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viernes, 15 de agosto de 2025

QUIEN TIENE UN DON Y NO LO SABE

Hay eventos en Noia que gracias a la encomiable labor organizativa de los que los hacen posible perduran en el tiempo. Perduran y se tornan importantes en el panorama artístico por la calidad de los participantes que quieren venir a mostrar su arte. Es el caso del Festival de Jazz, del Certamen de Relatos de Aventuras Antón Avilés de Taramancos, del Certamen de Pintura al Aire Libre "Juan José Fernández Leiceaga" (es un placer pasear por el pueblo al tiempo que los artistas plasman en sus obras la historia de la villa) o del Noia Harp Fest, del que me decían que es, a nivel mundial, el tercer festival internacional de arpa más importante. Ya, pensaréis que a ver a quién le interesa el arpa y probablemente tengáis razón. De hecho lo reconozco, a mí no me interesaba mucho, pero la belleza tiene múltiples formas de mostrarse si le das una oportunidad.

Cerraba dicho festival Ana Crismán, espectacular arpa flamenca que presentaba sus canciones con una pequeña descripción. Me encantó la que hizo en primera persona de Quien tiene un don y no lo sabe: "el talento no es más que tiempo y ponerle ganas a aquello que te gusta hacer". Escuchar estas palabras hizo que, de repente, una idea que me rondaba la cabeza tomara forma.

Hace unos años visitamos a unos amigos y mi mujer le preguntó a su hijo, por aquel entonces infantil de primer año en baloncesto, en qué puesto jugaba y si se lo había pasado bien en una importante y reciente competición que había disputado. Su respuesta fue que se lo había pasado muy bien y que jugaba de "banquillo izquierdo". Que no lo pusieron mucho a jugar, vamos. Me gustó mucho su manera de describir la experiencia. Ya no solo lo que dijo, sino como lo hizo. Tras leer el libro de Corbalán, El baloncesto y la vida (Memorias), he recuperado este pensamiento porque, en su momento, un veterano del Real Madrid le dijo a un joven junior que se sentaba en la esquina del banquillo que de ahí, con esfuerzo y dedicación, se puede llegar al centro del banco donde se sientan los que juegan los partidos, pero que del centro, con el paso del tiempo, solo se va para la calle (la anécdota no es justo como yo la cuento pero me he permitido la licencia de adaptarla un poco. Por cierto, ese joven junior era el padre de Willy y Juancho Hernangómez) Así que de todo se aprende si se quiere aprender, aprender no termina nunca, porque eso es lo que te va a permitir adaptarte. Quien tiene un don no lo tiene por suerte, sino por tiempo de dedicación a hacer lo que le gusta hacer, por ir una y otra vez en lugar de abandonar, y eso se consigue cuando mantienes la motivación que emana del propio juego. Hay un artículo de un gran entrenador, quizá te suene su nombre, cuya lectura es obligada: 

https://thebasketmindcoach.wordpress.com/2013/03/26/papa-me-van-a-pagar-por-jugar/

Tres años después me gustaría preguntarte: ¿de los que se sentaban en el centro del banquillo en esa competición, cuántos se encuentran ahora en tu situación?.  Aprovecho para pedirte una camiseta de Baskonia. Disfrútalo. Es lo que tiene tener un don y no saberlo, que los demás te lo recuerdan... para que lo tengas presente eh!, no para que te lo creas, jejeje.


@500bballdrills

Dos caminos, una elección. Fácil. Si nos atenemos a las normas de conducción viaria, siempre tienen preferencia los que se aproximan por la derecha. Si pensamos en baloncesto, estos dos caminos son complementarios. Si quieres competir bien has de disfrutar con lo que haces.

Tom Hanks, el actor, tiene 3 reglas que lo mismo sirven para el cine, el baloncesto o para la vida misma: preséntate a tiempo, lo que quiere decir que llegues antes. Apréndete el guión; tienes que saber de qué va la cosa, entiende que está pasando, entiende el juego, conoce a tus compañeros, hazlos mejores. Y la tercera; trae ideas nuevas, ten esa idea que nadie tiene que hará que todo vaya un poco más allá. Estas tres claves, sobre todo la última que tiene que ver con la creatividad, son una buena manera de definir a Payton Pritchard, jugador de los Boston Celtics y el favorito de mi hijo desde hace años con permiso de Kyrie Irving. Si Pritchard fuera una canción de Marea, sería como el viento de poniente, revoltoso y juguetón.

Pritchard ha estado en España hace un par de semanas durante un campus. Montaron una "pachanga" tipo verano NBA que hizo las delicias del público, nada que ver con lo que ves por la tele. Cuando lo tienes ahí, a unos metros, necesitas una cámara lenta para poder observar cada acción porque te pierdes, juega a otra velocidad que los demás no son capaces de igualar y nunca saben que va a ser lo próximo, va un paso o dos por delante... ah!, y el concepto de pachanga para este tipo de jugadores no existe. Actitud, intensidad, concentración, 74 puntos, 60% en tiros de campo... "Lo de Payton Pritchard es una marcianada, verle entrenar y jugar en directo es otra dimensión", que diría Jota Cuspinera, director del campus que pretendía unir lo mejor que se hace en Europa (trabajo colectivo, spacing) con lo mejor de USA (técnica individual). ¿Sabéis qué?. Que tras la pachanga, deciden jugar dos tiempos más de 4 minutos (es increíble, nunca tienen suficiente) y ahí, el equipo de Pritchard perdió. Y al tío se le veía contrariado.


    
                        @paytonpritch3. En ese círculo estoy yo 😀

Verás Payton, a un ganador no se le mide por las victorias sino por las ganas de ganar, las mismas que te han llevado hasta aquí y las mismas que te han de llevar al siguiente nivel porque, como dice Tom Hanks, tienes esa idea nueva que hace que todo vaya más allá. Mi hijo (19 años, Celtic desde los nueve) te sigue desde Oregón cuando jugabas en la universidad con el 3 de los Ducks. Yo le decía que quién era ese Pritchard porque no lo conocía y ya ves hoy... algo debías tener, un don quizás, algo que el tiempo y las enormes ganas de hacer lo que te gusta han acabado por transformar en un jugador formidable, diferente. Ahora bien, que ni se te ocurra venir a botar a mi garaje a las 5.30 de la mañana hasta que te sangren las manos antes de ir al cole. Vente un poco más tarde y desayunamos primero, ¿ok?.

A propósito de esa derrota en El Vendrell, ¿a quién le importa?. Yo me quedo con el enorme jugador que vi, así que a mí no aunque seguro que a ti sí. Corbalán acuñó en su momento una frase para estas ocasiones: "generoso en la victoria y orgulloso en la derrota". Yo creo que hay que ser generoso siempre porque eso dignifica a la persona y al deporte que ama.

Un consejo: cuando las cosas no vayan bien vuelve por un momento al entonces, al donde, no al cuando. A ese garaje donde practicabas una y otra vez tus rutinas, al lugar donde soñaste los sueños que se han hecho realidad y recuerda: be present, be ready, let it fly.


@theshootingguru1

NOTA: en cuanto al objetivo del campus que antes mencionaba, unir lo mejor de Europa y USA en lo que al basket respecta, he leído una entrevista a José Manuel Calderón en la que dice que en Europa se enseña basket de manera colectiva, mientras que en USA se trabaja más el aspecto técnico porque necesitas ser el mejor para pillar una beca en una universidad que te resuelva el tema estudios. En estos momentos, además, te pagan un muy buen sueldo, con lo que muchos jugadores se están marchando a Estados Unidos y aquí nos quejamos de que nos "roban" el talento joven. Médicos, investigadores... no sé de qué nos sorprendemos. Quizá no apostamos lo suficiente por aquello en lo que hemos invertido. Pero esto es tema para otra entrada.


lunes, 2 de diciembre de 2024

NI NEGRO DEL TODO, NI DEL TODO BLANCO

"Ni negro del todo, ni del todo blanco. Entre los extremos siempre hay más espacio" canta Fito. Pues bien, de extremos vamos a hablar hoy con el ejemplo de dos entrenadores de basket que han hablado de manera, totalmente antagonista, sobre jugadores jóvenes a su cargo. Polos opuestos en el modo de ver, de sentir, de comprender, a dos chavales muy jóvenes producto de la cantera.

