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sábado, 16 de marzo de 2019

ME ACOSTÉ CON UN SUEÑO Y ME DESPERTÉ CON UN PROPÓSITO

Hacía muchos años ya, desde el 2012, que no hacía mención a Julia Navarro. Una vez más vuelve a ser la causa, no la única, que despierta en mí la inspiración o la necesidad de escribir y plasmar con palabras pensamientos y reflexiones. En esta ocasión se lo debo a ella por unas palabras que no le pertenecen pero que abren, muy acertadamente en mi opinión y de ahí la idea de escribir, su libro "Tú no matarás". Son una mención de un poema de Constantino Cavafis, "Ítaca", perteneciente a la obra "El Resplandor del Deseo"

La otra fuente de inspiración es un pequeño extracto de una entrevista que en estos momentos ocupa el espacio El Deporte en Palabras (en la columna derecha del blog). Dicha cita hay que atribuírsela al gran Javier Gómez Noya que hace escasas fechas anunciaba su regreso a la corta distancia buscando un nuevo reto y una nueva medalla en Tokyo 2020. Tanto la introducción de Julia como la declaración de intenciones de Javi creo que, desde mi punto de vista, están relacionadas y versan sobre la misma cuestión que no es otra que, por encima de todo, disfrutar del viaje y la experiencia en la búsqueda de los objetivos que nos marquemos.

Triatlón Pontevedra 2004

Constantino Cavafis: Ítaca

"Si vas a emprender el viaje hacia Ítaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes
o al airado Poseidón no temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni al fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone".

Javier Gómez Noya al anunciar su vuelta a la corta distancia:

"Conseguir el oro es el objetivo, el mío y el de todos, por eso yo no firmaría una medalla de bronce, porque me gusta disfrutar del proceso, del entrenamiento, de las competiciones previas, y tratar de buscar la excelencia deportiva. Yo lo que busco es, dentro de mis posibilidades, llegar a mi mejor nivel y plasmarlo en la carrera. Eso es  a lo que un deportista puede aspirar; el resultado depende de muchas cosas, por eso los deportistas tenemos que centrarnos en trabajar en nuestra preparación para llegar a tu mejor versión y tratar de plasmarla ese día en la gran competición".

¡Que bonitas palabras!, denotan pasión y felicidad por lo que haces y satisfacción por el proceso que te lleva a lograrlo... o no. Mensajes como éste ya los habíamos puesto de manifiesto en múltiples ocasiones por aquí, de hecho es algo que propugnamos con vehemencia e insistencia. El viaje es lo bonito, y si tu objetivo es lícito y lo buscas de corazón, si haces las cosas porque te gustan y no únicamente porque se te dan bien, la presión que sientas en ello será la que tú te impongas y no la que te impongan los demás, con lo que los "demonios" que te puedan asaltar en el camino en forma de dudas o temores se mantendrán a raya porque la decisión es tuya, confías en ella y confías en ti. Que importante perseguir los sueños sin importar lo que otros piensen de ti. ¿Es bueno escuchar y tener más puntos de vista?. Por supuesto. Pero la decisión final ha de ser de uno mismo.

Hay una frase que me encanta y que vale para todos: "me acosté con un sueño y me desperté con un propósito" Siempre digo que a la hora de marcarte objetivos, estos han de ser grandes para que nunca los pierdas de vista. Y mientras te vas acercando, ve consiguiendo otros más pequeños que te permitan disfrutar el camino. Para mí, el único modo y desde luego el más bonito, de lograr alcanzar las metas, o por lo menos de intentarlo, es disfrutando siempre del viaje. Porque haciéndolo así, de un modo u otro, el objetivo lo alcanzas siempre. Incluso de maneras en las que ni siquiera habías pensado. En la entrada de ¿Por qué no gana Iván Raña el Ironman de Hawai? lo ponemos de manifiesto: "La gran mayoría de los atletas el día de la victoria son los más felices del mundo, es la recompensa al duro trabajo y además trae asociadas recompensas externas en forma de premios, sponsors... Iván, cuando gane en Hawai será el más féliz del mundo ese día, y lo habrá sido también los 364 días anteriores de entrenamientos que le han llevado hasta allí. Todos y cada uno serán la recompensa de disfrutar haciendo lo que hace".

