sábado, 8 de marzo de 2025

¿CÓMO ERA LA PALABRA? AH, SÍ... RESPETO.

"Y hubo tanto ruido, que al final llegó el final" canta Sabina. Pero lo cierto es que, a pesar de "tanto, tanto ruido", hay un tipo de situaciones para las que no llega el final y se repiten con asiduidad. Quizá porque no se hace lo suficiente, quizá porque no se hace nada pero, lo que es seguro, es que ya vamos tarde, y lo que puede ser peor, que solo lo sepamos después.

"Perdón por llegar tarde, perdón por no avisar y por no haber sido capaces de transmitir de manera eficiente que sin respeto nada de esto tiene sentido", señala la FGBM en su comunicado, en el que también pide disculpas por "no lograr que quien legisla y regula, por lo menos intuya que lo que hay no llega". Así se expresa el presidente de la Federación Gallega de Balonmano por el fallecimiento del abuelo de un joven árbitro tras 2 meses en coma, luego de sufrir una caída por un empujón durante un partido de cadetes o juveniles (que más da eso ya) que su nieto arbitraba y cuya labor no gustó a algún desalmado.

"Ruido mal nacido, ruido tan oscuro, puro y duro ruido..." Eso es lo que debió escuchar y sentir una chica cuyo único delito es ser árbitra de futbol, y cuya pena fue ser silbada e insultada de manera ruin por aceptar el compromiso de intentar hacer su labor de la mejor manera posible, de la mejor manera que sabe hoy, porque todavía está aprendiendo, porque todavía tiene 13 años.


istockphoto.com

Nada nuevo de todos modos. Pero las cotas de mezquindad están alcanzando niveles demasiado altos porque hemos normalizado lo que a todas luces no se puede normalizar. Un puñetero partido de prebenjamines en el que responsables del equipo, ¡¡¡jugadores!!!, y padres, menoscaban vilmente la autoconfianza de una niña de 13 años infundiéndole un miedo atroz. Por favor, que a un partido de estas características los únicos que van a verlo son precisamente padres y familiares, que deben ser el espejo en el que los hijos, que están en el campo, se vean reflejados. ¿Cómo era la palabra? Ah, sí... RESPETO. 

Hace un par de semanas expulsaban a Roberto Iñiguez, entrenador del Uni Girona de Liga Femenina Endesa, por protestar de manera desmedida, furibunda diría yo, las decisiones del árbitro en el partido contra Valencia Basket. Asustados quedaron en el pabellón al verlo saltar a la cancha y encararse con el colegiado, tanto, que a una atónita Laia Palau le costó pararlo, porque de calmarlo no fue capaz. Siete partidos de sanción le han caído, que a los dirigentes del club le parecen desproporcionados por los hechos que incluye el acta, que no recoge insultos ni agresión que justifiquen la sanción. Pues lo siento señores pero, a buen entendedor pocas palabras bastan y, si han visto las imágenes, pocos partidos me parecen. Penosa justificación la suya tirando del mismo reglamento que no se ha tenido a bien respetar. Lo único y honorable que queda es acatar la sanción y, como declara Roberto Iñiguez más tarde: "la reacción es totalmente inadecuada. Pido excusas, sobre todo, al equipo, con el que ya he hablado, a mi staff, al club y a la gente, al público, porque es algo que debo controlar, porque creo que tengo la experiencia para hacerlo" Ahí tenía que haberlo dejado y no intentar justificarse a continuación en el arbitraje, a su entender, favorable a Valencia Basket. Una acción así no tiene justificación alguna, precisamente porque experiencia entrenando la tiene y porque no es la primera vez que, como narra el comentarista, pierde los estribos. "Es un tema para aprender" Con estas palabras termina su intervención Roberto Iñiguez analizando el partido y los fallos que su equipo había cometido. Y yo me pregunto, ¿qué hemos aprendido de todo esto? Si veis el video que os dejo más abajo con los hechos, podréis observar en la publicidad dinámica a pie de pista la campaña Basket Girlz, una acción que la FEB pone en marcha para evitar que las chicas dejen la práctica deportiva del baloncesto a una edad temprana. Cierto es, que hablamos en este caso de baloncesto de ganar, que es el baloncesto al que los chicos y chicas sueñan en algún momento con llegar, por lo que con arrebatos como este más bien desaprendemos aquello que ya debería estar grabado a fuego desde hace tiempo, y que probablemente, el mismo Roberto Iñiguez haya trasmitido a sus jugadoras de una manera que no es la que él ha expresado en la cancha. Seguimos, como no, hablando de RESPETO.

No hace mucho, leí un artículo de opinión en la voz de Galicia que decía que en el fútbol de niños lo más importante no es pasarlo bien. Con lo de niños se refiere al fútbol base, aunque también hace mención a la estatura de los mismos y pone algunos ejemplos que dan a entender que habla de niños muy pequeños, los cuales solo imitan lo que ven; en casa, en la calle, en la tele... Con 7 u 8 años nada es lo más importante y, al mismo tiempo, todo lo es para que el aprendizaje sea lo más significativo posible. 

Claro que pasarlo bien es importante, y a estas edades, si me apuras, lo más importante, porque lo único que tienen estos chavales es ilusión y tenemos que contar con ella para que aprendan. Y cuando aprendan y dominen los fundamentos técnicos, tácticos y reglamentarios, más se divertirán ganen o pierdan, porque a ganar y a perder también se aprende y uno puede divertirse independientemente de que pase una cosa o la otra (curiosamente creo que empatando nadie acaba contento). Por lo tanto, para mí, la mejor manera de aprender es divertirse con lo que uno hace, y si para ello hay que unirse a un chaval que se pone a bailar una canción de Rosalía en el campo en lugar de atender al juego, pues adelante. El compromiso, la actitud y la intensidad, ya vendrán después cuando el nivel de madurez de los chavales alcance a entender que su deporte, ese que los enganchó a base de pasarlo bien, requiere de unos aspectos hasta ahora desconocidos pero que marcarán la diferencia a partir de entonces. Y en ese momento, también le encontrarán el gustillo de pasarlo bien a base de nuevos retos. Conozco a una chica que ha dejado un deporte que le encantaba (y que se le daba muy bien) por las exigencias que le suponía, exigencias tempranas que han hecho que se anime con otra disciplina, que seguro también le exige pero le permite seguir divirtiéndose. 

Oye, va a ser que estos árbitros a los que silban tanto para que "silben mejor", no deben tener derecho a divertirse y por eso lo hacen tan mal. ¿Sabéis cuál es la manera que los árbitros tienen de divertirse en el deporte base? Enseñando su deporte, el respeto por su deporte de todas las maneras posibles: por las reglas, por los rivales, por los compañeros, por el público... Hay un árbitro en la máxima categoría española, imagino que no será el único (pero como ya sabéis hablo de lo que sé y lo que la experiencia me enseña) que cuando lo llaman para arbitrar partidos de niños, algo que suele ser habitual porque no sabe decir que no, su manera de actuar es un espectáculo digno de ver; es un ole, ole y oooole!!! El que no aprende en uno de sus partidos, además de pasarlo bien, por supuesto, es porque no quiere. Espectacular Jacobo Rial Barreiro, árbitro de basket, pero eso es lo de menos. Podría ser árbitro de cualquier otra cosa que, me apuesto lo que sea, actuaría de la misma manera. Supongo que de pequeño le enseñaron bien el deporte y ahora él hace lo mismo, a su manera, y cada vez que tiene oportunidad.


