miércoles, 31 de diciembre de 2025

EL RESULTADO ES SOLO LA PARTE VISIBLE DE TODO LO INVISIBLE QUE HACES PARA (INTENTAR) LOGRARLO

Pongámonos en contexto. La entrada de hoy nace de otras entradas anteriores, se mezcla con una foto en el periódico y con una charla de un par de horas; de esas que arreglas el mundo cuando sabes que no tiene arreglo, pero que te arregla a ti por dentro al saber que no eres el único que piensa de cierta manera. Todo ello se gesta más tarde en un trote de 1h20 por el río Pesqueira en Lousame. Iba a ser menos pero, enfrascados en la tarea (la de pensar y la de correr) no dejamos de rodar hasta que más o menos le dimos forma y nos quedamos satisfechos. La  noche amenazaba con pillarnos y nos pilló, pero llevamos frontal y no nos asusta... bueno, un poquito sí, jejeje.


Instagram Boston Celtics

Lo he dicho muchas veces aquí ya. Tantas, que incluso yo me canso a veces de escribirlo. Sin embargo sigo insistiendo porque, de no hacerlo, significaría que ya me da igual y he dejado de creer en el potencial de la gente (andamos cerca, eh. Como dice Buenafuente: "los malos están ganando"). Lo importante son las personas que te vas encontrando en el camino. Al final todo se reduce a las personas y yo tengo unas cuantas que son referentes a las que acudo cuando la ocasión lo requiere. Puedo pedirles opinión sobre determinados temas porque sé que van a estar ahí si lo necesito, o directamente tomar ejemplo de actitudes que les he visto aplicar en situaciones similares.

Canta Marwan que "conviene saber que lo único que debes aprender es que vinimos a aprender. Conviene saber que en este mundo hay demasiados gilipollas, amigos que es mejor no conservar..." Y aprendes, por las malas a veces, pero aprendes. Aprendes "a coger el cielo con las manos, a reír y a llorar lo que te canto, a coser mi alma rota, a perder el miedo a quedar como un idiota" Fito. Al final te quedas con lo bueno, de lo malo nada y te rodeas de personas que te enriquecen y te hacen ser tú siendo tú mismo. 


Instagram grupo_trekbikes

Veréis, hay personas que tienen una manera de ser, una personalidad concreta con unos valores y principios que si te gustan bien y si no es lo que hay. No me malinterpretéis, esto no se trata de: es que yo soy así y no voy a cambiar. No, no, son personas que asumen sus responsabilidades con integridad, ética de trabajo e identidad propias (que no ideología); cuyo mayor talento son el corazón, coraje, voluntad y actitud con las que encaran los retos.

Son personas que, y aquí viene aquello de lo que más me gusta hablar, entienden el deporte como lo que realmente es y no transigen cuando este se malinterpreta o se utiliza con fines ajenos a su propia naturaleza, ponen límites, al campo si hace falta. Para ellos el deporte es oportunidad, libertad, diversión, amistad, cultura... El deporte es cultura porque cultura es todo aquello que te da herramientas para enfrentarte a la vida y en eso el deporte es la caña.

Son personas emprendedoras que ponen en marcha iniciativas, ya sea aquí al lado o en la otra punta del mundo y, esto es lo mejor, además las mantienen en el tiempo. ¿Que cómo lo hacen? Pues no sé, quizá con... integridad, ética de trabajo e identidad propia (nada, que no paro de repetirme, oye) ¡ah!, y con interminables horas de trabajo invisible de las que, solo la gente que no sabe valorar lo que realmente vale la pena, ve un resultado medible en números. Amigos, la grandeza no se puede medir en números. Se mide en el grado de satisfacción, de diversión, de superación, de compromiso de las personas a quienes va dirigido aquello que haces. Ese es el único resultado visible que importa. 

Tengo un amigo cuyos valores y principios le llevan a hacer las cosas a su manera y estas salen adelante y salen bien. Me enteré por el periódico el otro día que le habían concedido un premio precisamente por eso, por hacer las cosas bien. Me parece perfecto porque, para mí, más allá de reconocer la labor que realiza, lo que realmente hacen es reconocer la manera de llevarla a cabo. Quiero pensar que premian todo ese trabajo invisible independientemente del resultado. Por cierto, me enteré porque lo ponía el periódico, en la foto no aparecía. Invisible hasta el final, como debe ser y como a mí me gusta. Por eso estas líneas van para ti, porque me corresponde a mí escribirlas sin tú pedirlas... como debe ser. 

Tengo otro amigo, el de esa charla de dos horas en la que casi arreglamos el mundo (que importante hablar las cosas, ¿verdad?). El caso es que estaba yo feliz con mi disco de John Fogerty con canciones de la Creedence, un libro que conmemora los 50 años del álbum A Night at the Opera de Queen (este lo trajo Papá Noel para la familia), mi póster de la carrera de Negreira... y viene este de hacer feliz a un pueblo entero de África con unos cuantos balones, unas raquetas, unas camisetas y pocas cosas más. El tío destina sus vacaciones a llevar un poco de lo que tenemos aquí, cosas que damos por sentadas, adonde nada tienen y, ese poco nuestro, lo representa todo allá. El concepto de felicidad te cambia en un instante. 

Las Navidades no son unas fiestas que me gusten especialmente, pero al final acabas por bajar la guardia y aflora la sensibilidad. Lo cierto es que soy de lágrima fácil. Love Actually, Notting Hill, Noche de Fin de Año... El discurso de Hilary Swank cuando la bola de Times Square se estropea es tan... "el año nuevo es una oportunidad de ser mejores, de hacer más, de dar más, de amar más"

Quiero terminar con una historia que me contaron ayer. También hizo aflorar mi sensibilidad... pero la otra. No creí que estas cosas sucedieran todavía porque, en teoría, somos profesionales. La voy a contar en forma de deseo de año nuevo para los de la gimnasia (cuando pasan estas cosas la Educación Física desaparece) entre los cuales me incluyo porque todos cometemos errores en un determinado momento: 

"Aprendamos a distinguir entre los que no quieren y los que no pueden, a respetar a aquellos que sufren unas circunstancias particulares y los, evidentes beneficios de la Actividad Física, le puedan ocasionar más perjuicios que placeres. Que nadie se quede sin Educación Física por no poder hacer alguna cosa en concreto y se le evalúe como realmente merece. La Educación Física es Educación primero y Física después. Seamos ejemplo de empatía y compresión. Seamos mejores"




jueves, 25 de diciembre de 2025

¿TE ACUERDAS CUANDO HACÍAMOS LAS COSAS EN LUGAR DE RECORDAR?

Hace justo un año escribía sobre un libro que me regalé primero y regalé después porque hacía mucho tiempo que no me reía tanto, lo primero de mí mismo con las verdades que en él se reflejaban. Escrito por Marcos Pereda lleva "Globero" por título y trata, como podéis imaginar, de ciclismo. Son pequeños capítulos de 1, 2 o 3 páginas nada más. Ahora lo está leyendo mi mujer y se mea de risa entre otras cosas porque, no siendo aficionada a la bicicleta, sí llega a "comprender un poco las tonterías" que hacemos los que montamos en bici. Un ejemplo: en ocasiones, cuando me pregunta qué tal al volver de una salida, le digo que un poco cargado porque quizá abusé del plato grande. 

"Esos vídeos de gente escalando a comodidad, vale, pero dando más saltitos que una ardilla con hemorroides, esa gente que no posa culo sobre sillín, que no hace palanca, que no sabe lo que es la auténtica verdad, la alegría, la belleza. El plato grande.