En la liga ACB, todo equipo de 12 jugadores ha de tener al menos 4 cupos. Cupos son Jugadores de Formación Local, jugadores que se han formado en España vinculados a algún club afiliado a la FEB, y que hayan acumulado en él al menos tres años entre el segundo año infantil (13 años) y el segundo senior (19 años). Esos tres años no tienen por qué ser seguidos, pero han de pasar al menos 6 meses en el equipo por temporada para ser considerados así. Cuando cumplen 20 años ya no tienen posibilidad de conseguir la condición de jugador de formación local. 


Mario Saint-Supery. Solobasket

Jugadores de formación local son jugadores que proceden de la cantera y que se han ganado pronto, el derecho, con su trabajo y talento, a jugar en el coto de caza de los mayores, donde van a necesitar más experiencia de la que ya tienen para no ser presa fácil de los veteranos más curtidos. ¿Y cómo se adquiere la experiencia? He aquí la ironía: se adquiere con oportunidades, con comprensión y con confianza; la que le falta a Porfi Fisac, entrenador de Casademont Zaragoza cuando habla de Lucas Langarita. Y la que le sobra a Diego Ocampo, entrenador de Baxi Manresa cuando hace lo propio de Mario Saint-Supery, cedido eso sí por Unicaja Málaga. 


Lucas Langarita. Solobasket

Lo sé, lo sé, y hasta cierto punto puedo llegar a comprenderlo, pero me cuesta, y a veces, como hoy, no sé cómo hacerlo. Hablamos de baloncesto de ganar, pero la diferencia está en ganar contando con..., o ganar a pesar de... 

Diego Ocampo dice esto en Solobasket: "Mario Saint-Supery es un gran proyecto de jugador, pero hay que ir día a día con él. Debe vivir con la normalidad de un chico de 18 años, estudiando para tener buena formación y que le ayude para ser mejor jugador... hay fases de él en los partidos que son muy buenas, otras no tan buenas, pero eso es el proceso. Creo que los proyectos no tienen sentido si no se basan en las personas y en el trabajo diario, en eso es donde Mario tiene que estar centrado. Y lo hace muy bien... Diego Ocampo se ha mostrado muy ilusionado por ser partícipe del crecimiento de una de las grandes promesas del baloncesto español: para mí es muy motivante trabajar con un proyecto como el de Mario. Te ayuda a estar motivado sobre todo para mejorar. No podemos hablar a los jugadores de que mejoren, si el entrenador no está mejorando todo el día para enseñar mejor a los jugadores... yo tengo un lema y es que trato de molestar poco y no estropearlo..."

En Zaragoza, por el contrario, parece que el que molesta es Lucas Langarita. No debe ser motivante trabajar con él, y como no gana partidos, mejor que los vaya a perder a otro sitio. Porfi Fisac habla así en Solobasket: "el técnico del cuadro aragonés se ha sincerado con la situación del canterano y ha sido contundente con él: he hablado muchísimo de esto y he sido muy claro. Lucas tiene que jugar y aquí lo tiene jodido. Es un buen jugador, pero no va a llegar a nada si no juega minutos. Y yo aquí no estoy para regalar minutos a nadie, estoy aquí para ganar partidos... la solución que ha propuesto Porfi Fisac para Lucas Langarita es una cesión para que se sienta importante y tenga minutos: ¿Qué debería de haber hecho? Como han hecho otros, salir y jugar minutos. Nadie me cree y me siento solo"

Jordi Fernández es el primer entrenador español de la historia en ser "Head Coach" de una franquicia NBA, los Nets de Brooklyn. Antes de eso, le habían dado la oportunidad de aprender y demostrar su valía como asistente en varios equipos. Mike Malone, entrenador de Denver Nuggets habla así en Gigantes de Jordi Fernández: "de mi padre aprendí que, como entrenador, puedes conocer todas las claves del juego… Pero si no tienes una relación con tus jugadores, nada de eso importa. Creo que es algo que me llamó la atención con Jordi. Sí, entrenábamos, enseñábamos. Pero él hizo un esfuerzo por tener una relación con nuestros jugadores fuera de la cancha, como hombres, como personas, y creo que eso ayuda mucho. Eso te lleva a un mejor punto"

Estoy convencido que todos los entrenadores, todos, quieren lo mejor para los jugadores que entrenan. No serían buenos entrenadores de no ser así pero, lo que sí pueden, es ser mejores y entender que gestionan personas, jóvenes en este caso, que quizá por esa juventud no entiendan aquello de: "este no me vale, que pase el siguiente". Yo mismo sigo sin entenderlo. Ser sincero es fundamental pero no tiene por que doler. La sinceridad es decir lo que uno piensa pero pensándolo todo siempre. El cómo importa, y mucho.

Aquella Dolores que se llamaba Lola a la que Los Suaves cantan: "se fueron los buenos tiempos, la juventud ya se escapó. Las vueltas que da la vida, el destino se burla de ti..." nos sirve de algún modo para mostrar la situación de muchos jugadores fantásticos cuya juventud escapa en un instante, el mismo instante en que pasan a jugar en el patio de los mayores. Un baño de realidad que es real tan sólo a medias, pues si ayer eran muy buenos, no pueden no serlo hoy. Es el momento de seguir trabajando, siempre es el momento de seguir trabajando: "del trabajo sale la recompensa y creo que si trabajas honestamente te llegará esa recompensa". Santi Aldama (Memphis Grizzlies).


Mclaren mp4/4 Ayrton Senna. Lego.com

Hace un rato he terminado de ver, otra vez, "Camino a la gloria", película que narra el campeonato universitario de baloncesto conseguido por la Universidad de Texas Western en 1966 con jugadores negros. Cuentan en la película que por aquel entonces los jugadores negros servían para cubrir el cupo al que obligaba la liga. Ponías a uno si jugabas en casa, a dos si lo hacías fuera y a tres si ibas perdiendo. No más. Quiero pensar que, tanto Lucas como Mario, han llegado a la élite por lo que valen como jugadores y no por su condición de jugadores de formación local, aunque en el Breogán, ser cupo, sea una de las razones esgrimidas para hacerse con el fichaje de Lucas Langarita. Quién sabe, quizá esa misma condición le permita brillar en Lugo.

Bueno, la reflexión de hoy viene por dos artículos que leo hace unos días y a su contexto me remito. Tan sólo es una opinión basada en ellos. Yo tengo claro que tipo de entrenador me gustaría ser, así como tengo claro también que no a todo el mundo le iba a gustar.


sábado, 26 de octubre de 2024

CONFIANZA

Hay un defecto bastante extendido que es el de saber de todo sin saber mucho de nada. Y lo que es peor, en la mayor parte de las ocasiones sin tener conocimiento de las circunstancias por las que suceden las cosas, hecho éste, capaz de cambiar totalmente la visión que teníamos antes y comprender mejor lo que sucede: "y aunque es todo lo que crees, nunca es solo lo que ves" que canta Fito en Cada vez cadáver. Vamos, el hablar por hablar de toda la vida; todos sabemos de política, de deporte, del tiempo; auténticos expertos oye, y a toro pasado más aún pero, "nunca se puede saber lo que va ocurrir mañana, salvo que al fin de semana, sigue un lunes otra vez" Radio Futura. 

Esto, lo de hablar de todo sin saber mucho de nada, aunque procuro que no, a mí también me pasa pero intento dejar constancia de mi ignorancia desde el principio por si meto la pata.

Hace poco, le decía a un amigo entrenador que veía al equipo falto de ritmo, con poca circulación de balón y sin ideas en determinados momentos. Al igual que con la quiniela, que el lunes todos sabemos el resultado, fui a los hechos sin detenerme a investigar todas las causas. Error. Hay razones y motivos que son obvios a ojos de un simple aficionado como yo, pero hay otras muchas que sólo las sufren los que, día a día, conocen la marcha del equipo. Una de estas causas que desconocía es tener a varios jugadores lesionados, alguno incluso antes de fichar, lo que hace mucho más difícil meterlo en la dinámica del equipo a que, si por ejemplo, se hubiera lesionado más adelante cuando los conceptos del juego los tiene claros y sabe lo que se espera de él. Cuando fichas a un jugador que sabes está lesionado es porque tienes muy claro lo que puede ofrecerte. Y el jugador también lo sabe.