El Correo Gallego

"Lo bueno de leer libros antes de enfrentarte a la vida es que luego, cuando la vida llega, todo te suena de algo" escribe Pérez Reverte en su última columna del XLSemanal. Noticias, redes sociales, artículos de periódicos... blogs, para nada son como los libros pero sí creo que pueden prepararnos para que, cuando la vida llegue, todo nos suene de algo, para que cuando nos encontremos en la tesitura de situaciones como las que denunciamos hoy aquí, pensemos todo siempre antes de actuar porque somos libres de decidir marcar la diferencia comportándonos como personas o energúmenos. Nuestra conducta puede conseguir "que no haya una epidemia de tristeza en la ciudad, que no se borren las pisadas, que no se apaguen los latidos...", que no haya pérdidas personales que lamentar, que valientes chavales no terminen su carrera de colegiados antes incluso de empezarla. Un poquito más de empatía estaría fenomenal, ponernos en el lugar del otro. Pensad que al contrario que la mayoría de jugadores de balonmano, fútbol o baloncesto, que trabajan con un índice de éxito bajo o muy bajo, los árbitros aciertan más que fallan, pero claro, solo nos acordamos de ellos cuando nos perjudican. El problema no lo tienen los árbitros, lo tienen aquellos que los pitan al mínimo fallo, ese que tienen derecho a cometer porque somos humanos y tomar decisiones en un instante es muy complicado, ese que analizan más tarde y trabajan sobre él para que no se vuelva a repetir. Es una cuestión de... sí, eso es, de RESPETO.

Los chavales tienen que entender y respetar el papel que cada uno cumple en el desarrollo de nuestro deporte favorito y, para ello, los que enseñamos tenemos que hacerlo mucho mejor.

"Los niños árbitros son imprescindibles para los partidos y son el futuro del fútbol. Son valientes, muy valientes. Estudian y van a clase todo el año para sacar el titulo y seguir aprendiendo, son unos apasionados del fútbol y del deporte y son extraordinarios, defiende. Y las niñas, si me apuras, más extraordinarias todavía, añade. Debería haber en los campos de fútbol una autoridad. Ya sea policía o personal de la Federación que vele por el correcto desarrollo de los partidos desde el respeto y la educación. Porque en los partidos (de mayores) hay policía, pero energúmenos hay en todos los campos. ¿Por qué en unos sí y en otros no?

A mi hija le digo que la quiero ver sonreír cuando saca una tarjeta roja igual que cuando se alegra porque un equipo que está arbitrando marca un gol y se revuelcan como cachorritos por el suelo. Te quiero feliz y te quiero valiente. Sigue Raquel, sigue. Mi obligación y la de papá es la de cuidarte y protegerte y ayudarte a cumplir tus sueños. Y ahí estaremos siempre"

Para enmarcar el valiente alegato de la madre de esta árbitra. "Y las niñas, si me apuras, más extraordinarias todavía..." Y no porque hoy sea 8 de marzo, día de la mujer, sino por todas aquellas barreras que han tenido y aún tienen que derribar, desafíos que Sara García Alonso, bióloga molecular y candidata a astronauta, aborda en su libro Órbitas y casan perfectamente con el paisaje que las mujeres se encuentran en un mundo masculinizado como el del arbitraje en el fútbol: "búsqueda de la identidad, la libertad para tomar decisiones, la valentía de desafiar lo establecido, la expansión de los límites físicos y mentales, y el peso de las tradiciones" Revista YES.

Termino con algo que no tenía planificado pues la entrada estaba lista, pero como dice un buen amigo entrenador de basket: "si tienes el balón toca libertad, si no lo tienes toca disciplina" Así que agarro el balón, las teclas en este caso, y con la libertad que ello me otorga, voy a decidir incluir parte de la letra de la última canción de Leiva que canta con Robe Iniesta. Sé que el tema habla de la importancia de cuidar la salud mental, de la depresión, "el que la lleva la entiende" dice Leiva. Su título define de alguna manera, al menos para mí, la situación decadente que cada fin de semana se vive en los campos y canchas de juego del deporte que sea, y que los árbitros entienden porque la llevan consigo y la sufren en soledad. Difícil ser optimista y pensar que las cosas van a mejorar cuando vamos en "Caída libre"

"Hoy, hasta las moscas me pasan de largo

¿Será que algo les huele mal?

El griterío de mis pensamientos a toda velocidad

Hasta los huevos de esperar un milagro

Cansado de avanzar marcha atrás"


Raquel, joven colegiada de tan solo 13 años, a tope con lo tuyo y los demás que influyan en tus decisiones lo que tú libremente decidas dejarles. Optimistas quizá no, pero positivos podemos serlo quedándonos con lo bueno; de lo malo, nada. 


Nota: Todas y cada una de las veces que de diferentes formas utilizo la palabra diversión, en realidad hablo de disfrutar, que me parece más adecuado en lo que a deporte se refiere. 

Ruido: canción de Joaquín Sabina.


martes, 14 de enero de 2025

¿QUÉ FUE ANTES, EL TALENTO O EL TRABAJO? EL TALENTO, ¿CÓMO NACE?

Como muchas otras veces, en realidad como casi siempre, la entrada de hoy nace de varios estímulos que me llegan por diferentes canales. Se mezclan en mi cabeza cual ingredientes en una receta de Jamie Oliver, esperando no flipar demasiado con las palabras y, de hacerlo, al menos que sea en colores. A ver lo que sale, pero ya sabéis, solo es una opinión, una verdad relativa susceptible de darle una vuelta de tuerca si la crítica es constructiva y con fundamento. 

¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿El talento o el trabajo? El talento, ¿cómo nace? No creo que el talento se presente un día en la puerta de casa y te diga: "hola, ¿cómo estás? Vas a ser la caña en esto, porque tú lo vales..." No, que va. Yo creo que el talento es como las oportunidades; no llegan, hay que "salir" a buscarlas. Aunque tú, en un primer momento, no sepas ni lo que es el talento y, mucho menos, que estás en el camino/proceso de encontrarlo. 

El talento, el de verdad, ese cuando eres chiquito, nace del trabajo cuando este se disfraza de diversión. Asoma la cabeza de manera inconsciente porque no lo buscas (eso vendrá más tarde) son otros los que se dan cuenta porque tú, lo único que haces es pasarlo bien con la pelota, la bicicleta, nadando en el río, jugando al pilla pilla... si "sales", claro, a pasarlo bien con la pelota, la bicicleta, nadando en el río, jugando al pilla pilla...


Davila 2017

Es muy frecuente leer en prensa a exdeportistas, exfutbolistas sobre todo, decir que ya no se juega en la calle como antes, que los chavales van al club una hora tres días por semana a que les enseñen a jugar, que ese es todo el tiempo de práctica, que antes tú ibas aprendido y en el club te modelaban un poco más... "Ninguna academia ha sido capaz todavía de reproducir lo que enseñaba la calle" comenta Jorge Valdano, algo que también suscriben Scaloni, Aimar, Milutinovic.... y cuya máxima expresó Johan Cruyff con aquel: "el fútbol en la calle debería ser una asignatura obligatoria en horario escolar" 
Voy más allá; ni todavía ni, en los tiempos que corren, nunca, la academia ocupará el lugar de la calle. Uno, porque ya no hay calle para jugar como antes (ni espacio, ni tiempo, y hay muchas más opciones de "perder" ese tiempo) Y dos, porque las academias tienen un componente "académico" que resta al componente diversión que ofrecía la calle. Y además se paga por ello, con lo que hay una responsabilidad con los niños para enseñarles (buena responsabilidad), y una responsabilidad aún mayor con los padres (mala responsabilidad porque no es con ellos con quién tenemos que adquirirla sino con los niños) que "exigen" que sus hijos aprendan fútbol, baloncesto, voleibol... quieren resultados, cuando los niños lo que quieren es "jugar" a fútbol, baloncesto, voleibol... Y ojo, jugar no está reñido con aprender y mejorar. Antes, en la calle, la responsabilidad de aprender recaía en uno mismo, y cumplías si querías jugar. Con la responsabilidad de tener cuidado con el mobiliario, con los cristales de la casa del vecino, con jugar allí donde no estaba permitido... bueno, digamos que a veces cumplías y muchas otras veces no. ¿Pero sabéis qué?, eso también lo aprendimos. Por las malas la mayoría de las veces y ya nunca se te olvidaba.