Sé que duele, y sé que no tiene lógica, más allá de la lógica que yo le doy. Pero a mí me sirve con eso, para mí es suficiente con eso" 

En la comprensión que mi mujer pueda tener en este caso, aplica la máxima esa de cada loco con su tema y termina dejándome con mi locura; vamos, que si me cargué las piernas o la espalda más de la cuenta por abusar del plato grande, ahora, te aguantas 😅 

El primer sábado de vacaciones de Navidad fui al teatro. Estrenaban una obra en el Coliseo Noela, "Un matrimonio sin filtros" de Javier Veiga y Marta Hazas. Agotaron las entradas de los días programados y ampliaron a cuatro ante la buena acogida. Espectacular la obra de principio a fin. Si tenéis oportunidad de verla no lo dudéis, merece la pena absolutamente. Solo voy a decir una cosa para no hacer spoiler. En una escena, ambos protagonistas van soltando frases que definen de alguna manera la relación que han mantenido. Una de esas frases es la que da título a la entrada de hoy: "¿te acuerdas cuando hacíamos las cosas en lugar de recordar?"

Yo no considero que esté en esa fase de dejar de hacer las cosas y tener que recordarlas. Por supuesto que me acuerdo de otros tiempos, pero no necesito recordar porque me adapto a las circunstancias y sigo haciendo las mismas cosas, de manera diferente, por supuesto, pero las sensaciones que me generan son iguales o mejores que antaño, desde luego mucho más satisfactorias. Hoy soy más globero que nunca en el buen sentido de la palabra, el de disfrutar. Recuerdo cuando empecé a montar en bici llevar un 53/42 delante y un 23 máximo atrás. La primera vez que quise subir de la Sierra de Outes a Pino de Val no hubo tu tía. Tonto de mí, creí que con mi entrenamiento de carrera (y era bueno, eh) sería suficiente. El principio de especificidad no se me olvidó nunca más. Con el tiempo fui capaz de sobra y hoy, con mi 50/34, incluso sin ese entrenamiento de carrera, sufriendo lo justo y necesario, soy capaz. 

Bueno, todo este rollo para llegar a la primera idea que encendió en mí la necesidad de estar escribiendo ahora y que guarda relación con el título de la entrada. Veréis, tengo una amiga de Inef, jejeje. Se llama Susana pero todos la conocemos por el diminutivo, Susanita. Que ello no os lleve a engaño porque es la mejor del equipo, el latido del corazón, la chispa de la vida por su iniciativa, creatividad, ingenio, alegría... Es el pegamento que hace que, después de más de 30 años, nos acordemos de muchos momentos pero no estemos todavía en la fase de solo recordar porque es la culpable de que sigamos haciendo cosas... juntos.

Hace un par de meses, David mandaba al grupo (somos más de 100) un enlace a una noticia. El hijo de un compañero había hecho algo desinteresado e inusual en una persona de su edad (18 en ese momento) y además está estudiando Inef. En el hilo de WhatsApp, Susana escribió lo siguiente: "Orgullosos todos de tu hijo. Como si fuese de nuestra familia". Sin saberlo, este chico recibió el que, para mí, es el mayor honor que se puede tener en este grupo, ser parte de la familia. Y eso solo puede hacerlo Susana. Los de la ÑBA, esos del basket que presumen tanto de familia, ni de lejos se acercan a lo que tenemos nosotros.

Parece ser que John Lennon (esto también sale en la obra de teatro. Lo último, ya no cuento nada más. Lo prometo) dijo que "la vida es lo que te pasa mientras haces otros planes" y que estos muchas veces se alteran cuando los pones en marcha. Que sepas Susana, que nos encantan los planes que propones y que llenan de vida momentos inolvidables. ¿Alguno tendrás ya en mente no? ¿Para cuándo? Que no lo puedes decir en este grupo... ¿Por qué?, Agrasar está en el otro gru... Ah, que es en este en el que está. Tía, es que me pierdo 😉 Bueno, ¡Sorpresa!

Puede que la entrada de hoy no tenga mucho que ver con el deporte aunque para mí lo tenga todo, pero que carajo, es Navidad, y un poco de sensibilidad y sentimiento de pertenencia a algo mucho mayor que uno mismo me parece una manera perfecta de ser feliz. Quizá no tenga lógica, más allá de la lógica que yo le doy. Pero a mí me sirve con eso, para mí es suficiente con eso. Cada vez que inicio sesión para contar algo, estos de Blogger me ponen un mensaje en la pantalla del portátil: "escribe a tu manera sobre lo que te apasiona" Ya ves Susana, parafraseando a los Tequila, había una cosa que te quería decir que es importante al menos para mí. Gracias!!!


Papá Noel me ha traído este póster para añadir al "Muro de la Fama" que tenemos en casa (alguna lagrimilla ha caído por el fantástico e inesperado detalle). Para que me acuerde de aquellas cosas que hacíamos, las cuales no hay que añorar sino celebrar porque las disfrutamos enormemente. Y recordar que los buenos hábitos han de mantenerse siempre. 

Salud y Feliz Navidad Familia


Nota: gracias a todos los que colaborasteis con Papá Noel para que me llegara este regalazo a tiempo. Ser diferente da o seu choio, pero estar calado tanto tempo para que non me enterara da máis aínda 😉


jueves, 18 de diciembre de 2025

CARLOS AGRASAR CRUZ

"Hace muchos, muchos años en un reino junto al mar", en una pequeña colina en Bastiagueiro, se alzaba el bastión de la Educación Física gallega, el Inef Galicia. En él habitaba un profesor de anatomía que, además de en anatomía, aleccionaba a los 160 guerreros anuales en aspectos menos específicos de la licenciatura pero no por eso menos importantes. Nos ayudó a desenvolvernos como personas y a poder con ello escribir nuestro propio camino.


Julio Zanfaño

Quizá hace muchos, muchos años, esta entrada hubiera llevado en el título el don delante porque es un término de respeto. No lo creo pero, en todo caso, el don se ha quedado atrás, es cosa del pasado, no así el vínculo y el respeto que nos une a todos; alumnos y profesor, que sigue vigente y fuerte como entonces.

Para aquellos que escogimos el deporte y la actividad física como el medio para ejercer y transmitir la responsabilidad y los valores a los que nos rodean, Carlos se convirtió en un referente fuerte, fiable... constante. Lo sigue siendo. Como cada noviembre, acudimos con los chavales del cole a la Mostra de Curtas de Noia (vigésimo sexta edición. Tengo una matemática y un matemático en ciernes en casa, no puedo poner 26 😅). En esta edición, uno de los cortos escogidos para proyectar tenía como protagonista a un padre que llegaba del trabajo. Por la indumentaria quizá fuera médico. Se le veía cansado pero "perdía" el tiempo al piano compartiendo momentos con una pequeña niña que hizo lo propio más tarde con su hija. Ese corto transcurre sin palabra alguna, solo música de piano que hace que el mensaje llegue con más fuerza si cabe. El corto finaliza con una frase en inglés: "the legacy you leave is the life you lead" Para aquellos que, como yo, no domináis el inglés, traducido quiere decir que el legado que dejas es la vida que llevas. Si el vínculo que nos une sigue vigente, Carlos, el legado que dejas está muy vivo. ¡Gracias!

Cuentan por ahí que te jubilas. Bueno, lo cuentan en un grupo que hemos hecho y en el cual tú, evidentemente, no estás (lo ha hecho la de siempre, esa que tú sabes, ¿quién si no?. Pero culpables todos eh, jejeje) para que no te enteres de las barbaridades que pretendemos hacerte pasar en tu última clase. Sorpresa se llama el grupo y lluvia de ideas ha pedido Susana, aunque... a mí me parece más una tormenta en toda regla que una simple lluvia. Hay una frase que escribo a veces: "la Educación Física antes que Física es Educación". Dice Quino, ese genial dibujante de la entrañable Mafalda, que enseñar y educar son cosas diferentes, que para enseñar se necesita saber pero para educar se necesita ser, y Carlos no puede dejar de ser la persona que es, además del padrino de la mejor promoción del Inef Galicia. Cuentan por ahí que te jubilas pero, uno nunca se jubila del todo, ¿verdad?

