sábado, 20 de octubre de 2018

CUANDO ÉRAMOS LOS MEJORES BAJO EL ARO

"Cuando era niño, la única cosa que me importaba era ganar a mis hermanos. Mark y Mike eran mayores que yo, y por lo tanto más grandes, más fuertes y mejores"..."quería ganarles, más que nada, más que a nadie. Pero aún no había conocido a Magic. Cuando lo hice, era a él al único al que tenía que derrotar"..."yo profesaba un respeto enorme por Magic, más que por cualquier otra persona con la que haya competido. Desde la primera vez que le vi, me di cuenta de que veía el juego de la misma forma que yo. Todo consiste en competir, y eso es lo que ambos compartíamos. Eso fue lo que nos hizo destacar"..."a los dos nos encantaba pasar y mantener a nuestros compañeros involucrados en el juego. No era nuestra prioridad meter 50 puntos, aunque habríamos podido hacerlo fácilmente cuando estábamos en nuestro mejor momento"..."mantuvimos una lucha infernal persiguiendo el mismo objetivo durante más de doce años, y durante todo ese tiempo el respeto estuvo siempre presente".


"Mi entrenador en el instituto, George Fox, solía decirme que no diese mi talento por sentado. Eres especial, Earvin, decía. Pero no puedes dejar de trabajar duro. No olvides esto: existe alguien ahí fuera con tu mismo talento y que está trabajando igual de duro. Quizá más aún"..."pensaba para mis adentros: me gustaría conocer a ese tío, porque nunca lo he visto"..."eso cambió el día de 1978 en el que entré en un pabellón de Lexington, Kentucky, y vi a Larry Bird por primera vez. Entonces supe que aquel era el tipo al que se refería el entrenador Fox. Larry era un tipo especial. No hablaba demasiado y estaba siempre ensimismado. Pero, amigos, sabía jugar al baloncesto".


Los párrafos anteriores son extractos sacados de la introducción con la que comienza un libro, "Cuando éramos los Mejores",  al que hacía ya bastante tiempo le había echado el ojo. Un libro que narra el paso por las canchas y la vida de dos de los más grandes jugadores de baloncesto de la historia. Dos jugadores que marcaron una época, que hicieron HISTORIA con mayúsculas. Que impulsaron la NBA a cotas nunca vistas y mostraron el camino a seguir  para que ésta sea considerada hoy como la mejor liga del mundo y el sueño de casi todo jugador...excepto Sergio Llull (siempre ha dicho que su sueño es jugar en el Real Madrid). Es la historia de una rivalidad entre dos equipos (si fichabas por uno de los equipos tenías que odiar al otro) que se repartieron los campeonatos en la década de los ochenta, personificada en la figura de dos jugadores irrepetibles cuya mayor obsesión era descubrir como podían hacer para mejorar y superar al otro. Dos jugadores que vieron como sus carreras se entrelazaban, pues a pesar de ser diferentes en carácter y personalidad, compartían el amor por el juego, la pasión por competir y reconocían y admiraban (en secreto) el juego del otro:

"¿Has visto que Magic dió 21 asistencias?, le preguntó en una ocasión su compañero Chris Ford. Bird no contestó, pero ya estaba al tanto de los números de Magic. Era lo primero que había mirado por la mañana. Tenía la vista puesta en él, admite Bird...a cuatro mil quinientos kilómetros de distancia, Magic se levantaba todas las mañanas, se preparaba un zumo de naranja, abría el periódico y miraba a ver que habían hecho Bird y los Celtics la noche antes. Contaba laboriosamente no solo los puntos de su rival, sino también las asistencias. Cuando empezaron a aumentar, cuenta, supe que estaba haciendo lo que le corresponde: hacer mejores a sus compañeros"...

Dos jugadores, uno blanco y otro negro, cuando ser negro aún era casi pecado y había equipos que todavía se consideraban de blancos:

