domingo, 20 de marzo de 2016

EL DEPORTE COMO FIN EN SI MISMO.

        Hace tiempo escribía haciendo referencia a que el deporte es un medio perfecto para lograr recompensas externas, las cuales no son otra cosa que consecuencias de un trabajo bien hecho. Estas consecuencias o recompensas externas nunca debieran ser el objetivo final que nos mueva a esforzarnos por mejorar. Esa función le corresponde al deporte, que tiene que ser, además del medio, el objetivo principal que nos anime a ser mejores cada día, la motivación que nos lleve a esforzarnos un poco más para alcanzar cotas de desempeño más altas. El deporte, por si mismo, ha de ser el fin último que nos motive para ser competentes en una actividad. Solamente si mantenemos la pasión por jugar, si jugamos sobre todo por diversión, podremos transmitir el amor y dedicación por el deporte. No podemos olvidar que cualquier deporte es un juego al que sobre todo se juega. Adam Silver, comisionado de la NBA, lo resumía muy bien al hablar sobre la retirada de Kobe Bryant: "Se va uno de los más grandes que hayan jugado a nuestro juego".

        Esta reflexión viene como consecuencia de varias circunstancias que he ido mezclando e hilando hasta que me he decidido a plasmarlas en palabras.

        En una ocasión hablando con el padre de un alumno, me decía que con su hijo hay tres cosas que no se negocian; el colegio, el inglés y un deporte. El que sea que lo motive y lo anime a practicar con frecuencia sin caer en el desánimo y la pereza con el consiguiente riesgo de dejadez. Huelga decir que, como licenciado en Educación Física y deportista de corazón, el deporte es innegociable. El colegio también, y el inglés de momento no tanto.

        Tengo la suerte de que a mi hijo para que practique deporte no hay que obligarlo. La actitud en ese sentido es buena. La actitud es el reflejo de lo que se ve, y él está más que acostumbrado a ver como su padre y su madre predican con el ejemplo. Sin embargo, al igual que me pasa a mí, tira más por los deportes individuales. Decidimos por tanto, que había que hacer un deporte colectivo y nos decantamos por el baloncesto por múltiples razones, una de las cuales era, evidentemente, hacer deporte con otros chavales y entablar nuevas relaciones. Con el tiempo y el dominio que da la práctica, la motivación se fue tornando más intrínseca. Disfruta con el hecho de ir a entrenar y me apremia para que me dé prisa los días que llegamos tarde. Cuando vamos a "tirar unos tiros" los fines de semana me muestra las cosas que ya es capaz de hacer en el manejo del balón y me enseña ejercicios que realiza en los entrenamientos. Si yo le propongo algún que otro reto de habilidad, me sorprende al cabo del tiempo mostrándome los avances. En resumen, la motivación que tiene en estos momentos viene dada por el deporte en si, por el deseo de mejorar y ser más competente en la actividad. No necesita de recompensas externas ajenas al deporte para motivarse, aunque éstas bien enfocadas sean muy beneficiosas también.

        Otra de las razones concierne a todos los padres que acompañamos a nuestros hijos en su periplo deportivo por las diferentes canchas y terrenos de juego. Como buenos padres queremos que a nuestros hijos todo les salga bien y, por qué no, que destaquen entre los demás. Los animamos a mejorar, a esforzarse, a trabajar en equipo, a que disfruten... . El problema viene cuando pasamos de ser fans a ser holigans, cuando para destacar hay que pasar por encima de los demás, cuando las acciones y conductas impropias se justifican por el objetivo a conseguir, cuando nos marcamos unas expectativas demasiado altas y se las transmitimos de ese modo a nuestros hijos y todo lo que no sea llegar  ahí no nos vale... a nosotros, no a ellos. Cuando, para vergüenza de unos y de otros y presión añadida para nuestros hijos, damos rienda suelta a todo ello en pleno partido a la vista de todo el mundo. Cuando el entrenador mismo alienta a sus propios jugadores a jugar con triquiñuelas para distraer al rival. La actitud es el reflejo de lo que se ve, no lo olvidemos. Menos mal que en situaciones así sale a relucir la madurez de los chavales, la cual debiéramos mostrar también los padres.

        En el siguiente vídeo se habla de modo muy explicativo y con fines educativos sobre los valores que los padres hemos de transmitir a nuestros hijos. Cuenta con la colaboración de Juanma López Iturriaga y Pepu Hernández.

Seis contra seis


        El último de los motivos que me han llevado a expresarme es un artículo escrito por un amigo y  compañero de promoción, Antonio Pérez Cainzos, en su blog thebasketmindcoach.wordpress.com .Antonio, ya lo he dicho otras veces y a mi me gusta definirlo así, es un "jugón" como diría el desaparecido periodista Andrés Montes. Apasionado del deporte y de su deporte, el baloncesto, está llevando a cabo una labor fantástica como entrenador del Baloncesto Clavijo Cocinas.com en la liga LEB Oro. Si tenéis ocasión de leer alguna de las noticias en la página web del club sobre la previa o crónica de algún partido, o sobre la presentación de algún nuevo jugador, veréis que transmite optimismo y positividad, que la motivación que traslada a sus jugadores es siempre positiva e intrínseca( el deseo por mejorar ha de venir de dentro de uno mismo) porque así es como debe ser y porque así es como Antonio lo ha visto siempre. Imagino que por el cariz que ha ido tomando la captación de jóvenes talentos en el mundo del deporte y preocupado por ésto, escribía un artículo que etiquetaba con las palabras motivación intrínseca-motivación extrínseca, y que lleva por título: Papá, ¿me van a pagar por jugar?. Le he pedido permiso para publicarlo y me ha dicho que adelante, así que lo mejor es que lo disfrutéis tanto como yo porque no tiene desperdicio alguno.

   