Estamos hablando de algo que siempre está en boca de todos, sobre todo cuando las cosas no van bien: la confianza. La confianza, para mí, no se obtiene en la pista durante los partidos pero es ahí donde se demuestra. Por ello ha de venir puesta de antes y, confiar de esa manera en jugadores que no pueden ser aún de la partida, es una muestra enooorme de confianza en ellos que será devuelta con creces más adelante. Mientras, han de ser otros los que den un paso adelante y tiren del carro. 

Pedro Martínez, entrenador del Valencia Basket, decía no hace mucho: "Hay una diferencia grande entre la exigencia y el perfeccionismo, y el perfeccionismo es una mierda porque te hace ser infeliz. El basket es un juego de errores y la perfección no existe"

Dolores Armas, psicopedagoga, dijo lo siguiente en el Basketology de Arteixo en 2023: "el baloncesto siempre trabaja con un índice de éxito muy bajo. Un jugador va a estar mucho más tiempo en estado de estrés por haber cometido un error, que en estados de alegría y bienestar por haberlo hecho bien."

El mensaje de Pedro Martínez lo puse en mi estado de WhatsApp porque me había gustado y compartía la opinión, pero dos o tres días después decía esto de un jugador suyo: "es una situación incómoda para él y para mí como entrenador porque el rendimiento que está dando no es el que puede dar. Eso está provocando que juegue sin confianza, por eso hasta que alguien invente la pastilla de la confianza tendrá que ir recuperándola por sí mismo. Yo no la tengo"

Un jugador que no rinde por los motivos que sea es como un jugador lesionado al que hay que cuidar. No hay mejor manera de hacer que se sienta útil y con ganas. El del jugador lesionado es el mejor ejemplo de trabajo de mejora individual que se puede dar en un deporte colectivo, y estoy plenamente convencido que la mejora colectiva viene por la mejora individual técnica y física. De nada vale tener la mejor táctica del mundo si no tenemos los medios para llevarla a cabo. Scariolo, seleccionador español, habla así de Unicaja: "han tenido una mejora individual de algunos jugadores y con ello se le ha añadido calidad y competitividad al equipo"

Entrenar es convencer dice Marcelo Bielsa, y quien cuida a sus jugadores por encima de intereses competitivos en un deporte de ganar merece, cuanto menos, la confianza necesaria que ha depositado en aquellos que trabajan para él y que considera adecuados para llevar a cabo su locura o manera de entender el deporte. O hasta que Pedro Martínez encuentre la pastilla mágica esa...

"Ya sabes, no me hagas ni caso" terminaba mi scouting del fin de semana pasado que le enviaba a mi amigo, pero la confianza está ahí, te aseguro que sí. Y aunque al rival no lo puedes elegir, lo que si podemos escoger es como nos vamos a enfrentar a él: con valentía, decisión, orgullo, como si cada posesión fuera la última, como si fueras a morir mañana...


Y recuerda, cuando des con la tecla, con la solución que te satisfaga y las cosas vayan bien, sigue trabajando y busca una mejor 😉



sábado, 24 de agosto de 2024

QUE 20 AÑOS NO ES NADA

Dicen que las vacaciones son ideales para leer porque tenemos más tiempo y estamos mas relajados. El tema es que tengo varios libros a medias: "Supérate" de  Lorena Torres, directora de rendimiento en los Spurs y los Sixers de la NBA además de en la selección española de basket. "Por si las voces vuelven" de Angel Martín, que no viene mal en estos tiempos locos que corren. Y el que me ocupa hoy y del que me apetece hablar es de José Manuel Calderón, "20 años entre dioses", del que Quique Peinado, que colabora en el manuscrito, dice que es el mejor cronista de la historia reciente de la NBA.

Me encanta el enfoque que le han dado al libro de hablar de uno mismo hablando de los demás porque, al final, somos lo que somos gracias en buena parte a las personas que nos vamos encontrando. Aparcando el ego a un lado, porque así es él, Calderón demuestra el espíritu de equipo enorme que atesora y que deja patente con anécdotas impensables en los tiempos egoístas que vivimos: asentado como base titular en los Raptors de Toronto por lesión de T.J. Ford, pidió al entrenador volver a salir desde el banquillo porque la segunda unidad del equipo no funcionaba. Cedió su puesto de titular porque T.J. Ford no se sentía cómodo siendo suplente y el equipo lo sufría. Gestos como este quizá te hagan parecer blando,  pero Calderón se ganó el respeto de los compañeros, del público y de la NBA en general con su juego y acciones como esta.

Crecer con el equipo, crecer como persona sin dejar de ser uno mismo con tres valores por bandera cuyas iniciales lleva tatuadas en la espalda a modo de letras japonesas; Humildad, Sacrificio y la Familia por encima de todo, tres valores que Calderón ejerce permanentemente: "poniendo en práctica estos tres valores, deseo transmitir a mis hijos que lo mas importante es que sean buenas personas, respeten a los demás y contribuyan a una sociedad cada día mejor". Bueno, los que me conocéis sabéis que con lo del sacrificio no estoy muy de acuerdo, que soy más de decisiones que tomar, que cuando algo te gusta mucho no hay sacrificio que valga, y que el "entourage", el entorno del que habla Calderón en el libro en varias ocasiones (con mención especial a su mujer Ana), si te quiere bien y te respeta y acepta, te animará a remar en la decisión que hayas tomado.

El caso es que Mr. Catering, como el desaparecido Andrés Montes solía llamarle en las retransmisiones de la NBA, no para de repartir asistencias a medida que transcurre el libro, o el partido si queréis. Una en la que coinciden todos los jugadores de su cinco inicial y los siete del banquillo, es el descomunal talento que atesoran, pero que de nada serviría sin el aún más descomunal trabajo y mentalidad ganadora que ponen de manifiesto en todos y cada uno de los entrenamientos, partidos, charlas de equipo... "Con los años vas desarrollando la capacidad de intuir, más o menos, cómo les va a ir en la NBA a los rookies. Esto lo ves más por su actitud que por su calidad. Hay gente que te sorprende por el talento, pero luego pasa un poco el tiempo y te dices: lo va a pasar mal en esta liga si no cambia de actitud... Una carrera como la suya demuestra que el talento es de gran ayuda, pero la clave es el trabajo. Por mucho talento que tengas, si no eres capaz de mejorar, te pasan por encima, porque estás en una liga en la que hay talento a raudales. La única diferencia es que el talento te da un poquito de ventaja, pero en esta liga es el trabajo lo que da la verdadera medida de tu nivel"

Dice que para él, que ha pasado 20 años entre dioses, Lebron James es el mejor jugador de la historia. Respeto enorme hacia la opinión tremendamente experimentada de Calderón, pero a mí me es muy difícil decir quién es el mejor. Sí quién lo es un momento dado, por eso hay tantos mejores jugadores de la historia para mí. El otro de la terna en la discusión sobre el mejor, un tal Jordan, dijo una vez: "Larry era un tema de debate. De hecho, aún lo es. La gente me pregunta quiénes son para mí los cinco mejores jugadores de la historia, y cuando empiezo nombrando a Larry me interrumpen y dicen: ¿estás de broma o qué? ¡No puede compararse con Lebron James! Y yo les contesto: no lo pilláis. Larry es mucho mejor que cualquier otro alero de la historia y, para ser sincero, aún no tengo claro si era alero o ala-pivot. En cualquier caso, para apreciar por completo a Bird hay que entender de baloncesto. Tienes que ser una persona del mundo del baloncesto para estar en condiciones de darle todo el reconocimiento que merece. No saltaba por encima de la canasta, no machacaba por encima de nadie, no era rápido. Por eso algunos no pueden apreciar el valor de su juego. Si entras en el Madison Square Garden, la meca del baloncesto, y preguntas ¿qué piensa usted de Larry Bird?, la respuesta sería que era un gran jugador porque hacía de todo en la pista" Fragmento del libro "Cuando éramos los mejores". Palabra de Jordan, palabra de Dios. Todos tenemos nuestras preferencias y Larry Bird es, para mí, uno de los mejores.

