: "si no lo veo, no lo creo". Pues yo lo he visto, todos y cada uno de los doce títulos, y por increíble que parezca, aún no me lo creo. DOCE!!!!!!.


En casa, e imagino que del mismo modo en otros muchos hogares, el domingo a eso de las tres conectamos con Eurosport para disfrutar de un gran partido de tenis. Luego de perder el segundo set, cuando Nadal comenzó a desplegar todo su repertorio en el tercero y en el cuarto y Thiem se vió desbordado, Alex Corretja lanzó una pregunta a la audiencia: "¿quién es el mejor deportista español de la historia?". El primer voto, y sin ánimo de desmerecer a nadie, lo dió el propio Corretja. Dijo que, para él y sin lugar a dudas, es Rafa Nadal.

Estoy totalmente de acuerdo con Corretja en que Nadal es el mejor...tenista español de la historia y uno de los mejores del mundo. A ese nivel todos; Federer, Djokovic, Borg, Wilander, Sampras, Agassi, McEnroe, Connors, Lendl, son el mejor en algún momento. Es imposible decir sólo uno. Y estoy de acuerdo también en que, probablemente, sea el mejor deportista español de todos los tiempos. Méritos no le faltan. Sin embargo, yo soy de la opinión que una lista de este tipo no se puede hacer. ¿Qué criterios debemos tener en cuenta para votar?. ¿Palmarés?. Es obvio que tiene que ser un criterio válido pero no el más importante, ni siquiera debe estar de los primeros.

En el Informe Robinson dedicado al tenista de Manacor, le preguntan si ha tenido miedo al fracaso. Nadal desvela que ha tenido unos episodios de ansiedad que no le permitían pensar y ejecutar con claridad: "por primera vez en mi vida he salido a una pista con sensaciones de miedo al fracaso, pero al fracaso no a perder sino a no poder jugar"


A finales de mayo pasado, en una rueda de prensa tras ganar el Masters de Roma ante Djokovic, le preguntan sobre como trabaja el aspecto mental para estar concentrado a tan alto nivel. En un sólo minuto lo explica de un modo tan motivante y tan fácil de entender que no puedes no inspirarte con sus palabras y entender el por qué de su éxito (para su tío, Toni Nadal, el éxito no es ganar Roland Garros, sino llegar a tener la opción de poder hacerlo). Acaba de ganar un Masters 1000 y termina diciendo: "es el momento de seguir trabajando". No dejéis de ver el siguiente vídeo.


Lo que vemos por la televisión es un resultado, el final de un proceso, la parte visible del lado oscuro de la fuerza. Y a mí, lo que más me interesa siempre es esa otra parte desconocida; el cómo, el por qué, para qué, con quién, cuándo, qué hace que un deportista se motive de esa manera y con ello sea ejemplo de motivación para tantos otros. Creo que es aquí donde radica la clave que hace que un deportista destaque sobre los demás. Los títulos, ¡tantos!, son la consecuencia de una serie de valores y principios sobre los cuales se asientan los cimientos que forjan y elevan sobremanera la carrera deportiva de una persona. Los dos vídeos anteriores reflejan, en mi opinión, el por qué Nadal podría, y sin duda es el mejor deportista español de la historia.
Los más grandes no juegan para ganar, juegan porque aman lo que hacen, juegan por competir y disfrutar con ello. Y si además de eso la victoria te sonríe, fantástico. Ganar podría ser una medida de que el entrenamiento ha sido bueno, que las cosas se han hecho bien. Y si pierdes haciendo las cosas bien, sólo te queda algo por hacer, felicitar al contrario porque ha sido mejor y, como bien dice Nadal, "es el momento de seguir trabajando". Cuando Nadal pierda en París, si es que eso pudiera suceder (ya sabéis, "si no lo veo, no lo creo") y él ha disfrutado y se ha sentido competitivo, estoy seguro que le dará la importancia justa que su propio nivel de exigencia requiera. Sólo pierden los que juegan para ganar. Los que juegan por amor al deporte, lo que quieren realmente es ser mejores la próxima vez. Nadal no puede perder en París porque ya lo ha ganado todo. 12, 13, 14...a quién le importa eso?.

Una vez más, sin ningún atisbo de duda, Nadal puede y merece ser el mejor deportista de la historia. Pero sigo sosteniendo que una lista de este tipo no se puede hacer y voy a tratar de explicar por qué.

Ese mismo domingo, mientras en la televisión vibrábamos con Rafa, en la tablet seguía las World Triathlon Series de Leeds. Otro imprescindible de nuestro deporte requería de mi atención. Javier Gómez Noya, el gran Javier Gómez Noya, daba una clase magistral más de entrega, esfuerzo, sacrificio, pundonor, humildad y honestidad. Se subía al tercer escalón del podio. Un gran "resultado" a la regularidad. Otro de los que no se esconden y siempre están cuando se les espera. Recordáis estas palabras:
"Conseguir el oro es el objetivo, el mío y el de todos, por eso yo no firmaría una medalla de bronce, porque me gusta disfrutar del proceso, del entrenamiento, de las competiciones previas, y tratar de buscar la excelencia deportiva. Yo lo que busco es, dentro de mis posibilidades, llegar a mi mejor nivel y plasmarlo en la carrera. Eso es  a lo que un deportista puede aspirar; el resultado depende de muchas cosas, por eso los deportistas tenemos que centrarnos en trabajar en nuestra preparación para llegar a tu mejor versión y tratar de plasmarla ese día en la gran competición".

¿Habéis visto el vídeo de la rueda de prensa de Nadal?. Creo que hay bastantes similitudes entre las palabras de Rafa y las de Javi.

World Triathlon Series. Leeds.

Terminadas ambas pruebas, con la emoción todavía en el ambiente y la tablet en la mano, me pongo a ojear el Marca y encuentro un artículo que lleva por título: "Ganar no es tan importante"
Esta frase me viene al pelo con el tema de hoy y con lo que intentamos transmitir desde este blog, que no es otra cosa que unos valores y principios que estos grandes del deporte representan y ejercen a la perfección. Una frase como esta sólo puede venir de otro crack, Kilian Jornet.

"Una carrera es mucho más que lo que sucede entre el pistoletazo de salida y el momento de cruzar la meta. Es más que el juego binario de ganar o perder...".
"Me considero un amateur cuando corro, porque es lo que amo. Voy a una carrera porque me gusta el deporte y un recorrido, no por hacer un puesto".

Las palabras de antes son de Kilian durante un compromiso en Madrid. A medida que transcurre el acto, y supongo que por el cariz que va tomando el discurso, acaban haciéndole una pregunta creo que inevitable: ¿Te da igual ganar?. Responde con celeridad y sin ningún tipo de duda dice: "Sí, más que el resultado lo que quiero es tener buenas sensaciones". Pasado un rato sopesa sus palabras y matiza: "antes decía que me daba igual ganar, porque a la llegada no le doy importancia al resultado, pero durante la carrera quiero darlo todo e intentar ganar. Soy muy competitivo y me gusta medirme a mí mismo".

"En una carrera todo se concentra en la llegada. En proyectos de montaña sientes una satisfacción más profunda, va desde la planificación, imaginarte si es posible, la preparación, la realización..."

¿Habéis visto el vídeo de la rueda de prensa de Nadal y leído las palabras de Goméz Noya?. ¿No os parece que hay bastantes similitudes entre las palabras de Rafa, las de Javi y las de Kilian?.

Kilian Jornet "ganando" su novena Zegama.

En el Informe Robinson que realizan para conmemorar el décimo aniversario del programa hay un par de frases al inicio que merece la pena dejar aquí reflejadas.

