jueves, 26 de diciembre de 2024

MARCHANDO UNA DE LIBROS POR NAVIDAD

Si las cuentas no me fallan, es la tercera vez que hago uso de estas palabras de Arturo Pérez Reverte: "somos lo que somos porque leímos lo que leímos" y, "no es lo mismo caminar sin libros que con libros en la memoria" ¿Por qué ahora? Pues por dos motivos. El primero porque a esto mismo hace referencia Pérez Reverte en su último artículo del Semanal: "Dije alguna vez, y si no, lo digo ahora, que un escritor es lo que lee, lo que vive y lo que imagina. Por lo menos tal es mi caso, y con esos ingredientes escribo novelas. La escritura, buena o mala, es una ficción donde hay detalles vinculados a lo real: recuerdos, influencias, sensaciones. Pueden estar más o menos manipulados en el texto, pero su base es auténtica. Ahí es donde intervienen la experiencia y memoria del autor. Me pasa a mí como a cuantos le dan a la tecla: cosas que te marcaron y afloran tarde o temprano; que compusieron tu punto de vista, la mirada con la que ahora cuentas historias..." Tal es mi caso también. Escribo sobre lo que veo, lo que sé y lo que la experiencia me enseña, pero como en lo de darle a la tecla me queda mucho que aprender, echo mano del talento de otros para que el mensaje llegue mejor y mucho más bonito. Gracias Arturo.

Y el segundo, porque hoy la cosa va de libros, así que la introducción me ha quedado de fábula. Estamos en Navidad, época de regalos, y los libros son una de las opciones sencillas de las que echar mano, lo cual está fenomenal porque nos facilita la aventura de leer.


Libros de Ruta

Hace unos años hablaba en este foro de "Sócrates en bicicleta" de Guillaume Martin, ciclista profesional y doctorado en filosofía. En esa entrada decía que no hace falta ser deportista, ni filósofo, ni deportista-filósofo o ciclósofo como Martin llama a los protagonistas del libro, sino que es un libro para el público en general. De todos modos, y siendo este un blog de Educación Física, recomiendo encarecidamente que le deis una vuelta a lo de ser deportistas, por lo de la salud física y todo eso. Además, como bien expresa Martin en su libro, "el deporte me ayuda a pensar y pensar a relativizar", y eso, también es salud, ¿o no? Probad a darle caña al cuerpo a ver si luego veis las cosas desde otro punto de vista. 

En fin, Navidad, regalos, libros... Yo he regalado dos ya. Bueno, el mismo, pero dos veces; uno a un buen amigo, y el otro, a mi mismo, que también cuenta, jejeje. Ese buen amigo entraría en la categoría de ciclósofo a la que alude Guillaume Martin, porque la experiencia y los amplios conocimientos le han dado ese punto de fundamento en sus teorías que hay que pararse a escuchar siempre. 


Ekoi

"GLOBERO. 101 Mandamientos del buen cicloturista" lleva por título el libro en cuestión y es obra de Marcos Pereda. Si Sócrates en bicicleta es para el público en general, Globero también lo es. Cierto que hace referencia a ciclistas, pruebas o lugares míticos que los que andamos en bici reconoceremos más fácilmente, pero el concepto general se entiende perfectamente y, como decía Manquiña en Airbag, "el concepto es el concepto""Con humor, mala leche y más autoparodia de la que él mismo percibe, Marcos Pereda entrega un tratado del buen ciclismo, unas normas básicas de comportamiento en grupetas, clubes y gente de bien, espacios familiares para el autor"

Había leído algo sobre la presentación del libro y lo busqué en internet. Podías leer las primeras 23 páginas. A la segunda, descargué una foto de la portada y le dije a mi mujer que se la mandara a Inma de la Librería Blanco y que encargara dos libros. El primer Mandamiento reza así: "Yo ando en bici. Tú andas en bici. Los dos sabemos de qué va este libro. Empezamos." Escueto, cristalino, sabes a lo que te enfrentas, pero insisto, no hace falta andar en bici para aventurarse a dar una vuelta por sus páginas.