"Larry era un tipo dominador, extremadamente inteligente y blanco; Magic era dominador, extremadamente inteligente y negro. Eso no le importaba nada a los entrenadores o los jugadores, pero sí al público. Larry despertaba admiración y conseguía seguidores entre los blancos; Magic hacía lo propio entre los negros. Y por eso surgió cierta animosidad entre los dos grupos cuando Celtics y Lakers se enfrentaban"...
"la llegada de Bird y Magic ayudó a disipar ideas falsas en ambos extremos del espectro racial"..."en Los Ángeles, Magic frecuentaba la barbería Morningside...se quedó sorprendido al escuchar a los -mayores- hablar sobre Bird...lo reconozco, el chico sabe jugar (dijo su peluquero). Ya te lo dije la última vez que estuve aquí (contestó Magic). Es verdad -replicó el barbero-. Pero no te lo compré hasta que lo vi en las Finales contra los Rockets. ¡Que espectáculo! A su lado, Moses Malone parecía malo"...Poco después de esa jugada, los chicos negros comenzaron a aparecer en los playgrounds con la camiseta con el número 33 de Bird. Magic se quedó pasmado la primera vez que lo vió, sobre todo porque fue en una cancha de cemento de Los Ángeles"...
"Cuando Magic Johnson aterrizó en el aeropuerto Logan de Boston para el primer partido de play-off contra los Celtics, un anciano afroamericano le siguió y le extendió la mano. Vas a ganar a esos Celtics, le dijo. ¿De dónde es usted? (le preguntó Magic). Soy de Boston (contestó el hombre). Pensaba que todo el mundo en Boston era de los Celtics (dijo Magic). Hijo, soy negro.¿Por qué iba a animar a esos chicos blancos?"...
"Bird no era muy consciente del trasfondo racial. A él no le preocupaba de qué color fueses mientras cortases hacia el lado correcto, controlases  a tu hombre y te lanzases a por los balones divididos. Era un adalid de la igualdad de oportunidades: tanto daba si eras blanco o negro, iba a ir a por ti si no lo dabas todo"...
"En mis giras alrededor del país siempre me reciben afectuosamente, especialmente en Boston. La gente dice a sus hijos, - tú te lo perdiste. Larry y este tío armaban un espectáculo. Le odiábamos, pero también le repetábamos"...

Tengo que reconocer que siempre he sido más de los Lakers que de los Celtics, pero eso no me ha impedido ser de Bird y su manera de entender el juego. De alguna manera fue un adelantado a su tiempo y ya entonces él hacía las cosas que ahora se entienden como baloncesto moderno y donde nadie sabe realmente la posición que ocupa en la cancha. Vivimos una época en la que los pívots son grandes tiradores de tres, viven lejos del aro. Los aleros juegan en el poste, tienen que reinventarse. Los equipos, una vez miras la estadística, tiran más de tres que de dos pero los porcentajes dejan mucho que desear la mayoría de las veces. Vivimos por el triple que cuenta más, pero lo malo es que también morimos, en muchas ocasiones, por él (los Lakers de Lebron debutaron esta noche con derrota, como siempre que Lebron debuta en un nuevo equipo. Si nos atenemos a que jugó las últimas ocho Finales de la NBA, no es un mal comienzo, sigue la costumbre. El primer triple del equipo llegó en el tercer cuarto. Hasta entonces llevaban 0/15. ¿Conclusión?). Esta temporada, en el circuito Movistar de pretemporada, se ha hecho el experimento de ampliar la pista un metro a cada lado porque ya no se cabe. La línea de tres está cada vez más lejos. Esta reconversión ha venido por exigencias del juego, que ha cambiado debido a la irrupción de equipos como los Warriors o los Rockets, los cuales buscan posesiones rápidas y tiros lejanos. En ese tipo de juego los jugadores grandes no tienen cabida a no ser que se reinventen. Bird, sin embargo, hacía de todo por necesidades del equipo, no del juego. ¿Qué necesita el equipo hoy de mí?. Tanto Bird como Magic ponían su talento a disposición del colectivo. Cuenta una anécdota durante un partido en el que Kevin McHale estaba que se salía e iba camino de batir el récord de anotación de la franquicia. Ese día, como siempre, Bird dejó el ego en el vestuario y se hinchó a dar asistencias y coger rebotes. Mantener a los compañeros involucrados en el juego lo llama Bird en la introducción. Hacer equipo lo llamo yo. Michael Jordan lo explica perfectamente: 

"Larry era un tema de debate. De hecho aún lo es. la gente me pregunta siempre  quiénes son para mí los cinco mejores jugadores de la historia, y cuando empiezo nombrando a Larry me interrumpen y dicen: ¿Estás de broma o qué?. ¿No puede compararse con Lebron James!. Y yo les contesto: No lo pilláis. Larry es mucho mejor que cualquier otro alero de la historia y, para ser sincero, aún no tengo claro si era alero o ala-pívot. En cualquier caso, para apreciar por completo a Bird hay que entender de baloncesto...no saltaba por encima de la canasta, no machacaba por encima de nadie, no era rápido. Por eso algunos no pueden apreciar el valor de su juego. Si entras en el Madison Square Garden, la meca del baloncesto, y preguntas ¿qué piensa usted del juego de Larry Bird?, la respuesta será que- Era un gran jugador porque hacía de todo en la pista-".

La gran rivalidad entre Magic y Bird comenzó en la final universitaria de la NCAA del año 79 entre Indiana State y Michigán State que caería del lado de Magic. Continuaría al año siguiente ya en la NBA, donde al principio los enfrentamientos entre Lakers y Celtics se reducían, por decirlo de algún modo, a la "guerra" entre ambos. Sin embargo, esta rivalidad no lo fue al principio, pues irónicamente comenzaron jugando juntos.