De Lebron, del que dice Calderón que no parece que pasen los años excepto, si me lo permitís, por las canas de la barba que le dan, si cabe, un aspecto más fiero, 20 años no es nada como cantaba Gardel en "Volver".  La fortuna para Lebron, que es una bestia en lo que a condición física se refiere, es que ganas no le faltan y se retirará cuando quiera, no cuando el cuerpo le diga que ya no más, que "mientras el cuerpo aguante, mientras que el swing arda por dentro, mientras que huir le dé tanto placer, bailará sobre sus recuerdos" Miguel Ríos

Para ir terminando ya, llega a casa mi mujer del fisio el miércoles y me cuenta que dice Jaime que va a dejar la suscripción al blog por no escribir nada sobre las olimpiadas. Que sepas que no lo voy hacer excepto sobre la humildad de la que hace gala Calderón y que le falta a Ingebrigtsen, algo en lo que creo estamos de acuerdo. Cuentan que su padre lo machacó mucho de joven (que todavía lo es, 23 años) incluso se habla de malos tratos, pero nada excusa la prepotencia y arrogancia mal expresadas. Tonto es el que hace tonterías decía la madre de Forrest Gump... a los hechos me remito. Dicho esto, corre que se las pela el cabronazo!!! Es un fenómeno deportivamente hablando pero ha crecido poco como persona.

De la cara amable de las olimpiadas me quedo con lo que me contó Joselo y su experiencia en París con la family. Estar viendo el waterpolo, semifinal Croacia - Hungría, rodeado de franceses y cantar los goles de España en la final de fútbol, contra Francia, a todo pulmón. Yo pensando que vaya locura en esas circunstancias y me dice que respeto exquisito por parte francesa dando la enhorabuena por la victoria. ¡Guau! Así es como tiene que ser, celebrar la victoria sin temor y reconocer la misma como lo que es, un deporte al que se juega más allá de ganar o perder. Un árbitro de basket hablaba así de este tema: "me gustaría que el animar a un equipo fuera en esa línea, no hace falta descalificar y a todos nos iría mejor quitarnos un poco de tensión en el apartado insultos. También te digo que, como norma general,  los entrenadores y jugadores son bastante correctos. El baloncesto es un deporte donde la educación está a un nivel óptimo"

Este es el deporte que queremos, el deporte del que habla Calderón en el libro y el deporte con el que crecer como personas. Ingebrigtsen, toma nota y honra más, mucho más, al mejor deporte del mundo que ya te han dado un par de buenas lecciones y te está costando aprender. 


miércoles, 15 de mayo de 2024

¡SOIS GENIALES!

Hace cosa de un mes fui con la family a un concierto de Sidecars en Ferrol. Con el auditorio lleno, tras las primeras canciones, contaron mediante una anécdota, lo que para ellos significa cantar en Galicia. Hace unos años las cosas no les iban demasiado bien. Tenían un show en Santiago, 7 horas en furgo desde Madrid y habían vendido muy pocos tickets. Dicen que en Galicia siempre llueve, y ese día, descargando la furgo en la calle con los coches pitando por interferir en el tráfico, también. Calados hasta los huesos, en ese amasijo de huesos al que dan forma en una canción donde sí cabe todo ese talento que atesoran:

Que bonito caminar detrás de ti
Llevarte siempre delante
Cuando giras la cabeza estoy aquí
Y nunca voy a marcharme

Puede ser que me surjan dudas
Puede ser que no esté a la altura
Pero siempre me lanzas un cable
Cuando más necesito enchufarme

Cada vez que me miro al espejo y me veo distinto
Me pregunto si debo esperar o pasó mi momento
¿Cómo puede caber en tu cuerpo todo ese talento?
¿Cómo puede caber ahí dentro?
En ese amasijo de huesos

Mal debían ir las cosas para que, a pesar de cantar esto, los tíos dudaran de si mismos. Pero entonces, en ese preciso momento, una chica que pasaba por la calle mientras descargaban la furgo bajo la lluvia les preguntó: "sois Sidecars, ¿verdad?" Sí, dijeron ellos. La chica añadió: "¡sois geniales!"

Cuando más necesitaban enchufarse, esa chica anónima, con dos palabras, les echó un cable para estar a la altura de su talento. De repente, la lluvia ya no importaba, las entradas vendidas ya no eran tan pocas a sus ojos, y ese concierto, era el más importante porque era ahora y era seguro. 

Las acepciones 8 y 5 de la RAE del verbo Creer dicen así: "tener confianza en algo o alguien y atribuirle una determinada característica, situación o estado" 

Me gusta pensar, aunque sé que muchas veces no es cierto, que nadie emite juicios de valor sin evidencias palpables basadas en la experiencia y el conocimiento. Yo no lo hago, o al menos procuro no hacerlo, atribuir una determinada característica a alguien sin antes haber visto que es capaz de ello. De ese modo, la confianza que pueda depositar en una persona está fundamentada y es muy difícil que me la quiten, incluso si las cosas vienen mal dadas. En ese caso intento buscarle explicación y en función de ella puedo perderla o no. Dicho esto, Creer, al igual que Crear, son verbos que denotan acción, con los cuales hay que actuar, involucrarse, porque si no te mueves y te quedas en las palabras no avanzas, y si no avanzas no mejoras. Y no necesariamente hay que ir siempre más allá, sino simplemente hacer eso que ya sabemos mejor aún, o por lo menos intentarlo.

"A veces, poner a prueba los límites requiere mirar un lugar familiar de una nueva manera..." dice Kilian Jornet. Un amigo, entrenador de baloncesto, lo expresa así cuando llega a un nuevo equipo: "con tu baloncesto, ¿qué baloncesto puedes hacer con el equipo que tienes?" La esencia no cambia, hay que ser fiel a los principios con pequeñas modificaciones que nos permitan avanzar y sacar lo mejor de nosotros mismos y de los que nos rodean.

Dice Pep Marí en su libro Decisiones Vitales, que cuando tomas una decisión tienes que ir con ella a por todas hasta el final y luego evaluar (excepto que las circunstancias hayan cambiado mucho y sea necesario hacer algún ajuste), que las notas, como en el colegio, son al final del proceso. Que el fallo está permitido porque es la única manera de aprender. Si no fallas no corriges, si no corriges no aprendes, y si no aprendes no evolucionas. Si fallas puedes perder un punto o que te metan un gol. Pero si dudas, pierdes algo mucho más importante, la confianza. ¡Somos equipo de playoff! Si perdemos el primer partido, incluso si perdemos el segundo, podemos hacer dos cosas: aceptarlo y no hacer nada o, aceptarlo, no perder la confianza, y trabajar para ser mejores en el tercero, el cuarto y el quinto. ¡Sois geniales!


Instagram Lucentum Alicante

"Esto es baloncesto de ganar y yo quiero ganar siempre. En cada partido, en cada entrenamiento..." Jejeje, me voy a guardar al autor de estas palabras porque son un recordatorio, sólo para él, de lo que está por llegar, de la actitud con la que se encaran los retos, de estar un paso más cerca del éxito. Oh sí, no hay duda que valga, estamos preparados para subir al siguiente escalón.

En una entrada anterior que lleva por título "Yo soy porque nosotros somos", escribía esto: "olvidémonos por un instante del resultado, centrémonos en el camino a recorrer que es más divertido cuando se hace en compañía y, a pesar de lo exactas que son las matemáticas, pensemos que no hay un número que mida la grandeza, la magia, ni la memoria de las experiencias que acumulamos cada día" La belleza de la grandeza no reside en todos aquellos que te miran, sino en esos pocos que de verdad te ven. Esos pocos que creen incluso más allá de lo que tú mismo puedas llegar a hacerlo. Mantén los pies en la tierra que ya soñamos los demás.

¡¡¡TRABAJO EN EQUIPO, SUEÑO CUMPLIDO!!!


viernes, 5 de abril de 2024

3RD BASKETOLOGY INTERNATIONAL PRO-CAMP 2024 FOR PLAYERS

Que difícil es hoy en día, yo creo que siempre lo ha sido, emprender y sacar adelante iniciativas. E iniciativas que redunden en beneficio de los demás con las cuales, la satisfacción personal y colectiva por el trabajo bien hecho se traduce en la satisfacción de las personas a quien va dirigida la actividad, más allá, mucho más allá del beneficio económico como empresa gestora, hace que nos volvamos ricos, no en dinero, sino en experiencias, las nuestras y las de las personas participantes.