Papá, ¿me van a pagar por jugar?…


DING DONG !!! (Martín, un niño de 15 años, escucha el timbre y se dispone a abrir la puerta)
–       Deja papá que abro yo… Papá, es el cartero con un paquete enorme, que dice que es para mi…
–       A ver… déjame atenderlo a mi.
–       ¿Qué es papá?, ¿puedo abrirlo?
–       Claro!!!
–       Uaaauuuuh (el niño abre la caja y se encuentra la equipación de juego, el chándal y unas zapatillas preciosas de uno de los equipos más importantes del país), ¿qué alegría papá?, ¿por qué me regalan todo esto?
–       El otro día después del partido que jugaste con la selección en el campeonato de autoniomías, vino un señor a hablar conmigo, me dijo que le gustaba mucho como jugabas y que le gustaría que en un futuro pudieses jugar en su club.
–       ¿En serio? ¿de este equipo?
–       Si, y de otros… He hablado también con otras personas que les ha encantado como juegas, y nos ofrecen contratos para los próximos años, y para que puedas ir a formarte al club de su ciudad o para que nos ayuden y asesoren con tu futuro como jugador.
–       Pero papá, ¿¿¿ me van a pagar por JUGAR ???, ¿me tengo que cambiar de colegio?, ¿ no voy a estar con vosotros?, ¿no voy a poder ver más a mis amigos?, ¿y… ?
–       …
Diapositiva1A medida que pasan los años nos vamos encontrando con jugadores cada vez más jóvenes, y en etapa de formación deportiva y de maduración personal, que reciben una remuneración económica por hacer los que más les gustaba a este momento, que era JUGAR AL BALONCESTO.
No sabemos cuando fue la primera vez, ni las circunstancias que se dieron, para iniciar la costumbre de hacerle un contrato a un jugador de esa edad con un club, una agencia o con una marca de ropa deportiva. Pero si sabemos y conocemos que por cada jugador que logra llegar a la élite en estas circunstancias hay muchos que salen por la ventana. Multitud de casos de jugadores que se pierden por el camino, que dejan de tener esa mentalidad necesaria por mejorar cada día, por asumir un coste elevado de tiempo y esfuerzo, de renuncias a amistades y hobbies por perseguir el sueño de ser jugador y de disfrutar con un deporte que aman.
Cuidado! Debemos reflexionar sobre el sistema y el contexto que entre todos estamos creando, el ecosistema donde esos jóvenes van a seguir formándose como jugadores  pero sobre todo como personas.  Parece irónico que la búsqueda de beneficios económicos urgentes y la lucha entre clubs por  conseguir al mejor “proyecto” de jugador infantil o cadete pueda estar echando por tierra la formación de muchos jóvenes jugadores a medio-largo plazo.
Queremos jugadores que disfruten del juego, que sean creativos a la hora de tomar decisiones, que les guste la ética del esfuerzo y que asuman una serie de costes inmediatos y duraderos , con una demora larga y con mucha incertidumbre por la consecución de una meta o de unos objetivos de rendimiento o de resultado en muchos casos. Y eso, dentro de un contexto donde al joven,  inmaduro, con un bajo autonocimiento personal, y además en muchos casos, con baja capacidad para digerir todos esos cambios y expectativas generadas de repente en torno a él , le sometemos a cambios bruscos en su forma de vida y le estamos presionando directa e indirectamente para que siempre esté a la altura ( a través de una remuneración económica, de unos comentarios entorno a su futuro en la mayoría de los casos desproporcionados, …).images-18Para que un jugador esté motivado, como vemos, influyen muchos factores, no llega sólo con estar activándole constantemente, ni con pagarle un dinero mensualmente. El proceso motivacional es dinámico, donde el aprendizaje tiene un papel crucial.
Aprendemos constantemente, ya sea a través de un aprendizaje observacional o por condicionamiento. Un aprendizaje que determina nuestra motivación interna o externa hacia  cualquier actividad.
Muchos jugadores ya están muy estimulados, pero necesitan un programa sistemático para dirigir su motivación. Un jugador cuanto menos motivado está hacia la tarea, más vulnerable es para depender de recompensas externas (dinero, reconocimiento social, …). A largo plazo, la motivación más importante y potente es la motivación interna o intrínseca hacia la actividad a la que nos dedicamos, y ésta es la que siempre debería estimularse.
En el mundo del deporte y en concreto del baloncesto se utilizan recompensas extrínsecas. Todos conocemos casos donde se manejan este tipo de acciones (elevados sueldos a chicos de 15 años, contratos con marcas de ropa deportiva, regalos, primas económicas excesivas por ganar campeonatos, o tan sólo por participar…). La clave es tener la madurez necesaria para poder convivir con ellas y entender que sólo son una consecuencia de mi trabajo y pasión por el baloncesto, de mis horas de dedicación y de mi capacidad por disfrutar de lo que hago, repito, una consecuencia, no la causa ni el motor, ni ejercen control sobre mi. 
3091Aquellos jugadores que están motivados intrínsecamente, como el caso de Martín de 15 años,  se esfuerzan cada día internamente por ser competentes y tener una mayor capacidad de decisión propia a la hora de dominar las diferentes acciones que engloba el baloncesto (mejorar mi dribling, pasar mejor, sentirme cada vez más capaz y eficaz,…), a estos deportistas les encanta competir, al igual que la acción y la excitación, suelen ser muy orgullosos y desean mejorar y aprender nuevas destrezas para sentirse cada día más competentes, asumiendo, en muchos casos, elevados costes para ellos y para su familia (amigos, hobbies, estudios, vacaciones…). Están altamente motivados por mejorar su autoeficacia y su competencia en el juego. Se divierten mejorando, al igual que Martín.
Si Martín no tiene la madurez, ni el desarrollo personal, ni el entorno adecuado, puede tener muchísimas dificultades para digerir todo lo que la va a pasar a partir de ahora.  Se va a enfrentar siendo muy joven aun contexto profesional, del que todos participamos, creamos y somos “culpables”, desde los entrenadores, a las federaciones, los agentes, los clubs y los padres. Nosotros estamos aceptando y creando este sistema, en el que algunos llegarán y otros con mucho talento, capacidad de sacrificio y pasión por este deporte saldrán por la ventana.
A pesar de todo, parece que la combinación de estímulos intrínsecos y extrínsecos tendría que producir más motivación, pero ocurre lo contrario, las recompensas extrínsecas disminuyen poco a poco nuestra motivación intrínseca. Muy a menudo cuanto mayor es la motivación extrínseca menor es la intrínseca.
Pero, ¿por qué  sucede esto?. Las recompensas extrínsecas influyen de dos maneras: informan y controlan. Es decir, cuando un jugador recibe una recompensa por un logro, ésta le proporciona una información positiva sobre su competencia, con lo que afecta o debería de afectar a su motivación intrínseca. Para ello, estos refuerzos externos han de ser contingentes con niveles específicos de conducta o ejecución. En cualquier caso, tiene un peligro, que es la información negativa, esforzarse por lograr una recompensa pero no conseguirla, reducirá los sentimientos de competencia y eficacia y hará descender la motivación intrínseca.
Y por otro lado, las recompensas controlan la acción. Cuando los jugadores se sienten controlados por un premio, por una beca deportiva, por un salario, por su repercusión mediática, etc…, la razón de su conducta reside fuera de sí mismas. El premio acaba controlando a los jugadores en la medida en que se convirtió en la razón principal de la actividad, sustituyendo la pasión y la dedicación por sentirse más competente.
Por lo tanto, cualquier recompensa externa, tienen potencialmente una carga de información y otra de control. El modo en que afectarán a la motivación intrínseca de Martín, dependerá de cómo Martín la perciba, en su sentido de control o en el de información.
Si el premio o las recompensas, disfrazadas de multitud de formas (estatus, orgullo de padres y familia, salario, beca, ropa deportiva, contratos con ropas deportivas y agencias de representación…) tienen un mensaje subliminal de control sobre la conducta de Martín o éste la percibe así, su motivación intrínseca descenderá y poco a poco perderá valor para él, al percibir que está fuera de su control. Si a esto se le añade alguna situación de fracaso de elevadas consecuencias o de pequeños fracasos continuados, podemos empujar a Martín a un abandono de una actividad que hace unos meses o años le apasionaba y por la que estaba dispuesto a esforzarse al máximo por mejorar su capacidad y aprendizaje para ser más eficaz y competente.
Todos los que participamos de este contexto deportivo tenemos la capacidad de intentar mejorarlo, para que los jóvenes jugadores sigan manteniendo una alta motivación hacia el baloncesto.
Aquí os dejo una breve historia que puede ayudarnos a entender mejor este proceso:

Un hombre mayor, ya retirado y jubilado, después de muchos años de trabajo, vivía en una casa situada en la plaza mayor de un pueblo muy tranquilo cerca de las montañas. Allí quería vivir en paz y tranquilidad los últimos años de su vida.
images-19Un día soleado, que el hombre estaba tranquilamente leyendo su periódico en el porche de su casa, un grupo de cuatro niños apareció con un balón y una canasta y se pusieron a jugar en la plaza durante horas, con el consiguiente ruído ocasionado por los gritos, los botes del balón y los lanzamientos a canasta. El hombre estaba enfurecido, de repente, su paz y tranquilidad pendían de un hilo, aquellos niños obstinados por un deporte y por divertirse estaban molestándole de verdad.
El hombre decidió hablar con ellos, les dijo que era una persona mayor y que estaba sólo, y que le encantaba que vinieran a jugar a la plaza, que le daban compañía y que la llenaban de vitalidad y alegría. Como muestra de su agradecimiento les iba a dar 2 euros a cada uno para que se comprasen caramelos y los repartiesen. Los niños se mostraron encantados.
Al día siguiente, en lugar de cuatro niños aparecieron diez, con el consiguiente aumento de ruído y de molestia para el hombre mayor, el cual después de cuatro horas, decidió volver a reforzarles y a darles 2 euros para caramelos. Los niños estaban encantados, cada vez iban con más ilusión a la plaza, pensaban que era demasiado bonito para ser cierto, además de jugar al baloncesto les daban dinero para caramelos por hacerlo, era ideal.  Hasta que después de un par de días, el hombre bajó de su porche y, pidiendo excusas, les dijo que no tenía dinero suficiente para todos, y que como mucho les iba a dar 50 céntimos a cada uno. Los chicos pensaron que este dinero todavía era suficiente, pero poco a poco el hombre fue reduciendo la aportación que les daba, argumentando que no podía mantener ese gasto diario, hasta que dejó de darles dinero, y poco a poco el número de niños que venían a la plaza a jugar era menor, hasta que un día dejaron de venir. 
El hombre pudo al fin disfrutar de la tranquilidad de la plaza, y los niños dejaron de disfrutar del baloncesto…

Al principio, los chicos jugaban al baloncesto en la plaza porque estaban motivados intrínsecamente, sólo por el placer de divertirse y sentirse competentes con una actividad. Pero esa pasión y motivación se transformó en extrínseca cuando el hombre les dio dinero para caramelos. Esto acabó controlándolos, y terminó siendo la razón principal de la actividad.