"Lexington, Kentucky. Abril de 1978. El lanzamiento salió despedido del aro, pero Larry Bird, cartografiando el vuelo del balón, capturó el rebote y avanzó sin vacilar, girando la cabeza como si examinase sus opciones. Earvin Johnson Jr, ya había comenzado a correr hacia la canasta rival cuando el balón todavía estaba en el aire. Sólo había jugado con Bird durante esos seis dás, en un combinado de estrellas universitarias que disputaban una competición internacional con formato de liguilla, pero ya tenía claro que Bird era el mejor reboteador del equipo. Bird ocupó el carril central y Magic se situó en el lado derecho y pidió el balón, pero el alero miro a otro lado, como si tuviese asuntos más perentorios en otro sitio. Durante un instante Magic se sintió frustrado: Este tío no me la dará, murmuró. Pero entonces llegó: un misil por detrás de la espalda que aterrizó directamente en la palma de la mano derecha de Magic. El balón se quedó allí justo el tiempo suficiente para que Johnson desarmase al jugador que le defendía, Andrei Lapatov, con un crossover y se lo devolviese a Bird con un pase sin mirar por encima del hombro. La estrella de Indiana State apenas dejó que se alineasen las costuras antes de devolver el balón con un toque a Magic, sin dejar margen de reacción al abrumado defensor soviético. Cuando Johnson anotó la bandeja, el público del Rupp Arena, en Lexington, Kentucky, rugió con deleite...Johnson no conocía a Bird y se quedó impactado por lo buen pasador que era. Fueron tres segundos increíbles , cuenta Magic. ¡Bum, bum, bum! Pensé: ¡Dios, me encanta jugar con este tío!. Y créeme, al público también le encantaba".

Quizá el "Showtime" comenzara aquí...

También he de reconocer que en estos momentos soy más de los Celtics por influencia del peque de la casa. Que de peque ya no tiene nada y es un gran fan de Boston; de Irving, de Hayward, de Tatum... pero sobre todo de Larry Bird.


Tardé en hacerme con el libro. Bastante más de lo que tardé en leerlo porque es muy fácil y ameno de hacerlo. Tiempo después, otro crack del baloncesto sacaba a la luz su primer libro como autor titulado "Bajo el aro. Aprender del éxito y del fracaso" . Hablamos de Pau Gasol. Pedazo de deportista al que admirar y del que ya publicamos una entrada titulada: "Pau Gasol: Liderar con el ejemplo". En ella reproducimos un artículo de Pau para El País Semanal en el que ya deja ver pinceladas de lo que cuenta más detalladamente en el libro que acaba de publicar. En éste nos habla de los valores y principios que sus padres le inculcaron desde pequeño, los cuales le han llevado a conseguir las metas que se ha propuesto y a mantenerse en la élite del mejor baloncesto del mundo durante 17 temporadas y hasta que el cuerpo aguante. 


Es increíble que cuarenta años después de aquella final universitaria, Gasol, al escribir sobre su experiencia personal hable de los mismos valores que encumbraron a Bird y Magic. Cuenta que todo el mundo tiene una habilidad o talento para desarrollar una actividad pero que no es ésta la que te va llevar arriba y mantenerte ahí, sino saber que hacer con ella en cada momento y adaptarte a las necesidades. Es ese otro talento o habilidad, de la que muchos carecen, para hacer los sacrificios y esfuerzos necesarios cuando son necesarios la que te va a poner en el lugar que mereces (con ocasión del último Ironman de Hawai, leí unas palabras de Carlos David Prieto, entrenador de Javier Gómez Noya, en las que daba la clave de por qué Javi es uno de los mejores: siempre hace lo necesario, incluso cuando las ganas de hacerlo no acompañan). Actitud, ética de trabajo, compromiso, determinación, respeto. Cuenta Gasol que Kobe Bryant es uno de los mejores jugadores, sino el mejor, con el que ha tenido la suerte de jugar. Pero no lo es por su talento innato, sino por las innumerables horas de dedicación y esfuerzo que pone en ello. Siempre he dicho que para mí la suerte no existe, que hay que levantar el culo y salir a buscarla. Sin embargo, hay numerosos estudios que dicen que sí existe. También dicen que cuanto más trabajas, más suerte tienes. No sé que pensar, pero lo que sí tengo tengo claro es que todos aquellos que creen en la suerte no ven todo el gran trabajo que hay detrás del éxito.

"Bird se retiró a la casa de West Baden que acababa de construirse y que contaba con una pista de baloncesto reglamentaria. Añadió un tiro con paso hacia atrás a su arsenal ofensivo y lo perfeccionó haciendo 800 tiros al día. Buckner fue a visitarle aquel verano y aceptó participar en uno de sus entrenamientos matutinos. Se levantaron a las siete de la mañana, se calzaron las zapatillas y salieron a correr ocho kilómetros colina arriba. A Buckner le sorprendió lo duro que era el recorrido que hacía Bird, casi todo cuesta arriba, y fue andando a partir de la mitad. Bird no era muy veloz, pero tenía las piernas largas y la mirada de determinación de un atleta con ganas de revancha. Buckner y él no hablaron sobre la paliza de los Bucks, pero la insatisfacción de Bird estaba implícita en la intensidad de sus entrenamientos. Tras la carrera, Bird se subía a la bicicleta y pedaleaba 30 kilómetros por el condado. Después, mientras el sol estaba en todo lo alto, se pasaba una hora y media lanzando quinientos tiros, y otros quinientos libres".