"Los buenos deportistas se inspiran a si mismos. Los más grandes inspiran a otros". Tú le preguntas a alguién que practique deporte, cualquier deporte, a quién admira y a quién le gustaría parecerse, y un gran porcentaje de gente te dirá que a Rafa Nadal. Y de todos los motivos que puedan esgrimir para explicar el por qué de su elección, estoy seguro que su extenso palmarés será el último de todos ellos. Por eso es el mejor deportista de todos los tiempos, porque ha calado hondo con su actitud y compromiso en la pista y fuera de ella. Pero exactamente por eso mismo también Javi y Kilian son los mejores. Que afortunados somos de tener tantos mejores deportistas de la historia.

"Los que se esfuerzan por ir más lejos, descubren lo lejos que pueden llegar". Esta frase, además de otras cosas, me da para pensar en formular una pregunta o dos. ¿Cuándo es lo suficientemente lejos?, y a raíz de esto, ¿Cuándo puede uno entrar a formar parte del elenco de personas merecedoras de optar al título de mejor deportista?. De un tiempo a esta parte cada torneo que Rafa gana, además de enumerar las bondades de su juego y de su fortaleza mental, recordamos su edad. 33 años y 6 días tenía el domingo. 18 grandes. A sólo dos de Federer y con cuatro años menos. Parece que le estemos diciendo que espabile que ya le queda poco. Gómez Noya, en su vuelta a la distancia olímpica en Bermuda hizo segundo y el comentarista no se cansó de repetir que tenía 36 años ya. Kilian lo tiene un poco mejor pues "tan sólo" tiene 30 primaveras. Que me decís de Pau Gasol, 38. ¿Deducimos de todo ello que para entrar en la lista hay que ser entonces un poco "viejo"?. Como dice Fito en su tema Entre dos Mares: "tantos homenajes por personajes muertos. Primero el puñetazo, luego el monumento"
Entonces Carolina Marín o Marc Márquez, que sólo tienen 25 tacos, ¿los dejamos entrar en la lista o les damos todavía unos añitos de margen a ver de que son capaces?.

Leyenda: "hechos sobrenaturales, naturales o una mezcla de ambos, que se transmiten de modo oral o escrito de generación en generación tendiéndose a exagerar con el tiempo". Aquí sí que los podemos incluir a todos. Rafa ha hecho cosas excepcionales y con su honestidad las ha disfrazado de normales. Hemos comenzado la entrada hablando de Nadal y la terminamos hablando de Rafa. Cuando la humildad es una seña de identidad, no puedes evitar cierto grado de familiaridad. Es lo normal. 

Tengo un compañero de Inef. Otro diferente, no el de la última vez. Lo cierto es que tengo muchos y muy buenos. Yo no soy de presumir demasiado por nada, pero he de reconocer que estoy orgulloso de poder hacerlo por este motivo. El caso es que a Jorge le gustaba mucho todo lo que tuviera que ver con las volteretas, mortales, saltos, piruetas. Se esforzó mucho por ir un poco más lejos y un día se dijo: "¿y si esto que tanto me gusta se lo enseño a otras personas?. Quizá les guste también y entonces podríamos montar una buena". Y la montó!. Creó un grupo de Gimnasia Acrobática y le llamó Flic Flac. El proyecto creció y le nombraron seleccionador nacional. Hoy todavía sigue intentando descubrir lo lejos que puede llegar. ¿Sabéis cómo lo hace?. Esto es lo mejor, inspirando a otras personas para que el día de mañana puedan llegar a ser el mejor deportista español de la historia como hoy lo es Rafa, y Javi, y Kilian, y Pau, y Ángel Nieto, y Carolina Marín, y Mireia Belmonte, y Manel Estiarte, y Marc Márquez, y Fernando Alonso, y Lydia Valentín, y Carlos Saínz padre, y Rafa Pascual, y David Cal, e Indurain...todos!!! son el mejor deportista español de la historia. 

Grande Jorge!!!. Es el momento de seguir trabajando.



viernes, 10 de mayo de 2019

ENTONCES SI PIERDES, ¿NO HAS GANADO NADA?

Dicen que el segundo es el primero que empieza a perder. De ello, podemos deducir que ganar es el objetivo último y más importante en una contienda deportiva. Sin embargo, en mi opinión ganar no es tan importante, aunque es evidente que nadie juega para perder. Por lo tanto, podemos dar por supuesto que la victoria sí es un objetivo lícito. Pero entonces si pierdes, ¿no has ganado nada?. Como buen gallego vamos a decir que, depende.

Llegados a este punto, quizá tendríamos que diferenciar entre el deporte de élite y profesional, donde existen muchas variables que sí hacen de la victoria algo indispensable, y las categorías inferiores o de formación y el deporte aficionado, donde aprender y disfrutar con ello es lo verdaderamente esencial. De todos modos y en ambos casos, yo creo que el objetivo, por encima del resultado, es competir, aprender con la contienda, ser un poquito mejores mañana y mucho mejores tiempo después (tomándonos a nosotros mismos como referencia), disfrutar con lo que hacemos y no hacerlo simplemente porque se nos dé bien. Ganar tiene que ser una consecuencia del trabajo bien hecho y como tal ha de ser algo secundario.

Tengo un compañero de Inef, David Gil Porteiro. Es el presidente de la Asociación FranGil que lucha por la donación de médula ósea y sangre del cordón umbilical. Hace muy poco ha publicado un libro: "Un regalo de vida. La historia de 700". En el grupo de whatsapp que compartimos los de la sexta promoción del Inef Galicia, nos anunciaba el acto de presentación del libro y nos decía que, la publicación del mismo no era un fin, sino un medio más dentro de las numerosas actividades que organiza para dar visibilidad a la lucha contra la leucemia. Entre las numerosas muestras de apoyo y felicitaciones que comenzaron a llegar, hay una que casa perfectamente con el tema de hoy. Es una cita de Bertolt Brecht que dice: "Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles".
David es de esas personas imprescindibles y muy necesarias. Es de esas personas que hacen lo que hacen por convicción y porque es lo correcto. Es de esas personas que compiten cada día sin esperar una victoria o un premio a su labor. Es de esas personas para las cuales lo importante no es ganar, sino que lo más importante es que otras ganen la batalla de la vida. Es de esas personas de las que te sientes orgulloso, y como lo conoces, te enorgulleces todavía más. Gracias David por tu labor y por ser como eres. Un referente.

David Gil. Presidente Asociación FranGil.

Volviendo al aspecto deportivo, hay un claro ejemplo que ilustra perfectamente, a mi entender, la opinión de que ganar no está por encima de competir. Mira tú por donde que también se llama David y ésta es su última temporada como profesional del tenis. De hecho se despide en el Mutua Madrid Open como antes hizo en el Conde de Godó  de Barcelona. Y lo hace de la mejor manera posible, la misma de la que ha hecho gala durante toda su carrera deportiva, compitiendo y dando caña en la pista. David Ferrer se retira porque las lesiones ya no le permiten competir como a él le gusta.
David Ferrer luchó un día y fue bueno. Siguió luchando y fue mejor. Cada vez que saltó a la pista lo hizo intentando ser lo mejor que podía, compitió durante toda su carrera y con el tiempo se volvió imprescindible. Es un ejemplo de actitud, entrega, compromiso y conducta en la pista independientemente del resultado. Su manera de jugar y de entender el deporte, de competir, no cambia porque el marcador sea adverso o favorable. Ha disfrutado, disfruta! con lo que hace. 
En una entrevista a Manolo Santana le preguntan si Ferrer es el mejor tenista que no ha ganado ninguno de los cuatro grandes torneos. La respuesta de Santana es que: "ha tenido la mala fortuna de convivir en el tiempo con Nadal, Federer, Djokovic y Murray".
Todo jugador que ama lo que hace quiere medirse a los mejores. En el último Godó, Ferrer cayó eliminado contra Nadal. Sus palabras tras el partido fueron: "me voy de la mejor manera posible, jugando contra el mejor y sintiéndome competitivo en la pista". Nadal atesora en su extenso palmarés 3 o 4 Godós y algún que otro Roland Garros conseguidos ante Ferrer, y precisamente por ello tienen más valor, porque se los ha ganado a un tío que ha competido de tú a tú. Y en el caso de Ferrer, cuando "pierdes" contra los mejores habiendo dado todo lo mejor que llevas dentro ese día, nunca se puede considerar una derrota. Ambos ganan. 
¿Y si la fortuna la han tenido Nadal, Federer, Djokovic y Murray por haber convivido en el tiempo con tenistas de la calidad de Ferrer que los han obligado a esforzarse en ser cada vez mejores?.