        Gracias Antonio por tu colaboración y por darnos tu opinión de lo que el deporte debe representar y transmitir. Estoy seguro que somos muchos los que, después de leer este estupendo artículo, suscribimos una por una tus palabras. No voy a desearte suerte en tu labor al frente del Cocinas.com porque ésta es de los que la buscan a través del trabajo bien hecho, y en ese aspecto vas sobrado.

        Hace tiempo leí una entrevista a Kilian Jornet y  me acuerdo perfectamente de unas palabras del redactor que servían como conclusión para definirlo. Creo que son bastante apropiadas para el tema que nos ocupa pues este gran deportista representa a la perfección la pasión y disfrute del deporte como fin en si mismo:

                 "Kilian no es sólo músculos y tendones, es sobre todo corazón y cerebro".

        Dice Kilian sobre si mismo que los récords le dan de comer, pero que la aventura le alimenta el alma...

        Ya para terminar, con la excusa de que estamos hablando de un deporte colectivo, y porque esa colectividad fue la primera motivación con la que animamos a nuestro hijo a practicar baloncesto, me gustaría compartir con todos la definición de deporte colectivo que expongo en clase a mis alumnos:

                 "Actividad en la que se enfrentan dos equipos, formados a su vez por dos o más jugadores y en la cual se establecen relaciones de cooperación-oposición con los compañeros y rivales".

                 Moraleja: "Si eres el mejor, demuéstralo, sin olvidar que eres uno más". Todo lo bueno que uno puede llegar a ser se debe en gran medida al trabajo de los demás.  


"Ya sabéis, haced deporte. Y disfrutad con ello!!!".




martes, 12 de enero de 2016

EL FÚTBOL ASÍ...SÍ.


        Tarde de domingo en casa. El tiempo no acompaña, de modo que una vez terminada la comida, nos disponemos a acomodarnos en el sofá y zapinear un rato para ver si hay suerte y programan algo  que nos mantenga entretenidos y además...despiertos. Tras los primeros intentos en varios canales, las opciones son pocas con demasiados dramas típicos de domingo. Continuamos la búsqueda y puede que hayamos tenido fortuna. Damos con una película que lleva por título: "Unidos por un Sueño". Pulsamos la tecla de información y leemos la sinopsis de la película en cuestión. El argumento nos desvela que se trata de una cinta ambientada en Alemania a finales del siglo 19. A un rígido colegio de aquella época llega un nuevo profesor, Konrad Koch,  para introducir a los alumnos en el aprendizaje del inglés. Para motivar a los chavales les enseña las normas y fundamentos técnico-tácticos básicos para la práctica de una nueva modalidad deportiva, y con ello los valores y principios que el deporte lleva asociados. La amistad, el compañerismo, la igualdad, la unión entre personas de diferente clase social, el trabajo en equipo... . El fútbol se convirtió en la pasión y nexo de unión entre los alumnos del colegio. Y en fuente de desavenencias con los padres y la sociedad alemana de la época que no veían con buenos ojos una actividad deportiva que apartara a sus hijos de sus obligaciones y deberes. Era 1875 y nacía el fútbol en Alemania, prohibido en algunas zonas del país hasta bien entrado el siglo 20.

        Por la parte que me toca, tengo que reconocer que el profesor de Educación Física que aparece en la película no es un gran ejemplo en el que reflejarse, más bien todo lo contrario. Al final se lleva su "merecido" y lo "castigan" con su propia medicina en una escena bastante divertida.

        En definitiva, si en otras ocasiones poníamos al fútbol como ejemplo de lo que el deporte no debe transmitir, en esta ocasión tengo que decir que el fúbol así, SÍ!!!


Pincha en la imagen para ver la película



¡¡¡Ya sabéis, practicar deporte y disfrutar con ello!!!





martes, 24 de noviembre de 2015

PABLO FERNÁNDEZ BARBA GANADOR DEL PREMIO VICENTE RISCO DE LITERATURA

        En ocasiones anteriores, hemos hecho referencia en el blog de obras literarias que entre sus párrafos contenían pasajes que hacían mención a temas relacionados con el deporte, sus  valores y sus múltiples beneficios. 

          En esta ocasión, la mención es obligada por la relación que nos une con el autor y por la relevancia del premio obtenido recientemente con una de sus obras. Pablo es Licenciado en Física y profesor del colegio, por lo que el reconocimiento a su trabajo es motivo de orgullo y de sorpresa en mi caso, pues tengo que reconocer que a pesar de saber que es un lector empedernido, desconocía su faceta de escritor.

        La obra premiada es la segunda en el haber de Pablo y lleva por título "Transición". La define como una obra de intriga que gira en torno a la historia reciente, desde la guerra cívil hasta los años 80, y que se desarrolla en varios lugares como Madrid, Sanabria o Galicia. Además de la dotación económica, la editorial Sotelo Blanco, organizadora del certamen en colaboración con el Concello de Ourense, premiará al autor con la publicación de 150 ejemplares. Espero poder hacerme con uno y a ser posible, dedicado.

        Aquí tenemos la prueba de que las letras no son sólo para los de letras. Los de ciencias también saben hacer buen uso de ellas y transmitir con ello su pasión por la lectura, pues creo firmemente, que para ser un buen escritor primero hay que ser un gran lector. 

        Se acercan las Navidades. Ya sabéis..."Transición"...de Pablo Fernández Barba.




jueves, 15 de octubre de 2015

TRIATLÓN, NUTRICIÓN Y SOLIDARIDAD



        Tenía que empezar esta entrada con la última diapositiva de la estupenda charla que nos ofrecieron Miguel y Lucía!!!!!.

        Un blog como éste, donde nos esforzamos en transmitir en la medida de lo posible los principios y valores que el deporte atesora, no podíamos dejar pasar la oportunidad de hacer ver a nuestros alumnos que aquello en lo que tanto insistimos no es por cabezonería, sino que hay personas como Miguel, que los representan de modo tan fehaciente que son el ejemplo perfecto para mostrar como el deporte con sus virtudes puede forjar la personalidad y el camino a seguir en los diferentes ámbitos de la vida.

        En los instantes finales de la charla, cuando la atención de los chavales había decaído un poco, Miguel pasó a relatarnos su reciente experiencia en el Ironman de Lanzarote y en el de As Pontes. De repente, me dí cuenta que los murmullos habían cesado, y fue precisamente porque con los pormenores de su experiencia captó de nuevo su atención. El sacrificio, esfuerzo y constancia necesarios para preparar una prueba tan exigente, la humildad necesaria para saber cuándo abandonar es la mejor opción y el espíritu de superación para volver a levantarse cuando las cosas vienen mal dadas calaron hondo entre los niños. Miguel no pudo completar la prueba. Sin embargo, cuando lo has dado todo en la competición y has puesto el empeño necesario de tu parte para llegar a ella con opciones, de algún modo ya has ganado. Fantástica charla porque, al final, se quedaron con lo fundamental  que no es otra cosa que la estupenda definición de deporte que Miguel les ofreció. Gracias. Gracias además por unir al reto deportivo el reto solidario que se alcanzó con holgura y por darnos la oportunidad de ser de algún modo partícipes del mismo.

        Gracias Lucía por demostrarnos que con iniciativa y un poco de ganas, se consiguen grandes metas. Y por hacernos ver la necesidad de este tipo de campañas que sin el empuje y empeño de gente sobresaliente como tú no serían posibles.

        Gracias Iria (Presidenta del ANPA) por la ayuda inestimable en la organización de la charla. Gracias Mon por ayudar con la logística y puesta en escena. Chito, Fer y Nacho por prestarnos el material deportivo que todos pudimos ver y tocar (está bien que te cuenten cosas, pero si además puedes ver aquello de lo que te hablan todo se comprende mejor y adquiere otro significado). Y por último dar las gracias a Revolutrion Ribeira donde siempre están dispuestos, de una u otra forma, a apoyar cualquier iniciativa deportiva. No creo que me equivoque demasiado si afirmo que es una de las empresas, sino la que más, que con su labor ayuda a fomentar y popularizar el deporte.


