"Pero hoy, que el cielo se olvidó el azul, quizá me quiera recordar, que a mí siempre me faltas tú. Respirar, es tan difícil respirar..."
Cuenta Mondo Duplantis, el rey de los cielos del salto con pértiga, que "la música es lo que más paz mental me da, porque es muy diferente al deporte. En atletismo todo es muy objetivo, muy medible. En música no hay una respuesta correcta, solo un sentimiento" Razón no le falta a Duplantis, por eso me sirvo de letras de canciones, de Fito en muchas ocasiones, para dar respuesta a sentimientos, para expresarlos con palabras y sacarlos afuera.
Playa de Melide en Cabo Home
Este último año y medio ha sido difícil porque personas importantes para mí nos han dejado pero no así su impronta, su huella, la marca que dejan en nosotros, esa sigue viva. Robert Redford perdió un hijo cuando tenía diez años. Nunca comentó nada al respecto hasta que décadas después un periodista le preguntó cómo lo había superado. "No lo superas. Lo absorbes", fue la respuesta de Robert Redford.
Hace justamente un año escribía lo siguiente: "la gente va y viene cada día. En cada época de nuestra vida conocemos personas a las que abrazamos para que se queden, y a otras las animamos a marcharse porque no nos aportan nada. De esas personas, de las que se van o dejamos marchar apenas guardamos recuerdos. En cambio las hay que vienen y se quedan porque se hacen querer, esas no se van ni aunque quieran porque de alguna manera nosotros no las dejamos, porque todo se vuelve más ameno y divertido con ellas, nos hacen crecer"
Recientemente ponía una tarea en Classroom para mis alumnos de 4° de secundaria. Una reflexión sobre una charla de Xesco Espar, profesor universitario, preparador físico del Barsa de balonmano y posteriormente su entrenador. "Los hábitos de la gente extraordinaria" lleva por título. También se la propuse a los alumnos de mi tutoría de 2°, que de hábitos indispensables en el desempeño de las tareas escolares (planificación, estudio, esfuerzo...) no andan sobrados. Me encanta la explicación que Xesco ofrece del pasado, presente y futuro. Dice que el pasado te ha traído hasta donde estás pero no te va a llevar más allá. Que está bien imaginar el futuro, ponerse objetivos para saber hacia dónde queremos ir. Pero que un 70% del tiempo hay que construir en el presente. Cuenta que fue a dar una charla a una universidad y salió a jugar unos hoyos con algunos estudiantes. Después de salir del tee, tras recorrer la bola 200 metros hasta el green, la de los estudiantes quedaba a escasos metros del hoyo y la de Xesco no. Les preguntó cómo hacían y la respuesta fue: "Xesco, tú cuando golpeas miras allá, a 200 metros. Tienes que mirar aquí, señalando al suelo, a la bola. Nosotros golpeamos la bola aquí. Si tú la golpeas a 2mm de diferencia, son 20 metros 200 metros más allá"
Solo muere lo que olvidas canta Fito en Medalla de cartón, y muchas de las charlas sin importancia con Sofía, fueron de los momentos o las cosas más importantes de mi vida. Esas charlas en la cocina, en la entrada de casa bajo la parra, donde el naranjo o el pexejeiro (que creció a la par que mi hijo y deben tener casi la misma edad) no se olvidan. Ella entendía que todos libramos batallas ahí afuera y sacaba, siempre, la cara amable para hacernos sentir cómodos a los demás dentro de nuestra propia incomodidad. Mi mujer se despedía de ella con un "la mejor madrina que podía haber tenido", consciente de que los que ya no están viven en nosotros, y de que el pasado, que en ocasiones parece perseguirte, en muchas otras lo que hace es acompañarte y guiarte en el camino para que no te desvíes ni tan siquiera 2mm en el presente.
"Que pena estar siempre pegado al suelo, el cielo queda demasiado lejos, tendré que soñar que puedo volar..." . Fito


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