Me repito, ganar no puede ser el objetivo. Es una consecuencia del trabajo bien hecho, de aquello por lo que sientes pasión. Y hay tantas maneras de ganar!!!. Unos amigos nos regalaron un imán para la nevera. Tiene una frase cuyas letras comienzan en tamaño grande y a medida que vas leyendo el tamaño va decreciendo: "Lo importante es ver aquello que resulta invisible para los demás".


Tenemos que ser capaces de ver más allá de lo que refleja la clasificación y valorar las cosas en su justa medida. La recompensa está en el esfuerzo y dedicación que pongas en la tarea y no necesariamente en el resultado. Claro que hay ejemplos contradictorios y por eso aquello del, depende. No hay más que ver a los jugadores del Madrid de fútbol esta temporada. Estos sí que han perdido y no han ganado nada porque no se han esforzado en la tarea. No hay posibilidad de lectura positiva aquí.

En el otro extremo encontramos unas palabras de Mario Mola tras ser octavo en los Juegos de Río: "he aprendido que no puedo obsesionarme con los Juegos. Fui consciente de que, a pesar de llegar en mi mejor estado de forma y haber hecho todo lo posible para llegar al cien por cien y estar en condiciones de poder luchar por las medallas, a veces hay cosas que se le escapan a uno y que no por eso hay que estar decepcionado".

Ayer, otro de mis ídolos, Craig Alexander, ganaba su segundo Ironman 70.3 en dos semanas. 45 años. ¿Realmente, alguno puede llegar a pensar que a este superclase, lo que le mueve y le motiva cuando se planta en la línea de salida es la victoria?. Yo apuesto a que es la pasión y el amor por el deporte y que, a pesar de la edad, se siente dentro de si mismo, competitivo. 



¿Habéis tenido la oportunidad de ver el campeonato del mundo de Larga Distancia en Pontevedra?. ¿Habéis visto la llegada de Pablo Dapena?. Ha llegado el segundo, el primero que empieza a perder. Yo creo que ha sido una de las victorias más importantes y emocionantes de su vida. No hay más que verle la cara de satisfacción y emoción, como se ha parado con su gente y con toda la gente de Pontevedra a celebrar esa victoria. Como diría Kilian Jornet: "Joder!, éste sí que ha ganado".


Pablo Dapena insiste una y otra vez en que gran parte de lo que él es hoy se lo debe a Javier Gómez Noya, que ha tenido la suerte de haber aprendido mucho a su lado. Que duda cabe que debe ser así. Pero Pablo, que tampoco te quepa la menor duda que eso es recíproco y va en ambas direcciones. Se llama "Compartir" y así todo sale y sabe mejor. Estoy seguro que ambos están hoy más contentos y satisfechos por la victoria del otro que por la suya propia. Javi y Pablo comparten muchas cosas: pasión por lo que hacen, entrenamientos, amistad, ciudad de residencia... ¿sabéis que más comparten?. Entrenador. Enhorabuena Carlos por la parte que te toca que no ha de ser poca. Y sí, también estamos orgullosos de ti.


Por cierto, gran postura de Pablo sobre la bici. Aunque creo que en este tema el mérito no es tuyo. Menuda Sexta Promoción del Inef Galicia!

Umana Centro Biomecánico



¡¡¡LOS BUENOS SIEMPRE GANAN!!!




domingo, 7 de abril de 2019

LOS BUENOS SIEMPRE GANAN

Los días de partido, cuando vamos en el coche de camino a disputar y disfrutar (si se deja) del encuentro (como podéis ver hablo en plural porque es una actividad que hacemos en familia a pesar de que el único que juega es el "PEQUE") siempre ponemos música que nos motiva. La motivación no necesariamente tiene que venir por el mensaje que pueda transmitir, que también, sino simplemente porque toca esa tecla que nos activa de algún modo y llegamos animados y con ganas de marcha... de la buena. No tiene por que ser una canción "cañera" tipo "Thunderstruck", que por algo será que la ponen en el comienzo de la Zegama Aizkorri (maratón de montaña). Dice Kilian Jornet que sale calentito y preparado para todo lo bueno que la carrera le pueda deparar.


En ocasiones, canciones más "suaves", transmiten lo mismo pero de manera diferente. Al final, el resultado es idéntico y consiguen que te enchufes en la tarea de un modo positivo. Son canciones que no necesitan alzar la voz para conectar con tu yo interior que es donde, de verdad, reside la fuerza. Y "cuidadín" con dejarla salir porque te puedes encontrar en el coche cantando a viva voz y con la primera parte del calentamiento lista antes incluso de pisar la cancha de juego. Como el inglés que nos gastamos no es todo lo bueno que nos gustaría (aunque también nos arrancamos con él a veces) nos decantamos por temas en español: Héroes del Silencio, Manolo García, Radio Futura, El Último de la Fila, Caetano Veloso, y claro que sí, Fito o Platero.

Al cantar me puedo olvidar,
de todos los malos momentos,
convertir en virtud defectos.

Desterrar la vulgaridad,
aunque sólo sea un momento,
y sentir que no estamos muertos.

Y busqué en el fondo del mar,
en las montañas y en el cielo,
la manera de hacer realidad mis sueños.

Encontré en el corazón,
el mapa de los sentimientos.
Ya lo ves... no estaba tan lejos.

Cerca de las Vías, Entre dos Mares, Al Cantar... son canciones suaves pero que tienen una fuerza descomunal y que te dan un subidón de la leche. 

... Quieres ver el mundo,
mira, está debajo de tus pies.

Con el paso de los años,
nada es como yo soñé,
si no cierras bien los ojos,
 muchas cosas no se ven.

Las primeras estrofas son de "Al Cantar".  En el trayecto a uno de los últimos encuentros terminamos, todos en el coche, dándolo todo con esta canción. Prueba a cerrar bien los ojos y visualiza... en el coche no eh!.


Ese mismo día, durante el encuentro, me llega un audio de whatsapp de un buen amigo y entrenador de basket que escucharía más tarde. Ambas cosas, la música y el audio, hacen "clic" en mí y decido escribir sobre ello.

Con el paso de los años nada es como yo soñé. Bueno, no todo, pero lo cierto es que cada vez me cuesta más escribir sobre "mi manera" de entender el deporte. Y creo firmemente que, "mi manera", es la correcta. La razón es que, con más frecuencia, los tiros van por otros derroteros digamos que menos "sanos". Hay una obsesión enfermiza por ganar ya desde edades demasiado tempranas. Y ganar está bien pero, a estas edades, no es lo principal ni mucho menos lo más importante, y ni tan siquiera es el criterio que nos puede decir lo "buenos" o "malos" que somos. Para ello hay que tener en cuenta el contexto en el que competimos y tomarnos a nosotros mismos como referencia en la evolución deportiva.