Hace muy poco he cumplido años y, "a mis cuarenta y... más de diez, cuarenta dicen que aparento" (ya me gustaría) de mi admirado Sabina, hay preceptos del segundo mandamiento, "Andas en bici, no entrenas", de obligado cumplimiento desde hace ya tiempo. Me vi tan reflejado y me reí tanto que paré de leer hasta tener el libro en mis manos. Luego, he seguido echándome risas porque es inevitable no hacerlo.

Ayer, 24 de diciembre, salí a correr por los senderos que discurren paralelos al río Pesqueira en Lousame. Al mismo tiempo que disfrutaba de los caminos me dio por pensar (ya sabéis que el deporte ayuda a pensar, y pensar mientras haces deporte es un 2x1 que te ahorra tiempo después) que si Marcos Pereda, en lugar de cántabro hubiese sido gallego, al decimoprimer mandamiento le habría puesto: "Plato grande ande o no ande". Y al pensar en eso, pensé también en aquella ocasión en la que Antonio Alix calculó en plena retransmisión de Eurosport, el desarrollo equivalente en plato pequeño para aquel corredor que iba tan atrancado en un repecho. Alix no le veía la lógica. No la tiene más allá de la lógica que nosotros queramos darle y, con eso, a Marcos Pereda y a mí, de momento, nos vale. Bueno, ayer pensé en mas cosas, y ya no sé si lo que me cansa es el deporte, o pensar tanto mientras hago deporte. Pero mira, más allá de la lógica que esto pueda tener, a mí, de momento, me satisface. Y mucho.

He de reconocer que la paciencia a veces conmigo no es virtud, y estoy escribiendo estas líneas sin haber terminado el libro. He visto que hay un mandamiento muy acertado sobre el Strava, pero no sobre el Garmin, así que, si en algún momento hay un mandamiento 102, ahí va una sugerencia. ¿Recordáis ese buen amigo ciclósofo cuyas teorías siempre deben ser escuchadas? Pues bien, hace tiempo que me recomienda que me compre un Garmin. Entre otras cosas me dice: "cómprate el Garmin porque si te caes queda registrado el lugar donde te la has pegado" Claro, en ese momento mi yo filósofo, ese del: "pienso, luego existo",  deduce que si me dice que me lo compre es porque me voy a caer. Así que si no me lo compro, sigo con mi cuentakilómetros de siempre que ya no funciona y solo marca la hora, con el que no me he caído nunca... Total, que de momento de equilibrio vamos bien. Y que siga, que mañana es otro día y queremos salir a dar una vueltuca sin preocuparnos demasiado por la media (básicamente porque mi "Garmin" no funciona) cumpliendo así con uno de los mandamientos fundamentales de andar en bici... el de disfrutar.

Con esta última anécdota, que espero no me tomen a mal, pongo de manifiesto que si un día escribo un libro, me gustaría que fuera como este, con un punto de humor porque "un poco de pimienta siempre mola. Una media sonrisa, un toquecillo, un pinchar, que no duele, con sentido del reír, sin malas artes y siempre con educación", que nos ayude a relativizar lo globeros que podemos llegar a ser al andar por la vida.

Termino con otra sugerencia sin cambiar de vehículo. Seguimos viajando en bici. "El ciclista" lleva por título y, que Juan Antonio Flecha, experto corredor sobre las dos ruedas y excelente comunicador ahora en Eurosport lo recomiende, debería ser motivo suficiente para agenciárselo. Me atrevería a decir que este libro es para globeros de los "buenos", para aquellos que entienden que "sufrir es un arte. Se trata de un arte que no depende de la habilidad atlética y en el que los grandes campeones superan con creces a los aficionados"


Planeta de Libros



viernes, 20 de diciembre de 2024

HAMBRE

"Me he sentido bien, me he sentido motivado todo el año, incluso ahora a final de año que no teníamos grandes objetivos, aunque sea por un noveno o por un octavo, yo siempre doy el máximo. Así que esas ganas siguen intactas. No es algo que puedas preparar, un día lo tienes y un día no lo tienes. Parece que desde fuera están esperando que me haga mayor, pero ese día nunca me llega por ahora. Si un día no lo tengo, si un día estoy menos motivado, pues lo dejaré. A veces salgo el 14 y no sé por qué pienso que voy a acabar en los puntos, o si salgo el octavo pienso que voy a acabar en el podio. Siempre tengo hambre"