Con el tema de las responsabilidades de enseñar y aprender, que parece que recae solo sobre los hombros de los entrenadores, hay una anécdota de Toni Nadal que ilustra muy bien una situación que se da muy a menudo. Cuenta que en una ocasión un padre le cuestionó su labor como entrenador; "a ver que le enseñas a mi hijo que no aprende nada" A lo que Toni respondió: "entre lo que yo enseño a tu hijo, y lo que él aprende, hay una gran diferencia", haciendo referencia a la falta de actitud y compromiso por parte del alumno. Me atrevo a decir que, esa falta de actitud y compromiso que muestran algunos y que deriva en un mal aprendizaje, viene en ocasiones como consecuencia de la falta de experiencia en la materia. Estoy seguro que para muchos es su primera vez porque hay que "apuntarlos" a alguna actividad, y no hay ese "trabajo" previo de descubrimiento del talento que motive a los chavales, trabajo previo que antes traías de serie al llegar a la academia porque lo aprendías en la calle.

Hay un párrafo de un artículo de The Conversation, "¿Qué significa realmente ser "bueno" en el deporte infantil", que me puede servir como punto tres de por qué las academias no reproducen lo que enseñaba la calle: "el deporte de formación debe permitir que todos y todas tengan la oportunidad de disfrutarlo, y si priorizamos los resultados se termina sacrificando la alegría de hacer deporte. Cuando los clubes, entrenadores y padres consideran que lo más importante es ganar la competición, la mayoría de los niños empiezan a no disfrutarlo" 
Cierto, y ya lo hemos dicho alguna que otra vez, que nadie juega para perder, pero eso no quiere decir que lo más importante sea ganar. Todo deporte es un juego al que hay que jugar, y ya luego si ganas, fantástico. Os aseguro que, si en algún momento lo estáis dando todo, es porque no hay nada, excepto tú mismo, que te obligue a ello, y en eso, la calle, gana por goleada a la academia.

Yo, como profesor de Educación Física y aunque a mí los chavales ya me llegan creciditos, tengo claro que mi cometido, en lo que al deporte se refiere, es mostrar en que consiste cada disciplina de las que imparto e intentar despertar el interés de los chavales para que la lleguen a practicar fuera de las horas lectivas en el club que corresponda. No es la calle, tampoco la máxima de Cruyff, pero intento hacer ese "trabajo" de descubrimiento del talento, que como ya sabéis, no siempre se trata de una habilidad o técnica, sino más bien de que se den cuenta que el deporte es divertido y también está hecho para ellos, que no estaría nada mal adquirirlo como hábito, y ya luego, si la cosa se da bien, decidir libremente si desarrollamos ese talento con actitud, compromiso y valentía.

Hace 12 años, en una entrada que lleva por título "El deporte, medio y fin en si mismo" escribía lo siguiente:

"El deporte ha estado siempre muy presente a lo largo de mi vida. De hecho ha sido uno de los pilares fundamentales sobre los que cimentar decisiones y conductas que luego han marcado el devenir de los años.

Los recuerdos que tengo de mi infancia son de estar mucho en la calle. En mi época no había problemas por eso. Teníamos lugares de sobra donde pasar un buen rato sin temor a que nos sucediera nada malo, y si algo pasaba, solía ser porque tomábamos riesgos innecesarios de los cuales muchas veces no éramos conscientes. Teníamos muchos espacios abiertos donde improvisar partidos, de fútbol principalmente, alejados del tráfico rodado -antes no había tantos coches y no corrían tanto como ahora- Recuerdo con especial cariño la huerta de Ernesto -ahora rúa da Santísima Trinidade-, menudo campo de fútbol que teníamos allí montado. La Pedrachán, el muelle Marqués, el Espíritu Santo, o Monte do Bolo...la lameda, que no alameda. Salíamos cada tarde después del colegio a pasar un buen rato y el fin de semana sólo íbamos a casa a comer, para continuar luego hasta la cena. Los domingos, en mi caso, tocaba deporte de salón con Estudio Estadio de mañana y Estadio 2 de tarde, si mal no recuerdo. En este tiempo el deporte era un medio del que nos servíamos para juntarnos y disfrutar de amenos ratos. Con el tiempo y animado por varios amigos comencé a practicar atletismo..." 

En mi caso, y en el de todos por aquel entonces, cuando llegabas a la academia lo hacías con un bagaje deportivo enorme que adquirías en la calle sin ser consciente de ello, pero que hacía saltar el talento en cuanto te ponías a la tarea, cuando, sin dejar de jugar, "jugabas" un poco más en serio.


Alex Yee, Campeón Olímpico y Mundial de Triatlón, en Marca

Ahora, pasados los años si echo la vista atrás, puedo ver señales que quizás aventuraban el talento para correr que demostré en su momento porque hubo ese trabajo previo de acondicionamiento; esos partidos de fútbol interminables, las olimpiadas del verano, jugar al escondite, al pilla, escapar corriendo de las huertas donde íbamos por fruta (no sé si se puede contar esto pero seguro que ya prescribió el delito) El talento que se pudo ver más adelante nació aquí, lo tengo claro. Luego se desarrolló porque me encanta el mejor deporte del mundo, y hoy, intento mantenerme en el campo base (que diría Clemente Alonso) para cuando haya que sacar el talento a pasear y atacar la cima.

Bien, ya tenemos el talento identificado y ahora hay que mantenerlo porque sino se pierde. Ahora es cuando talento y trabajo van de la mano. Si uno de los dos falta o no funcionan en equilibrio, la cosa se tuerce. Os cuento: yo nunca he dejado de correr, me apasiona correr, y creo que, en algún momento, un poco de talento para esto tenía. El caso, es que en 2005 unos amigos me liaron (los amigos siempre tienen la culpa 😉) para ir a la Vigbay (media maratón Vigo-Bayona). Para nada considerándome yo fondista, fui solo con lo que había cosechado de mantenerme en forma con unos trotes semanales y andar en bici, pero sin entrenar (que los globeros no entrenan). Para mí sorpresa no me encontré nada mal, pero el talento solo me llegó hasta el km 18. Para 1h20 iba, sin entrenar eh, que aquí hay que fardar siempre porque las ocasiones de hacerlo con los años se reducen de manera desproporcionada. Del 18 al 21 sufrí como nunca, porque no hay otra manera de sufrir... y tampoco de contarlo después, jejeje. 1h24 final, que tampoco esta nada mal.

Total, que sorprendido del "talento" que había mostrado me digo: "oye, ¿y si el año que viene "trabajamos" un poco, metemos unos ritmos; unas cuestas, unas series, un fartlek que otro, y vemos qué pasa?" Aquí los amigos ya no tienen nada que ver y eres tú mismo el que te lías porque el deporte engancha y quieres más. El problema (yo no lo veo como un problema) es que, a los que nos gusta entrenar, a los que disfrutamos cada día con ello, nos cuesta decidir cuánto es más y no estamos dispuestos a hipotecar meses de diversión por un día de gloria. ¿Ya os he contado porque Iván Raña no gana el Ironman de Hawai? ¿No? Pues pincha en el enlace. Un ejemplo de los buenos, de aquellos para los que el deporte es pasión y disfrute todos y cada uno de los días del año.

Entrené, entrené mucho y muy bien y disfruté mucho más, pero "tonto" de mí, apuré la diversión hasta pocos días antes de la prueba. Salí a hacer un test sobre 15 km cinco días antes, empezando a 4 min/km para terminar los últimos a 3´20". Debido al buen trabajo me encontré fenomenal y decidí seguir un poco más, hasta los 20 km. Me lo pasé pipa, contento, satisfecho, en forma, pero... Os voy a contar algo de lo que estoy plenamente convencido; yo podría, entre las 6 de la tarde y las 9/10 de la noche, ser campeón del mundo de lo que sea. Pero la Vigbay es a las 10 de la mañana el domingo siguiente al cambio de hora de invierno a verano, lo que quiere decir que para mi cuerpo son las 9 todavía, y eso me mata los biorritmos, por lo que libremente decidí disfrutar más ese test de 20 km, y disfrutar un poco menos la media maratón. Tres días después, estaba en la alameda de Santiago a las 7.30 de la tarde haciendo series de 1.000 metros en la herradura, a   2´50" con 2 minutos de recuperación, el primer minuto andando y el segundo al trote. No hay Vigbay que se precie capaz de superar momentos así. El trabajo había sido muy, muy bueno.