¡¡¡Ya sabéis, haced deporte!!!...y parafraseando a Miguel, disfrutad con ello!!!.












miércoles, 7 de octubre de 2015

TRIATLÓN, NUTRICIÓN Y SOLIDARIDAD






        Allá por el mes de mayo surgió la posibilidad de llevar a cabo una charla en el colegio sobre Triatlón y Nutrición a impartir por dos ex alumnos, Miguel Figueira Núñez; Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, Entrenador del club de triatlón Artrogal Tri 498 y Preparador Físico del C.B. Noia. Y Lucía Vilanova Trillo, Diplomada en Enfermería y Terapia Ocupacional.

        El motivo principal era la participación por parte de Miguel en el Ironman de Lanzarote (deporte que aúna tres disciplinas: natación, ciclismo y carrera a pie, con distancias de 3900m, 180km en bici y 42.195m que tiene una maratón). El caso es que Miguel tuvo la iniciativa de sumar al reto deportivo otro más humanitario que consistió en poner en marcha una recogida de alimentos, a kg por km, 226 en total que son el resultado de la suma de las distancias de las tres pruebas.

        La idea principal era que Miguel expusiera el por qué de esta gran iniciativa y nos contara un poco su experiencia en el mundo del triatlón y como ha de entrenarse y alimentarse un atleta para superar con éxito un reto tan exigente. Lucía por su parte se encargaría de explicar la ardua tarea que supone para el voluntariado llevar a cabo campañas humanitarias como ésta y concienciar de la necesidad de las mismas.

        Luego pensamos que sería fantástico que una vez terminada la prueba Miguel pudiera contarnos en primera persona la experiencia de debutar en Ironman y pospusimos la charla. Con todo ello nos plantamos en junio, mes de locos en el colegio con examenes, evaluaciones, etc., y decidimos dejarlo para el inicio del nuevo curso. Así que aquí estamos por fin para celebrar este encuentro mañana jueves 8 de Octubre.





miércoles, 30 de septiembre de 2015

LOS VALORES EN EL DEPORTE...OTRA VEZ!!!

        Hacía ya mucho tiempo que no me asomaba por aquí. Quizá porque no encontraba tema interesante sobre el que charlar un rato. Sin embargo, desde hace unas fechas hay un asunto que a medida que van saliendo noticias, artículos o ruedas de prensa, me carcome y me cabrea de tal modo, que  he llegado a un punto en el que necesito sacar lo que llevo dentro para quedarme más tranquilo.

        Recientemente, la selección española de fútbol disputó dos partidos de clasificación para la próxima Eurocopa con pocos días de separación entre ambos. Entre un partido y otro, algún jugador decidió correrse una juerga. Dicen que había más, pero sólo trascendió el nombre de uno en concreto, conocido ya por hechos similares en anteriores ocasiones. Actitud nada profesional. 

        A este jugador en concreto se le pita y abuchea durante los encuentros que disputa con la selección y parece ser que la razón que se esgrime, desde algunas publicaciones y foros, es de tipo político porque resulta que este jugador es catalán. Yo, perdonadme si me equívoco, creo que la política en este país todavía no es de interés general como si lo es el fútbol y sus pormenores. Por lo tanto para mí las razones tienen que ver más con la conducta y el modo de proceder de esta persona que con el hecho de que haya nacido en una comunidad concreta.

        El motivo principal de mi cabreo es que a medida que voy leyendo artículos en diferentes publicaciones, de alguna manera "justifican" su comportamiento. Los hay que también reconocen que quizás se equivoque en las formas pero que por favor no se le pite, que pongamos de nuestra parte para que las aguas vuelvan a su cauce y que así pueda centrarse el chico en jugar al fútbol.

        Uno de estos artículos es de Amalio Moratalla. Escribe una columna de opinión en el diario Marca , y tengo que decir que es de los que le da más caña a este jugador y reconoce que se equívoca en ocasiones. Sin embargo, mi elección no viene dada por este tipo de artículos sino por uno que escribe ensalzando la figura de Pau Gasol tras la tremenda y antológica exhibición ante Francia en las semifinales del Europeo de baloncesto, torneo que días más tarde se adjudicaría nuestra selección.

        El artículo en cuestión lleva por título:"Las Formas y el Fondo". El caso es que éste tendría que ser válido para ambos deportistas pero a uno le pierden las "formas y el fondo", razones por las que es pitado, acción que es la única forma de expresión que las personas corrientes, que no pueden dar ruedas de prensa para justificar su comportamiento con un: "yo soy así y no voy a cambiar", tenemos para hacerle entender que de algún modo se está equivocando. Perdón, pero a mi ese motivo no me vale, y a él tendría que caersele la cara de vergüenza. Una muestra más de su mala conducta, de no pararse a pensar las cosas antes de decirlas y de su total falta de respeto para con los demás. La Libertad de Expresión, tan manida en los últimos tiempos, no vale para justificarlo todo, y menos cuando con ella haces daño al que tienes al lado. Donde acaba tu libertad comienza la del otro, y si con mis acciones coarto de alguna manera la de la persona que tengo a mi lado, mejor pararme a pensar cómo podría hacer para que esto no fuera así. Principio básico de la Convivencia.

        Mi hijo, que tiene 9 años, se expresa a veces con la sinceridad del que suelta las cosas sin pensarlas, acción por otro lado propia de su edad. En ocasiones tiene razón y en otras no. Pero lo que siempre intentamos hacerle ver es que el problema no está en lo que se dice, sino en el cómo se dice. A veces le pierden las formas. A este jugador casi siempre. Y no tiene 9 años. 

        Mi hijo, me ha salido sin yo pretenderlo del Madrid (yo también lo soy pero no he tenido nada que ver en ello, lo prometo). A pesar de ello, intento hacerle comprender que ser del Madrid, no trae implicado querer que el Barcelona pierda siempre. Todo lo contrario. Si juega la final de la Champions contra la Juve, vamos con el Barsa. Aunque al final duela que tengan un título más y se nos acerquen en el número de copas. Eso si, no nos ponemos la camiseta pero intentamos disfrutar del buen espectáculo. A veces discuto con él porque le cuesta entender ésto, pero claro, tiene 9 años. Creo sinceramente que en el fondo, este jugador también está equivocado.

        Para "justificar" la manera de proceder de este chico esgrimen motivos tales como que es sincero, coherente y que su compromiso con la selección es total. Me vais a permitir que discrepe porque no puedo, y sobre todo no quiero, ver las cosas del mismo modo. Sincero, quizás. Coherente, no. Y Compromiso ninguno. Alguien piensa que el compromiso de Pau Gasol en las semifinales del Europeo ante Francia se reducía a meter 40 puntos, coger 11 rebotes y poner tres tapones. Si es así perfecto. Pero eso es lo que hacen y el compromiso va más allá, abarca también lo que eres y el cómo te manejas en ciertas circunstancias. La dimensión de un deportista trasciende siempre del plano deportivo. Compromiso es hacer honor a lo que se espera de ti en el plano individual dentro del campo y como figura pública fuera de él. Es hacer honor al privilegio y responsabilidad que supone pertenecer a un colectivo de elegidos sobre el que recaen las ilusiones de cientos y miles de personas para las cuales hemos de ser ejemplo y espejo en el que mirarse. El Compromiso se da antes, durante y después de los partidos, no se acaba nunca. Empieza con uno mismo, sigue con tus compañeros, con los rivales, los árbitros, el público que nos aclama y que también nos pita...uff, dura tarea la verdad. ¿Comprensible que no siempre se esté a la altura?. Por supuesto. Equivocarse tantas veces...comprensible no. 

        Allá por el año 2010, tras proclamarse la selección española de fútbol campeona del mundo en Sudáfrica, se consideró que este grupo de personas eran merecedoras del premio Príncipe de Asturias de los Deportes. En el fallo del jurado se recoge que:

               "...los  jugadores y técnicos han dado ejemplo de ansias de superación, espíritu de equipo, sencillez y compromiso con los valores del deporte. Los éxitos futbolísticos han logrado en esta ocasión la máxima trascendencia popular, social y deportiva, tanto en España como fuera de ella..."

        Vicente del Bosque, en su discurso de recogida del premio, menciona entre otras cosas:

          "...somos, por tanto, beneficiarios de un estatus, de unos privilegios y de unas responsabilidades que no pueden ignorarse. Abanderamos y articulamos un fenómeno universal que nos anima a ser mejores cada día..."