A día de hoy me voy a aventurar a dar una respuesta, y lo voy hacer con otra pregunta: ¿quién piensa que realmente no ha ganado ya?.

En la Verdadera Belleza del Deporte, donde el protagonista es precisamente Gómez Noya lo repetimos una vez más: "El objetivo final en cualquier deporte competitivo de élite es ganar. La victoria es el final del camino. Sin embargo, todavía hay deportistas, que supeditan el hecho de ganar al modo de hacerlo. Lo importante para estos es el cómo se gana y el camino a recorrer para poder conseguirlo, sin menospreciar el hecho de ganar por si mismo que tiene su gran importancia, por supuesto".

Para terminar en Mejor de lo que era, con la colaboración de Antonio del Pino, exdirector de la revista Triatlón, dejamos esta reflexión: "Cuando mi hijo se dispone a disputar un partido de basket, lo último que le digo son sólo dos palabras: PÁSALO BIEN!!!. Ahora  voy a repetirme de nuevo: porque todo deporte es sobre todo un juego al que hay que jugar. Sin embargo, tan importante o más incluso que ese momento de jugar, es el viaje que te ha llevado hasta allí. Un viaje de esfuerzo, superación, sacrificio, disciplina, concentración, compañerismo, trabajo en equipo... Yo, en estos momentos no necesito de un destino, no necesito jugar. Lo volveré a hacer, seguro. Pero mientras tanto, no me canso de viajar cada día y de experimentar todos esos valores que el deporte aporta y que podemos extrapolar a la vida. Creo, como Antonio del Pino, que a los niños hay que enseñarles a viajar por el mundo maravilloso que el deporte representa. Hace un rato hemos llegado a casa de disputar un  torneo de basket con el CB Noia en Orense. El juego ha sido bueno, el viaje...fantástico".


Playa de A Guieira hace muchos, muchos, años.

¿Qué nos transmite esa foto?. A mí, que estoy ahí, me sigue ilusionando ver las caras de felicidad  de cuatro chavales, cambiándose en un Simca 1200 tras un exigente entrenamiento por las dunas de la Guieira. Está mal que yo lo diga pero, cuanta calidad junta hay ahí. Y digo hay, en presente, porque sé que no se ha perdido. De algún modo todavía está (y no me refiero a rodar por debajo de tres minutos volviendo de subir el San Lois. Eso ya no podemos hacerlo) porque fue una etapa en la que a través del atletismo aprendimos muchísimo sobre la manera de entender el deporte, la vida, la amistad, el compañerismo... Vaya proceso de aprendizaje tuvimos la fortuna de disfrutar!

Volvemos, una y otra vez, a ese tipo de motivación que mi buen amigo Antonio Pérez Caínzos, coach de Movistar Estudiantes, llama intrínseca. Ganar es una recompensa externa fruto de la pasión por mejorar, que la actividad en sí misma despierta en uno. Ese es el verdadero amor por el deporte.

Cuando Javi anunció su vuelta se abrió ese debate inevitable en torno a si se estaría equivocando. Que si la edad no es la adecuada, que si ya no es rápido, que luego de probar en larga distancia es difícil volver... Yo creo que no se equivoca. La temporada pasada necesitaba otro reto para ver si era competitivo y renovar motivaciones e interés. Vuelve porque le apetece (como Ketama, que en su vuelta a los escenarios lo hacen con el lema: nos juntamos porque queremos) porque se lo ha ganado y no necesita demostrar nada a nadie excepto a si mismo, porque nadie lo conoce tan bien como él se conoce y se sabe competitivo, vuelve por todas las razones que podamos enumerar y por ninguna de ellas... vuelve porque sí y porque ama lo que hace. Si a ello le unimos que a ilusión y ganas hay muy poquitos capaces de superarlo...