Academias, escuelas, clubs, el colegio mismo con la materia de Educación Física, no llegan a reproducir lo que antes se aprendía en la calle pero, ¿y si se acercaran mucho a ello? ¿Y si el objetivo principal fuera aprender jugando a hacer deporte? ¿Y si competir ni tan siquiera fuera un objetivo? ¿Y si lo que se busca es la adquisición de hábitos saludables tanto físicos como sociales y mentales? ¿Y si cada día que se va a "entrenar", es un día más que se forja el carácter y la personalidad de los chavales sobre la trasmisión de unos valores sólidos? ¿Y si, cuando el talento surja de todo ello, cada uno escoja lo que hacer con él y se le ayude a desarrollarlo? Esos sitios, por desgracia, cada vez escasean más. Pero los hay y, así, a bote pronto, se me ocurre uno del cual me han hablado diferentes personas sobre el buen hacer de sus responsables, de su predisposición, su actitud motivadora... La Escuela de Triatlón Outes. Me da que, después de tantos años de trabajo, el letrado ha encontrado un talento oculto que ha desarrollado a su manera, aunque quizás haya sido esa manera de ser la que hacía falta para sacar adelante un proyecto así. No necesitas el mejor material ni las mejores instalaciones, no necesitas que todo vaya bien para que vaya bien, pero si necesitas a las mejores personas. Al final todo se reduce a las personas, y los buenos, siempre ganan 😉



Habréis notado, que a lo largo de la entrada me refiero a los deportistas como chavales, y con ello hago referencia, como decía el guiñol de Hilario Pino, a todos todos, porque no soy yo de excluir a nadie pero el todos y todas no me gusta.

Ya para terminar, me gustaría hacerlo con unas palabras de Víctor Claver en Gigantes del Basket que creo muy acertadas: "he intentado ser fiel a mis principios, a lo que aprendí de pequeño en casa. Y, a partir de ahí, crecer... La frase que me decía mi padre siempre que me iba a las primeras concentraciones con la selección valenciana y luego con la española: "Aprende mucho y Disfruta". Y eso es lo que he intentado hacer, aprender hasta el último día. Esa ha sido mi filosofía... Un día me cogió mi padre y me dijo muy firme: "Si no llegas, no llegas; no pasa nada, no va a ser un drama. Seguirás estudiando y ya está. Pero si tienes la oportunidad tienes que ir a por ella..."

Entonces qué fue antes, ¿el talento o el trabajo? 


jueves, 26 de diciembre de 2024

MARCHANDO UNA DE LIBROS POR NAVIDAD

Si las cuentas no me fallan, es la tercera vez que hago uso de estas palabras de Arturo Pérez Reverte: "somos lo que somos porque leímos lo que leímos" y, "no es lo mismo caminar sin libros que con libros en la memoria" ¿Por qué ahora? Pues por dos motivos. El primero porque a esto mismo hace referencia Pérez Reverte en su último artículo del Semanal: "Dije alguna vez, y si no, lo digo ahora, que un escritor es lo que lee, lo que vive y lo que imagina. Por lo menos tal es mi caso, y con esos ingredientes escribo novelas. La escritura, buena o mala, es una ficción donde hay detalles vinculados a lo real: recuerdos, influencias, sensaciones. Pueden estar más o menos manipulados en el texto, pero su base es auténtica. Ahí es donde intervienen la experiencia y memoria del autor. Me pasa a mí como a cuantos le dan a la tecla: cosas que te marcaron y afloran tarde o temprano; que compusieron tu punto de vista, la mirada con la que ahora cuentas historias..." Tal es mi caso también. Escribo sobre lo que veo, lo que sé y lo que la experiencia me enseña, pero como en lo de darle a la tecla me queda mucho que aprender, echo mano del talento de otros para que el mensaje llegue mejor y mucho más bonito. Gracias Arturo.

Y el segundo, porque hoy la cosa va de libros, así que la introducción me ha quedado de fábula. Estamos en Navidad, época de regalos, y los libros son una de las opciones sencillas de las que echar mano, lo cual está fenomenal porque nos facilita la aventura de leer.


Libros de Ruta

Hace unos años hablaba en este foro de "Sócrates en bicicleta" de Guillaume Martin, ciclista profesional y doctorado en filosofía. En esa entrada decía que no hace falta ser deportista, ni filósofo, ni deportista-filósofo o ciclósofo como Martin llama a los protagonistas del libro, sino que es un libro para el público en general. De todos modos, y siendo este un blog de Educación Física, recomiendo encarecidamente que le deis una vuelta a lo de ser deportistas, por lo de la salud física y todo eso. Además, como bien expresa Martin en su libro, "el deporte me ayuda a pensar y pensar a relativizar", y eso, también es salud, ¿o no? Probad a darle caña al cuerpo a ver si luego veis las cosas desde otro punto de vista. 

En fin, Navidad, regalos, libros... Yo he regalado dos ya. Bueno, el mismo, pero dos veces; uno a un buen amigo, y el otro, a mi mismo, que también cuenta, jejeje. Ese buen amigo entraría en la categoría de ciclósofo a la que alude Guillaume Martin, porque la experiencia y los amplios conocimientos le han dado ese punto de fundamento en sus teorías que hay que pararse a escuchar siempre. 


Ekoi

"GLOBERO. 101 Mandamientos del buen cicloturista" lleva por título el libro en cuestión y es obra de Marcos Pereda. Si Sócrates en bicicleta es para el público en general, Globero también lo es. Cierto que hace referencia a ciclistas, pruebas o lugares míticos que los que andamos en bici reconoceremos más fácilmente, pero el concepto general se entiende perfectamente y, como decía Manquiña en Airbag, "el concepto es el concepto""Con humor, mala leche y más autoparodia de la que él mismo percibe, Marcos Pereda entrega un tratado del buen ciclismo, unas normas básicas de comportamiento en grupetas, clubes y gente de bien, espacios familiares para el autor"

Había leído algo sobre la presentación del libro y lo busqué en internet. Podías leer las primeras 23 páginas. A la segunda, descargué una foto de la portada y le dije a mi mujer que se la mandara a Inma de la Librería Blanco y que encargara dos libros. El primer Mandamiento reza así: "Yo ando en bici. Tú andas en bici. Los dos sabemos de qué va este libro. Empezamos." Escueto, cristalino, sabes a lo que te enfrentas, pero insisto, no hace falta andar en bici para aventurarse a dar una vuelta por sus páginas.

Hace muy poco he cumplido años y, "a mis cuarenta y... más de diez, cuarenta dicen que aparento" (ya me gustaría) de mi admirado Sabina, hay preceptos del segundo mandamiento, "Andas en bici, no entrenas", de obligado cumplimiento desde hace ya tiempo. Me vi tan reflejado y me reí tanto que paré de leer hasta tener el libro en mis manos. Luego, he seguido echándome risas porque es inevitable no hacerlo.

Ayer, 24 de diciembre, salí a correr por los senderos que discurren paralelos al río Pesqueira en Lousame. Al mismo tiempo que disfrutaba de los caminos me dio por pensar (ya sabéis que el deporte ayuda a pensar, y pensar mientras haces deporte es un 2x1 que te ahorra tiempo después) que si Marcos Pereda, en lugar de cántabro hubiese sido gallego, al decimoprimer mandamiento le habría puesto: "Plato grande ande o no ande". Y al pensar en eso, pensé también en aquella ocasión en la que Antonio Alix calculó en plena retransmisión de Eurosport, el desarrollo equivalente en plato pequeño para aquel corredor que iba tan atrancado en un repecho. Alix no le veía la lógica. No la tiene más allá de la lógica que nosotros queramos darle y, con eso, a Marcos Pereda y a mí, de momento, nos vale. Bueno, ayer pensé en mas cosas, y ya no sé si lo que me cansa es el deporte, o pensar tanto mientras hago deporte. Pero mira, más allá de la lógica que esto pueda tener, a mí, de momento, me satisface. Y mucho.