Gasol dedica una parte del libro a analizar el papel de líder. Dice que los hay de dos tipos: de acción y emocionales. Los primeros son un ejemplo de tesón y entrega en la pista y con sus acciones logran motivar a sus compañeros. Los segundos motivan más con la palabra. Ambos tipos de líderes buscan llevar a sus compañeros allí donde quieren ir, e incluso en ocasiones adonde no. Buscan el compromiso haciéndolos partícipes de la misión u objetivo colectivo que se hayan marcado e intentan que desarrollen todo su potencial para que se sientan parte del todo logrando que pongan sus habilidades individuales al servicio de las  necesidades colectivas. Todos los jugadores son importantes. El equipo gana o pierde unido. No dependemos de nadie y dependemos de todos. Tanto Bird como Magic eran dos líderes natos que supieron sacar lo mejor de sí mismos y de sus compañeros. Desde la acción y desde la palabra cada uno a su manera. Magic era más extrovertido, siempre chocando manos, sonriendo. Bird era más inexpresivo, parco en sus palabras, directo. Bird diría: "¡juega bien o no juegues!".

Si os decidís a leer el libro, os daréis cuenta que siempre hablan de juego. A pesar de ser la liga más feroz del mundo y los competidores más grandes que te puedas encontrar ven el baloncesto como un juego al que jugar y al que ganar, por supuesto. Hay una película de Clint Eastwood, me encanta Clint Eastwood, titulada Golpe de Efecto. Hace el papel de ojeador de un equipo de béisbol. Un ojeador de los de antes, de los de ir a ver jugar al chaval y observar como se desenvuelve en la competición. Nada de tecnología, ordenadores, velocidades de la pelota, biomecánica del movimiento, estadísticas, etc.. El caso es que comienza a tener  problemas de visión y no puede realizar su labor todo lo bien que debiera, por lo que le acompaña su hija con la que no mantiene buena relación por cabezonería de él. El equipo para el que trabaja quiere jubilarlo. El director de fichajes quiere a un bateador que promete, con unas estadísticas en ligas menores extraordinarias, pero Clint no lo ve igual pues falla en las bolas curvas. Acaban fichándolo. Su hija descubre por casualidad a un lanzador (pitcher) mientras juega con su hermano al escuchar el sonido de la bola al impactar con el guante. Decide llevarlo a hacer una prueba y lo ponen a lanzar contra el gran fichaje. Se pone en el montículo y parece verse superado por la situación: el estadio, el equipo, directivos. La hija de Clint se acerca y le pregunta qué pasa, que si está nervioso. Respuesta: "no jefa, sólo es un juego"...estaba disfrutando del momento. El desenlace os lo podéis imaginar: el bateador no pilla ni una. Ni sabiendo lo que le van a lanzar.

Para todos aquellos que trabajan duro para conseguir sus sueños, para todos aquellos que tienen la valentía de al menos perseguirlos aunque tarden en llegar y para todos aquellos que se mantienen en la brecha día tras día, recordar que la verdadera recompensa está en el esfuerzo y no en el resultado. No buscamos partidos perfectos, sólo esfuerzos perfectos. Dar lo mejor de nosotros mismos cada noche de partido, cada entrenamiento, cada día que decimos hoy no voy y vamos, cada día que... Disfruta e intenta ser un poco mejor jugador y mejor persona cada día.

Si os habéis dado cuenta, el título de la entrada es una combinación perfecta de los títulos de ambos libros. Quizás he abusado un poco reproduciendo extractos del libro pero la historia no la cuento yo, lo hacen estos dos grandes deportistas. Espero que de este modo os entren ganas de leer un poco más. Para los que no, siempre os quedará Youtube.




¡Hoy es día de partido!. 






domingo, 30 de septiembre de 2018

PENSAR, CORRER, SENTIR.



"Corro pero no tengo prisa por llegar. Corro buscando nada y encuentro todo". Aurora Pérez.

En ocasiones, cuando la inspiración llama a mi puerta, comienzo a escribir una entrada nueva y se queda archivada como borrador hasta que la recupero más adelante y decido terminarla. El artículo de hoy es uno de esos casos.