Cuando los Juegos de Río, le había prometido a Carlos (entrenador de Javi) una entrada en el blog tanto si ganaba como si no. La titulé "Ausencias", ya os imaginaréis por qué. En ella decía que nunca podría sentirme defraudado por su hipotético rendimiento. En caso de haber acudido a los Juegos, y no haber tenido el resultado que todos esperábamos, no podría estar defraudado porque sé que la preparación había sido buena con el objetivo de ser lo más competitivo posible. Estoy seguro que habría buscado la excelencia en la medida de sus posibilidades y eso es lo único que se le puede pedir. Incluso sin participar, para mí, ya había ganado: "no importa como estén los demás, importa como estés tú. Y si tú estás bien, los demás que se preparen".

Señores triatletas de las Series Mundiales, ¡¡¡Javi está de vuelta!!! Prepárense!.

Ya para casi terminar, vamos con la obligada referencia a Fito y su tema El Vencido:

"Dicen que estoy perdiendo el tiempo,
 en vivir deprisa,
 mi vida pasa como el viento,
 pero jamás sentí la brisa".

Finalizamos este viaje recordando a Víctor Küppers y su icónica frase que dice: "la importancia de saber que lo importante tiene que ser lo importante". Y que importante es la "PAUSA" que reivindica en estos tiempos de inmediatez. Que el camino sea largo. Párate! Interioriza las experiencias y hazlas sólidas! Disfruta el viaje!.




domingo, 25 de noviembre de 2018

ACTITUD CON FUNDAMENTOS

Dentro de poco hará un año de la publicación de una entrada que lleva por título "El compromiso en los deportes colectivos". El motivo de la misma fue comprobar como ese compromiso y el esfuerzo y actitud necesarios para mantenerlo, se perdían. Eso, y no ser capaz de saber como podemos dejar de esforzarnos por ser mejores en algo que se supone nos gusta y a algunos, incluso les apasiona.


A día de hoy, casi un año después, una serie de situaciones hace que me vuelva a plantear el tema porque creo que el problema, en poco o nada ha cambiado. Como tanto oímos decir a los políticos en este país, el compromiso ni está ni se le espera. Por supuesto que las cosas pueden salir mal en ocasiones. Tenemos derecho a cometer errores, es más, debemos cometerlos porque es indicativo de que se intentan las cosas y no debemos tener miedo a fallar. Lo que no es de recibo es que esos errores se vuelvan repetitivos porque es indicativo de que no se está trabajando bien y demuestra falta de interés y de actitud. La actitud es la manera en que te enfrentas a las cosas, y tanto en la victoria como en la derrota, ésta ha de ser la misma. No cambia. Lo único que cambia es el resultado. Con ello no quiero decir que una buena predisposición te asegure la victoria pero ayuda, y mucho. ¿Sabéis a que más ayuda?. A irse para casa con la satisfacción de haber hecho las cosas bien, a haber competido o entrenado de la mejor manera posible y a mantener la motivación e ilusión necesarias para intentar hacerlo mejor la próxima vez. Una buena actitud mantiene la llama viva. En el polo opuesto, podemos ver que incluso a veces jugando mal y con una actitud nefasta, se gana. Pero no me parece éste el camino más adecuado. Con el tiempo ¿a dónde nos lleva?. Hay una persona que ante la mala marcha de su equipo luego de una gran racha de victorias comenta: "hace tres meses me di cuenta que algo pasaba. ganábamos jugando mal".

Si me seguís u ojeáis el blog un poco, comprobaréis que varias de las últimas publicaciones guardan relación con el baloncesto. ¿Casualidad?. Pues no. Son muchas horas de "chupar" grada en partidos y entrenamientos de mi hijo, cosa que tengo que reconocer que me encanta y disfruto casi siempre. Puedes ver la evolución de los chavales, comportamientos, conductas, diversión, actitudes. El baloncesto, digamos que se ha convertido en el medio a través del cual expreso todo aquello que voy observando.  

La última entrada, sin ir más lejos, versa sobre dos libros que narran la experiencia de los jugadores que los publican: "Cuando éramos los mejores bajo el aro". Durante la redacción de ésta, di con un par de vídeos muy interesantes. De uno de ellos, comencé a editar pequeños fragmentos que fui enviando al grupo de whatsApp que compartimos padres y jugadores. Mientras hacía esto, una de esas situaciones a las que hacía referencia anteriormente, me animó a escribir y utilizar esos fragmentos para transmitir mejor el pequeño análisis posterior de cada uno dando mi opinión o visión de las cosas. La idea es que visionéis el fragmento primero y continuéis leyendo después.