He de reconocer que la paciencia a veces conmigo no es virtud, y estoy escribiendo estas líneas sin haber terminado el libro. He visto que hay un mandamiento muy acertado sobre el Strava, pero no sobre el Garmin, así que, si en algún momento hay un mandamiento 102, ahí va una sugerencia. ¿Recordáis ese buen amigo ciclósofo cuyas teorías siempre deben ser escuchadas? Pues bien, hace tiempo que me recomienda que me compre un Garmin. Entre otras cosas me dice: "cómprate el Garmin porque si te caes queda registrado el lugar donde te la has pegado" Claro, en ese momento mi yo filósofo, ese del: "pienso, luego existo",  deduce que si me dice que me lo compre es porque me voy a caer. Así que si no me lo compro, sigo con mi cuentakilómetros de siempre que ya no funciona y solo marca la hora, con el que no me he caído nunca... Total, que de momento de equilibrio vamos bien. Y que siga, que mañana es otro día y queremos salir a dar una vueltuca sin preocuparnos demasiado por la media (básicamente porque mi "Garmin" no funciona) cumpliendo así con uno de los mandamientos fundamentales de andar en bici... el de disfrutar.

Con esta última anécdota, que espero no me tomen a mal, pongo de manifiesto que si un día escribo un libro, me gustaría que fuera como este, con un punto de humor porque "un poco de pimienta siempre mola. Una media sonrisa, un toquecillo, un pinchar, que no duele, con sentido del reír, sin malas artes y siempre con educación", que nos ayude a relativizar lo globeros que podemos llegar a ser al andar por la vida.

Termino con otra sugerencia sin cambiar de vehículo. Seguimos viajando en bici. "El ciclista" lleva por título y, que Juan Antonio Flecha, experto corredor sobre las dos ruedas y excelente comunicador ahora en Eurosport lo recomiende, debería ser motivo suficiente para agenciárselo. Me atrevería a decir que este libro es para globeros de los "buenos", para aquellos que entienden que "sufrir es un arte. Se trata de un arte que no depende de la habilidad atlética y en el que los grandes campeones superan con creces a los aficionados"


Planeta de Libros



viernes, 20 de diciembre de 2024

HAMBRE

"Me he sentido bien, me he sentido motivado todo el año, incluso ahora a final de año que no teníamos grandes objetivos, aunque sea por un noveno o por un octavo, yo siempre doy el máximo. Así que esas ganas siguen intactas. No es algo que puedas preparar, un día lo tienes y un día no lo tienes. Parece que desde fuera están esperando que me haga mayor, pero ese día nunca me llega por ahora. Si un día no lo tengo, si un día estoy menos motivado, pues lo dejaré. A veces salgo el 14 y no sé por qué pienso que voy a acabar en los puntos, o si salgo el octavo pienso que voy a acabar en el podio. Siempre tengo hambre"


Car and Driver

Con estas palabras respondía Fernando Alonso a las preguntas del diario Marca una vez finalizada la temporada de Fórmula 1. Temporada marcada por un coche, cuya competitividad decaía más y más a medida que las carreras iban transcurriendo pero, ni en esos momentos tan oscuros en los que, ni siquiera al final del túnel del GP de Mónaco se veía un atisbo de luz, Fernando se dejó llevar por los demonios que acechaban en cada curva y en cada recta de cada circuito. Lejos de eso, sorprendía a propios y extraños con su capacidad de adaptación a las circunstancias, magia en ocasiones, y sacaba todo el provecho posible a un coche que no estaba a la altura de las manos de su piloto. "No me escuchas, sé que no me escuchas me decía el demonio. Y yo, que no me asustas. Esta vez tú estás temblando..." Alonso hace buena la canción de Fito "En el barro", porque no teme bajar a él y dejar allí su corazón si eso es lo hay que hacer "aunque sea por un noveno o un octavo, yo siempre doy el máximo" Decía en una entrada anterior, que talento y habilidad son patrimonio de unos pocos elegidos y por ello se les admira. Pero el verdadero talento son el corazón, coraje, voluntad y actitud con las que encaras los retos y, en Fernando Alonso, todo ello se conjuga, se vuelve contagioso y anima a los demás a sentirse identificado con ello.

En la F1 con toda la tecnología que tienen, al final todo es hipotético porque hasta que no pones el coche en la pista, trabajas con predicciones del banco de pruebas, simuladores, del túnel de viento, mecánica de fluidos... parece una lotería en la que "no eliges lo que sale", y para cuando lo hace, "no hay cura ni remedio, a veces sólo el hambre puede quitarte el miedo" ¿Y cuando eso pasa a quién tenemos para quitar el miedo? Pues al más hambriento de todos... 

En la Fórmula 1, todo se vuelve bastante predecible tras la primera carrera y se ve el potencial real de los coches. Hay 2 o 3 asientos muy apetecibles que te van a permitir brillar aunque no tengas el día porque, lamentablemente, en los deportes de motor el coche importa, y mucho. Con el resto de asientos, a priori y aún teniendo un día fantástico al volante, las oportunidades de rascar algo no serán tantas, y es precisamente aquí, donde los buenos pilotos sacan a relucir todo su potencial por encima del potencial del coche, es aquí donde brillan de verdad porque olvidan todo lo que le falta al coche para exprimir todo aquello que sí les puede dar. Los buenos siempre encuentran la manera de brillar, de mantenerse motivados, de adaptarse a las circunstancias y tomarlo como un reto. Eso también son maneras de ganar... o de vivir que diría Rosendo, y los buenos, siempre ganan.


Marca

Alonso, al igual que otros deportistas que han pasado por aquí, es de esas personas que, a la altura que se encuentran de su carrera, nada tienen que demostrar o que perder. Y si algo se han ganado con su profesionalidad y buen hacer, es el derecho a "equivocarse". Estoy cansado de oír decir a expertos del mundo del motor, que Alonso tendría varios mundiales más de no haberse equivocado al escoger equipo en algún momento. Y digo yo, ¿qué mejor equivocación puede haber, que escoger libremente donde hacer aquello que te apasiona, en un deporte en el que prima el patrocinador que aportes, hay demasiados Sancho Panza coartados, y pocos, o casi ningún Don Quijote que no tema enfrentarse a los molinos si ello fuera menester? 

¿Sabéis aquello qué dicen de disfrutar? Pues es lo que hacen los que priman el deporte en si mismo más allá de recompensas externas que son fruto del trabajo bien hecho. El objetivo final en todo deporte es ganar. Cuando se gana, la motivación es fácil de mantener pero, cuando no se hace, la motivación solo se mantiene si es intrínseca: "me he sentido bien, me he sentido motivado todo el año, incluso ahora a final de año que no teníamos grandes objetivos" 


Kiss. Rock And Roll All Nite

Alonso es muy sincero. Quizás en ocasiones, como decían que era Larry Bird, incluso hasta el dolor. Y por honestidad, porque de nada vale engañarse, primero con él mismo, por lo que mientras se sienta competitivo consigo mismo, y esa misma medida le valga para serlo respecto a los demás, seguirá demostrando lo que es conducir un coche del tipo que sea. Hay un álbum de 4 Non Blondes cuyo título: Bigger, better, faster, More! Más grande, mejor, más rápido, Más!  creo que define perfectamente la carrera en si y el momento actual de Fernando Alonso en la F1. 43 primaveras cuenta ya el guaje y parece que desde fuera están esperando que se haga "mayor". Sin embargo, Alonso es experto en ver el vaso medio lleno: "a veces salgo el 14 y no sé por qué pienso que voy a acabar en los puntos, o si salgo el octavo pienso que voy a acabar en el podio. Siempre tengo hambre" Hay un dicho en Galicia para aquellos que son diferentes que dice así: "este é dos hai que darlle de comer aparte" 

Esa manera de pensar, esas ganas unidas a la experiencia, son las que me gustaría que adquirieran mis alumnos. Los hay, que cuando les planteas una tarea, son reacios porque creen que no van a ser capaces, lo cual es normal si es algo nuevo. No tienen la experiencia necesaria. A veces, ni una sola experiencia. Pero estamos aquí para aprender, y tienen que entender que cuanto más y mejor experimenten, más cerca van a estar del objetivo. Y si no se llega, por lo menos sabremos cuan cerca hemos estado. Me repito, no hay mayor talento que el corazón, coraje, voluntad y actitud con las que encaras los retos. Hay que tener hambre.