Allá por el mes de noviembre de 2017, cayó en mis manos el nuevo número de la revista Runner´s World. Como siempre, me detengo en los artículos de dos colaboradores que me gustan especialmente, Antonio Alix y Aurora Pérez. Esta vez,  el artículo de ésta última despierta en mí una inspiración especial que hace que las ideas comiencen a fluir y decida esbozar los primeros trazos de una futura entrada para el blog. El motivo de que se haya quedado tanto tiempo archivada, es que estando practicamente terminada, envío un correo a la editorial de la revista para transmitir mi felicitación a la autora y pedir permiso para reproducir el artículo, pero no encuentro contestación y mientras tanto publico otros artículos quedando éste en el "olvido".

Hoy lo recupero y publico la entrada tal cual allá por noviembre del año pasado, excepto por el detalle de que no consigo encontrar en la red el artículo cuyo título reproduzco en la cabecera de la entrada, el cual me inspiró y despertó en mí emociones y sensaciones que, si bien nunca se fueron, quizás estaban escondidas o atenuadas. Os dejo, sin embargo, el enlace a tres artículos que, a mi juicio, cumplen con los requisitos de aquel y son la prueba de la capacidad de transmitir que Aurora tiene.

"La entrada de hoy no he tenido que pensarla demasiado. Tan solo he tenido que leerla y sentirme inmediatamente imbuido por las sensaciones que la autora transmite a través de las palabras con las que va desgranando la sencilla experiencia de correr. Sencilla experiencia que genera sensaciones y beneficios no tan simples. Totalmente de acuerdo con todas y cada una de las palabras que Aurora plasma. Parece fácil; cortar,  pegar y listo. Pues no. Es viernes y toca salida en bici.

Hay una cita de una triatleta con la cual explica lo que para ella supone montar en bicicleta: "aquí arriba nada me estresa, nada me molesta, nada me perturba. Aquí olvido todo y me concentro en mí. Es mi lugar." Creo que ese es precisamente uno de los motivos que todos los que montamos en bici o simplemente practicamos deporte buscamos. Tener un sitio al que apartarnos desde el cual seamos capaces de ver las cosas desde otra perspectiva y modificar, si se puede, las circunstancias que nos han tocado. Es en ese lugar, donde perderse un rato, en el que ahondamos en temas  de los que luego sacamos conclusiones válidas porque nada nos molesta. Ese es el lugar en el que saco ideas para mis entradas a las que doy vueltas que luego ordeno en casa.

Hace como año y medio, publicaba una entrada a raíz de un editorial de Antonio del Pino, director de la revista TRIATLÓN. Lleva por título: "Mejor de lo que era". Hoy es la revista RUNNER´S WORLD la que me trae de nuevo aquí. Reseñar que ambas publicaciones pertenecen al grupo MPIB (Motorpress Ibérica).

Cuando leo la revista Runner´s, me detengo especialmente en los artículos de dos colaboradores. Uno de ellos es Antonio Alix, que escribe una columna que lleva por título: Haciendo Amigos. Si al título le unes la descripción que hacen de él: "multideportista gruñón que en sus ratos libres habla y escribe sobre diferentes disciplinas deportivas", te puedes hacer una idea de por donde van los tiros sobre los temas de los que escribe. Sinceridad no le falta, "con pelos en las piernas, sin pelos en la lengua", que diría él. Y razones tampoco. 

Me vais a permitir que en este punto me extienda un poco pues creo que la ocasión lo merece tratándose de una revista para corredores. Sí, una vez más vamos a tirar de experiencias personales. Y para ello me voy a remontar 28 años atrás, a las Navidades de 1990 y 1991. Por esas fechas realizábamos una concentración en la Residencia Blume de Madrid, y fue entonces cuando tuve las primeras noticias de que había un deporte al que llamaban Triatlón y que aunaba tres disciplinas: natación, ciclismo y carrera a pie. El responsable de la concentración era Jorge González Amo (olímpico en atletismo en México 68), excelente persona y gran contador de historias, que transmitía fenomenalmente su pasión por el deporte y que con ello me hizo amar el atletismo un poco más. Él estaba empezando con el triatlón una vez retirado del atletismo, imagino que como yo por la oportunidad que le ofrecía este "nuevo" deporte de no forzar tanto con la carrera a pie y poder repartir el esfuerzo con dos disciplinas más.

Un día, al volver de la Casa de Campo de hacer unas series de 4 km. a 3 minutos el km., pasó por allí un triatleta y nos lo presentó. Se llamaba Antonio Alix. Yo no tenía ni idea de quién era ni de lo que representaba. Posteriormente me enteré que es uno de los pioneros del triatlón en España y que ya por aquel entonces había competido en el Ironman de Hawaii. Pasados los años si lo he seguido más, debido sobre todo a su faceta como comentarista en Eurosport y columnista en diferentes publicaciones, pues comulgo bastante con su modo de ver las cosas y el deporte.

El segundo colaborador, y el que nos compete en el día de hoy, es Aurora Pérez. Atleta internacional en varias ocasiones que ha destacado de manera sobresaliente en las categorías de veteranos con múltiples títulos y plusmarcas. Su espacio se llama: La Vida a Zancadas y sus artículos siempre me han llamado la atención por su calidez y ese punto de ensoñación que transmiten.