                                          

Impresionante!. Finales de los años 60, población de 2000 habitantes, 9 canchas de baloncesto. "Jugábamos al baloncesto, al fútbol y otros deportes, pero con la edad elegí el baloncesto...". Y su verdadera pasión es el béisbol!.
Hay una persona con la que me encanta hablar a menudo de todo, pero especialmente de deporte. Cuando echa la vista atrás recuerda que en "nuestra época" jugábamos a todo, y ese jugar a todo hacía que fueras bueno en casi todo. Me dice que ahora los niños tienen muchas actividades y luego un deporte. Un deporte en el que quizá sobresalga pero que de alguna manera lo "incapacita" para el resto. ¿Especialización temprana sin pretenderlo?. Que importante ese amplio bagaje deportivo que te permite escoger después aquello que más te guste o  simplemente aquello en lo que sobresalgas un poco más. El caso, es que hagas lo hagas, has de hacerlo con pasión y determinación, no importa si al principio no eres fuerte, rápido o habilidoso. Si te esfuerzas al máximo y quieres mejorar, puedes lograrlo.



"Mi meta era ser tan bueno como yo pudiera ser, y por eso pasaba horas y horas perfeccionando mi juego...pasábamos horas practicando los fundamentos, como manejar el balón con las dos manos y tirando como es debido...él compartía el baloncesto, se ocupaba de la gente...le encantaba pasar".

La referencia a la hora de mejorar tienes que ser tú mismo, no valen las comparaciones con los demás. Tú no sabes el esfuerzo y dedicación que los demás ponen en la tarea y por tanto no sabes apreciarlo en la medida adecuada. Las cosas no salen de un día para otro, requieren de un esfuerzo que varía de unos a otros y porque entrenes tanto o más que el vecino quizá no llegues a su nivel. Por eso tienes que ser lo mejor que puedas ser tú en cada momento y según las circunstancias. Aportar tu granito de arena. Esa es la medida. Llegados a este punto, el "dominio" de los fundamentos básicos necesarios para poder desarrollar la tarea es fundamental. Si no lo hago, me fallo a mí mismo y por extensión al equipo que confía en mí y me hace partícipe, con su juego, del objetivo colectivo que no es otro que el competir en la medida de nuestras posibilidades.


"Los aficionados adoraban a Larry. No sólo encestaba y asistía. Jugaba duro, se arrojaba al suelo, reboteaba muy bien, hacía todo eso que deseas que haga tu mejor jugador".

El mejor jugador hace todo aquello que como aficionado quieres que haga tu mejor jugador. Era tal su manera de entender el juego y de entender las necesidades que el equipo esperaba de él en cada momento que simplemente lo hacía. Y con su ejemplo hacía partícipes a los demás y al equipo más fuerte. Que bonita manera de liderar.

                                          

"Daba igual contra quién jugara, su juego siempre estaba a este nivel. Y eso dicta el nivel al que el equipo debe jugar...Para Larry todo era el equipo, ganar y jugar juntos, y por muy bueno que él fuera, sabía que no podía ganar por si solo, lo sabía desde el colegio..."

¿Quién dijo eso de la unión hace la fuerza?. Cuando te decides por un deporte colectivo, la fuerza del equipo viene derivada de la suma de las individualidades. No importas tú, sino la aportación que puedas hacer cuando el equipo lo necesite y de la manera en que lo necesite y para ello tienes que estar preparado siempre. Alucino con aquellos jugadores que no paran de quejarse porque no juegan lo suficiente, como si "jugar" fuera la única razón por la que están en el equipo. No es tu tiro, es nuestro tiro. No importa que seas el mejor. Y si lo eres, no olvides que eres uno más.

                                         

"Con todo el respeto a Michael Jordan, el mejor de la historia y el más espectacular, vi a Larry hacer algo que Magic también podía hacer pero no Michael, y es dominar un partido sin encestar..."