Carlos se ha ganado el respeto de todos nosotros y, a pesar de que las Navidades llegan cada año por la misma fecha, a nosotros hace muchos años ya que nos tocó la lotería por haber tenido la fortuna de disfrutar de un profesor duro pero justo que nos enseñó el valor del esfuerzo. Los de la Sexta Promoción somos de otra época y de otra pasta, que nos currábamos lo nuestro a base de bien porque lo que "nada cuesta no vale la pena, todo es tan vacío y tan vulgar. Hoy en día la esperanza es corta, la mente estrecha y el horizonte una pared" Hay una anécdota que cuento a mis alumnos de un profesor universitario, pongamos como ejemplo que... de anatomía, que tenía el criterio de evaluación para superar los parciales en un 7. Yo lo sabía y, una vez, una  no más, suspendí con un 6.75. ¡Suspendí yo eh!, no me suspendió el profesor que las reglas del juego estaban claritas desde el principio. Igualito que ahora vamos, que los que suspenden no son los alumnos sino el profe que les tiene manía, que un cuaaaatro es casi, casi, casi un 5. No creáis que no se la tengo guardada. Lo tengo grabado a fuego y se la guardo con cariño porque me obligó a ser mejor la próxima vez, me obligó a esforzarme. Lo valoré entonces y lo hago ahora pasados los años al ver como el esfuerzo siempre vale la pena.

El 19 de diciembre, un despacho lleno de experiencias; buenos y, seguro que algún mal momento también, queda libre en la Facultad de Ciencias del Deporte y la Educación Física (Inef Galicia para los de antes). Como si de un regalo de Navidad se tratara, aquel o aquella que tenga a bien ocuparlo, que sepa que ha de defenderlo con el mismo orgullo y responsabilidad que su predecesor, que "el que tenga un amor que lo cuide, y que mantenga la ilusión, que la vida es un baile de ilusiones, y el que no baila está muerto" Esto lo canta Ariel Rot y casa perfectamente con aquella ilusión y actitud que Carlos nos recomendaba como compañeras de viaje hace unos años, y de las que ha hecho gala desde siempre... el legado ese, ya sabes o, llámalo ADN si prefieres 😉

Carlos, un placer y un honor enorme haber sido tu alumno. Y que no se te ocurra ponerte en plan Rafa Nadal con aquello de que la fortuna es tuya por sentirte tan querido porque, en esta ocasión, el gusto es nuestro. ¡¡¡A seguir bailando!!!

NOTA: hace un mes, nada más conocer la noticia, sentí la necesidad de escribir estas líneas. Tengo la entrada lista desde entonces pero, tras leer el excelente y desternillante borrador del guión de Berto sobre las actuaciones a llevar a cabo hoy, 18 de diciembre en el Inef Galicia durante la última clase de Agrasar, me voy a permitir el lujo de añadir parte del último párrafo. Berto, con tu permiso: "Gracias por tu dedicación, gracias por tu entusiasmo, gracias por tu buen humor, por meternos caña en clase, por transmitirnos tus conocimientos de anatomía humana... Te deseamos una vida maravillosa, divertida, estupenda, cojonuda,  y te deseamos una buena obra cerca de tu casa para que pases muchas horas con tus nuevos amigos, jubilado 😀 Pero una cosa sobre todo... no cambies nunca!!!"

Para los de la Sexta Promoción: espectacular puesta en escena. Pedazo de actores se han perdido por culpa de la Gimnasia. Las bases de datos estaban incorrectas pero, honrado como siempre, el inculpado ha tomado la palabra para corregirlo. Con la ración de risas de hoy tengo para una temporada larga. Gracias a todos y un abrazo enorme Agrasar.


Bibliografía:

Fitología Aplicada a las Ciencias Sociales. Canciones de Fito y Fitipaldis.

Radio Futura: Annabel Lee.

Ariel Rot: Baile de Ilusiones.


viernes, 12 de diciembre de 2025

FITOLOGÍA APLICADA A LAS CIENCIAS SOCIALES

Haciendo una consulta rápida en la red, podemos definir la Fitología como la rama del saber que emplea el conocimiento de otras disciplinas (la sociología, la antropología, la economía o la psicología) para resolver problemas prácticos y mejorar la sociedad en campos como la comunicación, la salud o la educación. Nos habla del por qué de las cosas y, lo más importante, el cómo podemos intentar mejorarlas. A mí me ha ayudado porque si alguien me pregunta ahora qué es lo que tuve que hacer, aprendí a poner las comas, eso tuve que aprender. Y lo hace cantando porque al cantar me puedo olvidar de todos los malos momentos, convertir en virtud defectos. Algo que ha aprendido porque ha crecido cerca de las vías y por eso sabe que la tristeza y la alegría viajan en el mismo tren. ¿Quieres ver el mundo? Mira, está debajo de tus pies.


Es tan alucinante que parece que el mundo funciona. Sin embargo, nacemos indefensos, nos dan un nudo en el ombligo, luego nos quitan nuestros sueños y nos confunden el camino. Maldigo a todos esos locos que quieren gobernar la vida, sin las palabras del poeta y sin las manos del artista. Esta canción, Alucinante, se publicó allá por el año 1997, pero a mí me parece que refleja perfectamente la realidad que vivimos actualmente porque el espanto, cuando no lo esperes, siempre vuelve a aparecer. Que nada cambia tanto, solo se reseca, para volver a arder. De verdad que sí, ahora sí, parece que ya empiezo a entender, las cosas importantes aquí son las que están detrás de la piel y, mientras me aguanten los huesos, yo quiero seguir cantando. ¿Diferente? No digo diferente, digo raro porque ya no sé si el mundo está al revés o soy yo el que está cabeza abajo, pero hombre, tanto como para que el colegio poco me haya enseñado y que si es por el maestro nunca aprendo... (aquí me ha salido la vena corporativa, macho) Yo creo que lo de empezar la casa por el tejado es más por lo de ser un poco granuja que por otra cosa ¿no?

Hoy puedo escribir y no disimular, es la ventaja de irse haciendo viejo y, como tantas otras veces voy a escribir de lo que veo, lo que sé, lo que la experiencia me ha enseñado y, por ser mi opinión a mí me vale. Así que déjame a mí con mi locura, deja que la luna por la noche ilumine mis sueños locos porque lo que otros piensen quizá no me interese. 

Fernando Serrano, autor de una de las cartas de la semana enviadas al XLSemanal, habla de la diferencia que existe entre ocupar las horas y llenar esas horas de vida. Asier Etxeandia en la presentación de su nueva película, define lo que el cine es para él: es cultura y no mero entretenimiento. El 29 del mes pasado llené dos horas de mi vida de música y literatura en un extraordinario concierto de Fito y Fitipaldis. Cultura en estado puro que hace que nos sea mucho más fácil darle sentido al tiempo que vivimos, que más allá de estar entretenidos nos sintamos mucho más cerca de estar plenos, de ser felices. No sé, quizá siendo de Bilbao llegaste del mar, quizá desde el cielo, como una señal que a todo responde. Imagina que si catorce vidas son dos gatos, cuantos buenos ratos nos quedan todavía por vivir.


Incluso A contraluz Fito es inconfundible

A la petición esa que haces cuando suena cada vez cadáver: eh!, vosotros que me veis decidme quién soy yo, te digo que un tipo extraordinario de lo más común; que lo mismo te empieza la casa por el tejado, que se equivoca otra vez o, que antes de que cuentes diez te engancha con su música. 