Hablando de la iniciativa que nos ocupa, la dificultad viene marcada por la infraestructura, logística y capital económico necesarios. Y cuando digo en beneficio de los demás, lo hago pensando en los participantes en el campus y en los objetivos que como jugadores se hayan marcado, objetivos que, ya os lo adelanto, cumpliréis con creces, porque aquellas dudas que tengáis sobre el juego y sus circunstancias serán disipadas. Lo que hagáis con ello después ya depende absolutamente de vosotros, de vuestro amor por el baloncesto, y de las ganas de trabajar en las cuestiones técnicas y tácticas que necesite vuestro juego, aspecto este en el que la actitud es fundamental. Mención aparte, y para mí igual de importante o más, es el aspecto social, afectivo y de conocimiento de otras culturas, pues el campus tiene el adjetivo de internacional, lo que amplia el bagaje deportivo y cultural. 

A estos de Basketology ganas de trabajar no les faltan y, por tercer año, sacan adelante el International Pro-Camp for Players más el paralelo de Entrenadores. Mantienen el núcleo humano de ediciones anteriores con alguna incorporación más, factor clave en el éxito del campus porque al final todo se reduce a las personas y a su capacidad para conectar y transmitir. 

Seguimos llenando la maleta de los sueños, aquella a la que Manolo García cantaba de camino a San Fernando solo que esta vez nos vemos en Foz, y un ratito a pie y otro caminando, sumaremos una experiencia vital más porque no es baloncesto todo lo que reluce, es mucho más que eso y nadie quiere perdérselo. Expectantes estábamos esperando el anuncio del campus. Ilusionados estamos ahora esperando que llegue el día de disfrutarlo.

Las cosas cambian y el baloncesto agradece que dice un amigo mío... ¡hum!, creo que esto ya lo había puesto en un post anterior 😉 Bueno, que razón no le falta pero, en fin, que las cosas no tienen por qué cambiar tanto, así que si Erik Quintela no está este año para que los chavales comprueben de primera mano como se las gastan en la ACB, que otro se encargue de llevar la tortilla por favor, que las cosas que funcionan no se tocan a no ser que sea necesario 😂😂😂

Y gracias de antemano por iniciativas como esta que, os aseguro, valoramos como se merecen.

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miércoles, 6 de diciembre de 2023

EL ESFUERZO SIEMPRE VALE LA PENA

No me considero yo un picado cuando te "animan" a sacar la vena competitiva, pero competitivo sí lo soy un rato largo, siempre con el divertimento por bandera y el respeto necesario de aceptar que otros sean mejores. A partir de ahí, como dicen Gasol y Nadal, no me dejo perder ni al parchís.

El caso es que me enviaba un amigo un artículo de prensa y me decía más o menos lo siguiente: "uno que te hace competencia con la pluma" Bueno, lo primero después de leer el artículo es que de competencia nada porque me encantó y acepto, ejem, de buena gana, que me queda mucho para estar a la altura. Lo segundo, agradecido por ser considerado digno de estar en la pelea.


En dicho artículo se comparaban las hazañas de Aníbal el cartaginés, que puso en jaque al imperio romano, con la capacidad táctica y estratégica de un entrenador de baloncesto gallego. Gracias a una buena planificación y un liderazgo indiscutible, logra con astucia y valentía exprimir los pocos recursos con los que cuenta, cosechando victorias a lo largo y ancho de Hispania, convencido de su plan y demostrando que el esfuerzo siempre vale la pena. Como podéis ver, la materia prima de la que se nutría el artículo es común a varias de mis entradas, y creo recordar haber dicho alguna vez, que escribir sobre algo tan bueno es la parte fácil, que lo único que pretendo es poder reflejar la difícil labor que algunas personas llevan a cabo. Personas, que por considerar que sólo hacen su trabajo del cual están plenamente convencidos y para el que se han preparado intensamente, no le dan la importancia que realmente tiene ni se paran a pensar si ello es motivo de orgullo. El orgullo, al igual que la grandeza, no se puede medir, pero vaya si se puede sentir, y nos corresponde a los demás reconocerlo. Reconocido queda desde ya.

Desde luego, no se me ocurre mejor persona que un gallego para estar al frente de un equipo multinacional. Quizá por aquello de que estamos acostumbrados a emigrar y hacer piña allá donde vamos. Fijaros que dicen incluso que hay un gallego en la luna, pero lo que seguro hay, es un gallego en Alicante, capitaneando unas huestes guerreras que se divierten jugando a baloncesto. ¿Llegarán lejos? No lo sé, depende. Y si quieres saber de qué depende (actitud y esfuerzo no faltarán) no le preguntes al gallego, que aunque seguro lo sabe, es gallego y nada nos gusta más que mantener la intriga de lo que vendrá. ¡Que emocionante!

Mientras escribía estas líneas, me llevé una alegría en forma de noticia que no puedo dejar pasar sin mencionar y que además me viene fenomenal para reconocer el esfuerzo. ¡Vuelve Nadal! Lo hace por Navidad como Papá Noel o Los Reyes Magos, porque su vuelta es un regalo enorme que se hace a si mismo y a todos los que nos gusta el deporte de verdad, aquel en el que se busca la satisfacción antes que la victoria, el logro personal o colectivo antes que la gloria. Gane o pierda, a partir de ahora no importa, como tampoco importaba antes. El motivo de orgullo es que ha vuelto, y si lo ha hecho es que está en condiciones de optar a todo. Solo con volver Rafa ya ha ganado porque como bien dice "el esfuerzo siempre vale la pena". Ahí es donde está la recompensa. Los buenos siempre ganan, y aunque espero que a estas alturas hayáis comprendido que los buenos casi nunca son los que siempre ganan, el caso de Nadal es de esos pocos que son la excepción a la regla, porque gana y es bueno en lo que de verdad hay que serlo. Hace muy poco terminaba las programaciones de 2º y 4º de la ESO porque había que entregarlas a inspección educativa. Ahora los criterios de evaluación vienen dados y tú escoges los que crees más adecuados adaptando el grado de consecución, si fuera el caso. Algunos hablan de autonomía e independencia, otros de igualdad, dominio de las habilidades y destrezas, la no violencia, el respeto, algunos hablan de todo ello a la vez... fenomenal. ¿Sabéis de lo que no habla ninguno?, exacto, del esfuerzo en la tarea. En el cole, independientemente de la materia que sea, en estos tiempos que corren ¿sabéis a qué le prestamos muchísima atención?, exacto otra vez, al esfuerzo diario. Me asalta una duda ahora que hablamos de esto, ¿se han olvidado de incluirlo o, como ya no se estila, lo han hecho a propósito? En los criterios de calificación de Educación Física reflejo que el alumno conseguirá una calificación positiva cuando cumpla con varios requisitos. Uno de ellos es el siguiente: "participar en las actividades realizadas en las sesiones y alcanzar una progresión individual suficiente, en la que el esfuerzo será el indicador principal a mostrar". No hay un solo chaval en el cole que suspenda Educación Física por no hacer las cosas bien, suspenden los que no las hacen y no se esfuerzan. A los que lo intentan con ahínco buscando su mejor versión,  a pesar de saber que no van a conseguir superar los criterios de su edad y grupo de referencia, a esos, suspéndelos tú porque yo no puedo.


Venga va, volviendo al artículo sobre Aníbal y por poner un pero por aquello de la competencia, he de decir que eché en falta alguna referencia musical en la narración, aspecto este, diferenciador en mis entradas. Quizá unos tambores de guerra no hubieran estado mal 😉.

Ay Aníbal, si les hubieras puesto a los romanos un poco de Blues, Rock y un mucho de Soul con Ray Charles, Al Green, Marvin Gaye, Aretha Franklin, Etta James, Taj Mahal, John Lee Hooker, BB King, Otis Redding, James Brown, Nina Simone, Ella Fitzgerald... y una pizca de Fito, en lugar de tanta guerra para conquistar, lo que hubieras conseguido sería un hermanamiento entre ciudades e imperios. Y ya luego nos lo jugaríamos al basket o al parchís y que ganara el mejor. Aníbal el gallego, alicantino, con pasado en tantos lugares, una buena playlist para conquistar Hispania es lo que te falta. Toma nota. Esta para entrenar:

https://open.spotify.com/playlist/790Ky1HEjJWMCu83VsyFoD?si=xYJtnLj8QnS2nlm9xDV1RA&pi=e--vsEUpgxRsq6

Y este para calentar. 