Car and Driver

Con estas palabras respondía Fernando Alonso a las preguntas del diario Marca una vez finalizada la temporada de Fórmula 1. Temporada marcada por un coche, cuya competitividad decaía más y más a medida que las carreras iban transcurriendo pero, ni en esos momentos tan oscuros en los que, ni siquiera al final del túnel del GP de Mónaco se veía un atisbo de luz, Fernando se dejó llevar por los demonios que acechaban en cada curva y en cada recta de cada circuito. Lejos de eso, sorprendía a propios y extraños con su capacidad de adaptación a las circunstancias, magia en ocasiones, y sacaba todo el provecho posible a un coche que no estaba a la altura de las manos de su piloto. "No me escuchas, sé que no me escuchas me decía el demonio. Y yo, que no me asustas. Esta vez tú estás temblando..." Alonso hace buena la canción de Fito "En el barro", porque no teme bajar a él y dejar allí su corazón si eso es lo hay que hacer "aunque sea por un noveno o un octavo, yo siempre doy el máximo" Decía en una entrada anterior, que talento y habilidad son patrimonio de unos pocos elegidos y por ello se les admira. Pero el verdadero talento son el corazón, coraje, voluntad y actitud con las que encaras los retos y, en Fernando Alonso, todo ello se conjuga, se vuelve contagioso y anima a los demás a sentirse identificado con ello.

En la F1 con toda la tecnología que tienen, al final todo es hipotético porque hasta que no pones el coche en la pista, trabajas con predicciones del banco de pruebas, simuladores, del túnel de viento, mecánica de fluidos... parece una lotería en la que "no eliges lo que sale", y para cuando lo hace, "no hay cura ni remedio, a veces sólo el hambre puede quitarte el miedo" ¿Y cuando eso pasa a quién tenemos para quitar el miedo? Pues al más hambriento de todos... 

En la Fórmula 1, todo se vuelve bastante predecible tras la primera carrera y se ve el potencial real de los coches. Hay 2 o 3 asientos muy apetecibles que te van a permitir brillar aunque no tengas el día porque, lamentablemente, en los deportes de motor el coche importa, y mucho. Con el resto de asientos, a priori y aún teniendo un día fantástico al volante, las oportunidades de rascar algo no serán tantas, y es precisamente aquí, donde los buenos pilotos sacan a relucir todo su potencial por encima del potencial del coche, es aquí donde brillan de verdad porque olvidan todo lo que le falta al coche para exprimir todo aquello que sí les puede dar. Los buenos siempre encuentran la manera de brillar, de mantenerse motivados, de adaptarse a las circunstancias y tomarlo como un reto. Eso también son maneras de ganar... o de vivir que diría Rosendo, y los buenos, siempre ganan.


Marca

Alonso, al igual que otros deportistas que han pasado por aquí, es de esas personas que, a la altura que se encuentran de su carrera, nada tienen que demostrar o que perder. Y si algo se han ganado con su profesionalidad y buen hacer, es el derecho a "equivocarse". Estoy cansado de oír decir a expertos del mundo del motor, que Alonso tendría varios mundiales más de no haberse equivocado al escoger equipo en algún momento. Y digo yo, ¿qué mejor equivocación puede haber, que escoger libremente donde hacer aquello que te apasiona, en un deporte en el que prima el patrocinador que aportes, hay demasiados Sancho Panza coartados, y pocos, o casi ningún Don Quijote que no tema enfrentarse a los molinos si ello fuera menester? 

¿Sabéis aquello qué dicen de disfrutar? Pues es lo que hacen los que priman el deporte en si mismo más allá de recompensas externas que son fruto del trabajo bien hecho. El objetivo final en todo deporte es ganar. Cuando se gana, la motivación es fácil de mantener pero, cuando no se hace, la motivación solo se mantiene si es intrínseca: "me he sentido bien, me he sentido motivado todo el año, incluso ahora a final de año que no teníamos grandes objetivos" 