Bibliografía:

Fitología aplicada a las Ciencias Sociales: "En el barro"  


lunes, 2 de diciembre de 2024

NI NEGRO DEL TODO, NI DEL TODO BLANCO

"Ni negro del todo, ni del todo blanco. Entre los extremos siempre hay más espacio" canta Fito. Pues bien, de extremos vamos a hablar hoy con el ejemplo de dos entrenadores de basket que han hablado de manera, totalmente antagonista, sobre jugadores jóvenes a su cargo. Polos opuestos en el modo de ver, de sentir, de comprender, a dos chavales muy jóvenes producto de la cantera.

En la liga ACB, todo equipo de 12 jugadores ha de tener al menos 4 cupos. Cupos son Jugadores de Formación Local, jugadores que se han formado en España vinculados a algún club afiliado a la FEB, y que hayan acumulado en él al menos tres años entre el segundo año infantil (13 años) y el segundo senior (19 años). Esos tres años no tienen por qué ser seguidos, pero han de pasar al menos 6 meses en el equipo por temporada para ser considerados así. Cuando cumplen 20 años ya no tienen posibilidad de conseguir la condición de jugador de formación local. 


Mario Saint-Supery. Solobasket

Jugadores de formación local son jugadores que proceden de la cantera y que se han ganado pronto, el derecho, con su trabajo y talento, a jugar en el coto de caza de los mayores, donde van a necesitar más experiencia de la que ya tienen para no ser presa fácil de los veteranos más curtidos. ¿Y cómo se adquiere la experiencia? He aquí la ironía: se adquiere con oportunidades, con comprensión y con confianza; la que le falta a Porfi Fisac, entrenador de Casademont Zaragoza cuando habla de Lucas Langarita. Y la que le sobra a Diego Ocampo, entrenador de Baxi Manresa cuando hace lo propio de Mario Saint-Supery, cedido eso sí por Unicaja Málaga. 


Lucas Langarita. Solobasket

Lo sé, lo sé, y hasta cierto punto puedo llegar a comprenderlo, pero me cuesta, y a veces, como hoy, no sé cómo hacerlo. Hablamos de baloncesto de ganar, pero la diferencia está en ganar contando con..., o ganar a pesar de... 

Diego Ocampo dice esto en Solobasket: "Mario Saint-Supery es un gran proyecto de jugador, pero hay que ir día a día con él. Debe vivir con la normalidad de un chico de 18 años, estudiando para tener buena formación y que le ayude para ser mejor jugador... hay fases de él en los partidos que son muy buenas, otras no tan buenas, pero eso es el proceso. Creo que los proyectos no tienen sentido si no se basan en las personas y en el trabajo diario, en eso es donde Mario tiene que estar centrado. Y lo hace muy bien... Diego Ocampo se ha mostrado muy ilusionado por ser partícipe del crecimiento de una de las grandes promesas del baloncesto español: para mí es muy motivante trabajar con un proyecto como el de Mario. Te ayuda a estar motivado sobre todo para mejorar. No podemos hablar a los jugadores de que mejoren, si el entrenador no está mejorando todo el día para enseñar mejor a los jugadores... yo tengo un lema y es que trato de molestar poco y no estropearlo..."

En Zaragoza, por el contrario, parece que el que molesta es Lucas Langarita. No debe ser motivante trabajar con él, y como no gana partidos, mejor que los vaya a perder a otro sitio. Porfi Fisac habla así en Solobasket: "el técnico del cuadro aragonés se ha sincerado con la situación del canterano y ha sido contundente con él: he hablado muchísimo de esto y he sido muy claro. Lucas tiene que jugar y aquí lo tiene jodido. Es un buen jugador, pero no va a llegar a nada si no juega minutos. Y yo aquí no estoy para regalar minutos a nadie, estoy aquí para ganar partidos... la solución que ha propuesto Porfi Fisac para Lucas Langarita es una cesión para que se sienta importante y tenga minutos: ¿Qué debería de haber hecho? Como han hecho otros, salir y jugar minutos. Nadie me cree y me siento solo"

Jordi Fernández es el primer entrenador español de la historia en ser "Head Coach" de una franquicia NBA, los Nets de Brooklyn. Antes de eso, le habían dado la oportunidad de aprender y demostrar su valía como asistente en varios equipos. Mike Malone, entrenador de Denver Nuggets habla así en Gigantes de Jordi Fernández: "de mi padre aprendí que, como entrenador, puedes conocer todas las claves del juego… Pero si no tienes una relación con tus jugadores, nada de eso importa. Creo que es algo que me llamó la atención con Jordi. Sí, entrenábamos, enseñábamos. Pero él hizo un esfuerzo por tener una relación con nuestros jugadores fuera de la cancha, como hombres, como personas, y creo que eso ayuda mucho. Eso te lleva a un mejor punto"

Estoy convencido que todos los entrenadores, todos, quieren lo mejor para los jugadores que entrenan. No serían buenos entrenadores de no ser así pero, lo que sí pueden, es ser mejores y entender que gestionan personas, jóvenes en este caso, que quizá por esa juventud no entiendan aquello de: "este no me vale, que pase el siguiente". Yo mismo sigo sin entenderlo. Ser sincero es fundamental pero no tiene por que doler. La sinceridad es decir lo que uno piensa pero pensándolo todo siempre. El cómo importa, y mucho.

Aquella Dolores que se llamaba Lola a la que Los Suaves cantan: "se fueron los buenos tiempos, la juventud ya se escapó. Las vueltas que da la vida, el destino se burla de ti..." nos sirve de algún modo para mostrar la situación de muchos jugadores fantásticos cuya juventud escapa en un instante, el mismo instante en que pasan a jugar en el patio de los mayores. Un baño de realidad que es real tan sólo a medias, pues si ayer eran muy buenos, no pueden no serlo hoy. Es el momento de seguir trabajando, siempre es el momento de seguir trabajando: "del trabajo sale la recompensa y creo que si trabajas honestamente te llegará esa recompensa". Santi Aldama (Memphis Grizzlies).


Mclaren mp4/4 Ayrton Senna. Lego.com

Hace un rato he terminado de ver, otra vez, "Camino a la gloria", película que narra el campeonato universitario de baloncesto conseguido por la Universidad de Texas Western en 1966 con jugadores negros. Cuentan en la película que por aquel entonces los jugadores negros servían para cubrir el cupo al que obligaba la liga. Ponías a uno si jugabas en casa, a dos si lo hacías fuera y a tres si ibas perdiendo. No más. Quiero pensar que, tanto Lucas como Mario, han llegado a la élite por lo que valen como jugadores y no por su condición de jugadores de formación local, aunque en el Breogán, ser cupo, sea una de las razones esgrimidas para hacerse con el fichaje de Lucas Langarita. Quién sabe, quizá esa misma condición le permita brillar en Lugo.

Bueno, la reflexión de hoy viene por dos artículos que leo hace unos días y a su contexto me remito. Tan sólo es una opinión basada en ellos. Yo tengo claro que tipo de entrenador me gustaría ser, así como tengo claro también que no a todo el mundo le iba a gustar.


miércoles, 13 de noviembre de 2024

GOLPE A GOLPE, VERSO A VERSO.

La vida, ¿de qué va? ¿Tiene sentido la vida? Esto se pregunta Carmen Posadas en uno de sus últimos artículos haciendo alusión a una de las obras de Albert Camus, "El mito de Sísifo", ensayo en el cual hace mención al esfuerzo inútil y absurdo de los hombres cuya vida sólo tiene el valor de lo que crean. Está claro que subir una pesada piedra colina arriba, para que ruede colina abajo después y vuelta a empezar, mucho sentido no tiene. 