Dicen que la historia nunca se repite. Tengo mis dudas en esto aunque, lo que tengo claro, es que no se puede rectificar porque no es posible volver atrás. Lo que también tengo claro es que la historia no muere porque queda en la memoria para aprender de ella y, en algunos casos, disfrutar al recordarla tal cual si todavía estuvieras allí. Si uno va siempre hacia delante se pierde cosas. Hay que parar y empaparse de los olores, las vistas, las conversaciones... la música. Un concierto de Fito y Fitipaldis es un pedazo de historia que no se repite igual, no se puede rectificar una vez lo has vivido y nunca muere porque siempre puedes volver a ese momento, a esa pausa en la que te empapaste de emociones que, mas allá de ocupar un pedazo de tu tiempo, llenan tu tiempo de vida.

Soy todo lo que escribo aunque a veces tenga sentido tan solo para mí. Hoy, evidentemente, me he apoyado en los textos de otros, de otro en este caso, que me ayudan a vincular recuerdos, sensaciones que están en mi memoria y que afloran para contar una historia.

Cuando a Robe Iniesta le otorgaron la medalla de Extremadura, lo primero que hizo fue buscar razones para no ir a recogerla porque no le gustan ese tipo de actos. Pero no las encontró y fue. Y dijo que ya de estar allí, iba a intentar que todo eso sirviera para algo. "A intentar, que es lo importante. Conseguir creo que es menos importante" Pues eso he intentado hoy, divertirme un rato contando una historia a mi manera y creo que lo he conseguido, porque es fascinante arrimarse a la locura, oír canciones, esa es la mejor cultura.

"Gracias a todos los que se arrimaron alguna vez a estas canciones y gracias a todos los que las hicieron suyas" Fito.


Bibliografía:

Fitología Aplicada a las Ciencias Sociales. Canciones de Fito y Fitipaldis.

 


domingo, 16 de noviembre de 2025

¿Y TÚ DE QUIÉN ERES? ¿ENTRENAMIENTO O COMPETICIÓN?

Me enviaban ayer por whatsapp el nuevo vídeo de Gadis (Vivamos como galegos), esa gran cadena de supermercados gallega. En él, Luis Tosar hace apología acerca de lo mucho que nos gusta "aos galegos levar a contraria, de como nos gusta ter ese espíritu indómito e facer o que nos sae dos... adentros! Se nos preguntan non contestamos e, se contestamos, preguntamos". Por eso hoy os hago esta pregunta, y lo hago en gallego porque es una de esas frases "riquiñas" que nosotros tenemos: e logo, ti de quen vés sendo? Vaya por delante que, como buenos gallegos, "en las luces; en la comida, en el amor y en la vida en general, para que llegue, tiene que sobrar" Y es que cuando algo te gusta mucho, mucho nunca es suficiente. Y sigue sin serlo aún cuando sabes que más no siempre es mejor, pero... Hablamos de entrenamiento y de ser felices con ello más allá de los resultados, "aunque sean estos los que levantan escozor aún" (Clemente Alonso)


Revista Triatlón

E logo, ti de quen vés sendo? ¿De entrenar o de competir? Pues depende. Es evidente que son complementarios, dicho lo cual, escoger un camino no significa tener que dejar de explorar el otro. Como a los gallegos que les gusta llevar la contraria, como gallego que soy, valoro más el proceso de búsqueda que el resultado final, aunque sea este último, y en esta sociedad que vivimos más aún, el que cuenta finalmente por mucho que te quieran engañar diciéndote que no. Las cosas son como son pero tú, libremente (por el momento), puedes decidir como afrontarlas y, por supuesto, apechugar con las consecuencias después y aprender de ellas... libremente de nuevo, si quieres.

Lo he dicho muchas veces, me encanta la columna que Clemente Alonso escribe en la revista Triatlón. Sin Clemencia lleva por título, el cual deja claro que sus principios son los que son y, si no te gustan, no tiene otros, puedes compartirlos o no, pero es lo que hay. Escribe sobre lo que piensa sin temor a expresarlo porque es conocedor de la realidad, realidad que ha experimentado "con volúmenes muy altos, que parece que es lo que me funciona a mí para tener sensaciones únicas que muy pocos han experimentado y que no se pueden pagar con dinero" Yo comparto y suscribo sus ideas. Todos disfrutamos y sufrimos el proceso de entrenamiento a nuestra manera, y Clemente ha sabido plasmarlo tan bien en su última entrega que voy a "plagiar" gran parte de la misma a continuación:

"Es curioso, echando la vista atrás a todos esos años totalmente centrado en mejorar esos "tantos por mil" que podía rastrear, no es la competición lo que recuerdo con cariño. Echo la vista atrás y lo que de verdad me gustaba era el proceso, el trabajo laborioso de ir mejorando día a día, con paciencia. Saber esperar y, "como de repente", estar en una forma física excepcional casi por accidente, porque ese proceso era algo a lo que abandonarse al disfrutarlo. Conduzco a veces últimamente por las carreteras del centro de la isla y pienso en la suerte que tenía de estar haciendo eso un día de diario, sin que hubiera un alma por allí, sintiendo como una suerte especial esos días en los que al volver, habiendo estado bajo la lluvia, coronando en la niebla, habiendo pasado frío al bajar la cumbre, llegaba a casa con la sensación casi de haber salido el día antes. Pienso en esos días de entrenamiento lejos de cualquier competición y me doy cuenta de que era muy feliz haciéndolos. Tengo una sensación parecida con las épocas en las que podía correr volúmenes muy altos y de repente entraba esa marcha extra y esa sensación de "flow" en la que parece que tú lo que precisamente sabes hacer es correr, con esa sensación de ligereza, ese "correr innato tan trabajado" en el que se para el tiempo y ni eres consciente de qué pasa en tu cabeza. Es una sensación que también he tenido nadando, también, por desgracia para mi tiempo libre, con volúmenes muy altos que parece que es lo que me funciona a mí para tener esas sensaciones únicas que muy pocos han experimentado y que no se pueden pagar con dinero (cuando me dicen que pruebe con la meditación suelo contestar que ya he meditado muchas bicis de 5 horas, muchas carreras de 90 minutos, muchas nataciones de 5.000 metros... de la sensación de comunión con la naturaleza entrenando, quizá lo más cercano a la religión que puede experimentar alguien como yo, "ateo no palizas", quizá potencial agnóstico, podemos hablar otro día).

A pesar de que he sido un loco del alto rendimiento que terminó sorprendido con cuanto se puede llegar a rendir con trabajo, sorprendido también con cuanto se puede trabajar (entrenar), reforzando así el punto previo, no es ni el rendimiento ni la competición lo que echo de menos, aunque sea lo que levanta escozor aún. Es darme cuenta de que en realidad siempre me gustó aquello que me llevó a hacer triatlón en primer lugar. Me gusta correr, me gusta nadar, me gusta montar en bici... y hubo años que rendir era tan importante que los disfruté menos o, más bien, los disfruté de una manera de la que solo sería consciente después de haber tenido que bajar mucho el nivel y dedicarme a otras cosas.

Echo de menos no poder entrenar y mejorar como lo hacía para la competición y esa incapacidad, aunque totalmente asumida y aceptada, es la que me hace necesitar algún tiempo de desintoxicación, de reubicarme respecto a la competición. Sé que me vendría bien como "zanahoria" `para entrenar de manera más organizada, fallar algo menos en los días malos, hacer viajes con la familia y hasta socializar algo más (si resulta que es una faena que estoy dispuesto a hacer a los demás). Competir, por ahora, es estar en la misma habitación de aquella novia que no te quiere ya, ni tú tampoco a ella, pero aún no has aprendido a dejar atrás los años buenos que tuviste con ella. Como tantos otros, pienso que, compitiendo, haciendo mejor las cosas, hubiera podido ganar mucho más, pero sé que entrenando fui muy feliz. Quizá debiera tenerlo más presente en estos entrenos más modestos de ahora, es posible que sean también más felices de lo que parecen y son, siempre lo han sido, lo que me gusta hacer".