Nos vemos el día 20 para conquistar Ourense. ¡VAMOS LUCENTUM!

 

lunes, 13 de noviembre de 2023

EL BAÚL DE LOS RECUERDOS DE LOS MOMENTOS FELICES

Que fácil es a veces escribir mil o más palabras, y que difícil en ocasiones condensarlas todas en unas pocas que le den título. Dos artículos leídos hoy durante el desayuno, son los que me han animado a escribir estas palabras a las que creo haber puesto un título bastante adecuado a mi realidad, que como ya sabéis, es la correcta porque es la mía, aunque hay otras igual de válidas si se acompañan siempre de fundamento del bueno. Fundamentemos pues...

En uno de esos artículos, Carmen Posadas escribe sobre las frases positivas tan de moda hoy día: "sé tu mejor versión, consigue tus objetivos y sé feliz, hasta el infinito y más allá..." bueno, a esta última no hace mención Carmen Posadas, es de una peli de dibujos animados y por lo tanto es ficción. Sabemos el significado de ficción, ¿verdad?. 

El secreto no está en ser la mejor versión de ti mismo, está en adquirir el compromiso contigo mismo de intentarlo, intentar siempre ser la mejor versión que puedas ser en un momento determinado. Si lo haces, consigas o no tus objetivos, deberías ser feliz porque el esfuerzo siempre vale la pena, incluso tan solo el esfuerzo de decidir intentarlo. Sí, tan solo para eso hay que ser muy, muy valiente. "Porque no siempre se consigue lo que uno quiere, pero intentarlo también es ganar" Rafa Nadal.

Quizá aquellos que no tienen callo (le tomo prestada la palabra a Carmen Posadas) en el camino de la vida, los que creen en la mentira del no limits como mantra, es porque no han visto, o no les han dejado ver, la parte mediocre de la misma y no han tenido que enfrentarse a ella, se frustran a las primeras de cambio porque no tienen el bagaje necesario para relativizar la realidad que son las cosas que pasan. La vida y el deporte son un juego que no se puede ganar, son un juego que se juega, una búsqueda constante donde el viaje importa más que la meta, y si no te dejan tomar las riendas, ¿qué experiencia vas a acumular?

"Hasta una mala novela puede contener aroma a felicidad" Con esas palabras termina Pérez Reverte su columna de esta semana. Lo importante de una novela no está en lo buena o mala que sea, sino en lo que evoca en ti y te hace sentir. Me pasa lo mismo con el vino, no sabría decir cuál es bueno o no, pero sé cual me gusta por su sabor y por lo que supone en momentos vividos. Últimamente, un denominación de origen Somontano, me ha hecho saborear de nuevo el Valle de Arán en un viaje que estoy deseando repetir.

Los que me conocéis, sabéis que ahora me ha dado por echar una mano jugando al baloncesto, haciendo equipo para que los chavales del Outes tuvieran gente suficiente para poder jugar. Eso es lo que voy contando, cuando la realidad es que lo que hago es bulto, que también se necesita dentro de un equipo, ¿o no?. Como si fuera yo el que les hace un favor cuando, lo cierto, es que son los chavales los que me dan la oportunidad de seguir aprendiendo. A mi edad eso es un regalo de la leche. Me dan la oportunidad de ir al baúl de los recuerdos y difundir mi "sabiduría", que nada o poco tiene que ver con el baloncesto. Óscar, por ejemplo, debe estar hasta las narices de la cantinela esa de que las zapatillas de jugar van del bolso a la pista y de la pista al bolso. No me voy con ellas puestas para casa. O Martín y Carlos, que hacen de la precipitación un arte, si es que podemos llamarlo así, jejeje.

En esas me encuentro, no importa que se llame baloncesto, atletismo, ciclismo o la vida misma, la actitud no cambia aunque las circunstancias sean distintas. Sigo jugando a buscar ser la mejor versión de mi mismo, siendo consciente de mis limitaciones para intentar superarlas porque intentarlo también es ganar, sabiendo que, incluso en mi mediocridad, hay un aroma delicioso a felicidad. Claro que sí Pepe, los buenos, aunque sean mediocres jugando a basket como yo, siempre ganan. Bueno, técnicamente ganar, ganar... en el sentido ese de ganar aún no ganamos, pero estamos trabajando en ello 😄

Tengo un amigo de Inef, Óscar se llama también, que un día le puso nombre a su empresa de gestión de instalaciones deportivas y la llamó enjoy!, que traducido del inglés viene a ser Disfruta, Diviértete. Huele a felicidad, ¿a que sí? Por cierto Óscar, buscamos patrocinador para el cubre, jejeje. Tenía que aprovechar la ocasión. 


martes, 24 de octubre de 2023

¡TRAICIÓN!

No entiendo la vida sin el deporte, amo el deporte. Lo quiero, lo necesito, con urgencia a veces, con pasión siempre, no me da miedo, al contrario, me hace sentir absolutamente libre, valiente... me hace ser yo. Y más allá de todos y cada uno de los evidentes beneficios que la práctica de actividad física conlleva, con los años y las experiencias vividas, independientemente de la edad, estoy convencido que DISFRUTAR es casi lo único importante. Al igual que una joven Marion Cotillard en "Un buen año", tras un casto beso susurra al oído de un imberbe Russell Crowe, "mis labios siempre encuentran placer en los lugares más insospechados", todos deberíamos encontrar ese reducto deportivo que nos haga disfrutar sobremanera y abrazarlo fuerte.


Fuente: RTVE

Sí, ya sé que la felicidad no está en querer tener aquello que crees necesitar, sino en conservar aquello que crees que no necesitas simplemente porque ya lo tienes, porque ese es el primer paso para perderla: "me di cuenta tarde que te perdí por pensar que te tenía" canta Fito en "Donde todo empieza". El deporte para mí es felicidad absoluta y lo necesito cada día, y cada día lucho por conservarlo aún a sabiendas de que ya lo tengo, no vaya ser que se me caiga de los bolsillos y lo pierda por el camino.

Cuando algo te gusta mucho, el mucho siempre te sabe a poco. Ese es un efecto que el deporte tiene, pones el alma en lo que haces y te dejas llevar; entrenas, trabajas, mejoras... y un día (suertudos seremos si solo es uno) el alma se te cae a los pies por la acción de aquellos que no entienden el deporte de la manera correcta, te decepcionan, no te dan razones del por qué y, si te las dan, no son del todo válidas, se hace muy difícil seguir adelante pero te sobrepones y lo haces. No acierto a entender ese "deporte" con el que algunos dicen disfrutar porque es evidente la falta de respeto y aprecio por el deporte mismo y sus protagonistas: rivales, árbitros, público... Mierda de deportes colectivos donde los jugadores necesitan de los árbitros y estos últimos de los primeros y parecen no entenderlo, donde los jugadores necesitan de los rivales para poder disputar y disfrutar los encuentros, donde los entrenadores han de ser el ejemplo y salvaguarda de sus jugadores, donde primero aceptan las normas para que les dejen jugar y luego las interpretan a su manera rompiéndolas, mintiendo y echándose unas risas sabiendo que lo hacen... ¿qué carajo está pasando cuando, amigos que juegan en equipos distintos se enfrentan y los ganadores ningunean a los perdedores cuando ni los unos ni los otros, en mi opinión, están para ganar o perder sino tan solo para jugar? Quizás el golf sea el mejor juego del mundo... 