Escuchar ese audio me produjo una sensación de satisfacción enorme. Por lo que dice y por la valentía de hacerlo en el contexto en que lo hace, aunque conociéndolo tampoco me sorprende en absoluto. Viene de alguien que, a su nivel, necesita la victoria como el comer, el resultado casi lo es todo. Pero sin embargo, no pierde de vista que, hasta llegar a ese nivel, todo requiere de un proceso. Todo lo que dice es acertadísimo tanto en la forma, como sobre todo, en el fondo y no puedo estar más de acuerdo con él de lo que ya lo estoy. Tampoco creo que me equivoque demasiado si aseguro que, más de uno se ofendería al escucharlo porque precisamente no entiende el deporte como sin lugar a dudas hay que hacerlo. En las siguientes líneas voy a tratar de hacerme explicar para que entendáis el audio sin escucharlo.

Mi hijo es infantil de primer año. Juega al basket y tiene la fortuna (la fortuna ya sabéis que no existe. Existen el talento y el trabajo, y no necesariamente en ese orden) de llevar un par de temporadas acudiendo a campus o jornadas de entrenamiento organizadas por la Federación Gallega de Baloncesto. Los chavales cuando acuden dicen que van con la selección. En la primera jornada de esta temporada con la generación del 2006, el entrenador se lo dejó muy clarito: no venís a la selección, no sois la selección. Venís a entrenar y disfrutar de la experiencia de estar con otros chavales del mismo nivel, algo que probablemente no tenéis en el día a día de vuestro club. Venís a aprender a ser mejores y lo buenos que podáis llegar a ser depende de vosotros. Aprovechadlo! Bien por él. Claro, conciso y acertado (os acordáis de la serie Fama? La profe de danza les decía: la fama cuesta, y aquí vais empezar a pagar). Así es como debe ser el deporte.

En otra ocasión, otro entrenador me dijo que el baloncesto es para los altos. Sí... pero no. Como en el anuncio aquel de Coca Cola; el baloncesto es para los altos y para los bajos, para los gordos y para los flacos, para los feos y para los guapos... el baloncesto es para los "buenos" que demuestran actitud y compromiso. Esos son los que llegan arriba.


Al comienzo de la entrada hablo de los días de partido. Me gusta más hablar de encuentros. Los partidos son encuentros donde nos juntamos con otras personas que tienen las mismas motivaciones ganas y deseos que nosotros, somos coleccionistas de experiencias que sumamos para mejorar y avanzar en el desempeño de la actividad que nos gusta, y que a algunos nos apasiona.

Tenemos, entre todos, que cuidar a los jugadores. Hay que alimentar sus sueños siempre con los pies en el suelo, premiando la actitud, el compromiso y su evolución deportiva. No podemos decirle a un niño que no puede mientras no sea él mismo quien nos lo diga. Y tampoco en ese momento. Del mismo modo que el jugador tiene que leer el juego y buscar la manera de ayudar al equipo del modo que éste lo necesite, nosotros como entrenadores o padres, tenemos que buscar la manera de hacer avanzar al jugador en la dirección correcta y no coartarlo por motivos físicos o técnicos. Hay que apostar por los buenos de corazón y no sólo por los buenos jugadores. Hay que cuidarlos.
Dile tú a un chaval que ha subido montañas, que ha bajado al fondo del mar y que ha tocado el cielo, que ha buscado hasta debajo de las piedras, que no puede. Macho, díselo tú porque yo no me atrevo. Me repito una vez más. Hay que premiar la actitud y el compromiso, y eso se refleja en la evolución deportiva del niño, no en los resultados. Hay muchas maneras de ganar y de perder y no todas son válidas.

Recientemente, en una gala deportiva, los nominados y los premiados posteriormente salían merced a una lista de méritos o resultados en la disciplina deportiva de cada uno. Me parece una iniciativa maravillosa pero falla en el fondo. No se tiene en cuenta el proceso, el día a día, las circunstancias particulares de cada deportista, el contexto competitivo en el que se mueve, los medios con que se cuentan, no se tienen en cuenta la actitud, ni el compromiso, ni la evolución, ni la trayectoria deportiva. Me gustaría que los premiados pensaran en los méritos que han hecho para ser merecedores de ese galardón, y que los jueces analizaran muy, muy bien, por qué a este sí y a este no. Si la respuesta es que soy campeón de esto y de lo otro, vamos mal. No puede ser todo sólo por una hoja de resultados. ¿Carolina Marín es Carolina Marín porque es campeona Olímpica, campeona del Mundo y campeona de Europa? ¿Y si no fuera todo eso a pesar de esforzarse lo mismo, le darían un premio a la excelencia deportiva por ejemplo?. No todo tiene que ser ganar y un extenso currículo de resultados. Dice Toni Nadal (tío de Rafa Nadal) que: "el éxito no es ganar Roland Garros o el US Open, sino tener la oportunidad de optar a conseguirlo".

A lo largo de la vida te vas encontrando con personas con las que puedes tener mayor o menor afinidad. Quería darle las gracias a algunas que resultan inspiradoras y hacen que, por ejemplo, te pongas a escribir cosas. Ese buen amigo y entrenador de basket es de esas personas que te generan la sensación de ole, ole y oooole cuando las conoces. Estoy orgulloso de como eres, de lo que haces y de los audios que mandas, jeje. Que te sirva de pequeño homenaje porque hay éxitos enormes para los que no dan premios ni medallas. Estábamos el otro día viendo una película en casa sobre deporte y salió el tema de las medallas. Me preguntó mi mujer dónde estaban las medallas de Campeón de España. Le respondí que en la cabeza y en el corazón, siempre están ahí.

Al vicepresidente de la Federación de Taekw... perdón, de Triatlón, por apropiarme de una frase suya para el título de la entrada. Apostemos por los buenos. "Los buenos siempre ganan". Gran deportista que siempre está cuando lo necesitas.

Y para finalizar al "PEQUE" de la casa por su actitud, compromiso, evolución deportiva y sobre todo evolución personal. Lo de "PEQUE" en mayúsculas es porque juega al basket y el baloncesto, como ya sabéis, es para los altos.

Hoy hemos sumado una experiencia más en el Trail de Noia. De nuevo en buena compañía y con la competitividad justa para disfrutar de la  mañana del domingo. Mañana, si el cuerpo aguanta... más.




sábado, 16 de marzo de 2019

ME ACOSTÉ CON UN SUEÑO Y ME DESPERTÉ CON UN PROPÓSITO

Hacía muchos años ya, desde el 2012, que no hacía mención a Julia Navarro. Una vez más vuelve a ser la causa, no la única, que despierta en mí la inspiración o la necesidad de escribir y plasmar con palabras pensamientos y reflexiones. En esta ocasión se lo debo a ella por unas palabras que no le pertenecen pero que abren, muy acertadamente en mi opinión y de ahí la idea de escribir, su libro "Tú no matarás". Son una mención de un poema de Constantino Cavafis, "Ítaca", perteneciente a la obra "El Resplandor del Deseo"

La otra fuente de inspiración es un pequeño extracto de una entrevista que en estos momentos ocupa el espacio El Deporte en Palabras (en la columna derecha del blog). Dicha cita hay que atribuírsela al gran Javier Gómez Noya que hace escasas fechas anunciaba su regreso a la corta distancia buscando un nuevo reto y una nueva medalla en Tokyo 2020. Tanto la introducción de Julia como la declaración de intenciones de Javi creo que, desde mi punto de vista, están relacionadas y versan sobre la misma cuestión que no es otra que, por encima de todo, disfrutar del viaje y la experiencia en la búsqueda de los objetivos que nos marquemos.

Triatlón Pontevedra 2004

Constantino Cavafis: Ítaca

"Si vas a emprender el viaje hacia Ítaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes
o al airado Poseidón no temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni al fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone".