Kiss. Rock And Roll All Nite

Alonso es muy sincero. Quizás en ocasiones, como decían que era Larry Bird, incluso hasta el dolor. Y por honestidad, porque de nada vale engañarse, primero con él mismo, por lo que mientras se sienta competitivo consigo mismo, y esa misma medida le valga para serlo respecto a los demás, seguirá demostrando lo que es conducir un coche del tipo que sea. Hay un álbum de 4 Non Blondes cuyo título: Bigger, better, faster, More! Más grande, mejor, más rápido, Más!  creo que define perfectamente la carrera en si y el momento actual de Fernando Alonso en la F1. 43 primaveras cuenta ya el guaje y parece que desde fuera están esperando que se haga "mayor". Sin embargo, Alonso es experto en ver el vaso medio lleno: "a veces salgo el 14 y no sé por qué pienso que voy a acabar en los puntos, o si salgo el octavo pienso que voy a acabar en el podio. Siempre tengo hambre" Hay un dicho en Galicia para aquellos que son diferentes que dice así: "este é dos hai que darlle de comer aparte" 

Esa manera de pensar, esas ganas unidas a la experiencia, son las que me gustaría que adquirieran mis alumnos. Los hay, que cuando les planteas una tarea, son reacios porque creen que no van a ser capaces, lo cual es normal si es algo nuevo. No tienen la experiencia necesaria. A veces, ni una sola experiencia. Pero estamos aquí para aprender, y tienen que entender que cuanto más y mejor experimenten, más cerca van a estar del objetivo. Y si no se llega, por lo menos sabremos cuan cerca hemos estado. Me repito, no hay mayor talento que el corazón, coraje, voluntad y actitud con las que encaras los retos. Hay que tener hambre.


Bibliografía:

Fitología aplicada a las Ciencias Sociales: "En el barro"  


lunes, 2 de diciembre de 2024

NI NEGRO DEL TODO, NI DEL TODO BLANCO

"Ni negro del todo, ni del todo blanco. Entre los extremos siempre hay más espacio" canta Fito. Pues bien, de extremos vamos a hablar hoy con el ejemplo de dos entrenadores de basket que han hablado de manera, totalmente antagonista, sobre jugadores jóvenes a su cargo. Polos opuestos en el modo de ver, de sentir, de comprender, a dos chavales muy jóvenes producto de la cantera.

En la liga ACB, todo equipo de 12 jugadores ha de tener al menos 4 cupos. Cupos son Jugadores de Formación Local, jugadores que se han formado en España vinculados a algún club afiliado a la FEB, y que hayan acumulado en él al menos tres años entre el segundo año infantil (13 años) y el segundo senior (19 años). Esos tres años no tienen por qué ser seguidos, pero han de pasar al menos 6 meses en el equipo por temporada para ser considerados así. Cuando cumplen 20 años ya no tienen posibilidad de conseguir la condición de jugador de formación local. 


Mario Saint-Supery. Solobasket

Jugadores de formación local son jugadores que proceden de la cantera y que se han ganado pronto, el derecho, con su trabajo y talento, a jugar en el coto de caza de los mayores, donde van a necesitar más experiencia de la que ya tienen para no ser presa fácil de los veteranos más curtidos. ¿Y cómo se adquiere la experiencia? He aquí la ironía: se adquiere con oportunidades, con comprensión y con confianza; la que le falta a Porfi Fisac, entrenador de Casademont Zaragoza cuando habla de Lucas Langarita. Y la que le sobra a Diego Ocampo, entrenador de Baxi Manresa cuando hace lo propio de Mario Saint-Supery, cedido eso sí por Unicaja Málaga. 


Lucas Langarita. Solobasket

Lo sé, lo sé, y hasta cierto punto puedo llegar a comprenderlo, pero me cuesta, y a veces, como hoy, no sé cómo hacerlo. Hablamos de baloncesto de ganar, pero la diferencia está en ganar contando con..., o ganar a pesar de... 

Diego Ocampo dice esto en Solobasket: "Mario Saint-Supery es un gran proyecto de jugador, pero hay que ir día a día con él. Debe vivir con la normalidad de un chico de 18 años, estudiando para tener buena formación y que le ayude para ser mejor jugador... hay fases de él en los partidos que son muy buenas, otras no tan buenas, pero eso es el proceso. Creo que los proyectos no tienen sentido si no se basan en las personas y en el trabajo diario, en eso es donde Mario tiene que estar centrado. Y lo hace muy bien... Diego Ocampo se ha mostrado muy ilusionado por ser partícipe del crecimiento de una de las grandes promesas del baloncesto español: para mí es muy motivante trabajar con un proyecto como el de Mario. Te ayuda a estar motivado sobre todo para mejorar. No podemos hablar a los jugadores de que mejoren, si el entrenador no está mejorando todo el día para enseñar mejor a los jugadores... yo tengo un lema y es que trato de molestar poco y no estropearlo..."