Se quejaba Carlo Ancelotti el otro día del arbitraje. Empleaba la ironía para ello hablando de la labor del árbitro en estos términos: "ha hecho un buen partido, acertado en todo, de nivel...", diciendo lo que quería decir sin decirlo de verdad porque si "digo lo que pienso me caen muchos partidos". En esta era del Big Data de las narices, donde no paran de recogerse miles y miles de datos que en ocasiones nadie se para a contrastar y mucho menos mostrar, los veteranos de la vieja escuela nos movemos más por sensaciones, y lo que dice el ojo pesa más que lo que dicen una montaña de datos. A mí no me engañan porque de momento veo bien y, al contrario que Ancelotti, no creo que pase nada por decir lo que quiero decir diciéndolo de verdad: es más fácil arbitrar a un equipo senior compuesto de jugadores junior de 16, 17 y 18 años, que a un equipo de gente veterana que levanta la voz si las cosas van mal dadas. 

Joe Dumars, formidable escolta de aquellos Detroit Pistons campeones de la NBA en el 88 y el 89, actualmente Vicepresidente Ejecutivo de Operaciones de la NBA, hablaba así sobre el Load Management, el manejo de las cargas de trabajo y el descanso que algunos equipos dan a sus estrellas en partidos de la liga regular: "tenemos que volver a una cultura de respeto y aprecio a todos los partidos. Obviamente, no va a jugar todo el mundo los 82 partidos, pero todo el mundo debería querer jugar los 82 partidos. Y esa es la cultura que estamos intentando recuperar"

"Si me ves así" canta Fito, es que "nada funcionaba y me dejaba llevar, siempre que el demonio me obligaba a rezar, algo que suena y se arrastra, debo llevar colgando la ilusión" pero, "nada acaba, todo vuelve a empezar" y, al final, la vida y el deporte ponen a cada uno en su lugar. Los buenos siempre ganan, no los buenos jugadores/árbitros, sino los buenos de corazón que viven la vida y el deporte haciendo lo correcto, los que son la misma persona antes, durante y después de los partidos. Para esos, habrá siempre un sitio en mi banquillo donde recuperar la ilusión cuando el alma se nos caiga a los pies. Para los otros, traidores de su deporte que han jurado defender, les deseamos una vuelta a esa cultura de respeto y aprecio, prometiendo volver más fuertes la próxima vez porque no van a quitarnos las ganas de disfrutar todos los partidos que nos queden por jugar.


domingo, 8 de octubre de 2023

QUÉ TE METES DON QUIJOTE PA FLIPAR CON LOS MOLINOS

"Vivir es un regalo y un presente" canta Andrés Calamaro en "Para no olvidar". Preciosa la versión que se marca con Manolo García y Vicente Amigo a la guitarra. Para no olvidar, me recordaba Jorge el otro día en la visita que el CB OUTES hizo al cole: "oye, ¿te acuerdas los partidos que echábamos en la pista de arriba cuando...?" No vamos a decir hace cuánto fue ese cuando pero, a pesar de ser mucho, no me lo pareció porque el recuerdo sigue muy vivo y, ese recuerdo unido a otros que vinieron más tarde, han hecho que nos haya faltado tiempo para embarcarnos en una aventura ilusionante, el equipo senior de tercera división del Baloncesto Outes.

El equipo comenzó a gestarse por la ilusión de unos cuantos chavales. La ilusión, como ya sabéis, siempre va antes que la mejor actitud del mundo, es el germen de todo, y no importa en lo que creas sino la intensidad con que lo hagas. ¡Vaya sí han creído! Y con una fuerza tal, que a ver quién es el menda que les dice que no. Cuando hablo de chavales, lo hago de 16,17, 18 años. Lejos quedan los 18, pero el reto de participar de la aventura ha sido muy sencillo de aceptar, porque lo que nos une y acorta las distancias en cuanto a edad son, como dice Nadal: "la pasión, el amor por el juego y el espíritu de lucha todos los días y en cada entrenamiento". Si a todo ello, le sumas esa ilusión tan grande, intacta todavía en personas tan jóvenes a las que les pirra el deporte, y latente en nosotros... ha sido tan fácil decir, ¡adelante!, cuando otros, como si de una locura se tratase (que lo es en cierta medida), nos han dicho aquello de: "¿qué te metes Don Quijote pa flipar con los molinos?" que canta Fito, jejeje. Pero las ganas de volar "bajo" el aro (algunos no hemos volado nunca por encima) han hecho que se nos pusieran "los ojos como el coyote cuando ve al correcaminos" y no hemos podido decir que no.

Sabemos que nunca más vamos a ser lo que fuimos, solo aspiramos a estar presentes porque somos quienes somos ahora. Antes de una final con el Madrid, una de esas 22 que Pablo Laso ganó para contarlo después, Andrés "Chapu" Nocioni, arengó a sus compañeros diciéndoles que: "el pasado no va a jugar hoy. Una final es más de carácter que de baloncesto". Lo que no dijo, fue que el pasado es lo que los había llevado hasta allí, por eso es importante, y dicen que uno nunca se olvida de andar en bicicleta... excepto Pato, que últimamente no para de caerse, jejeje. Tú lo que quieres es cambiar la bici y no sabes cómo hacerlo. A carácter, por otra parte, va a ser difícil que alguien nos gane, aunque de todos modos no estamos aquí para ganar, sino para construir, y la materia prima es buena Jorge, "cuidar de las estrellas puede ser un buen castigo".

Una vez le pregunté a un joven amigo qué tal le había ido en una competición y él me contestó que había jugado de banquillo izquierdo. Darío, intentaré disfrutar a la izquierda del banquillo preparado para saltar a la cancha y ayudar al equipo en lo que necesite. Me gustaría ser un ejemplo por actitud, intensidad, compromiso y constancia, y a poco que me dejen, esconderme en la esquina izquierda de la cancha cuando el base gane línea de fondo, catch and shot, con el 33 a la espalda y alguna entrará. Y si se falla (que poco me gusta esta palabra en el deporte) balance defensivo por el carril del medio, que en línea recta aún corremos bastante. Intenté poner una cláusula en el contrato por la cual jugarme, mínimo, 20 tiros por partido, pero tras verme entrenar creo que no ha colado. Mi pasado NBA, como dijo Nocioni, no va a jugar hoy. Estoy pasando de eso que dice tu padre de libertad cuando tienes el balón a pantalón, camiseta, pantalón largo... parecemos una tienda de ropa colega, y yo me apunté para jugar a baloncesto. No sé, los 18 de ahora no son como los de antes, soy más de cuernos y ACDC.

No hay metas más allá de los retos diarios, mejorar cada día, divertirse y marchar con ganas de más. Ya estamos ganando en aquello que realmente hay que ganar... porque los buenos siempre ganan.

Bibliografía:

Fitología Aplicada a las Ciencias Sociales: "Un buen castigo" 


lunes, 25 de septiembre de 2023

MARÍA

Este es un blog sobre deporte y valores. De un tiempo a esta parte más de lo segundo que de lo primero, porque tanto en el deporte como en la vida los valores los aporta la persona, y no andamos precisamente sobrados. Por eso tengo que hablar de María. No somos amigos, no tenemos una gran relación, de hecho, te conozco a través de tu marido con quien sí tengo más trato. Pero eres de esas personas que, en un instante, te ganan por amabilidad, cercanía, alegría, simpatía, vitalidad... podría seguir citando adjetivos un rato largo porque María es de esas personas que cuando las conoces, como cuenta Víctor Küppers, dices: "¡¡¡ole, ole y ole!!!" Cuantas veces habremos comentado mi mujer y yo, creo que cada vez que nos encontramos con ella; ya fuera en la tienda, en el Manducka tomando café, en la lavandería: "oye, que simpática es la mujer de Pío. Siempre sonriendo y con una palabra amable en la boca". 


Fuente: Facebook

Hoy es un día triste porque María se ha ido. A pesar de lo poco que nos conocemos, la sensación que me genera, porque así lo transmite, es que tiene la capacidad de hacer que los días tristes sean un poco, o un mucho quizás, menos tristes. De hecho, siento la necesidad de escribir estas palabras porque creo que es la mejor manera de rendirle un pequeño homenaje, porque, aunque nos conocemos poco, su pérdida me ha llegado muy adentro.

Dice Pablo Laso que el único plan que existe en baloncesto es ganar, que las victorias son, en el fondo, tiempo para construir aquello en lo que crees, te otorgan la oportunidad de crecer, que el gran éxito de un entrenador es que los jugadores crean en él. ¡Vaya entrenadora es María! que nos brinda su tiempo y su alegría, que trabaja los aspectos emocional, motivacional y la comunicación como nadie, con dos hijos fantásticos en lo personal y jugadores de basket, por supuesto, y ya sabemos la presión y responsabilidad que supone triunfar en campo propio. A pesar de las victorias ha faltado tiempo para seguir construyendo, pero los cimientos son sólidos, y las vivencias que nos dejas, hacen que el camino sea más fácil de recorrer.