"Toda nuestra vida es un perpetuo intento de entablar pactos, alianzas, momentos de intimidad y plenitud con otras personas para olvidar que somos individuos y, como tales, estamos solos..." Carmen Posadas.

De la soledad habla también Pérez Reverte esta semana: "oficio singular el de escribir novelas. Durante una larga temporada vives en un mundo que tú mismo creas, solo, pero con personajes que ya no te abandonan nunca y pasan a formar parte para siempre de tu existencia y memoria" Sin embargo, creas ese mundo a partir de lo que has vivido, leído y experimentado antes, y eso casi nunca se hace solo. Además, al contarlo, te expresas y comunicas, haces partícipe a los demás, lo cual es un privilegio. 

El 25 de octubre se celebró la gala de entrega de los Premios Princesa de Asturias. El premio de las Artes recayó en Joan Manuel Serrat, cuyo impecable discurso dejó claro que de soledad nada y, de sentido en la vida, mucho, aunque solo sea por llevarle la contraria al amigo Sabina con aquello de: "y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido" de su canción "Donde habita el olvido".

Vanitatis

Al igual que la escritura de Serrat, la mía también viene de "la  observación, viene de la aplicación de los sentidos, de escuchar, viene de oír, viene de ver, viene de sentir, viene de tocar... soy un animal social, irracional, que necesita de otros hombres pero más allá de la tribu, que prefiere los caminos a las fronteras, que cree en la tolerancia, en el respeto y en el diálogo como la única manera de resolver los asuntos justamente. Creo en la libertad, la justicia y la democracia; valores que, o van de la mano, o no van"


"La vida no tiene sentido pero hay que vivirla como si lo tuviera" dice Albert Camus, a lo que Carmen Posadas añade: "y aprender a disfrutar del camino".  Joël Dicker, en su libro "El enigma de la habitación 622", habla así de la vida y la aventura de escribir: "La vida es una novela que ya sabemos como termina: al final el protagonista muere. Así que lo más importante no es cómo acaba nuestra historia, sino cómo vamos a llenar las páginas. Pues la vida, igual que una novela, tiene que ser una aventura" Si la vida es una aventura y sólo tenemos una, lo que tenemos que hacer es ¡vivirla! Lo mejor que tenemos las personas en la vida no es lo que hacemos, sino la manera en cómo lo hacemos y la repercusión que podamos tener con ello en la vida de los demás. En todo ese proceso, por tanto, tiene especial importancia la gente que te vas encontrando y que te anima a sacar la mejor versión de ti mismo. Al final estás devolviendo al mundo, quizás en la misma medida, lo que antes te dieron a ti.

"Con que una sola persona defienda los valores de una sociedad, todo el mundo se beneficia. Es como encender una luz en la oscuridad. No hace falta que todos luchen, pero sí que alguien encienda la luz" (Ai Weiwei, activista y artista chino)

Serrat es una luz en el camino cuyo valor en la vida va más allá de hacer tan solo canciones. El coraje y valentía que ha puesto en hacerlas bien y transmitirlas mejor, nada tienen que ver con aquel esfuerzo inútil y absurdo al que hacía referencia Albert Camus. ¿Cómo no va a tener sentido la vida si Serrat, en su discurso, se alegra de ella porque se siente querido y respetado al desempeñar su oficio de hacer canciones, y con ellas llena de sentido las vidas de otros? 

La entrada de hoy quizá no tenga mucho que ver con el deporte pero, que cada uno le dé el sentido que quiera darle, que cada uno encuentre aquellas pequeñas cosas a las que canta Serrat y de las cuales nos nutrimos como personas. Por supuesto que la vida a veces se pone tonta y se vuelve absurda e incomprensible. Cuando eso sucede, los del deporte lo llamamos retos y, de retos, los deportistas sabemos un rato. Golpe a golpe, verso a verso, los encaramos y, en ocasiones, ganamos. En otras muchas, aprendemos dónde hemos errado, pero en todas ellas seguimos trabajando, encendiendo una luz en la oscuridad para que los que vengan más adelante tengan un ejemplo en el que verse reflejados, luchen mejor y se equivoquen menos de lo que nosotros lo hicimos.

La soledad no tiene cabida hoy, la vida en compañía cobra mucho más sentido y, por ello, he elegido dos versiones en directo en las que Serrat comparte escenario con Miguel Ríos y Sabina que, por qué no, nominamos ex aequo (igual mérito para compartir un premio) al próximo Princesa de Asturias de las Artes. Joan Manuel, si me lo permites, el gusto en esta ocasión, es nuestro.






sábado, 26 de octubre de 2024

CONFIANZA

Hay un defecto bastante extendido que es el de saber de todo sin saber mucho de nada. Y lo que es peor, en la mayor parte de las ocasiones sin tener conocimiento de las circunstancias por las que suceden las cosas, hecho éste, capaz de cambiar totalmente la visión que teníamos antes y comprender mejor lo que sucede: "y aunque es todo lo que crees, nunca es solo lo que ves" que canta Fito en Cada vez cadáver. Vamos, el hablar por hablar de toda la vida; todos sabemos de política, de deporte, del tiempo; auténticos expertos oye, y a toro pasado más aún pero, "nunca se puede saber lo que va ocurrir mañana, salvo que al fin de semana, sigue un lunes otra vez" Radio Futura. 

Esto, lo de hablar de todo sin saber mucho de nada, aunque procuro que no, a mí también me pasa pero intento dejar constancia de mi ignorancia desde el principio por si meto la pata.

Hace poco, le decía a un amigo entrenador que veía al equipo falto de ritmo, con poca circulación de balón y sin ideas en determinados momentos. Al igual que con la quiniela, que el lunes todos sabemos el resultado, fui a los hechos sin detenerme a investigar todas las causas. Error. Hay razones y motivos que son obvios a ojos de un simple aficionado como yo, pero hay otras muchas que sólo las sufren los que, día a día, conocen la marcha del equipo. Una de estas causas que desconocía es tener a varios jugadores lesionados, alguno incluso antes de fichar, lo que hace mucho más difícil meterlo en la dinámica del equipo a que, si por ejemplo, se hubiera lesionado más adelante cuando los conceptos del juego los tiene claros y sabe lo que se espera de él. Cuando fichas a un jugador que sabes está lesionado es porque tienes muy claro lo que puede ofrecerte. Y el jugador también lo sabe.

Estamos hablando de algo que siempre está en boca de todos, sobre todo cuando las cosas no van bien: la confianza. La confianza, para mí, no se obtiene en la pista durante los partidos pero es ahí donde se demuestra. Por ello ha de venir puesta de antes y, confiar de esa manera en jugadores que no pueden ser aún de la partida, es una muestra enooorme de confianza en ellos que será devuelta con creces más adelante. Mientras, han de ser otros los que den un paso adelante y tiren del carro. 

Pedro Martínez, entrenador del Valencia Basket, decía no hace mucho: "Hay una diferencia grande entre la exigencia y el perfeccionismo, y el perfeccionismo es una mierda porque te hace ser infeliz. El basket es un juego de errores y la perfección no existe"

Dolores Armas, psicopedagoga, dijo lo siguiente en el Basketology de Arteixo en 2023: "el baloncesto siempre trabaja con un índice de éxito muy bajo. Un jugador va a estar mucho más tiempo en estado de estrés por haber cometido un error, que en estados de alegría y bienestar por haberlo hecho bien."