Javier Gómez Noya al anunciar su vuelta a la corta distancia:

"Conseguir el oro es el objetivo, el mío y el de todos, por eso yo no firmaría una medalla de bronce, porque me gusta disfrutar del proceso, del entrenamiento, de las competiciones previas, y tratar de buscar la excelencia deportiva. Yo lo que busco es, dentro de mis posibilidades, llegar a mi mejor nivel y plasmarlo en la carrera. Eso es  a lo que un deportista puede aspirar; el resultado depende de muchas cosas, por eso los deportistas tenemos que centrarnos en trabajar en nuestra preparación para llegar a tu mejor versión y tratar de plasmarla ese día en la gran competición".

¡Que bonitas palabras!, denotan pasión y felicidad por lo que haces y satisfacción por el proceso que te lleva a lograrlo... o no. Mensajes como éste ya los habíamos puesto de manifiesto en múltiples ocasiones por aquí, de hecho es algo que propugnamos con vehemencia e insistencia. El viaje es lo bonito, y si tu objetivo es lícito y lo buscas de corazón, si haces las cosas porque te gustan y no únicamente porque se te dan bien, la presión que sientas en ello será la que tú te impongas y no la que te impongan los demás, con lo que los "demonios" que te puedan asaltar en el camino en forma de dudas o temores se mantendrán a raya porque la decisión es tuya, confías en ella y confías en ti. Que importante perseguir los sueños sin importar lo que otros piensen de ti. ¿Es bueno escuchar y tener más puntos de vista?. Por supuesto. Pero la decisión final ha de ser de uno mismo.

Hay una frase que me encanta y que vale para todos: "me acosté con un sueño y me desperté con un propósito" Siempre digo que a la hora de marcarte objetivos, estos han de ser grandes para que nunca los pierdas de vista. Y mientras te vas acercando, ve consiguiendo otros más pequeños que te permitan disfrutar el camino. Para mí, el único modo y desde luego el más bonito, de lograr alcanzar las metas, o por lo menos de intentarlo, es disfrutando siempre del viaje. Porque haciéndolo así, de un modo u otro, el objetivo lo alcanzas siempre. Incluso de maneras en las que ni siquiera habías pensado. En la entrada de ¿Por qué no gana Iván Raña el Ironman de Hawai? lo ponemos de manifiesto: "La gran mayoría de los atletas el día de la victoria son los más felices del mundo, es la recompensa al duro trabajo y además trae asociadas recompensas externas en forma de premios, sponsors... Iván, cuando gane en Hawai será el más féliz del mundo ese día, y lo habrá sido también los 364 días anteriores de entrenamientos que le han llevado hasta allí. Todos y cada uno serán la recompensa de disfrutar haciendo lo que hace".

A día de hoy me voy a aventurar a dar una respuesta, y lo voy hacer con otra pregunta: ¿quién piensa que realmente no ha ganado ya?.

En la Verdadera Belleza del Deporte, donde el protagonista es precisamente Gómez Noya lo repetimos una vez más: "El objetivo final en cualquier deporte competitivo de élite es ganar. La victoria es el final del camino. Sin embargo, todavía hay deportistas, que supeditan el hecho de ganar al modo de hacerlo. Lo importante para estos es el cómo se gana y el camino a recorrer para poder conseguirlo, sin menospreciar el hecho de ganar por si mismo que tiene su gran importancia, por supuesto".

Para terminar en Mejor de lo que era, con la colaboración de Antonio del Pino, exdirector de la revista Triatlón, dejamos esta reflexión: "Cuando mi hijo se dispone a disputar un partido de basket, lo último que le digo son sólo dos palabras: PÁSALO BIEN!!!. Ahora  voy a repetirme de nuevo: porque todo deporte es sobre todo un juego al que hay que jugar. Sin embargo, tan importante o más incluso que ese momento de jugar, es el viaje que te ha llevado hasta allí. Un viaje de esfuerzo, superación, sacrificio, disciplina, concentración, compañerismo, trabajo en equipo... Yo, en estos momentos no necesito de un destino, no necesito jugar. Lo volveré a hacer, seguro. Pero mientras tanto, no me canso de viajar cada día y de experimentar todos esos valores que el deporte aporta y que podemos extrapolar a la vida. Creo, como Antonio del Pino, que a los niños hay que enseñarles a viajar por el mundo maravilloso que el deporte representa. Hace un rato hemos llegado a casa de disputar un  torneo de basket con el CB Noia en Orense. El juego ha sido bueno, el viaje...fantástico".


Playa de A Guieira hace muchos, muchos, años.

¿Qué nos transmite esa foto?. A mí, que estoy ahí, me sigue ilusionando ver las caras de felicidad  de cuatro chavales, cambiándose en un Simca 1200 tras un exigente entrenamiento por las dunas de la Guieira. Está mal que yo lo diga pero, cuanta calidad junta hay ahí. Y digo hay, en presente, porque sé que no se ha perdido. De algún modo todavía está (y no me refiero a rodar por debajo de tres minutos volviendo de subir el San Lois. Eso ya no podemos hacerlo) porque fue una etapa en la que a través del atletismo aprendimos muchísimo sobre la manera de entender el deporte, la vida, la amistad, el compañerismo... Vaya proceso de aprendizaje tuvimos la fortuna de disfrutar!

Volvemos, una y otra vez, a ese tipo de motivación que mi buen amigo Antonio Pérez Caínzos, coach de Movistar Estudiantes, llama intrínseca. Ganar es una recompensa externa fruto de la pasión por mejorar, que la actividad en sí misma despierta en uno. Ese es el verdadero amor por el deporte.

Cuando Javi anunció su vuelta se abrió ese debate inevitable en torno a si se estaría equivocando. Que si la edad no es la adecuada, que si ya no es rápido, que luego de probar en larga distancia es difícil volver... Yo creo que no se equivoca. La temporada pasada necesitaba otro reto para ver si era competitivo y renovar motivaciones e interés. Vuelve porque le apetece (como Ketama, que en su vuelta a los escenarios lo hacen con el lema: nos juntamos porque queremos) porque se lo ha ganado y no necesita demostrar nada a nadie excepto a si mismo, porque nadie lo conoce tan bien como él se conoce y se sabe competitivo, vuelve por todas las razones que podamos enumerar y por ninguna de ellas... vuelve porque sí y porque ama lo que hace. Si a ello le unimos que a ilusión y ganas hay muy poquitos capaces de superarlo...

Cuando los Juegos de Río, le había prometido a Carlos (entrenador de Javi) una entrada en el blog tanto si ganaba como si no. La titulé "Ausencias", ya os imaginaréis por qué. En ella decía que nunca podría sentirme defraudado por su hipotético rendimiento. En caso de haber acudido a los Juegos, y no haber tenido el resultado que todos esperábamos, no podría estar defraudado porque sé que la preparación había sido buena con el objetivo de ser lo más competitivo posible. Estoy seguro que habría buscado la excelencia en la medida de sus posibilidades y eso es lo único que se le puede pedir. Incluso sin participar, para mí, ya había ganado: "no importa como estén los demás, importa como estés tú. Y si tú estás bien, los demás que se preparen".

Señores triatletas de las Series Mundiales, ¡¡¡Javi está de vuelta!!! Prepárense!.

Ya para casi terminar, vamos con la obligada referencia a Fito y su tema El Vencido:

"Dicen que estoy perdiendo el tiempo,
 en vivir deprisa,
 mi vida pasa como el viento,
 pero jamás sentí la brisa".