7 veces utiliza Clemente la palabra sensación en el primer párrafo. Tengo un amigo deportista y escritor, que estaría ya dándole un repaso al mismo porque tendría la "sensación", o la manía (para los que corremos, nadamos o montamos en bici, en ocasiones, no hay gran diferencia) de que algo no ha quedado bien. Sin embargo, el deporte como nosotros lo entendemos y a pesar de tanta tecnología, siempre ha sido una cuestión de sensaciones (que se lo digan si no a Mark Allen para quien la forma física no era un imagen sino una sensación. Así ganó, ¿cuántas?, ¿6 veces el Ironman de Hawai?) Y en el punto en que nos encontramos ahora, a nuestra edad y cuando los tiempos no acompañan (tampoco lo pretendemos) ¿de qué vamos a nutrirnos sino de sensaciones? Hay que adaptarse. 


Revista Triatlón

Clemente Alonso se crio en Salamanca y es canario de adopción, Grancanario de hecho. Primero porque eligió la isla para sus entrenamientos, y segundo porque la isla lo escogió a él para formar una familia y quedarse a vivir. Aquí el orden de los factores no refleja la importancia de cada uno pero, puestos a elucubrar, seguro que no se entiende el uno sin el otro. Salmantino, Grancanario, y algo de Gallego también tendrá por su tendencia a que para que algo llegue tiene que sobrar, a que cuando algo te gusta mucho, mucho nunca es suficiente. "Farturentos" decimos en Galicia, Fito canta: "algo, lo que me invade, todo viene de dentro. Nunca lo que me sacie, siempre quiero, lobo hambriento"Hablamos de entrenamiento y de ser felices con ello más allá de los resultados, "aunque sean estos los que levantan escozor aún". No se me ocurre mejor maestro en el arte de entrenar que Iván Raña. Es más, estoy convencido que no ganó el Ironman de Hawai porque no podía (más bien no quería) decir que no a una buena sesión de entrenamiento cuando, quizá, lo que tocaba era otra cosa pero, ¿quién soy yo para llevarle la contraria a otro gallego? (¿Por qué  no gana Iván Raña el Ironman de Hawai?)

En mis años mozos, cuando estudiaba Educación Física, coincidía a veces en aquella maravillosa pista azul del Inef Galicia con Andrés Díaz y José Ramón Rey (Jota). Si a mí me tocaba rodar pero ellos me decían de hacer unas series o unos ritmos (aunque yo las hubiera hecho el día anterior), no podía decir que no, no quería decirlo e iba. Me llevaban con el gancho y yo me dejaba llevar. Esos días, más siempre fue mejor y nunca me arrepentí por ello, porque entrenar es lo que me gusta hacer y lo que me hace feliz de verdad.



domingo, 9 de noviembre de 2025

SER ÁRBITRO DE FÚTBOL CONTADO POR ANTÍA Y PEDRO

Lo digo siempre, me encanta que otras personas vengan al cole para contar su deporte y, si son alumnos que pasaron por nuestras aulas más aún. Hoy lo hemos hecho con Antía García y Pedro Mirazo, árbitros de fútbol de la Subdelegación de Boiro, que hicieron promoción de su labor animando a los chavales a ver el arbitraje desde los ojos de dos personas comprometidas con su trabajo y, por que no, pasión. Hablaron sobre los pasos a dar para iniciarse; preparación técnica, táctica y física; protocolos, gestión de situaciones, respeto por el deporte y las personas, compaginar con el trabajo o los estudios, valores que añades a tu personalidad, aspiraciones...


Antía lleva dos temporadas en esto y es muy joven aún. Se le notó al principio de la charla, pero conforme avanzaba el tiempo templó los nervios e hizo gala de la tranquilidad que muestra en el campo, ese buen hacer que la ha llevado a ascender en el escalafón arbitral a una velocidad impropia del tiempo que lleva con esta labor. No me sorprende la verdad, fue una gran jugadora de baloncesto que destacaba, para mí, precisamente por esa tranquilidad y esa pausa que le daba al juego cuando este lo necesitaba. 

Cuando supe de su aventura con el arbitraje, allá por el mes de junio, le dije que contaba con ella de cara al próximo curso para una charla. La cosa quedó ahí pero con un recordatorio marcado en mi agenda. Tras el primer claustro, elaborando el plan de actividades físicas, la llamé y nos pusimos en marcha. Me dice que ok, que podemos contar también con Pedro y ponemos fecha. Pedro es, pese a su juventud, un veterano en lo de arbitrar. 15 temporadas con la actual, que dan para muchas anécdotas y una gran experiencia. De hecho, empezó curtiéndose en los partidos profes-alumnos de fin de curso que disputábamos los últimos días de junio. ¿Si le protestábamos mucho al árbitro entonces? Oh sí, por supuesto, jejeje.


En ocasiones, oigo hablar a los alumnos del trabajo de los árbitros durante los partidos que algunos disputan los fines de semana en las diferentes ligas de distintos deportes. No suelen hablar bien, la verdad, y a veces me meto en la conversación preguntándoles si le han puesto las cosas fáciles colaborando a que el colegiado haga su labor y tome las decisiones correctas, porque no podemos olvidar que sin árbitros no se pueden disputar encuentros, que son un elemento imprescindible del juego y que, como deportistas que son, contribuyen a que el deporte que todos amamos crezca.


Un placer contar con vuestra presencia en una charla amena y divertida que esperamos repetir en un futuro. ¡Gracias por vuestro tiempo y experiencia! 

Aquí lo dejo que nos vamos de partido, basket en este caso. A ver los árbitros hoy... 😉



miércoles, 5 de noviembre de 2025

FUNCIONAMIENTO ÓPTIMO

Hace un par de semanas pude disfrutar de una charla organizada por la Cátedra SXD Galicia Activa de la UDC, en colaboración con la Xunta de Galicia en un hotel de Santiago de Compostela. Con el título, "La salud en el deporte de alto nivel" tenía como objetivo profundizar en el papel de la salud física y mental como pilares fundamentales en el rendimiento deportivo de alto nivel. Como ponentes, Carlos Lalín que se ocupó del apartado físico, e Isabel Balaguer que hizo lo propio del mental. Un lujo contar con dos referentes en lo suyo, y varios deportistas extraordinarios que compartieron su experiencia en ambos aspectos de la salud.


Fundación UNIVERSIDADE DA CORUÑA

Carlos, a partir de su experiencia en reconocidos clubs de fútbol nacionales y europeos, nos ofreció una visión del funcionamiento de la maquinaria que hace que los deportistas estén sanos físicamente teniendo en cuenta todos los aspectos que influyen en la ecuación, entre ellos también el mental. Isabel, con un currículum tan excepcional que hace que ser la psicóloga de Carlos Alcaraz sea tan solo un dato más, incidió extensamente en la importancia vital del clima del entorno del deportista para lo que los psicólogos llaman el Funcionamiento Óptimo, aquel en el que se limita la aparición de signos contrarios al rendimiento como el estrés, la depresión, la ansiedad o el burnout (estar quemado).