               "...la selección que hoy recibe este premio es depositaria de unos valores que van más allá de los éxitos puntuales y su materialidad...esos valores tienen carácter imperecedero y perfil determinante. Son el esfuerzo, el sacrificio, el talento, la disciplina, la solidaridad y la modestia. Los jugadores que han obtenido el Mundial han sido leales a dichos principios y a los de la deportividad y el honor...el grupo al que represento reúne todas las virtudes que un entrenador ha deseado siempre, la humildad de un grupo de futbolistas que han hecho de la modestia un arma tan poderosa como su mismo y arrebatador juego..."

        Visto lo visto, está claro que esta persona no representa para nada todos esos valores y principios, no entiende la dimensión pública y social que desempeña alguien de su posición. Debiera hacer honor a todo ello y ser un ejemplo para todos aquellos que se ven reflejados en él. Siempre he dicho que cuando la faceta humana de un deportista trasciende del plano deportivo, es en ese preciso momento cuando me engancha totalmente. No llega con ser un campeón en la cancha, hay que serlo también fuera de ella. Los entrenadores, maestros, profesores...a lo máximo que podemos aspirar con nuestros alumnos es a ser justos en el trato con ellos, no podemos ser condescendientes cuando algo está mal y debieran arrepentirse y pedir perdón por ello, saliendo en su defensa y mandando quizás un mensaje equivocado de que aquí no ha pasado nada.

        Moratalla habla de respeto, pero éste hay que ganárselo, hay que hacerse merecedor de él. Y tiene que ser mutuo, en ambas direcciones.

        La rivalidad mal entendida no conduce a nada. La rivalidad tiene que servir para hacernos mejores. El fútbol en este caso, es un deporte al que por encima de ganar o perder, sobre todo se juega.

        Hace tiempo, con motivo de la consecución del tercer campeonato mundial por parte de un gran deportista gallego que estos días está también en boca de todos porque ha sumado un mundial más a la ya larga lista de títulos conseguidos, escribía una entrada que lleva por título: "LA VERDADERA  BELLEZA DEL DEPORTE" . Os animo a que la leáis porque creo firmemente que el modo de ver y sentir el deporte, la manera en como transmite su pasión y como vive su trabajo Javier Gómez Noya, son el camino a seguir para fomentar y hacer crecer en los más pequeños una serie de valores y principios, que con el tiempo, serán los cimientos sobre los cuales forjarán su vida.

¡¡¡Ya sabéis, haced deporte!!!

             

               

lunes, 3 de noviembre de 2014

LA SABIDURÍA DE LA TOSCANA. EL DEPORTE EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN.

        Hace tiempo, allá por las navidades del 2013, hice una reseña de un libro que me habían regalado y que me había encantado. Es un libro en el que el autor reflexiona sobre sus vivencias  y con ello te hace recordar las tuyas propias, y ves así que hoy en día no todo es como debiera o al menos no como te gustaría.

        En este libro, La Sabiduría de la Toscana, Ferenc Máté habla sobre naturaleza, sobre los vecinos y el vecindario, sobre las personas y sus valores y principios, habla de costumbres, de la recompensa al trabajo bien hecho, de comida y de vino..., y de deporte.

        Es para mí un libro del cual siempre echo mano porque reconforta leer algunos párrafos que me gustaría reproducir aquí:

        ...No hace mucho, teníamos una sociedad sensata parecida a la toscana en un aspecto fundamental: nos crecíamos los unos en compañía de los otros...Salía por la puerta de casa con mi guante de béisbol, corriendo hacia el campo mientras mi madre me gritaba: "¡ Ve con cuidado!".

        Después, nos poníamos a jugar. No teníamos equipos, ni entrenadores, ni equipación, ni bases; sólo un viejo bate cascado y unos guantes que compartíamos. Y el patio de la escuela no era un diamante bien cuidado, sino un viejo campo de fútbol con hierbajos polvorientos y gravilla...Para elegir los equipos, nos colocábamos dentro de un círculo y decidíamos quién tenía que jugar dónde. Luego nos calmábamos y jugábamos en serio, hasta que Eddy Emanoff bateaba uno de sus roletazos hacia la valla y alcanzaba la primera base riéndose entre dientes y resoplando; pero la segunda quedaba un poco cuesta arriba y Eddy nunca llegaba porque Jerry Allye lo agarraba, lo arrastraba y lo abofeteaba con el guante mientras Eddy se moría de la risa. Durante el partido, unos abandonábamos el terreno de juego y otros iban entrando; a veces, los padres se pasaban a mirar y algunos incluso se ponían a jugar...

        ...La primavera pasada visité a unos amigos en Florida...Aquella tarde me paré a mirar el partido de béisbol de unos chavales, jóvenes como Hardy cuando se sentaba en lo alto de la valla. ¡Dios,  menudo estadio!. Un auténtico diamante: base de lanzamiento, cuadro interior de césped artificial, arena rastrillada entre las bases, auténticas bases, casetas, bancos, equipamientos, clavos, niños con sus propios guantes y guantes de bateo para niños, y bates. Vaya si tenían bates, bateras con bates de aluminio más que suficientes para fabricar un Boeing 747 a partir del metal fundido.

        Sin embargo, a pesar de tanto esplendor material, todo el mundo se mostraba serio como si alguien acabara de morir. Padres inquietos animaban escandalosamente a sus hijos a conseguir la victoria, niños nerviosos gritaban manidas consignas y, cada vez más frustrados, arrojaban sus guantes con rabia. Lo peor era cuando los chavales bateaban en el campo. El entrenador se mordía el labio y les mandaba formar un corrillo, los desafiaba a "¡ser agresivos, hacérselas pasar moradas, darles una buena paliza, ir a por ellos!" porque ahora los tenían "asustados", los tenían "dominados".

        ¿Qué era esto?. ¿La guerra?. ¿O una panda de chavales jugando al béisbol?. ¿No podían esperar a que crecieran para pasarlo mal?. ¿Dónde estaba el gordinflón de Eddy Emanoff?. ¿Dónde estaba Ernie Flint con sus zapatillas de punta gastada?...

        Puede que a estas alturas el lector se pregunte qué diablos tiene que ver un partido de béisbol con nuestra sociedad en peligro...lo más triste y lamentable era que, a pesar de tanto esplendor material, no hubiera ni un niño divirtiéndose ahí fuera. Por supuesto que jugaban bien, pero ¿dónde estaban la alegría, la libertad y la risa?...

        ...Compartíamos aquellas cerezas como también compartíamos los guantes. A eso íbamos. No sólo a marcar home runs o derrotar al contrario - y jugábamos lo mejor que podíamos, de verdad que lo intentábamos -;había algo más. Se trataba de estar juntos. Ser amigos. Y no importaba en qué equipo jugaras, quién bateara mejor o quién atrapara mejor la bola; no importaba qué edad tuvieras, o que fueras niña - ¡Dios nos libre! -, ni siquiera que fueras gordo y lento. Era impensable jugar un partido sin Eddy; la jornada habría resultado triste sin su risa.

        De manera que jugábamos juntos, nos sentábamos juntos, y así aprendimos a arreglárnoslas sin padres, sin entrenadores, nosotros sólos. Aprendimos a hacernos reir los unos a los otros...


        ...Cuando jugaba como quaterback de reserva en mi último año de instituto...soy consciente  de que pertenecer a ese equipo envalentonaba mi tímido fuero interno, y sé que pasamos buenos ratos juntos...lo malo era que estaba todo organizado, supervisado. Te decían lo que tenías que hacer. Había que memorizar estrictas jugadas...si no lo hacías, al entrenador le daba un síncope. Creatividad y espontaneidad se contemplaban como último recurso.

        Un par de años antes, estuve en el equipo de fútbol. Como húngaro que soy, jugué al fútbol en mi infancia. Cuando tenía cinco años, jugábamos en la calle con un balón improvisado rellenando un calcetín con hojas de periódico y cosiéndolo bien...llegué a ser el más experimentado de aquel equipo canadiense. Sin embargo, en mitad del primer partido, el entrenador me sacó del campo, quejándose: " No tienes que hacer filigranas"...

        ...Muchos dirán que lo deportes organizados enseñan disciplina, pero ¿acaso no tenemos ya bastante disciplina?...