El mensaje de Pedro Martínez lo puse en mi estado de WhatsApp porque me había gustado y compartía la opinión, pero dos o tres días después decía esto de un jugador suyo: "es una situación incómoda para él y para mí como entrenador porque el rendimiento que está dando no es el que puede dar. Eso está provocando que juegue sin confianza, por eso hasta que alguien invente la pastilla de la confianza tendrá que ir recuperándola por sí mismo. Yo no la tengo"

Un jugador que no rinde por los motivos que sea es como un jugador lesionado al que hay que cuidar. No hay mejor manera de hacer que se sienta útil y con ganas. El del jugador lesionado es el mejor ejemplo de trabajo de mejora individual que se puede dar en un deporte colectivo, y estoy plenamente convencido que la mejora colectiva viene por la mejora individual técnica y física. De nada vale tener la mejor táctica del mundo si no tenemos los medios para llevarla a cabo. Scariolo, seleccionador español, habla así de Unicaja: "han tenido una mejora individual de algunos jugadores y con ello se le ha añadido calidad y competitividad al equipo"

Entrenar es convencer dice Marcelo Bielsa, y quien cuida a sus jugadores por encima de intereses competitivos en un deporte de ganar merece, cuanto menos, la confianza necesaria que ha depositado en aquellos que trabajan para él y que considera adecuados para llevar a cabo su locura o manera de entender el deporte. O hasta que Pedro Martínez encuentre la pastilla mágica esa...

"Ya sabes, no me hagas ni caso" terminaba mi scouting del fin de semana pasado que le enviaba a mi amigo, pero la confianza está ahí, te aseguro que sí. Y aunque al rival no lo puedes elegir, lo que si podemos escoger es como nos vamos a enfrentar a él: con valentía, decisión, orgullo, como si cada posesión fuera la última, como si fueras a morir mañana...


Y recuerda, cuando des con la tecla, con la solución que te satisfaga y las cosas vayan bien, sigue trabajando y busca una mejor 😉



martes, 15 de octubre de 2024

JUEGO, SET Y PARTIDO

El 6 de diciembre del año pasado escribía sobre un gallego entrenador de baloncesto que desarrolla su labor en Alicante. "El esfuerzo siempre vale la pena" lleva por título esa entrada. Al hacerlo, hice referencia a una noticia que había saltado esos días, una buena nueva que me hizo una ilusión enorme y que casaba perfectamente con el tema a tratar. Hoy, porque algún día tenía que ser, llega la "mala" y, a pesar de ello, toca celebrar más que nunca, no la noticia, sino la exitosa carrera del protagonista de la misma. 20 años después de que bastantes expertos en el tema vaticinaran el probable temprano final, de 22 Grand Slam en la vitrina, de 14 Roland Garros en la memoria, de un 90% de victorias en tierra... en fin, de todo lo que queráis porque lo que más ilusión le hace es el siguiente partido y el siguiente torneo, que serán mañana y serán nuevos, ha llegado el momento, Rafa Nadal ha anunciado que se retira.


La carta premiada de la semana del XLSemanal se titula "Ichigo ichie", que traducido del japonés quiere decir "una oportunidad en la vida". Esta filosofía, que se fundamenta en entender que todo termina, apreciar lo que tienes y vivir el presente, podría perfectamente aplicarse a Rafa. Con la ilusión intacta, Rafa todavía quiere, pero ha entendido que el cuerpo ya no le deja y ha sido valiente para comprender que su etapa como tenista de alto nivel ha tocado a su fin. "Aceptar que todo tiene un final no es resignarse, es encontrar en ello una motivación para aprovechar cada instante, valorar la vida en todas sus formas y aprender a soltar, dejar ir lo que ya cumplió su ciclo y abrazar lo nuevo, con sus incertidumbres y promesas". María Bretos. 

Observar no es sólo ver. Para alguien como yo, profe de Educación Física y que necesita el deporte como el comer, también es experimentar. Rafa vió la oportunidad que el tenis le ofrecía, la abrazó fuerte y pudo experimentar vivencias que le hicieron crecer como deportista y más aún como persona con unos valores sólidos. 

Poca gente es consciente plenamente de sus acciones y decisiones. Pocas personas, sabiéndose de los mejores en lo suyo, buscan constantemente una versión mejor de si mismos, baremo sobre el cual hay que trabajar para crecer, para evolucionar. Siempre lo he dicho, no importa como estén de preparados los demás, importa como estés tú y, no me cabe la menor duda, Rafa seguirá mañana intentando ser mejor en aquello que se proponga (cuidado Jon Rahm, un león anda suelto por Manacor). De hecho, me aventuro a decir que si le preguntan que hará a partir de ahora su respuesta será: "es el momento de seguir trabajando". Si en un test de respuesta rápida me preguntáis por una palabra que defina a Rafa no diría tenis. Tampoco una sola palabra, sino tres; ilusión, humildad y esfuerzo. ¿Cómo si no iba a llegar donde ha llegado?

En 2019, cuando el decimosegundo Roland Garros, lanzaba en este blog la pregunta: ¿quién es el mejor deportista español de la historia?. Uf, ni podía entonces ni puedo ahora responder a eso. Si Rafa lo es, que lo es, significa que Javier Gómez Noya, retirado hace unos días no lo es y, para mí, tambien lo es. Y así con unos cuantos más. No se pueden hacer listas de este tipo, hay demasiadas variables a considerar. Los más grandes no juegan para ganar, juegan porque aman lo que hacen, juegan por competir y disfrutar con ello,  y en ambos casos no sentirse competitivos es la razón de su retirada. En ambos casos también, me hubiera gustado que hubieran tenido una temporada más libre de lesiones y contratiempos con la que poder despedirse a lo grande. Y no, cuando decimos a lo grande no estamos hablando de ganar porque los que juegan por amor al deporte, lo que quieren realmente, es ser mejores la próxima vez. A estas alturas, hay deportistas que no tienen nada que demostrar a nadie excepto a ellos mismos. 

Hace como tres años me mangaron la antena del coche en el garaje 😳 Compré otra, pero ante el temor a que me "faltara" de nuevo no la puse. Renuncié a la radio y me perdí, entre otras cosas, Rock FM con el Pirata y su banda y demás locutores que ponen música de la buena. Cambié de coche, y como la antena venía puesta, lo primero que hice fue sintonizar varias cadenas que me acompañen durante los trayectos. Rock FM, por supuesto, fue una de ellas. Entre canción y canción sueltan frases que siempre captan tu atención, y el día que anunció Rafa su retirada dicen mas o menos esto: "el homenaje a una leyenda es lo que sucede entre bis y bis, ¿a qué sí Rafa?" Como si de un concierto se tratase los bises hay que ganárselos, y con su actitud y caballerosidad, Rafa se ganó el que, para mí, es el piropo más bonito que pueda hacerse a un deportista. Valdano dijo una vez, y lo hago mío también, que: "y, sobre todo, nunca un deportista defendió mejor mi orgullo de aficionado" Sobre todo... por encima de todas las cosas.

Ahí va otra de Rock FM: "el fin de semana es el momento que tienes para descansar... y para que los demás descansen de ti". Colega, si me lo permites, me va a costar descansar de ti, pero tú "toma ese café pendiente, saborea el silencio, despeja tu mente caminando sin rumbo fijo y ríe a carcajadas recordando aquella anécdota" De esta forma termina la carta de la semana enviada por María Bretos.

Mi primera intención cuando me puse con la entrada era, de verdad que sí, simplemente poner el video de la despedida y una canción, como no, de Fito. Un tema instrumental en el que sólo emplea 5 palabras: no tengo nada que decir. Es así, no creo que haya mucho que decir que no se haya dicho ya y, sin embargo, no he podido resistirme a contar mi versión. Considero que esta historia de amor y lucha constantes por y para el deporte, empezó a escribirse sola a base de ilusión, humildad y esfuerzo hace 20 años. En una entrada anterior, hice uso de unas palabras de Joël Dicker que me gustaría utilizar de nuevo porque resumen perfectamente la carrera de Rafa Nadal. En su libro, "El caso Alaska Sanders", habla así del amor y del éxito: "déjese de idealizaciones, escritor, y pase a la práctica. Una pareja no vive días felices más que durante unos cuantos meses. Después todo es cuestión de trabajo, compromiso, frustración, lágrimas. Pero merece la pena, porque el resultado es una unidad que no se debe ni a la química ni a la magia, es una unidad que hemos construido. El amor no existe por sí mismo, se edifica" 


Señoras y señores, Rafael Nadal Parera.