Al hilo del fragmento anterior, lo que importa no eres tú sino lo que puedas aportar al colectivo. Kemba Walker, base de los Charlotte Hornets, metió 60 puntos recientemente contra Philadelphia. Perdieron el partido. El entrenador de los Sixers dijo que lo habían intentado todo y que no habían podido con él. Walker dijo que estaba decepcionado y que todo habría sido mejor con una victoria. Quizá, sólo quizá, lo que el equipo necesitaba de él era otra cosa. 
Yo sí tuve la fortuna de ver a un jugador dominar un partido encestando tan sólo dos puntos. Hace dos  o tres temporadas Adrián Laso, pívot de Clavijo Logroño, venía de una temporada en blanco por una lesión de rodilla. En partido de LEB Oro contra Leyma Coruña dió lo que para mí fue un recital de baloncesto. Dos puntos. MVP del partido. Victoria. Algo haría bien.


"En mi época había mejores tiradores, se movía mejor el balón y el juego se basaba más en los fundamentos...Hoy todo es más grande, fuerte, atlético...pero sigue siendo baloncesto...Hoy se basa todo más en el uno contra uno, hay talentos magníficos que tienen una mentalidad anotadora...En nuestra época, si no anotabas tenías que rebotear y asistir todo lo posible"

En este pequeño fragmento dice que los jugadores de ahora no tiran tan bien como los de antes porque las defensas son mejores y más duras, pero también dice que la línea de tiros libres sigue a la misma distancia y las estadísticas hablan por sí solas, antes metían más. También dice que en su época se basaba todo más en los fundamentos para lo que se pasaba horas y horas perfeccionando sus aptitudes; manejando el balón con las dos manos, tirando como es debido...Que análisis más simple. Sigue siendo baloncesto. Y el dominio de los fundamentos es...fundamental.

En una ocasión creo recordar que dije que los deportes, colectivos o no, se asientan en cinco pilares básicos: Actitud, Concentración, Intensidad, Compromiso y Creatividad. Todos y cada uno de ellos se sustentan a base de esfuerzo, dedicación, solidaridad, trabajo en equipo, perseverancia, constancia, tener una gran ética de trabajo... Aquella persona que había notado tres meses atrás que algo pasaba porque ganaban jugando mal, dió un motivo para ello: "se habían vuelto egoístas". Y en un equipo no hay lugar para el egoísmo, nadie puede ganar solo. Kemba Walker, apunta: si no anoto tengo que rebotear y asistir todo lo posible

Después de todo esto aún hay alguien que todavía piense que sólo estamos hablando de baloncesto. Hablamos de deporte y de la vida. La actitud es el reflejo de lo que se ve (en este apartado los papis tenemos que dar ejemplo),  y la manera de enfrentarnos a lo que nos toca vivir, Y siempre ha de ser positiva, valiente y decidida. Y sí, en ocasiones va a ser muy complicado que así sea. Pero la actitud no debiera cambiar, tiene que ser siempre la misma. Lo que cambia son los recursos con los que  te enfrentas a las circunstancias que van surgiendo, y eso te lo proporciona la experiencia y el trabajo diario.

Hace poco me enteré de un chaval que estaba castigado sin ir a entrenar por no esforzarse lo necesario en los estudios. Me consta que es un caso de actitud, no de capacidad. Yo no soy muy partidario de castigar a los chavales sin ir a entrenar o sin jugar un partido. Creo que lo necesitan por muchas buenas razones. Pienso que hay otras maneras de castigarlos que precisamente son un impedimento para que los niños hagan más deporte. Me refiero a la época tecnológica en que vivimos. Prefiero castigar sin Xbox, Play, Tablet y demás (ahora parece que hay que castigarlos con que salgan a la calle si no más de uno no se mueve de casa). Si este tipo de castigo, o cualquier otro,  no funciona, podemos utilizar el dejar de entrenar como último recurso, y si la cosa mejora estamos de enhorabuena, quiere decir que el deporte le importa.

