Terminada la graduación de este curso 25-26, y tras escuchar los emocionantes e inspiradores discursos de las tutoras, le dije a Pili que me ponía manos a la obra con la, habitual ya, entrada del blog para enaltecer sus palabras. Me encantó, y así se lo transmití, que incluyera una cita de Nelson Mandela porque hace años que la tenemos en casa en formato póster: "It always seems impossible until it is done"
Para mí, estas palabras son, en realidad, un ejercicio de responsabilidad que implican un alto grado de preparación para poder llegar a ello.
Dani Rovira; actor, presentador, monologuista y, entre muchas cosas más, Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, define la suerte de esta manera: "creo que la suerte es eso que ocurre a veces, cuando estás en el sitio adecuado, haciendo lo que debes, las veces que hagan falta..."
Muchos de los alumnos que se han graduado este curso han cultivado la suerte durante cuatro años y a la vista están los resultados. Tanto lo han hecho que, no me cabe duda de esto, seguirán haciéndolo en el futuro porque lo que se repite varias veces crea un patrón, y un patrón termina por volverse hábito. En realidad, tanto Mandela como Dani Rovira, lo que hacen con sus palabras es disfrazar de suerte la disciplina y la responsabilidad por el trabajo bien hecho. Y no, no hace falta ser una persona extraordinaria de esas de las que habla Xesco Espar, para forjar hábitos que nos ayuden a ser mejores de lo que éramos ayer. El cuento aplica para todos eh, solo nos diferencia la intensidad con la que creemos en él. Focalizar en la tarea le llaman a esto en el deporte de alto nivel. En palabras de Fito sería aquello de: "y me inventé una vida porque si no, tendría que haber copiado la de cualquiera..." invitándote a romper con lo establecido, coger el toro por los cuernos y tomar las riendas de tu propio camino con un poco de suer... perdón, disciplina.
Por otra parte, y en esto sí que insistieron tanto Pili como Carmiña como hábito fundamental, no olvidéis que a lo largo de nuestra vida todos somos alguna cosa durante un tiempo (jugadores da basket, de fútbol, músicos, escritores, médicos, artistas... profesores) pero si tuviéramos que escoger ser una cosa todo el tiempo, la elección no puede ser otra que ser buena persona.
Otros, a los "que la voluntad se les ha hecho una vía demasiado larga" (Fito), porque no vamos a contar solo lo bueno como en las redes sociales, Cervantes en el Quijote diría aquello de: "se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio. Y así, del poco dormir y el mucho leer..." Lo del claro y lo del turbio por el poco dormir aplica perfectamente en la actualidad. Si adaptamos a los tiempos presentes y cambiamos el mucho leer por; scroll, scroll, scroll parriba y pabajo, entendemos perfectamente que la suer... perdón, disciplina, es muy difícil de poner en práctica cada día. Ojo, que con disciplina queremos decir planificación y organización. Por supuesto, después es requisito indispensable ponerse en marcha, y ahí; el carácter, los principios, el respeto y la confianza son innegociables.
En una entrevista en el YES José Antonio Marina, filósofo y pedagogo, dice que: "La felicidad no es una cosa que se puede ir a buscar. La felicidad tiene que ver con las ocupaciones y los hábitos. Es algo que acompaña"
¿Y si la felicidad fuera ese estado de tranquilidad que acompaña a la satisfacción por el trabajo realizado? ¿Y si la felicidad fuera ese momento de relax, pongamos por ejemplo que, algo tan sencillo como estar sentado a una mesa en la Plaza do Curro, tomando algo y charlando con los amigos de todo un poco tras los retos afrontados? ¿Puede ser eso la felicidad? Ahí lo dejo.








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