Finalizamos este viaje recordando a Víctor Küppers y su icónica frase que dice: "la importancia de saber que lo importante tiene que ser lo importante". Y que importante es la "PAUSA" que reivindica en estos tiempos de inmediatez. Que el camino sea largo. Párate! Interioriza las experiencias y hazlas sólidas! Disfruta el viaje!.




domingo, 10 de febrero de 2019

TOMA LA DECISIÓN DE AVANZAR

Esta entrada está basada en hechos reales. Cualquier parecido con la realidad no es casualidad  y las opiniones expresadas pretenden animar e impulsar a aquellas personas que se hallen en situaciones similares a tomar la decisión de avanzar.

Un poco "peliculera" me ha quedado la introducción esta vez, ¿verdad?. La cuestión es que esta entrada comenzó a gestarse debido a una situación en la que había que tomar una decisión ante una oportunidad que surge sin haberla buscado, pero que seguro podía resultar beneficiosa para mejorar el juego de la persona implicada. Sin embargo, las dudas iniciales de si seré capaz o no de sacarlo adelante, casi hacen que la aventura termine antes de empezar y lo cierto es que aún está arrancando. Pensándolo más tarde, me pareció una buena opción escribir sobre ello y mostrar  algunos argumentos que puedan ayudar a tomar una decisión lo mas adecuada posible. No pretende ser una charla motivacional aunque sí que podría tomarse como tal.


Es frecuente, demasiado diría yo, que equipos deportivos de diferentes disciplinas fichen a jugadores cada vez más jóvenes. Jugadores que ven como su vida cambia literalmente de la noche a la mañana: nuevas amistades, domicilio, compañeros, entrenadores... en ocasiones lejos del hogar. Muchas veces, la madurez del implicado no es la adecuada para lidiar con la situación y se ve desbordado por ella. La situación a la que me refiero no es una de éstas, es más de andar por casa y con sus circunstancias particulares, pero los miedos y dudas que surgen pueden perfectamente extrapolarse. El caso es que surgió la oportunidad de entrenar con chicos de dos categorías superiores e intentamos animar al jugador procurando hacerle ver que era una ocasión fantástica para él que no debía desaprovechar. Partimos de que es una actividad que le apasiona, así que como otras veces, lo animamos a intentarlo y sobre todo a disfrutarlo. Si sale bien o no, de momento, es secundario.

En una entrevista a Iván Raña para la revista Triatlón, le preguntaban: "¿qué es lo que cambiarías de tu carrera si pudieras volver atrás? Iván responde que hay cosas que sólo ves con el tiempo, que quizás antes escuchaba menos y que ahora me detengo a escuchar más a los que tienen más experiencia, no vayan a saber lo que voy aprender yo dentro de dos años"

Una de las cosas que intento transmitir a mis alumnos es que no pierden nada por escuchar a los que tienen más experiencia. Luego, cuando tomen su propia decisión, podrán hacerlo con algún punto de vista más a tener en cuenta en el que quizá no hubieran caído y el riesgo de equivocarse se reduce. Es un lujo poder aprender hoy lo que no te tocaba hasta dentro de dos o tres años. Decir que sí a ello denota interés, actitud y pasión por lo que haces. Vas a poder contar con recursos que crees que no están a tu alcance por juventud o inexperiencia, aunque confiando en tus posibilidades seguro que puedes conseguirlo. Y no, no se trata de acortar plazos en el proceso de aprendizaje, sino de ampliar el bagaje en cuanto a experiencia deportiva y social, experiencia que enriquezca un poco más el día a día y con el tiempo nos haga mejores. Cuando piensas a largo plazo, lo que el futuro te deparará no depende del futuro, sino de las decisiones que tomes hoy.

Aprender, mejorar... tiene que ser un reto que te saque de tu zona de confort y te obligue a hacer cosas para las que quizá no estés todavía preparado pero que con trabajo y dedicación te deje en el cuerpo la sensación de que estás cerca de conseguirlo, que es cuestión de ganas y de tiempo. Tiempo que es diferente para cada uno, pues no todos tenemos el mismo ritmo de aprendizaje ni tampoco las mismas ganas de aprender. No puedes pensar que ya lo haces todo lo suficientemente bien como para no tener que esforzarte en hacerlo un poquito mejor.

No tengas miedo a fallar. Sólo fallan los que lo intentan. No debes tener miedo a cometer errores, sino que debes tenerle miedo a saber que los has cometido y reincidir en ellos sin ponerle solución.
No tengas miedo a hacer el ridículo porque ello aumenta el amor propio y eleva la autoestima lo que se traduce en un afianzamiento de la confianza en uno mismo y con ello la confianza del equipo en ti. No dudes de aquello que sabes con certeza que sabes hacer. Puede que hoy no te salga, pero debes saber que para que haya días buenos es necesario que haya también días malos. No tengas miedo a perder, sino a no haber competido lo suficiente. Todo esto  no quiere decir que debamos volvernos egoístas y nos juguemos el trabajo de todo el equipo en jugadas sin sentido ni beneficio alguno.

Las victorias y las derrotas nos enseñan. Ambas. Yo creo que más las derrotas porque nos hacen "reflexionar" sobre aquello que hemos hecho mal para poder mejorarlo la próxima vez. Y no debes esperar, no lo dejes para más adelante, ponle freno cuanto antes y avanza al siguiente nivel. En las victorias, sin embargo, tendemos a pensar en aquello que hemos hecho bien pero que quizás podíamos  haber hecho mejor y al final sacamos menos conclusiones.
En ambos casos, disfrútalas como se merecen y nunca te quedes sólo con lo bueno de la victoria ni tampoco sólo con lo malo de la derrota. Como dice Fito: "ni del todo negro ni del todo blanco, entre los extremos siempre hay más espacio". De todo se aprende. En ocasiones, tanto en un caso como en el otro, a pesar de saber que hemos competido bien tendemos a buscar motivos donde tal vez la única explicación es que el rival ha sido mejor en ciertos aspectos del juego. Si es así, si sabes que has estado bien pero otros han sido mejores, acéptalo sin más. Relájate, disfruta y siéntete satisfecho... pero tampoco demasiado. Mañana será otro día.

Y sobre todo nunca digas lo dejo sin haberlo intentado antes. Y la simple, y difícil al mismo tiempo, decisión de intentarlo, ya te hace mejor jugador porque has dado un paso adelante, has tomado la decisión de avanzar.


Todo entrenador tiene que ser consciente que en un equipo va a tener 3 o 4 jugadores a los que no les gusta el deporte que practican y que lo hacen porque se les da bien y se ganan la vida con ello, 3 o 4 a los que sí les gusta y otros 3 o 4  a los que les apasiona. La diferencia entre todos ellos la marca el "talento" y sobre todo el "talante" (en una ocasión que salí a correr con los "veteranos", entre los cuales me incluyo, terminamos no recuerdo por qué razón, hablando del talento y el talante. Esa vez creo que aceptamos talante como la manera de hacer frente a las cosas, de la actitud con que se afrontan los retos o simplemente las situaciones cotidianas) Entendemos talante como las ganas de trabajar para llegar a ser lo mejores que se pueda. Hablamos de la actitud y compromiso necesarios para llevar a cabo una tarea digamos que con cierto grado de éxito. El talento, si es enorme, puede llegar a suplir en parte el trabajo necesario. Pero lo que no puede suplir es la función que te va a permitir ayudar al equipo en aquello que necesite en cada momento porque vas a estar mejor preparado para todos los aspectos del juego. El talento no hace eso, no abarca diferentes facetas ni consigue que seas un jugador completo. Alex Mumbrú,  gran jugador y entrenador novel del Bilbao Basket, habla así en una entrevista en Marca ayer sábado. A la pregunta de ¿qué no soporta de un jugador? responde lo siguiente: "no aguanto que sean vagos. Hay jugadores con mucho talento y otros con menos. Pero el talento empieza a funcionar como un elemento diferenciador cuando los dos jugadores van al cien por cien. Entonces gana el talento. Pero hay veces que un jugador que no tiene tanto talento se impone por ganas al jugador con talento que no ejerce". El talento es una capacidad y una responsabilidad que hay que demostrar.