Y ya para terminar, no podía dejar pasar la ocasión de meter la anécdota personal de turno. Cuando iba a EGB, sexto o séptimo, había una profesora (esto que voy a contar que no salga de aquí. Yo doy clase en el cole de mi infancia y esa profesora fue  compañera mía unos años) que me amenazó con no dejarme ir a las carreras sino mejoraba mi rendimiento y supongo también mi comportamiento (no recuerdo yo portarme mal en el cole) con el cole cuando el deporte escolar todavía era escolar. A mí se me empezaba a dar bien lo de correr y os aseguro que la odié un montón. Sin embargo, tengo que darle las gracias porque hizo que me pusiera las pilas. Pude odiarla un poco más pero lo que descubrí fue que más grande que todo el odio que pudiera tener hacia ella, lo era el amor que sentía hacia el atletismo. Las cosas no me han ido mal desde entonces.

Postdata: tenía la entrada lista para publicar pero ayer por la tarde me acerqué al pabellón a ver el partido del senior del CB Noia de 1ª Divisón contra el Obradoiro. Al terminar, la persona con la que decía anteriormente que hablo sobre todo de deporte, me pregunta qué tal y qué jugador me había gustado. Le contesto que sin lugar a dudas el número 7. Coincidimos. El más bajo del equipo, el menos atlético, probablemente las razones que utilizan muchos entrenadores para descartar jugadores, las limitaciones físicas. Pero chico!, que actitud y que fundamentos!. Baloncesto sencillo y espectacular por lo simple del mismo. Ya es hora de que apostemos por los buenos, porque los buenos siempre ganan.


POR UNA BUENA ACTITUD EN EL DEPORTE Y EN LA VIDA



Vídeo completo en Informe Robinson: PALABRA DE LARRY BIRD

miércoles, 27 de septiembre de 2017

25 ANIVERSARIO SEXTA PROMOCIÓN INEF GALICIA

Fuente: Julio Zanfaño.
   
        Estos días estamos celebrando, y digo celebrando porque considero que sí es un motivo de celebración, el inicio de un nuevo curso académico. Nuevas ilusiones, expectativas, retos, amistades... cambios importantes en la vida de los alumnos, profesores y padres, que de alguna manera van a dibujar o trazar el itinerario a seguir en años venideros.

        Durante este mes celebramos también (ésto es a título personal), y sin ningún género de dudas sí es un motivo de celebración, el inicio de un curso académico de hace ya 25 años donde había puestas muchas expectativas e ilusiones, las cuales se cumplieron con creces y que nuestro padrino de promoción, Carlos Agrasar, nos animó a renovar durante su discurso en el evento que tuvo lugar en el salón de actos del Inef Galicia.









       Todo inicio de curso requiere de una toma de decisiones. Decisiones que en ocasiones se toman con antelación, con mucha antelación si tienes claro lo que quieres. Todo aquel que se decide por una carrera como Inef (siempre seremos los de la Inef, de la Inés, o de la gimnasia...o como quieran llamarnos, pues hace 25 años eramos los únicos junto con Madrid donde se impartían los estudios de Educación Física; unos raritos que nadie sabía muy bien lo que hacíamos allí,  a orillas de la playa de Bastiagueiro) traza su camino con tiempo, decisión y responsabilidad. No llegas aquí por casualidad. Somos una carrera de actitud con "c" y de vocación. También de conocimientos y habilidades, por supuesto, pero sobre todo de manera de ser. 

        Quizás el denominador común que nos une a todos sea el amor por el deporte. El deporte es un fin en si  mismo; aquel que se hace para disfrutar, aquel al que se juega por el placer mismo de jugar, aquel que nos hace mejores en los diferentes ámbitos de la vida diaria. Ese deporte, por si mismo, ha de ser la motivación (motivación intrínseca que diría Antonio Pérez) que nos lleve a ser más competentes en una determinada actividad. Pero el deporte también es un medio. Un medio a través del cual conseguir recompensas externas. En mi caso, por poner un ejemplo, practicar deporte con asiduidad me llevó a superar las pruebas de acceso a Inef, optar a realizar la carrera universitaria que quería, y tener una salida profesional. Y por encima de todo, el deporte es el medio que utilizamos para ejercer la responsabilidad que adquirimos con aquellos que nos rodean; hijos, alumnos, amigos...transmitiendo los valores y principios por los que nos regimos: ilusión, perseverancia, afán de superación, motivación, pasión, nobleza, amistad...actitud. La actitud es el modo en que te enfrentas a la vida. Dice Víctor Küppers que no puedes escoger las cartas que la vida reparte, pero sí el modo en que te enfrentas a ellas. Yo digo que es el reflejo de lo que se ve, y lo cierto es que, sois un espejo fantástico en el que verse reflejado. 