Kilian Jornet es un referente para mí. Me encanta la visión tan simple y al mismo tiempo tan "real" que tiene del deporte. Los que me seguís, o me leéis de vez en cuando, quizá os habéis fijado que en la columna de la derecha del blog hay un apartado: El Deporte en Palabras. En estos momentos tengo una cita de Kilian: "corremos porque nos proporciona emociones y sensaciones que no se encuentran en ningún otro sitio. No debemos buscar el por qué de correr. No hay un por qué. Si te gusta, hazlo."

Aurora, por el contrario, describe paso a paso la experiencia de correr y transmite tantas sensaciones y emociones, que es muy difícil no sentir la necesidad de salir ahí afuera y sentir aquello que las palabras te han transmitido.


Scariolo, entrenador de la selección masculina de baloncesto, dice que el pase une porque es cosa de dos. Correr, sin embargo, es cosa de todos y se da la casualidad que el basket nos unió a Edu y a mí a través de nuestros hijos que lo practican y mientras aprovechamos para echar unas carreritas o pegar un trote. Yo antes corría. Con ello me refiero a que entrenaba duro para competir. Ahora, jugamos a correr. Incluso a veces jugamos a competir. Decía antes que Aurora destacó sobremanera en veteranos. El tiempo pasa para todos. Yo lo noto, además de en otras cosas, en que antes se me conocía por Suso el que corre. Ahora, a pesar de seguir corriendo, se me conoce por ser el padre de Matías el que juega al baloncesto. Y me encanta que me conozcan por ello. Por ser el padre de...y por el denominador común que es el deporte. A pesar de que el deporte sólo es una pequeña parte de todo lo que somos como personas, que importante es que una vez que lo abrazas ya no te separas.

Tú que corres, sal y emociónate. Tú que no corres, sal y prueba. Pero no vale con probar sólo dos días. Lo bueno se hace esperar, pero cuando llega, entonces ya no puedes dejarlo. Si después de leer el artículo no sales a correr...entonces nunca sabrás lo que te estás perdiendo.

Aurora suele acabar los artículos con las palabras: El Arte de Correr. Yo diría que además de una artista del correr te has convertido también en una artista de la palabra capaz de transmitir sensaciones y emociones. Dicen que el primer borrador se escribe con el corazón y el definitivo con la cabeza. Aurora escribe el primero con el corazón y el definitivo, también con el corazón, un corazón que piensa y siente mientras corre. Gracias por renovar de algún modo mi pasión por correr.

Hay una cita de un lector, no recuerdo de que revista, que es muy adecuada para mezclar con el título de la columna de Aurora:


"No puedes ponerle más zancadas a la vida,
pero si más vida a esas zancadas"



Aquí os dejo los enlaces a los tres artículos de los que antes os hablaba. Pinchando en el título de cada uno de ellos podéis acceder a su lectura. Espero que los disfrutéis tanto como yo.


Paleta de colores


25 cosas que aprendí corriendo


Correr es...










martes, 18 de septiembre de 2018

PASAPALABRA CONDICIÓN FÍSICA

        Este curso, los alumnos de 1º de la ESO, confeccionaran sus propios apuntes de la materia correspondientes a la primera evaluación y que tienen que ver con los contenidos de Condición Física. Recordar que la parte teórica de la asignatura representa el 30% de la nota final, a la cual añadiremos un bonus por haber completado el pasapalabra que podéis descargar pinchando en la imagen inferior. Una vez descargado, podéis escribir la respuesta al final de cada definición y presentarlo al profesor para conseguir el aumento en la nota final.




domingo, 8 de abril de 2018

LANCES DEL JUEGO

Como en tantas otras ocasiones, y nuevamente sin yo buscarlo, hoy la inspiración me ha encontrado en Orense. Durante un partido de baloncesto de la Liga Gallega Mini Masculino un "Lance del Juego", calificativo empleado por el entrenador del equipo contrario, ha sido el detonante que me ha impulsado o más bien catapultado a escribir estas líneas, en el transcurso de las cuales intentaré dar forma a ideas que me venían rondando en la cabeza desde hace tiempo. Ahondaremos en varios temas: daré mi opinión sobre lo que para mí es un lance del juego; que la expresión: "son niños", no vale para explicar ciertas actitudes y conductas; y hablaremos también, no sobre la labor que los árbitros desempeñan que es de elogiar y primordial para que los chavales puedan disfrutar de su pasión por el deporte, sino de la enorme responsabilidad que tienen cuando pitan a categorías inferiores.

Una vez más, antes de nada, quiero dejar bien claro que todo lo que escriba no es más que una opinión que necesito sacar de dentro, y que mi ánimo no es criticar ni buscar culpables. Si mi punto de vista merece ser tenido en consideración o no, no me corresponde a mí decidirlo.