En categorías inferiores sobre todo, se tiende a evaluar la actuación personal en base a los puntos que se meten, no se tienen en cuenta otros aspectos del juego. No hace mucho, saliendo de un partido que habíamos ganado con solvencia gracias a la labor grupal del equipo, unos padres (y con padres me refiero a ambos, al padre y a la madre) "reprochaban" a su hijo que no había metido ningún punto y que esa situación solía repetirse. Es cierto, el talento de este chico no reside en el aspecto anotador. Sin embargo, no fueron capaces de ver que todo el trabajo que lleva realizado esta temporada le ha hecho mejor jugador en otros aspectos injustamente valorados. A mi parecer hizo uno de los mejores partidos que le recuerdo en cuanto a pérdidas de balón, rebotes y labores defensivas; anticipándose en acciones que permitieron recuperar balones y lanzar rápidos contraataques. Cero puntos significaron esta vez un aumento de la autoconfianza que se transmite a la confianza que el equipo deposita en ti.


"Me dí cuenta tarde que te perdí por pensar que te tenía". Es un extracto de una canción de Fito y Fitipaldis titulada "Donde todo empieza". Aplicada al tema de hoy creo que podría explicarse de la siguiente manera: "nunca des por hecho que eres tan bueno como para no tener que trabajar, porque para entonces ya será tarde. Las oportunidades son para aquellos que las quieren".
Y para todos los que pensáis que alguien es tan bueno que parece no esforzarse en lo que hace, es que no sois capaces de ver todo el trabajo que hay detrás. Y lo hay. Los mejores no lo son por casualidad. Todo empieza en el trabajo. Cuanto mejor quieras ser, más has de trabajar. Y cuando algo falla se vuelve a donde todo empezó y se trabaja más.



Se ve que en este caso el talento no era suficiente. Quizá el de poco talento era el entrenador. En esa habitación soñó tan alto y luego trabajó tan duro que seguro llegó más lejos de lo que había esperado. De todos modos sólo es una historia. Una buena historia. De ti depende creértela o no.

Postdata:
Jim Jones, primer entrenador de Larry Bird habla así de él: "tenía el pelo blanco y era pequeñito, tendría ocho años. Callado, muy callado y tímido, aún es bastante tímido. Al principio no era fuerte ni rápido, pero a menudo ves a chicos como Larry. No era lo bastante rápido, no podía saltar pero comprendía el juego y eso es lo básico. Por eso yo nunca dejaría de creer en un chico hasta que él no me diga que no puede más, porque si te esfuerzas al máximo y quieres mejorar, puedes lograrlo".


ESFUÉRZATE SIEMPRE EN DAR LO MEJOR DE TI MISMO


domingo, 25 de noviembre de 2018

ACTITUD CON FUNDAMENTOS

Dentro de poco hará un año de la publicación de una entrada que lleva por título "El compromiso en los deportes colectivos". El motivo de la misma fue comprobar como ese compromiso y el esfuerzo y actitud necesarios para mantenerlo, se perdían. Eso, y no ser capaz de saber como podemos dejar de esforzarnos por ser mejores en algo que se supone nos gusta y a algunos, incluso les apasiona.


A día de hoy, casi un año después, una serie de situaciones hace que me vuelva a plantear el tema porque creo que el problema, en poco o nada ha cambiado. Como tanto oímos decir a los políticos en este país, el compromiso ni está ni se le espera. Por supuesto que las cosas pueden salir mal en ocasiones. Tenemos derecho a cometer errores, es más, debemos cometerlos porque es indicativo de que se intentan las cosas y no debemos tener miedo a fallar. Lo que no es de recibo es que esos errores se vuelvan repetitivos porque es indicativo de que no se está trabajando bien y demuestra falta de interés y de actitud. La actitud es la manera en que te enfrentas a las cosas, y tanto en la victoria como en la derrota, ésta ha de ser la misma. No cambia. Lo único que cambia es el resultado. Con ello no quiero decir que una buena predisposición te asegure la victoria pero ayuda, y mucho. ¿Sabéis a que más ayuda?. A irse para casa con la satisfacción de haber hecho las cosas bien, a haber competido o entrenado de la mejor manera posible y a mantener la motivación e ilusión necesarias para intentar hacerlo mejor la próxima vez. Una buena actitud mantiene la llama viva. En el polo opuesto, podemos ver que incluso a veces jugando mal y con una actitud nefasta, se gana. Pero no me parece éste el camino más adecuado. Con el tiempo ¿a dónde nos lleva?. Hay una persona que ante la mala marcha de su equipo luego de una gran racha de victorias comenta: "hace tres meses me di cuenta que algo pasaba. ganábamos jugando mal".

Si me seguís u ojeáis el blog un poco, comprobaréis que varias de las últimas publicaciones guardan relación con el baloncesto. ¿Casualidad?. Pues no. Son muchas horas de "chupar" grada en partidos y entrenamientos de mi hijo, cosa que tengo que reconocer que me encanta y disfruto casi siempre. Puedes ver la evolución de los chavales, comportamientos, conductas, diversión, actitudes. El baloncesto, digamos que se ha convertido en el medio a través del cual expreso todo aquello que voy observando.  

La última entrada, sin ir más lejos, versa sobre dos libros que narran la experiencia de los jugadores que los publican: "Cuando éramos los mejores bajo el aro". Durante la redacción de ésta, di con un par de vídeos muy interesantes. De uno de ellos, comencé a editar pequeños fragmentos que fui enviando al grupo de whatsApp que compartimos padres y jugadores. Mientras hacía esto, una de esas situaciones a las que hacía referencia anteriormente, me animó a escribir y utilizar esos fragmentos para transmitir mejor el pequeño análisis posterior de cada uno dando mi opinión o visión de las cosas. La idea es que visionéis el fragmento primero y continuéis leyendo después.

                                          

Impresionante!. Finales de los años 60, población de 2000 habitantes, 9 canchas de baloncesto. "Jugábamos al baloncesto, al fútbol y otros deportes, pero con la edad elegí el baloncesto...". Y su verdadera pasión es el béisbol!.
Hay una persona con la que me encanta hablar a menudo de todo, pero especialmente de deporte. Cuando echa la vista atrás recuerda que en "nuestra época" jugábamos a todo, y ese jugar a todo hacía que fueras bueno en casi todo. Me dice que ahora los niños tienen muchas actividades y luego un deporte. Un deporte en el que quizá sobresalga pero que de alguna manera lo "incapacita" para el resto. ¿Especialización temprana sin pretenderlo?. Que importante ese amplio bagaje deportivo que te permite escoger después aquello que más te guste o  simplemente aquello en lo que sobresalgas un poco más. El caso, es que hagas lo hagas, has de hacerlo con pasión y determinación, no importa si al principio no eres fuerte, rápido o habilidoso. Si te esfuerzas al máximo y quieres mejorar, puedes lograrlo.



"Mi meta era ser tan bueno como yo pudiera ser, y por eso pasaba horas y horas perfeccionando mi juego...pasábamos horas practicando los fundamentos, como manejar el balón con las dos manos y tirando como es debido...él compartía el baloncesto, se ocupaba de la gente...le encantaba pasar".