La mejor manera de recordar a una persona es tenerla siempre presente, por eso me permito hablar así, en presente, porque creceremos con María en el recuerdo: esa amabilidad tras el mostrador, esa sonrisa, a la pregunta de si podía guardarme cualquier producto que luego me pasaría por él respondía con un: "¿quieres que te bajemos el paquete cuando volvamos para casa?". Ver aparecer ese monovolumen blanco tras una dura jornada de trabajo, con María a los mandos y Pío haciendo las veces de segundo de a bordo; con los libros de Corbalán y Ricky Rubio durante la pandemia, el muñeco de Kyrie, la camiseta con el 33 de mi admirado Larry Bird... Gracias. Vaya equipazo de los buenos que hay en Argalo. Dicen que se puede saber mucho de alguien por las cosas que dice y hace, los libros que lee, las personas de las que se rodea... Yo, tonto de mí, pensaba que María es como es porque Pío atesora todos esos valores que la hacen tan buena persona. Pero Pío, tú y yo sabemos que no pasamos de entrenador ayudante, que detrás de cada gran hombre, ¡perdón!, delante, hay una mujer todavía más grande.

María se ha ido en un instante, como ese mismo instante que necesitaba para ganarte como persona. Es difícil adentrarse en el terreno de los sentimientos porque cada uno los siente y gestiona a su manera. Con estas palabras, escritas desde el cariño y el más profundo respeto, he querido reflejar lo que María significa para mí. Creo, que con el paso de los años es imposible no sentirse un poco parte de la familia de Tiro Libre, porque así es como te acogen nada más cruzar la puerta de entrada, el mejor plan de negocio posible del cual María es "la Alegría y el Color"

Fuente: Facebook Tiro Libre

Los viernes por la noche en casa, acostumbramos a abrir una botella de vino y tomar un par de copas. Hoy la primera va por ti María, y la segunda... también. 


sábado, 9 de septiembre de 2023

🏀UTES BALONCESTO. LO IMPORTANTE TIENE QUE SER LO MAS IMPORTANTE

¿Y si...? ¿Y por qué no hacemos...? 

Hay momentos en la vida que suponen un punto de inflexión, un cambio importante que hay que aceptar y tomar como una oportunidad para aprender, crecer y madurar. Los logros, al fin y al cabo, vienen como consecuencia de una oportunidad, hay que tomar decisiones. Si eliges quedarte quieto corres el riesgo de arrepentirte más adelante. Si decides ir a por ello, es que estás dispuesto a vivir con las consecuencias de esa elección y ahí no hay lugar para el arrepentimiento, sí para analizar después si fue lo más correcto pero con la convicción de haber hecho las cosas bien. Compromiso le llamo yo a eso.

En el baloncesto echo de menos un añito más en la categoría junior. Es duro pasar con 17/18 años a edad senior, donde la diferencia de edad respecto a otros competidores se dispara enormemente. Es dura también la exigencia deportiva, desmedida en ocasiones tanto en lo físico como en lo mental. Y es, además, un momento de mucho estrés en el ámbito académico, porque tienes que echar el resto en la EBAU para poder acceder a los estudios que más te interesan, y si no te organizas, corres el riesgo de arrinconar o apartar aspectos de tu vida que te llenan como puede ser el deporte. Estoy seguro, que con ese añito más en la categoría, el porcentaje de chavales que abandonan el baloncesto sería mucho menor, porque en primer año de carrera con el estrés postraumático de la carrera por la EBAU superado, las ganas por meter canastas volverían en una categoría más acorde al nivel que por edad corresponde. Pero no tenemos ese año extra, toca hacer elecciones valientes y decididas por parte de jugadores y clubs, clubs que han de entender las circunstancias especiales en estas edades.


Como siempre que me animo a escribir, lo hago apoyándome en la experiencia personal y los conocimientos que ella me aporta. No me atrevo a hacerlo de otra manera. Y es aquí donde el ¿y si...?, o el, ¿y por qué no hacemos...?, encuentran respuesta en el club baloncesto Outes con Jorge y Forés a la cabeza,

El problema de los clubs pequeños, más bien de localidades pequeñas en cuanto al número de habitantes, es que se reduce la cantidad de materia prima de la que nutrirse. Es muy común tener que completar equipos con jugadores de otras categorías, jugadores que acaban doblando partidos y entrenamientos y que, llegados a las categorías superiores del deporte base, con las otras responsabilidades propias de las personas de su edad (académicas), les es más complicado encontrar el tiempo necesario para cumplir con todo. Y ya sabemos como suele acabar la cosa...

El club de Outes es joven, pero no para de crecer porque entienden que lo importante tiene que ser lo más importante, primero son las personas y luego está el baloncesto, que ha de ser un comecocos de las preocupaciones diarias, no una presión añadida más allá de la que cada jugador se ponga a si mismo para mejorar. En Outes cuentan con categoría baby, alevín e infantil, y luego unos cuantos chavales de 16,17 y 18 años que en temporadas anteriores sólo entrenaban porque no tenían gente suficiente para completar un equipo en una categoría concreta. Yo soy de la opinión de que no es necesario competir para disfrutar del deporte, y estos chavales, que llevan 2 o 3 años entrenando sin la opción de competir son la prueba de ello, porque la pasión y amor por su deporte no se ha visto mermada. Pero esta temporada se da una circunstancia nueva; los juniors pueden subir de categoría, unirse a los 3 seniors de primer año, y aquella diferencia enorme de edad de la que hablábamos al principio, nos permite a las viejas glorias (más viejas que glorias) rellenar el equipo para que los chavales puedan jugar en la liga zonal. ¡Mamaíta que no nos pase nada!

Si hay algo que nos une a todos en este proyecto vital diría que es la ilusión, la de los jóvenes por poder mostrar en pista aquello que llevan dentro, y la de los veteranos, la ilusión de poder hacerlo posible. Cuando a Jorge y Forés le preguntaron los chavales: "oye, ¿y si...?,  ¿y por que no hacemos...?" no dudaron en responder con un: "¿cuando empezamos?" ¡Y ya está!. A partir de ese momento; diseño de camisetas, horarios de entrenamiento que permitan cumplir con las demás obligaciones, redes sociales que echan humo... estamos en marcha.

"No importa que perdamos todos los partidos de 40" decía uno.  Ganar o perder es una cuestión relativa que va mucho más allá de la objetividad de la cuestión. Joël Dicker, en su libro "La verdad sobre el caso Harry Quebert", habla así sobre el tema:

"- Harry... Según usted, ¿por que boxeo siempre solo?
- Preguntéselo a usted mismo.
- Porque tengo miedo, creo. Tengo miedo a perder.
- Pero cuando se presentó en aquella sala de Lowell, por consejo mío, y aquel negro enorme le pegó una paliza, ¿qué sintió?
- Orgullo. Después del golpe, sentí orgullo. Al día siguiente, cuando miré los moratones de mi cuerpo, me gustaron: ¡me había sobrepasado, me había atrevido! ¡Había osado combatir!
- Así que considera usted que ganó...
- En el fondo, sí. Incluso si, técnicamente, perdí el combate, tengo la impresión de que ese día gané.
- La respuesta esta ahí: poco importa ganar o perder, Marcus. Lo que cuenta es el camino que recorre entre la campana del primer round y la campana final. El resultado del combate, en el fondo, no vale más que para el público. ¿Quién tiene el derecho a decirle que perdió si usted cree que ganó? La vida es como una carrera a pie, Marcus; siempre habrá gente más rápida o más lenta que usted. Todo lo que cuenta al final es la voluntad que ha puesto en recorrer el camino."

Es al final de la vida cuando te das cuenta de la importancia de las primeras decisiones, y en Outes, no vamos a quedarnos con la incertidumbre del ¿y si...?, o del, ¿y por qué no hacemos...?

Os esperamos en el cole en Octubre con el programa "Coñece o teu club" del Xogade de la Xunta.