Es curioso, o más bien no, como ambos ponentes coinciden en que, en ocasiones, a pesar de contar con los medios y saber que estos funcionan, no se implementan. De hecho, Isabel terminó su presentación lanzando una cuestión al público que tenía preparada yo en la recámara para el turno de preguntas: si sabemos que cuidar al deportista, tratarlo con respeto teniendo en cuenta sus circunstancias, empoderarlo para que sea autónomo, funciona y funciona para todos porque gestionamos personas, ¿por qué no lo hacemos?


xunta.gal

La experiencia que me ha tocado vivir como padre de deportista, lamentablemente, para nada es la que yo viví en su momento como tal. Fonte, que es como un padre para mí y por ello me creo con derecho a decirle las cosas como yo las veo, porque así me lo enseño él, me mostró la cara amable del deporte, esa de la que Sir Michael Robinson era ferviente defensor porque no hay otra, o no debiera haberla. Sin embargo (y aquí es donde aclaro como siempre, que esta es mi opinión en base a lo que veo, lo que sé y lo que la experiencia me ha enseñado) el nivel de exigencia hoy, no se corresponde con el nivel de dedicación e implicación que los entrenadores destinan a ello. Ni te cuento cuando estás lesionado o, cuando por una medicación que necesitas pero que te mata físicamente, estás a medio gas... profesional no es la palabra, muy profesional has de ser que diría Manquiña pero sin el tinte humorístico que este le daba. Cuando mi hijo entendió que lo que pasaba no era normal, se fue a hablar con el entrenador y le dijo hasta aquí; ni yo puedo darte lo que me pides, ni tú aciertas a darme lo que necesito en este momento. ¡J....!, a veces es tan sencillo como preguntar qué tal estás hoy en el sentido más amplio de la palabra: ¿cómo te encuentras?, ¿has dormido bien?, ¿has podido descansar?, ¿las molestias cómo van?, ¿y ese examen que tienes en dos días?, ¿la novia?, empiezas con el grupo y me vas diciendo ¿ok?...

"Entrenar es convencer que dice Marcelo Bielsa, y uno convence difundiendo lo que uno cree..." Pues hay maneras que a mí no me convencen porque no creo en ellas. Lo que me sorprende, es que se sigan reproduciendo modelos de "aprendizaje" donde las formas no son las correctas.

Ya conté una vez la historia de un entrenador que tenía una cesta de huevos que fueron rompiendo hasta que quedaron 2 o 3. Yo tuve la "suerte" de ser Campeón de España de Campo a Través haciendo equipo con alguno de ellos (varios olímpicos). Eran tan buenos que incluso haciendo las cosas mal salieron adelante de todos modos, lo que, lamentablemente, no sucedió con muchos otros. La pregunta es, y va para todos ellos, para todos los que estaban en esa cesta al principio, ¿habiendo querido todo, cuántos no quisieron nada después?

Tengo examen el 29 de Fitología Aplicada a las Ciencias Sociales en Santiago, en el Multiusos de Sar. Estoy estudiando duro, con disciplina pero disfrutando a tope, sintiendo cada nueva canción del disco El Monte de los Aullidos. Si no apruebo, recuperación en febrero en Salamanca y, si apruebo, iremos a subir nota... Óscar, que vamos eh!.

El estribillo de la canción que da nombre al disco dice así: "la carga a la espalda y luego, las manos a la cabeza, las cosas que nunca digo, la punta de la lengua..." 

En Mentira y Verdad:

"Me fui dejando el corazón por todas partes

tan fácil pierdo la ilusión como las llaves

tuve una extraña sensación, recuerdo que era extraña

más que un ataque al corazón, una emboscada.

La soledad que va empañando los espejos

y aquella luz que un día brilló, hoy ya se fue

volverse loco es como estar de todo lejos

puedo seguir disimulando, pero no quiero estar aquí"

Entrenar es una responsabilidad de la hostia. "Querer" a las personas que tienes a cargo no significa no exigir, no significa no echar la bronca cuando es merecida, no significa no castigar cuando la causa lo necesita, de hecho, es precisamente todo eso pero siempre desde el respeto y con la máxima de que importan todos o no importa ninguno (las culpas no pueden recaer siempre en los mismos porque todos cometemos errores). 

Mi hijo estudia matemáticas, está en segundo. Cuando hubo de decidirse estaba entre Mates e INEF, entre mi mujer (que es matemática) y yo, jejeje. No hubo color ahí y tan contento. Sacó un 10 en un parcial hace unos días. ¿Si estoy orgulloso? Claro, el ESFUERZO no siempre garantiza el resultado pero, sin lugar a dudas, siempre vale la pena. De lo que sí estoy orgulloso es de ese día en el que, con 15 años, le puso las pilas al entrenador aquel que se suponía tenía que "cuidar" de él. Eso se llama carácter, personalidad e identidad propias. También se pueden entrenar, también requieren de esfuerzo y, este último, no se negocia.

"Si alguien me pregunta ahora

que es lo que tuve que hacer

aprendí a poner las comas

eso tuve que aprender"

La temporada siguiente mi hijo cambió de equipo y explicamos los motivos que nos habían llevado a tomar esa decisión. Pese a ser sabedores de ello, permitieron que el entrenador cometiese los mismos errores y algunos más graves elevados a la enésima potencia (poned la potencia que queráis que os quedaréis cortos). Experiencia en grado dos debe ser esto... ¿El funcionamiento? "Óptimo", por supuesto.

Adrián Ben (extraordinario atleta), presente en la mesa redonda con Isabel Balaguer, a la pregunta de qué hará cuando deje el atletismo de alto nivel, respondió más o menos así: "cuando surge este tema pienso en Ironman cuando le pregunta a Spiderman: cuándo te quitas la máscara, ¿quién eres, Spiderman o Peter Parker? Cuando ingresamos al entrenamiento queremos actitud, intensidad, concentración, creatividad, compromiso... el disfraz lo dejamos fuera y nos mostramos como somos, personas que tratan con personas.  


Adrián, que ya me tenía conquistado como atleta, hizo lo propio como persona tras oírle hablar y escuchar las cosas que tenía que decir. Demostró tener las ideas claras y no sentir temor a expresarlas como tal, cero postureo. Contó que cuando compite, se anima a si mismo con el famoso ¡¡¡Vamos!!! de Rafa Nadal, al que añade un muy gallego Carallo a continuación. 

Pues eso, ¡¡¡Vamos carallo!!! a hacer las cosas bien porque es lo correcto.

Nota: enhorabuena a la UDC por estas jornadas y otras iniciativas como las Charlas de Divulgación Científica, que en este curso podéis solicitar hasta 6 diferentes. No lo dejéis pasar. Yo ya he solicitado una para mí: "Los pies en el deporte. Una visión científica de un podólogo enamorado del deporte".

Bibliografía: El Monte de los Aullidos. Fito y Fitipaldis.



martes, 28 de octubre de 2025

TODO A LA VEZ EN UN INSTANTE

Lo he dicho en otras ocasiones y continuo huyendo de esas "frases motivacionales" que lo único que pretenden es hacernos creer que somos capaces de aquello que en realidad no podemos y, en muchas ocasiones, ya ni tan siquiera debiéramos intentar. "Si quieres, puedes", "there is no limits" (para aquellos que no controlan el english, como yo, no hay límites), "los límites los pones tú"... no me gustan nadita porque además me parecen de esas frases que te dices cuando estás metido en faena, y ahí ya ni tan siquiera piensas lo que te dices a ti mismo.