En Zaragoza, por el contrario, parece que el que molesta es Lucas Langarita. No debe ser motivante trabajar con él, y como no gana partidos, mejor que los vaya a perder a otro sitio. Porfi Fisac habla así en Solobasket: "el técnico del cuadro aragonés se ha sincerado con la situación del canterano y ha sido contundente con él: he hablado muchísimo de esto y he sido muy claro. Lucas tiene que jugar y aquí lo tiene jodido. Es un buen jugador, pero no va a llegar a nada si no juega minutos. Y yo aquí no estoy para regalar minutos a nadie, estoy aquí para ganar partidos... la solución que ha propuesto Porfi Fisac para Lucas Langarita es una cesión para que se sienta importante y tenga minutos: ¿Qué debería de haber hecho? Como han hecho otros, salir y jugar minutos. Nadie me cree y me siento solo"

Jordi Fernández es el primer entrenador español de la historia en ser "Head Coach" de una franquicia NBA, los Nets de Brooklyn. Antes de eso, le habían dado la oportunidad de aprender y demostrar su valía como asistente en varios equipos. Mike Malone, entrenador de Denver Nuggets habla así en Gigantes de Jordi Fernández: "de mi padre aprendí que, como entrenador, puedes conocer todas las claves del juego… Pero si no tienes una relación con tus jugadores, nada de eso importa. Creo que es algo que me llamó la atención con Jordi. Sí, entrenábamos, enseñábamos. Pero él hizo un esfuerzo por tener una relación con nuestros jugadores fuera de la cancha, como hombres, como personas, y creo que eso ayuda mucho. Eso te lleva a un mejor punto"

Estoy convencido que todos los entrenadores, todos, quieren lo mejor para los jugadores que entrenan. No serían buenos entrenadores de no ser así pero, lo que sí pueden, es ser mejores y entender que gestionan personas, jóvenes en este caso, que quizá por esa juventud no entiendan aquello de: "este no me vale, que pase el siguiente". Yo mismo sigo sin entenderlo. Ser sincero es fundamental pero no tiene por que doler. La sinceridad es decir lo que uno piensa pero pensándolo todo siempre. El cómo importa, y mucho.

Aquella Dolores que se llamaba Lola a la que Los Suaves cantan: "se fueron los buenos tiempos, la juventud ya se escapó. Las vueltas que da la vida, el destino se burla de ti..." nos sirve de algún modo para mostrar la situación de muchos jugadores fantásticos cuya juventud escapa en un instante, el mismo instante en que pasan a jugar en el patio de los mayores. Un baño de realidad que es real tan sólo a medias, pues si ayer eran muy buenos, no pueden no serlo hoy. Es el momento de seguir trabajando, siempre es el momento de seguir trabajando: "del trabajo sale la recompensa y creo que si trabajas honestamente te llegará esa recompensa". Santi Aldama (Memphis Grizzlies).


Mclaren mp4/4 Ayrton Senna. Lego.com

Hace un rato he terminado de ver, otra vez, "Camino a la gloria", película que narra el campeonato universitario de baloncesto conseguido por la Universidad de Texas Western en 1966 con jugadores negros. Cuentan en la película que por aquel entonces los jugadores negros servían para cubrir el cupo al que obligaba la liga. Ponías a uno si jugabas en casa, a dos si lo hacías fuera y a tres si ibas perdiendo. No más. Quiero pensar que, tanto Lucas como Mario, han llegado a la élite por lo que valen como jugadores y no por su condición de jugadores de formación local, aunque en el Breogán, ser cupo, sea una de las razones esgrimidas para hacerse con el fichaje de Lucas Langarita. Quién sabe, quizá esa misma condición le permita brillar en Lugo.

Bueno, la reflexión de hoy viene por dos artículos que leo hace unos días y a su contexto me remito. Tan sólo es una opinión basada en ellos. Yo tengo claro que tipo de entrenador me gustaría ser, así como tengo claro también que no a todo el mundo le iba a gustar.