El "Lance del Juego" que nos ocupa es una entrada a canasta ante la que el defensor nada puede hacer porque el atacante va con clara ventaja; un 1 para 0 como se suele decir, bandeja fácil, 2 puntos, partido igualado, más de tres tiempos por jugarse todavía (los minis juegan 6 tiempos de 8 minutos cada uno) y todo ello a una velocidad digamos que alta (el dato de la velocidad es muy relevante por varias razones y lo veremos más adelante). ¿Qué sucede a continuación?. Jugador en el aire, el defensor sin opción ninguna lo toca por detrás y caída muy aparatosa contra la canasta con consecuencias que nunca tendrían que haberse producido...pero ahí están.


En el cole, una de las cosas en las que más incido cuando estamos en clase es en la seguridad. Si botas mejor o peor, defiendes mejor o peor, si intentas un tiro desde el medio campo, hazlo siempre con seguridad. Espera a que no haya nadie bajo canasta para tirar porque no sabes donde va ir la pelota y podemos lastimar a alguien; si el jugador ya está en el aire, no lo toques!!! porque no tiene donde apoyarse para rectificar y la caída es segura. Los "Lances del Juego" para mí, son aquellas situaciones imprevistas que escapan a nuestro control y que nin tan siquiera podemos prever, sólo podemos tratar las consecuencias a posteriori. Si además, a estos "Lances del Juego" le añades la expresión esa de: "son niños y no había intención", peor me lo pones. Precisamente porque son niños no debieran darse estas situaciones y por supuesto que intención no había, pero las consecuencias son las que son y no se pueden borrar. No hace mucho decía que los niños tienen que compartir, disfrutar, jugar y aprender, pero para ello hay que enseñarles a compartir, a disfrutar y a jugar. Si hacemos todo eso estoy seguro que aprenden, porque tontos no son...son sólo niños. Lamentablemente, situaciones como ésta se suceden cada vez más, y aquí la responsabilidad de los árbitros, es grande. 

Cuando se habla de los árbitros, solemos hacerlo sobre lo bien o mal que desempeñan su labor sobre el terreno de juego. A mí me gustaría centrarme sobre la enorme responsabilidad que asumen cuando pitan en categorías inferiores. Los árbitros cumplen dos funciones: aplicar el reglamento, y para mí sobre todo, tienen que enseñar el reglamento.

Muchos de esos "Lances del juego" vienen como consecuencia de ser demasiado permisivos en ocasiones. Ya no son baby ni premini. Muchos niños acumulan varios años de práctica ya. El reglamento es el que es y como tal hay que aplicarlo, no podemos confundir a los chavales. Los pasos son pasos, los dobles son dobles y una falta es una falta. Si un mini tiene que jugar dos tiempos obligatoriamente pero no para de cometer faltas y tendría que expulsarlo en el primer tiempo, o le explico lo que pasa antes de eso o lo expulso, pero no puedo señalarle cuatro faltas en 5 minutos y luego dejar de pitárselas por no haber hecho mi labor antes. ¿Qué mensaje estoy mandando?. Para mí, además de la Constancia, la Disciplina y la Motivación, hay cinco Pilares Básicos sobre los cuales ha de asentarse el trabajo de un equipo: Actitud, Concentración, Compromiso, Creatividad e Intensidad. No confundir Intensidad con Agresividad que no tiene nada que ver. ¿Para qué sirve el acta de un partido?. ¿Quién analiza esto al acabar?. ¿Se archivan y ya está?. Si el acta de un partido refleja al final que un equipo ha cometido 28 faltas por 9 del otro, ¿es que uno ha defendido mucho y el otro poco?...

La categoría de un árbitro no la establece la competición en la que arbitra, que también. Está claro que nadie llega arriba porque sí. Para mí, tan importante como la labor que desarrolla, es el cómo lo hace. Pongamos un ejemplo: Jacobo Rial Barreiro, árbitro de la Liga Endesa desde la temporada 2009 y que recientemente ha cumplido 200 partidos en dicha competición. Cuando no tiene partido de la máxima competición se acerca a pitar en categorías inferiores y es una delicia verlo porque más que aplicar el reglamento se lo enseña a los chavales, se para y les dice que ha pitado tal cosa porque han hecho esto o aquello mal. Los niños aprenden...mucho.

Vamos ahora a dar un pequeño repaso a la normativa de la Liga Gallega en categoría Mini. Reconozco que me la he mirado por encima, pero sin entrar demasiado en detalle: necesitas tener el balón oficial de la competición, terreno de juego de unas determinadas dimensiones, marcador...pero, ¿qué dice sobre como tienen que ser las canastas?. Pues dice que pueden ser canastas de pie o canastas de pie basculantes. De éstas últimas dice que son las ideales y las otras, para competir, en mi opinión no valen porque no hay distancia entre el tablero y el pie de la canasta. Es como hacer una entrada y chocar con la pared. No hay espacio. Son peligrosas.