        ...Nadie guardaría estos recuerdos de nuestros domingos. En invierno, jugábamos al hockey en un estanque helado. Un chico, Bobby Murphy, patinaba tan mal que solíamos llamarlo "Menos". Pero jugaba igualmente, sin complejos: agitaba los brazos, trastabillaba, a menudo perdía los pases. Y de todos nosotros era Menos Murphy quién se lo pasaba más en grande que nadie.

        Aquella desgreñada pandilla de los domingos permanece para siempre en mis recuerdos como los sólidos y felices cimientos de mi vida...de los miembros del equipo de fútbol, no me acuerdo para nada.

        Seguramente esto que digo pone los pelos de punta, pues los padres tendemos a pensar que los deportes organizados son tan importantes como la leche materna. Deberíamos preguntarnos: ¿por qué?. Y deberíamos preguntar a nuestros hijos si en verdad les gusta entrenar. Si de veras les gusta o si lo hacen sólo por complacernos y animarnos. Tal vez la próxima vez que los llevemos a disputar un partido convendría detener el coche un instante, respirar hondo y pensarlo bien, desviarnos por una carretera secundaria, buscar el sencillo patio de un colegio y dedicar un tiempo precioso a jugar a la pelota. CON ELLOS.

        En nuestro pueblo aquí en la Toscana, hay un bonito campo de fútbol bajo la antigua fortaleza y un equipo para niños perfectamente organizado. Llevé allí a nuestro hijo cuando tenía diez años. Era buen jugador, no le disgustaba jugar en equipo y conocía a muchos de los niños; pero detestaba los largos y aburridos ejercicios de entrenamiento y los interminables partidos en los que rara vez tocaba el balón. Un día, semanas después, me dijo: "Papá, ¿no podemos jugar tú y yo en Camigliano?"...Jugamos. Los dos. Jugábamos en el mismo equipo, corriendo arriba y abajo, pasándonos el balón y finalmente chutando a portería...después jugábamos uno contra uno, fintando y regateando, jadeando al correr hasta reventar...De eso hace años. Ahora tengo más de sesenta. Sin embargo, las pocas veces que Buster viene a casa durante las vacaciones universitarias, aprovechamos la menor oportunidad para ir a Camigliano a regatear, fintar y chutar...


        Ya véis, "los sólidos y felices cimientos de mi vida" se construyen "con ellos". La "Actitud" no es otra cosa que el reflejo de lo que se ve y se experimenta. Los deportes reglados y estructurados aportan una disciplina necesaria y beneficiosa si está bien enfocada.

        Y en cada deporte, más allá de ganar o perder, pues la victoria y la derrota son algo inherente, no hay que olvidarse que lo primero y más importante, la esencia, la máxima expresión, es simplemente jugarlo.

        A mi, pobre iluso, me gusta pensar que en ningún deporte se gana o se pierde, sino que en todos se juega.

     
        ¡Ya sabes, haz deporte!. ¡Juega!.

        


        
        

        

miércoles, 10 de septiembre de 2014

LO IMPORTANTE

       En mi lista de blogs hay uno en particular que sigo con más frecuencia porque, al igual que el mío, tiene la Educación Física como eje central y siempre encuentras cosas muy interesantes para aplicar o mostrar en clase.

        En esta ocasión, Dorsal Número 5 de Juanjo Reverte, nos trae un corto cinematográfico protagonizado por Antonio Resines en el que, haciendo honor a su título, pone de manifiesto "LO IMPORTANTE" a la hora de practicar deporte.

        En todo "Juego" que llegado el momento da el paso de transformarse en "Deporte", se puede ganar o perder, pero perderá toda su esencia si en el camino nos olvidamos de lo verdaderamente importante que no es otra cosa que jugarlo.

Pincha en la imagen para verlo.


Lo Importante






lunes, 5 de mayo de 2014

COMO ADELANTAR A UN CICLISTA: CLASE RAPIDA PARA AUTOMOVILISTAS.

        Tu vida en metro y medio es una plataforma reivindicativa de los derechos de los usuarios de las bicicletas. Está formada por diferentes organismos: Federación Española de Triatlón, Federación de Ciclismo de la Comunidad Valenciana, Coordinadora Catalana de Usuarios de la Bicicleta, Acción Ecologista Agró y la Asociación por el Medio Ambiente y Contra el Cambio Climático, además de otros organismos colaboradores.

        El objetivo final es conseguir que no se produzca ni una muerte más en la carretera, objetivo que pasa por conseguir el máximo respeto para los ciclistas que circulan por nuestras calles y carreteras. Por ello, han publicado un vídeo educativo en el que se explica de modo sencillo como adelantar a los ciclistas.

        Desde este blog nos adherimos a la iniciativa de modo incondicional.

        Pincha en la imagen para ver el vídeo.


Cómo adelantar a un ciclista: clase rápida para automovilistas.







jueves, 21 de noviembre de 2013

ANTONIO PÉREZ CAINZOS. PASIÓN POR EL BALONCESTO.

        Hace tiempo tuvimos la ocasión de tener como invitado a Antón Ruanova -triatleta internacional-. Ruanova, siempre solícito, nos concedió una entrevista desde Sudáfrica donde estaba concentrado afrontando su primera temporada como profesional.

        Esta vez tenemos la oportunidad de contar en este espacio con una persona sobresaliente en el aspecto deportivo y también en el plano personal. Apasionado del baloncesto, amigo y compañero desde hace años, tengo el placer de presentar a Antonio Pérez Cainzos.

        Recientemente, el CB Valladolid ha completado el cuerpo técnico para la temporada 2013-14 con la incorporación del ferrolano Antonio Pérez Cainzos como segundo de Ricard Casas.

        Antonio Pérez aportará experiencia y calidad a la preparación técnico-táctica del equipo vallisoletano. Nacido en Ferrol (Coruña) hace 39 años, es Licenciado en Educación Física por la Universidad de La Coruña y Doctor en Psicología del Deporte por la Universidad de Vigo, además de Entrenador Superior de Baloncesto, por supuesto. A pesar de su juventud, puede presumir de contar ya con una dilatada trayectoria profesional -primero como jugador y más tarde como entrenador-. Ha completado 9 temporadas como entrenador principal en el Leyma Coruña logrando dos ascensos, de EBA a LEB Bronce y de esta última a  Plata.

        También ha formado parte de diversos proyectos de la Federación Española de Baloncesto durante varias temporadas, en los que se integró en el cuerpo técnico de las selecciones inferiores, coincidiendo en las mismas con el actual entrenador del club vallisoletano, Ricard Casas, y también con el pucelano Gustavo Aranzana. Junto a ellos logró dos bronces en sendos Eurobasket Sub18 y Sub20, respectivamente.

        La campaña pasada fue entrenador invitado durante tres meses en el cuerpo técnico de los Denver Nuggets de la NBA, con George Karl al frente, y también de dos universidades americanas, Denver University y Metro State.


Alumnos 1º ESO. ¿De niño soñabas con llegar a ser entrenador de baloncesto?.

Antonio Pérez. Uffff, de niño sólo sueñas con ser jugador. Soñaba con levantar copas, con ganar a los mejores, con practicar deporte y mejorar cada día. Cuando ya era adolescente fue cuando me fui dando cuenta de la influencia que los entrenadores pueden tener en los deportistas para ayudarles a conseguir sus logros. Y esto, gracias a los entrenadores que he tenido a lo largo de mi vida, esas personas, esas experiencias y esos momentos me han llevado a ser una persona del deporte. A partir de ahí, me preguntaba cuál sería el camino para poder ser un buen entrenador de baloncesto, y en ello estoy todavía...


Edufísicabalmes. Parafraseando al mítico Andrés Montes, ¿cómo lleva un "jugón" como tú pasar de la cancha al banquillo?. ¿Cómo consigues calmar las ganas de saltar a la pista y resolver en los momentos de necesidad?.

Antonio Pérez. Lo llevé muy bien la verdad. La gente que me conocía cuando tomé esa decisión no esperaba que lo llevase con tanta naturalidad, pero es que eso era lo que quería, para eso estaba estudiando y formándome, mi deseo era y es ser entrenador, ayudar a los demás a conseguir éxitos, individuales o colectivos.
        Hay días y hay momentos en los que me gustaría estar en el campo, sobre todo en momentos importantes del juego.


Edufísicabalmes. Hablanos de la experiencia USA. NBA. Denver Nuggets. ¿Tenemos tanto que aprender de los americanos en lo que se refiere a la disposición y al modo de transmitir conocimientos?. ¿Creo que desde el primer día eras uno más en la dinámica diaria del equipo?.