Hay, sin embargo, otras que sí me gustan porque valen para antes de..., para animarte a..., para construir: "la motivación abre la puerta, la disciplina la mantiene abierta", "la confianza y la suerte no se piden, se ganan en cada entreno y se demuestran en cada competición", "la disciplina no es hacerlo perfecto, es hacerlo", "preséntate, el esfuerzo nunca te traiciona", "la disciplina es más importante que la motivación. La motivación va y viene"




Este viernes, después de una dura semana en la ofi, luego de comer y descansar un rato en el sofá (el sofá te atrapa, te hundes en sus profundidades y cuesta, cuesta mucho desembarazarte de él) me pregunta mi mujer que voy hacer: "es viernes, voy a salir a correr", le contesto. Además, hay que despedir el horario de verano porque cambia la hora y la luz, la semana que viene, va escasear cuando a mí me gusta salir a correr. Me levanto del sofá, me desperezo y le digo a mi motivación que arriba, que el río y la Perouta nos esperan. Mi motivación pasa de mí y, como me conoce bien, me dice que vaya tirando, que me da ventaja y, que si eso, me pilla más adelante. Aquí es donde la disciplina tira del carro y aprieta el culo para esos primeros 30 o 35 minutos que a veces llamo de la basura (la edad es lo que tiene y cada vez cuesta más calentar la maquinaria). Sin embargo, de basura nada, porque sin esos primeros minutos no habría los siguientes donde la motivación me alcanza, todo se alinea, entras en steady state: pulsaciones, ritmo respiratorio, cadera alta, mirada al frente, zancada larga por atrás cayendo bajo el centro de gravedad, pisada de antepie... y lo que prometía ser un desastre al final vale la pena porque me vino bien. Correr sigue siendo un tema de sensaciones.

¿Sabéis esa peli que se llevó 7 Oscars hace dos o tres años, "Todo a la vez en todas partes"? Va sobre diferentes universos paralelos a los que la protagonista debe saltar para superar pruebas y poder con ello salvar el mundo. Otra manera de verlo podría ser el ritmo endiablado al que parece estamos condenados a vivir, lo que nos obligará, tarde o temprano, a desdoblarnos en varios para poder atender a todo lo que se menea a nuestro alrededor, pero esto ya es interpretación mía. Pues iba el otro día subiendo hacia la Perouta desde San Roquiño, enchufadísimo; motivación, disciplina... todo en su sitio en el mismo instante, feliz, y me encontré con tres jabalís fozando en el camino. Tan enchufado iba que, en ese universo paralelo al que me dejo llevar cuando todo fluye, me fui a por ellos para decirles que a fozar a otro lado, que los caminos no se tocan, que luego no se puede correr por ellos. Oye, escaparon cual si hubieran visto a Obelix salir de la marmita, jejeje (ahora me rio...). Bueno, esto fue en el universo paralelo, claro, porque en este los jabalís estaban, pero escaparon al oírme llegar y yo hice lo propio cual buen cambio de ritmo de 400m en todo fartlek que se precie.

"Un día la suerte entró por mi ventana

vino una noche, se fue una mañana

quizá solamente me vino a enseñar

que viene y va..."

La motivación viene y va como Javi dice y Fito canta. Cuando te alcanza no te abandona y se queda a tu lado porque es tuya y de nadie más cuando es motivación de la buena, de la que emana de la propia actividad, de la intrínseca, de la que te hace mejor. La encuentras en los buenos momentos vividos con anterioridad: Cartagena, Madrid, Barcelona, Puertollano, Zarautz, Brujas, Font Romeu, la pista del Inef Galicia, el monte San Lois, el Iroite, Testal, Louro... hace un rato en el río Pesqueira. ¿El mejor momento? Mañana, en el siguiente trote porque, como dice Rafa Nadal, será nuevo y la ilusión permanece después de tantos años. La motivación... a esa, cuando falte, la buscaremos por el camino, por los senderos porque, a pesar de que cada vez se esconde mejor, siempre termina apareciendo.

Como otras veces, he citado a Fito porque, al igual que a Javi; aunque él es más de ACDC, Pearl Jam, Metallica o Aerosmith, a mí también la música me ha salvado muchas veces y me ha ayudado a encontrar la motivación necesaria. Fito tiene nuevo disco y, en el correo de presentación del mismo que me llegaba hace unos días, Carlos H. Vázquez escribía lo siguiente: "¿De qué te sirve escribir algo que no te hace comprenderte mejor?"

"Yo le doy mi querer al querer, y lo doy para toda la vida" Fito. Correr, amigos, sigue siendo el mejor deporte del mundo mundial. Para toda la vida.



viernes, 17 de octubre de 2025

LA EDUCACIÓN NO CAMBIA EL MUNDO, CAMBIA A LAS PERSONAS QUE VAN A CAMBIAR EL MUNDO.

Hoy estamos por aquí para charlar sobre una noticia que ha salido en el periódico. Lo que me habría gustado es que no hubiera salido, que lo acontecido fuera lo normal, pero no lo es... es excepcional. 

Veréis, tengo un compañero de Inef (hacía tiempo ya que no escribía en esta sección, jejeje) David Gil Porteiro, que hace 15 años creó un movimiento de ayuda para hacer crecer el registro de donantes de médula ósea (su hermano murió de leucemia en 2005). David, unió 7 hospitales de Galicia donde se formalizan los registros de donantes completando el recorrido durante 10 días. En cada uno de ellos entregaba 100 camisetas para los donantes de médula. Nacía así el movimiento "700 Camisetas contra la Leucemia". El movimiento creció y, tras esos 15 años en la vanguardia de la lucha; al frente de la avanzadilla, asegurando el terreno para la llegada de esas 700 camisetas, David ponía fin a la aventura con una condición, un último gesto, una promesa más: si conseguía 70 nuevos donantes registrados más, haría 700 km en bici. Parece mentira David, que no sepas que a la gente lo que le va son los retos, eso del: ¿a qué no hay huevos de...? Se apuntaron 150. Yo creo que sí lo sabías, jejeje. Buena estrategia. La gente respondió y tú estuviste encantado de pagar el envite.



Sé que proyectos como este no terminan nunca David, que eres de los que luchan siempre para que otros ganen la batalla de la vida, de esas personas de las que te sientes orgulloso, de los imprescindibles... un referente.

Todo ese trabajo... no, no me gusta la palabra trabajo en este caso. Cuando alguien lucha por todas aquellas personas que no pueden hacerlo por si mismas (algo que es excepcional) será cualquier otra cosa que se os ocurra pero trabajo, para mí, no. Y aunque David sea la cabeza visible, hay todo un equipo arropando tras él; porque un equipo no es algo donde vayas a destacar, es un sitio al que perteneces, y cuando te sientes parte das lo mejor de ti, lo que nos lleva a la noticia de hoy, un artículo de La Voz de Galicia (el niño que corría contra la leucemia dona su médula para salvar una vida) que deja claro que el mensaje, y el "trabajo" desarrollado por estas personas cala hondo haciendo que otras personas sumen de la manera que pueden, personas como Alejandro Narciso que lo único que pide a cambio de su sangre es que otros lo hagan por un familiar en caso de necesidad. Alejandro es un chaval que, tras acabar la EBAU y cumplir los 18 años, no se fue de marcha a Mallorca, Malta o de Interrail por Europa (que seguro que también y está bien) pero antes se apuntó en el registro de donantes de médula porque en su casa siempre se habían volcado con la iniciativa de David.


La Voz de Galicia

Siempre he dicho que la suerte no existe, que hay que levantar el culo y salir a por ella. Y que de existir, que te pille trabajando porque las cosas no suceden cuando a nosotros nos viene bien. Entonces, la suerte es una combinación de estar preparados y encontrar la oportunidad. ¿Sabéis aquello que dicen sobre que los chavales de ahora no están preparados...? Alejandro, has salvado una vida y, con ello, le has dado una nueva oportunidad a otra persona que ha de prepararse bien para encontrar su propia suerte y hacer lo que toca: aprender de lo que otros como tú han hecho antes. Gracias.

Estoy leyendo un libro de Pino Aprile, "Nuevo elogio del imbécil". En una ocasión Pino Aprile, periodista de profesión, entrevistó a Konrad Lorenz, padre de la Etología (el comportamiento de los animales) Hay un pasaje del libro que dice así: "pero lo que más me impresionó de aquella conversación fue el sentido, la idea básica de lo que decía Lorenz: en el ser humano, la selección cultural es muy poderosa y quizás más decisiva que la selección natural; la conducta social, o en cualquier caso la conducta socialmente inducida, tiende a condicionar y orientar las decisiones individuales..." El "trabajo" de David, la decisión que Alejandro ha tomado libremente por influencia del mismo, no son lo normal, son individualidades que, ojalá, condicionen la conducta colectiva a través de esa selección cultural en la que lo excepcional sea lo normal. "La Educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo" Paulo Freire.