        En entradas antiguas he tocado el tema de mi estancia en Inef porque me gusta tirar de experiencias personales para mostrar los temas de los que hablo, y os puedo asegurar que los 5 años que pasamos allí, son momentos inolvidables a los que vuelvo de vez en cuando. En la introducción a  una entrevista que le hice a Antón Ruanova con los chavales de 1º de la ESO en 2012, ilustro de alguna manera el momento que vivimos el sábado y refrendo totalmente lo que Manu calificó como lo único importante, la amistad (más adelante añadiremos alguna cosita):


        "Hay ocasiones, cuando te juntas con amigos, en las que inevitablemente se rememoran tiempos pasados, y te das cuenta como algunos hechos que sucedieron hace mucho tiempo pueden de algún modo marcar tu vida.

       Yo terminé la Licenciatura en Educación Física en el año 1997, 5 años de carrera, 5 años maravillosos. Duros, pero maravillosos. Años en los que hice amigos, de esos que se dice que se cuentan con los dedos de una mano y a mi no me llegan las dos para hacerlo"


       A estas alturas, los que me conocéis un poco, os habréis dado cuenta que tímido soy un rato.  Ya no tanto pues no queda otra que espabilar, aunque las distancias cortas me siguen costando. Quizás esa sea una de las razones por las que me gusta escribir. Me da ese margen necesario para pensar las cosas y compartirlas después. Otra de las razones es cuando algo me emociona e inspira y me anima con ello a plasmarlo. Puede ser algo insignificante o la cosa más inspiradora del mundo, pero si despierta en mí la necesidad de expresarlo, ahondo en ello hasta quedarme satisfecho ya que primero escribo para mí mismo. Si además, como es el caso, se da la circunstancia que la ocasión lo merece, la necesidad se vuelve imperiosa.

      La emoción puede expresarse de diferentes modos. Dos de las maneras más comunes son a través del llanto y de la risa. Este sábado pasado os puedo asegurar que lloré y reí casi a partes iguales, incluso lloré de tanto partirme de risa con esos dos fenómenos que no necesitan presentación: Manu y Carba. Espectaculares!.

        Durante ese monólogo a dos bandas, Manu mencionó que lo único importante al final es la amistad. Hay un par de canciones de Fito y Fitipaldis en las que dice que  "no siempre lo urgente es lo importante"  y "dicen que estoy perdiendo el tiempo en vivir deprisa". Creo, y no me equivoco, que la amistad la cultivamos con cariño y la cocinamos a fuego lento, sin prisas, durante 5 años. Por eso permanece después de tanto tiempo. Mencionando de nuevo a Víctor Küppers, hay una frase que me parece muy apropiada: "lo importante es saber que lo importante tiene que ser lo importante". Por ello, me gustaría añadir a la amistad, dos palabras aportadas por Agrasar y Rafa Martín Acero: ilusión y actitud.

        Ya para terminar es el momento, una vez más, de dar las gracias a todos aquellos que habéis hecho posible que la reunión tuviera lugar, es decir, a todos vosotros. Con especial agradecimiento a ese gran comité organizador porque habéis estado FANTÁSTICOS. No voy a entrar a nombrar uno por uno, pero si me lo permitís, si que me gustaría ensalzar el trabajo de Susanita (tenemos ya más de 40 y seguirás siendo la Pitita). Puede que no estéis de acuerdo conmigo (voy a tomar prestadas unas palabras de Martín Acero) pero en una sociedad en la que prima lo individual e inmediato, es precisamente el trabajo de alguien individual lo que hace que sigamos siendo un colectivo duradero. Gracias Susana. Eres el ejemplo perfecto de actitud, ilusión y amistad.


        Ahí queda eso. Y que viva San Froilán!!!.