Antonio Pérez. La sociedad americana es diferente a la nuestra y su deporte también, por supuesto. Me sorprendió claro está, el como venden el producto y los inmensos recursos humanos y materiales de los que disponen. Pero además, su capacidad altísima de trabajo en equipo, su elevado grado de la responsabilidad individual (sin ella, el trabajo en equipo sería mediocre) y su facilidad para llegar al jugador.
        La figura del entrenador es algo muy respetado por parte de todos los estamentos del baloncesto y para mí fue uno de esos regalos que me ha dado el baloncesto y que trato de devolverle cada día.
        Fue una experiencia increíble para mí, a todos los niveles, desde el primer día, de los 3 meses que estuve allí, me hicieron sentir como parte del cuerpo técnico.
        

Con George Karl en Denver.

Edufísicabalmes. Además de Licenciado en Inef (6ª promoción Inef Galicia), lo eres también en Psicología del Deporte. ¿Supongo que entonces te será menos complicado conseguir que todos los jugadores remen en la misma dirección, aunar el esfuerzo individual para conseguir el bien colectivo?. ¿Porqué no debe ser fácil conseguir que egos de más de dos metros tiren juntos del carro?.

Antonio Pérez. La psicología te ayuda a entender mejor la vida y el por qué de muchas cosas en las relaciones humanas, el trabajo de equipo, la influencia de las experiencias previas y la educación...A mí me ayuda a ayudar mejor a cada uno de los jugadores y miembros del cuerpo técnico. Tener más información de la realidad y del ecosistema en el que estás, te posibilita una mejor adaptación y un mejor liderazgo situacional. Mejora tu capacidad comunicativa y el cómo llegas y convences al jugador.
        Hay egos de jugadores de 1,80 que pueden echar abajo los valores de un equipo. Esta información y puesta en acción que te da el conocimiento y tu experiencia, posibilitan un trabajo de prevención y una prudencia y una humildad mayores a la hora de actuar y sacar conclusiones.


Alumnos 1º ESO. ¿Valoras más el juego en equipo o contar con figuras del Baloncesto?.

Antonio Pérez. El juego de equipo es el paradigma de este juego. No es fácil lograr que un equipo llegue a jugar bien colectivamente. Nos bombardean continuamente con valores individuales y competitivos, donde el trabajo en equipo pierde poder y significado. Los verdaderos grandes jugadores de este deporte, lo han sido porque han estado en sintonía con su equipo, el equipo les ha ayudado a mejorar como jugadores increíbles y ellos han ayudado a sus equipos a ganar. Un jugador increíble sin el equipo sólo llegará a meter canastas increíbles. Un equipo increíble conseguirá éxitos increíbles.





Edufísicabalmes. Allá por el mes de mayo, durante una comida con unos amigos rememorando buenos tiempos pasados, uno que sabe de baloncesto comentó que eso de la "T" para enseñar los tiros libres ya no se lleva. Yo calladito, como si diera por supuesto que ya lo sabía. Ahora, empezado el curso me asalta la duda, ¿a ver si le voy a estar enseñando mal a mis alumnos?. ¿Podrías resolverme esta duda y decirme cómo tengo que hacer?.

Antonio Pérez. JAJAJAJAJA...!!!. Recuerdo esa conversación. En esas comidas se habla mucho y hay demasiado vino...Aquel que lo dijo creo que lo hizo porque existen cinco, seis o siete factores más importantes y determinantes a la hora de enseñar este gesto técnico tan importante en el baloncesto (en eso de la "T", que se refiere al agarre y a la adaptación del balón para realizar el tiro, depende del hábito adquirido por el jugador, T, V, I...). Lo más importante es sentirte cómodo y muy natural realizando el tiro.


Edufísicabalmes. Aprovechando el tema de la pregunta anterior. Me consta que hace mucho, mucho tiempo , eras un gran tirador de tiros libres. Estoy seguro que sigues practicando. Chris "Chaqueta Metálica" Mullin, nuevo manager general de los Sacramento Kings, sorprendió a todos sus jugadores en un concurso de triples convirtiendo 14 de 15 tiros. Sorpréndenos y danos un porcentaje.

Antonio Pérez. Entre semana sigo haciendo tiros a canasta. Es algo que me gusta, me relaja y me ayuda a pensar. En mi época de jugador tuve un porcentaje en tiros libres del 96% y llegué a anotar 111 tiros libres seguidos y 84 triples de 100 intentos, 22 de ellos seguidos.


Edufísicabalmes. Imagino que en tu blog personal,  www.thebasketmindcoach.wordpress.com  no veremos analizadas las jugadas de tu nuevo equipo. Por aquello de no dar pistas al contrario.

 Antonio Pérez. JAJAJAJA!!. Quizás al final de la temporada, por aquello de explicar el por qué de cada decisión táctica. El blog es algo que me ha ayudado a ordenar ideas, a analizar mucho baloncesto y a mantener mi interés por aprender cada día más cosas de este increíble deporte.


Alumnos 1º ESO. ¿Prefieres un juego ofensivo o defensivo, o cambias la táctica en función de la calidad del contrincante?.

Antonio Pérez. Creo que para atacar bien como equipo necesitas tener la certeza de que tu compañero de equipo está a un nivel máximo de esfuerzo y compromiso, y ese termómetro te lo da el trabajo defensivo. Construir un equipo desde la confianza, el compromiso, el sacrificio, la solidaridad y de aquellas cosas que dependen en gran medida del esfuerzo y la concentración, debe ser el reto de cualquier entrenador. Y eso pasa por un buen trabajo defensivo. Si defiendes bien, entonces el balón en ataque se compartirá, fluirá, nos la pasaremos.


Alumnos 1º ESO. ¿Consideras fundamental la forma física?.

Antonio Pérez. Es una condición totalmente necesaria aunque no suficiente ni tan determinante como en deportes individuales para la consecución del máximo rendimiento. Una buena preparación física puede ayudarte a evolucionar y crecer más rápido como jugador, a sufrir menos lesiones, a recuperarte antes de los esfuerzos, a soportar mejor altas cargas de entrenamiento, a realizar gestos técnicos de precisión con mayor eficacia, eficiencia y economía...Aunque también he de decir que el baloncesto es uno de esos deportes en los que se ha triunfado con diferentes somatotipos (configuración externa del cuerpo humano).


Alumnos 1º ESO. ¿Conoces al jugador de Noia, José Ángel Antelo del UCAM-Murcia?.

Antonio Pérez. Por supuesto, lo conozco a él y su trayectoria. Es uno de los jugadores gallegos más importantes de los últimos 15-20 años. Las tres últimas temporadas ha conseguido mejorar su rendimiento y convertirse en un jugador importante en la liga Endesa.


Alumnos 1º ESO. ¿Tienes alguna otra afición, aparte del baloncesto?.

Antonio Pérez. Muchas. La primera, mi familia. Estar con ellos es energía, luz, alegría. Mis amigos, leer cualquier libro relacionado con el baloncesto y la psicología del deporte, viajar con mi mujer y conocer nuevas ciudades, culturas y personas. Ir solo al cine me encanta y ver cualquier actividad deportiva en directo me llena.


Edufísicabalmes. Hace un tiempo tuvimos la suerte de poder entrevistar a Antón Ruanova. Le pedimos, por aquello del tri-atlón, que definiera su deporte con tres palabras. Queremos pedirte lo mismo y, creo que no voy desencaminado, si digo que "pasión" es una de ellas.

Antonio Pérez. Para mí lo es todo. Me he educado en este deporte desde los 9 años, he conocido lugares que pensaba que nunca podría visitar (Nueva Zelanda, Australia, Denver, Varsovia, Riga, Vilnius...), he encontrado a personas increíbles, he conocido a mi mujer, y el baloncesto me ha dado muchos amigos. Pasión, alegría, solidaridad, valores positivos, trabajo en equipo, tolerancia a la frustración, velocidad, estrategia, capacidad de sacrificio... Ya ves que con sólo tres no tengo suficiente.



        Inef Galicia. Un viernes cualquiera del curso 1992-93. 8:30 de la mañana. Pabellón multiusos. Clase de baloncesto con Antonio Montero...

        Temporada 2013-14. Liga Endesa (ACB). Club Baloncesto Valladolid. Si me lo permites...Great job Flete. Really, great job.