La referencia a la hora de mejorar tienes que ser tú mismo, no valen las comparaciones con los demás. Tú no sabes el esfuerzo y dedicación que los demás ponen en la tarea y por tanto no sabes apreciarlo en la medida adecuada. Las cosas no salen de un día para otro, requieren de un esfuerzo que varía de unos a otros y porque entrenes tanto o más que el vecino quizá no llegues a su nivel. Por eso tienes que ser lo mejor que puedas ser tú en cada momento y según las circunstancias. Aportar tu granito de arena. Esa es la medida. Llegados a este punto, el "dominio" de los fundamentos básicos necesarios para poder desarrollar la tarea es fundamental. Si no lo hago, me fallo a mí mismo y por extensión al equipo que confía en mí y me hace partícipe, con su juego, del objetivo colectivo que no es otro que el competir en la medida de nuestras posibilidades.


"Los aficionados adoraban a Larry. No sólo encestaba y asistía. Jugaba duro, se arrojaba al suelo, reboteaba muy bien, hacía todo eso que deseas que haga tu mejor jugador".

El mejor jugador hace todo aquello que como aficionado quieres que haga tu mejor jugador. Era tal su manera de entender el juego y de entender las necesidades que el equipo esperaba de él en cada momento que simplemente lo hacía. Y con su ejemplo hacía partícipes a los demás y al equipo más fuerte. Que bonita manera de liderar.

                                          

"Daba igual contra quién jugara, su juego siempre estaba a este nivel. Y eso dicta el nivel al que el equipo debe jugar...Para Larry todo era el equipo, ganar y jugar juntos, y por muy bueno que él fuera, sabía que no podía ganar por si solo, lo sabía desde el colegio..."

¿Quién dijo eso de la unión hace la fuerza?. Cuando te decides por un deporte colectivo, la fuerza del equipo viene derivada de la suma de las individualidades. No importas tú, sino la aportación que puedas hacer cuando el equipo lo necesite y de la manera en que lo necesite y para ello tienes que estar preparado siempre. Alucino con aquellos jugadores que no paran de quejarse porque no juegan lo suficiente, como si "jugar" fuera la única razón por la que están en el equipo. No es tu tiro, es nuestro tiro. No importa que seas el mejor. Y si lo eres, no olvides que eres uno más.

                                         

"Con todo el respeto a Michael Jordan, el mejor de la historia y el más espectacular, vi a Larry hacer algo que Magic también podía hacer pero no Michael, y es dominar un partido sin encestar..."


Al hilo del fragmento anterior, lo que importa no eres tú sino lo que puedas aportar al colectivo. Kemba Walker, base de los Charlotte Hornets, metió 60 puntos recientemente contra Philadelphia. Perdieron el partido. El entrenador de los Sixers dijo que lo habían intentado todo y que no habían podido con él. Walker dijo que estaba decepcionado y que todo habría sido mejor con una victoria. Quizá, sólo quizá, lo que el equipo necesitaba de él era otra cosa. 
Yo sí tuve la fortuna de ver a un jugador dominar un partido encestando tan sólo dos puntos. Hace dos  o tres temporadas Adrián Laso, pívot de Clavijo Logroño, venía de una temporada en blanco por una lesión de rodilla. En partido de LEB Oro contra Leyma Coruña dió lo que para mí fue un recital de baloncesto. Dos puntos. MVP del partido. Victoria. Algo haría bien.


"En mi época había mejores tiradores, se movía mejor el balón y el juego se basaba más en los fundamentos...Hoy todo es más grande, fuerte, atlético...pero sigue siendo baloncesto...Hoy se basa todo más en el uno contra uno, hay talentos magníficos que tienen una mentalidad anotadora...En nuestra época, si no anotabas tenías que rebotear y asistir todo lo posible"

En este pequeño fragmento dice que los jugadores de ahora no tiran tan bien como los de antes porque las defensas son mejores y más duras, pero también dice que la línea de tiros libres sigue a la misma distancia y las estadísticas hablan por sí solas, antes metían más. También dice que en su época se basaba todo más en los fundamentos para lo que se pasaba horas y horas perfeccionando sus aptitudes; manejando el balón con las dos manos, tirando como es debido...Que análisis más simple. Sigue siendo baloncesto. Y el dominio de los fundamentos es...fundamental.

En una ocasión creo recordar que dije que los deportes, colectivos o no, se asientan en cinco pilares básicos: Actitud, Concentración, Intensidad, Compromiso y Creatividad. Todos y cada uno de ellos se sustentan a base de esfuerzo, dedicación, solidaridad, trabajo en equipo, perseverancia, constancia, tener una gran ética de trabajo... Aquella persona que había notado tres meses atrás que algo pasaba porque ganaban jugando mal, dió un motivo para ello: "se habían vuelto egoístas". Y en un equipo no hay lugar para el egoísmo, nadie puede ganar solo. Kemba Walker, apunta: si no anoto tengo que rebotear y asistir todo lo posible

Después de todo esto aún hay alguien que todavía piense que sólo estamos hablando de baloncesto. Hablamos de deporte y de la vida. La actitud es el reflejo de lo que se ve (en este apartado los papis tenemos que dar ejemplo),  y la manera de enfrentarnos a lo que nos toca vivir, Y siempre ha de ser positiva, valiente y decidida. Y sí, en ocasiones va a ser muy complicado que así sea. Pero la actitud no debiera cambiar, tiene que ser siempre la misma. Lo que cambia son los recursos con los que  te enfrentas a las circunstancias que van surgiendo, y eso te lo proporciona la experiencia y el trabajo diario.

Hace poco me enteré de un chaval que estaba castigado sin ir a entrenar por no esforzarse lo necesario en los estudios. Me consta que es un caso de actitud, no de capacidad. Yo no soy muy partidario de castigar a los chavales sin ir a entrenar o sin jugar un partido. Creo que lo necesitan por muchas buenas razones. Pienso que hay otras maneras de castigarlos que precisamente son un impedimento para que los niños hagan más deporte. Me refiero a la época tecnológica en que vivimos. Prefiero castigar sin Xbox, Play, Tablet y demás (ahora parece que hay que castigarlos con que salgan a la calle si no más de uno no se mueve de casa). Si este tipo de castigo, o cualquier otro,  no funciona, podemos utilizar el dejar de entrenar como último recurso, y si la cosa mejora estamos de enhorabuena, quiere decir que el deporte le importa.

Y ya para terminar, no podía dejar pasar la ocasión de meter la anécdota personal de turno. Cuando iba a EGB, sexto o séptimo, había una profesora (esto que voy a contar que no salga de aquí. Yo doy clase en el cole de mi infancia y esa profesora fue  compañera mía unos años) que me amenazó con no dejarme ir a las carreras sino mejoraba mi rendimiento y supongo también mi comportamiento (no recuerdo yo portarme mal en el cole) con el cole cuando el deporte escolar todavía era escolar. A mí se me empezaba a dar bien lo de correr y os aseguro que la odié un montón. Sin embargo, tengo que darle las gracias porque hizo que me pusiera las pilas. Pude odiarla un poco más pero lo que descubrí fue que más grande que todo el odio que pudiera tener hacia ella, lo era el amor que sentía hacia el atletismo. Las cosas no me han ido mal desde entonces.

Postdata: tenía la entrada lista para publicar pero ayer por la tarde me acerqué al pabellón a ver el partido del senior del CB Noia de 1ª Divisón contra el Obradoiro. Al terminar, la persona con la que decía anteriormente que hablo sobre todo de deporte, me pregunta qué tal y qué jugador me había gustado. Le contesto que sin lugar a dudas el número 7. Coincidimos. El más bajo del equipo, el menos atlético, probablemente las razones que utilizan muchos entrenadores para descartar jugadores, las limitaciones físicas. Pero chico!, que actitud y que fundamentos!. Baloncesto sencillo y espectacular por lo simple del mismo. Ya es hora de que apostemos por los buenos, porque los buenos siempre ganan.


POR UNA BUENA ACTITUD EN EL DEPORTE Y EN LA VIDA



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