Oye Alejandro, labor de David aparte, algo bueno se ha debido hacer por Arcade cuando has demostrado esa empatía de ponerte en el lugar del otro, esa solidaridad verdadera que tanto se necesita. Por cierto, no sabes donde te has metido al escoger la carrera esa de la "Gimnasia" para seguir formándote. Cultura de la buena llena de valores, te lo aseguro. Bueno, nada que no te hallan dicho en casa ya, ¿me equivoco? A propósito de este tema, y si me lo permites, con orgullo me gustaría tratarte de compañero al igual que a David, porque en Inef (lo de las Ciencias de la Actividad y el Deporte vino después) somos así.


La Voz de Galicia

Y sí compañero, aunque a ti te dé igual el reconocimiento, esto había que contarlo.


martes, 30 de septiembre de 2025

¿DE QUÉ SIRVEN LAS NORMAS SI NO LAS APLICAS?

Hace unas semanas saltaba la noticia de que el mejor triatleta del momento, con permiso de Alex Yee, Hayden Wilde, había corrido el T100 de Francia (2km nadando, 80 en bici y 18 a pie) con unas zapatillas prohibidas. Hay una norma, escrita en este caso por la IAAF, porque la World Triatlhon sigue la normativa de la Federación Internacional de Atletismo para el tramo de carrera a pie, que dice que las zapatillas han de estar a la venta y a disposición del público en general para ser legales. En caso contrario estaríamos hablando de un prototipo que, aún cumpliendo con todas las especificaciones (básicamente una altura máxima en la mediasuela de 40mm y no tener múltiples placas de carbono) no sería legal. 


Planeta Triatlón. Asics Metaspeed Ray Tokyo.

Wilde pasó el preceptivo control de material e hizo lo suyo, ganar. Parece ser que no era el único triatleta patrocinado por la marca en cuestión que calzaba dichas zapatillas, pero es el único que ganó y, con el revuelo que se montó, el único también que pidió ser descalificado. No lo fue, pero con la normativa en la mano (absurda para mí en el criterio de estar a la venta para no ser considerada prototipo) y si además él lo pide consciente del error... ¿qué sentido tiene una normativa que no aplicas ni tan siquiera cuando el implicado reconoce que se la ha saltado y pide ser descalificado por ello?


Revista Triatlón

¿Por qué me parece absurdo que estén a la venta para ser consideradas legales? Porque estas zapatillas se venden en una horquilla de entre 300-500 euros el par para el público en general y, a ese precio, como suele decirse, se las va a comprar Rita. A ese precio no soy yo público en general ni me van a permitir correr en 27.39 el 10.000 como hace Hayden Wilde. Si quieren saber de verdad si un prototipo funciona, que me envíen zapatillas a mí para probar, que la mejora que pueda notar será mucho más significativa que en un monstruo del triatlón mundial que corre que se las pela sin necesidad de ayudas externas. ¿A vosotros no os han dicho siempre que no se estrena material el día de la competición? Pues hay incluso marcas, como esa de las tres bandas, cuyas zapas estrella que ganan maratones se venden a 500 pavos y son de... ¡un solo uso! 😮 Me rompen los esquemas. La tecnología avanza que  no veas, pero dura poco.

Wilde, tras la carrera admitió que la marca que le patrocina, como es su obligación, le advirtió por email de la no legalidad de las zapatillas para esta carrera. A él y a los otros patrocinados que también iban a competir en el T100 de Francia. También admitió que, quizás, entendió mal el mensaje. "Fue un error honesto que no detecté hasta después de la carrera, escribió. Mi patrocinador me envió la información con tiempo, pero entendí mal el mensaje y no me di cuenta de que también aplicaba al modelo que usé. Como atleta profesional, es mi responsabilidad asegurarme de que el material que utilizo cumple la normativa. Y sí, a partir de ahora voy a leer mis correos con más atención"

Aquí nos encontramos con 3 escenarios posibles: o que de lectura andemos mal, que ya sabéis que hay una leyenda urbana según la cual los del deporte leemos poco (hay estudios, sin embargo, que revelan que los que hacen deporte sacan mejores notas y tienen una base cultural amplia); que hayan pasado la selectividad antigua, donde la comprensión lectora no era importante porque parece que lo es solo desde esta última o; que hayan puesto una excusa y, como dice Pep Marí, cada vez que haces eso pierdes una oportunidad de aprender.

La razón de la entrada de hoy era simplemente lanzar la cuestión de normas sí, normas no, o solo cuando nos interese. Pero el último párrafo, que va con segundas, me da pie a sugerir algo a lo que llevo tiempo dándole vueltas a pesar de que sé que implementarlo es difícil o imposible.

Veréis, aunque en la práctica no sea así, yo creo que dentro de todo concejal de deportes en un ayuntamiento hay un deportista. ¿Por qué? Pues por la simple razón de que, al igual que en el deporte, por muy bien que hagas las cosas, "casi siempre" te van a juzgar por los fallos que hayas cometido. Y no lo olvidemos, en el deporte se pierde muchas más veces de las que se gana. 

Si fuera concejal de deportes, algo para lo que hay valer y yo no valgo, una de las medidas que pondría en marcha sería premiar a los clubs que se preocuparan por sus jugadores más allá del terreno de juego. Hablamos siempre de categorías de formación, vale. De esos años en los que se compaginan escuela y deporte pero no se cumple en ambos aspectos por igual. Y cuando hablamos de cumplir no lo hacemos de resultados deportivos o académicos, sino de lo que en deporte se llaman intangibles, aquellas estadísticas que no lucen ni cuentan para los premios como pueden ser los rebotes, pases completados, las pocas faltas cometidas o las expulsiones, y que en la escuela podrían venir reflejados en forma de: interés, esfuerzo, participación, colaboración, compañerismo, trabajo diario... comportamiento. ¿Cómo podemos llevar esto a cabo? Poniendo en contacto a clubs y centros escolares, que trabajen en estrecha colaboración para que el desarrollo de los chavales sea de verdad integral, que los clubs implicados se comprometan a intentar cumplir los objetivos y que, si hay unas normas que se aceptan al inicio, no pretendamos cambiarlas con el juego empezado. No puede ser que un futbolista sea bueno en el terreno de juego tan solo por meter la pelota entre los tres palos, y que los valores, dentro y fuera del mismo no sean los adecuados. Pongamos un ejemplo: si yo, concejal de deportes, apruebo una subvención de 25.000 euros para un club, reservaríamos un 20% de la misma hasta el final del curso escolar. Llegados a este momento, si el club, en colaboración con los centros escolares, ha velado por el buen hacer de sus integrantes más allá del campo de juego (recordemos que el criterio no es la nota final) ingresaría el importe restante de la subvención inicial. En caso contrario, ese 20%, se repartiría entre los clubs que demuestren que sí han cumplido con aquello a lo que se habían comprometido.


@500bballdrills

¿Utopía? ¿Imposible de hacer? Yo no lo creo. De hecho se hace en los centros de alto rendimiento, en las canteras de clubs deportivos con medios suficientes pero no a nivel municipal, donde el deporte en edad escolar recae en los clubs. Con la ayuda de todos: clubs, centros escolares, familias... podemos dotar de herramientas a los chavales para que sean personas válidas, independientes, amables, decididas, solidarias... buena gente que tome sus propias decisiones libremente, ejerza sus derechos y acepte, honestamente, las responsabilidades que sus actos conllevan.