        Como podéis observar, desde este blog continuamos con la costumbre de intentar contar con la presencia de personas que transmiten aquellos valores y principios que les han llevado a ser lo que son y cuyo objetivo es mejorar cada día disfrutando de su pasión por el deporte. Antonio lo ha conseguido. Un día soñó cosas increíbles y su trabajo, constancia y afán de superación las han hecho posibles. Sigue soñando Antonio.

¡¡¡¡Ya sabéis, haced deporte!!!!.

        
        NOTA: Entre los muchos logros de Antonio hay uno que no sale en las hemerotecas-estadísticas porque tan sólo está presente en la memoria de unos pocos. Él lo sabe y me lo recordó no hace mucho. Hace algunos años, bastantes, se celebraban unas pruebas de acceso para no sé que carrera universitaria de deportes. Una de estas pruebas, la última, consistía en correr 2.000 metros en menos de 6:30 si querías hacerte con la máxima nota en la misma. Pues va el tío y se casca 6 minutos pelados por delante de un dos veces Campeón de España en obstáculos (éste iba sobrado, por supuesto). Pues ahí lo tenemos, un talento perdido del atletismo triunfando en el baloncesto. De todos modos, estos datos pueden no ser del todo correctos porque ya digo, fue hace mucho tiempo y lo tengo todo un poco difuso. Si me hubiera pasado a mí me acordaría perfectamente, claro, pero como no es el caso...


        

lunes, 4 de noviembre de 2013

LECCIONES DE CONDUCIR

        Estaba el otro día navegando por internet para enterarme de la actualidad deportiva. Suelo mirar dos o tres páginas web para ponerme al día en temas de triatlón. En una de ellas encontré un documento gráfico, un vídeo vamos, colgado por un camionero en el que relata de manera perfecta cómo se debe efectuar un adelantamiento a los ciclistas. El vocabulario empleado por dicho camionero quizá no sea del todo apropiado para reproducir aquí, aunque con ello pone enfásis en partes importantes de la manera correcta de proceder a la hora de adelantar. Es por ello que escogemos el vídeo promocional del estudio presentado por Ponle Freno-Axa sobre adelantamientos a ciclistas

        Para todo aquel que todavía no se haya enterado o que haga caso omiso de las normas de circulación, aquí tenéis. Pensad que en todas las ocasiones el mayor perjudicado en caso de sufrir un accidente es el que va sobre dos ruedas.

        Gracias.


Pincha en la imagen para reproducir



miércoles, 25 de septiembre de 2013

LA VERDADERA BELLEZA DEL DEPORTE

        El objetivo final en cualquier deporte competitivo de élite es ganar. La victoria es el final del camino. Sin embargo, todavía hay deportistas, que supeditan el hecho de ganar al modo de hacerlo. Lo importante para éstos es el cómo se gana y el camino a recorrer para poder conseguirlo, sin menospreciar el hecho de ganar por si mismo que tiene su gran importancia, por supuesto.

        Para un "buen" deportista, la victoria y el que las cosas vayan bien son la motivación fácil, el acicate con el que se animan a seguir adelante y mejorar. Cuando hablamos de un "gran" deportista la victoria puede llegar a presuponerse, con lo que ésta no supone la mayor motivación. La encuentran en otros lugares como pueden ser la derrota o una lesión. No es fácil motivarse en estos casos, sin embargo para los grandes son un gran estímulo que los mueve a mejorar, a reinventarse para llegar a lo más alto, se esfuerzan por avanzar y no estancarse, demuestran pasión por lo que hacen, constancia, afán de superación, sacrificio... La victoria y la derrota son inherentes al deporte. Lo bonito y más emocionante para mí, lo que hace que un atleta llame mi atención como deportista y como persona, es como afrontarlas.

        En el deporte, al igual que en la vida, lo verdaderamente importante es el camino a recorrer hasta llegar al destino. El cómo se consiguen las cosas y no necesariamente el hecho de conseguirlas.  Los grandes deportistas han hecho de su pasión por el deporte su profesión y la viven como tal. Transmiten esa pasión y esos valores con sus actuaciones en la pista, y la traspasan con sus conductas fuera de ella- ya he dicho en alguna ocasión que cuando un atleta antepone la faceta humana a la de deportista, es cuando me gana por completo-. Para éstos trabajo y deporte se solapan, Si en algún momento se pierde el componente pasional, algo con lo que disfrutabas pasa a ser sólo trabajo y se pierde con ello la motivación necesaria para seguir adelante y mejorar.

        Hace poco Javier Gómez Noya, con un palmarés impresionante, lograba su tercer mundial de triatlón en distancia olímpica (1500-40-10) con un final espectacular en la última prueba de las series mundiales celebrada en Londres (ahora el mundial premia la regularidad a lo largo de 8 pruebas durante la temporada, en lugar de ser carrera de un día como era anteriormente). Lleva siete años sin bajarse del podio en campeonatos mundiales, 3 veces campeón de Europa, plata olímpica, X-Terra, campeón de Europa de Media Distancia, uff!!!!!!!.




                                   
                                   


        Ha sido el único capaz de enfrentarse de tú a tú con los hermanos Brownlee desde la irrupción de éstos en 2009. Ha tenido que reinventarse para poder vencerlos. Ha perdido masa muscular con la consiguiente pérdida en el sector de natación, mínima pues es un excelente nadador. Pero vuela en la carrera a pie de lo fino que está, algo que parecía imposible si te paras a mirar los tiempos que hace en los 10.000 metros finales de carrera (29 minutos pelados en Estocolmo). Dice que con los Brownlee Brothers el triatlón ha cambiado porque van a saco desde el principio y nunca se esconden, que con ellos el dicho de que la mejor defensa es un buen ataque es un hecho. Dice que, después de haber ganado tanto, podría irse a Estados Unidos donde el drafting (ir a rueda en el sector de ciclismo) no está permitido y donde los premios económicos son mucho mayores. Pero en el fondo, lo que de verdad motiva a éste monumental deportista, es ganar carreras donde estén los mejores y por eso sigue en distancia olímpica, por eso ha cambiado su forma de entrenar, su fisonomía. Por ser el mejor ganando a los mejores, dándolo todo y perdiendo muchas veces sin un mal gesto, sin reproches. Sin hacer demasiada ostentación en la victoria, sin excusas en la derrota reconociendo que los otros han sido mejores, y reconociendo que una parte del mérito de ser campeón le corresponde a los rivales pues sin ellos la motivación para ser un poquito mejor cada día sería menor. Ahora es cuando yo, señores, me quitó el sombrero. Gracias por llevar el deporte y lo que representa al punto donde tiene que estar. Si me permitís, tengo que decir que para mí,  perder con los mejores nunca es una derrota. Una derrota solo es tal cuando se podía haber conseguido un resultado más favorable, pero si lo has dado todo y los demás han estado mejor, de algún modo es también una victoria.


Javier Gómez Noya y Alistair Brownlee en meta. 2º y 1º en  Londres 2012.


        No me quiero marchar sin enviar un saludo a Carlos Prieto, Carlos David para los amigos. Es desde esta temporada el entrenador de Javier Gómez Noya. Felicidades por tantos éxitos coronados con ese tercer título mundial (arriba esa 6ª promoción del Inef Galicia!!!). En la visión que un atleta pueda tener de su especialidad y del deporte en general, y en su manera de comportarse dentro y fuera de las pistas, la influencia del entrenador es determinante. Me da que en tu caso Javier ya se lo tenía más que aprendido. En el mío he tenido la suerte de encontrarme con un entrenador fantástico que me ha inculcado valores de los buenos, y que aún hoy, casi 30 años después, tengo la suerte de que todavía siga haciéndolo. 

        Tengo que reconocer que mi modo de ver y sentir el deporte quizá sea un poco romántico, pero así soy yo para muchas cosas y éste es el tipo de deporte que me gusta, que me emociona y que me hace levantar del sofá para ir a pegar un "trote" entre comillas (casi siempre me dejo llevar y voy a saco, como los Brownlee, jeje). 

        Voy a terminar con una frase que leí hace tiempo. La verdad es que no recuerdo dónde, pero me caló tanto, que me gustaría compartirla con todos vosotros:

"No puedes ponerle más minutos a tu vida, 
pero sí más vida a esos minutos."

        Ya sabes, haz deporte!!! Seguro que llenas esos minutos de mucha vida.