                               


Os acordáis que hablamos antes de la velocidad e intensidad de ejecución de las acciones de los chavales. Pues bien, cuando era pequeño se me daba bastante bien correr. Sé lo que es hacer 2´30´´ en los mil metros. Incluso gané unas cuantas carreras importantes. Yo solo corría. Estos chavales son balas que enfilan una canasta con un balón en la mano, que miran hacia el aro sin perder de vista al defensor y que mientras van por el aire tienen que pensar como frenar para no chocar. Un árbitro no llega para poder abarcar todo eso. De hecho, creo que las normas exigen dos, ¿por qué no hay dos?.

Hace poco ví una película. "Profesores de Hoy", del año 1984 con Nick Nolte en el papel de profesor que todavía se interesa por sus alumnos y lucha por ellos cuando ya nadie lo hace. Al final de la película, desesperado, va a dar todo por perdido por culpa de un sistema que no cuida de los alumnos. Entonces, se enfrenta a un compañero, y le dice que va a seguir luchando porque no son los alumnos los que están ahí por ellos, sino que es al revés. Somos los profesores los que estamos ahí porque hay alumnos que nos necesitan. En el deporte ocurre lo mismo. Tenemos que cuidar a los niños para que no decrezcan sus ganas de seguir jugando. Todos!!!, tenemos que cuidarlos.



miércoles, 17 de enero de 2018

COMPARTIR, DISFRUTAR, JUGAR, APRENDER...

Hace como tres meses y medio, mi hijo emprendió un viaje hacia la aventura con el deporte de por medio. Juega al baloncesto en categoría Mini (10-11 años) y fue llamado a participar en una serie de concentraciones o encuentros con el objetivo de formar la Selección Gallega que acudirá al Campeonato de España a finales de marzo. La selección estará compuesta por 12 integrantes que saldrán de los 16 preseleccionados previos. Es decir, 4 se quedarán "fuera".

Ser seleccionado y acudir al campeonato quizás sea la motivación externa u objetivo visible final que motive a los chavales para esforzarse y sacar lo mejor de ellos mismos. Sin embargo, creo que lo más importante y que valorarán en su justa medida con el paso del tiempo, es el viaje que les habrá llevado hasta allí y cuyo nexo de unión es el deporte. El deporte, el baloncesto en este caso, quizá fuera lo único que tenían en común al inicio del trayecto. Con el paso de las convocatorias la complicidad, el compañerismo, la amistad se ven a simple vista y el baloncesto pasa a un relativo segundo plano porque los vínculos que los unían se han ampliado y se han hecho fuertes.




Mi hijo no es el mismo jugador que era hace tres meses. En todo este tiempo se ha beneficiado enormemente  de "COMPARTIR" trabajo, esfuerzo e ilusiones con sus compañeros; ha acumulado experiencias, ha hecho amigos, ha "DISFRUTADO" y ha "APRENDIDO" a ser mejor jugador y mejor persona también. Aito García Reneses cuando habla del trabajo de cantera y formación de jugadores alude a: " La sociedad lo que quiere es ganar y nosotros lo que debemos es "FORMAR". Los padres, cuando el niño llega a casa siempre preguntan: ¿Habéis ganado?. No debería ser así. Eso no debería tener importancia. En ese trabajo de cantera es tan importante el trabajo en cancha como los padres, el colegio, los amigos...Para formar un jugador de baloncesto, primero, hay que formar una persona".

Hoy se conoce ya quienes serán los 12 "elegidos". Todos han disfrutado del mismo tiempo y las mismas oportunidades para demostrar el porqué de su elección, de modo que bien elegidos están (difícil papeleta para los seleccionadores). Todos han sido lo mejores que podían ser en este momento pero no lo mejores que pueden llegar a ser así que, esos 12, a seguir trabajando con la misma actitud, intensidad, concentración y compromiso que hasta ahora porque tenéis una responsabilidad con vosotros mismos, el equipo y con los que ya no están. Y los otros 4, orgullosos y satisfechos con el trabajo realizado, dispuestos a echar una mano en lo que se pueda y felicitar y alegrarse por los demás. Todo ello sin olvidarse de esforzarse en mejorar para seguir estando ahí. Porque estar ahí, es el verdadero premio. Hacer deporte y disfrutar con ello es un premio. Y no olvidéis que esto no es más que un "JUEGO" al que jugáis de la hostia!.

¿Significa todo esto que el viaje termina para esos 4 que se han quedado fuera?. Por supuesto que no, porque parte del éxito de los otros 12 se debe a esos 4 que también hacen equipo, y mejoran con su trabajo a los demás.  12 no son más que 4 y 4 no son menos que 12, 12 más 4 son un equipo fuerte y unido.

En el último editorial de la revista TRIATLÓN, Antonio del Pino hace mención a tiempos pasados y hechos que ya "sólo" son recuerdos: " ...no amontones tus mejores recuerdos. Disfruta de ellos y harás que otros lo hagan, que se inspiren. Hay que vivir el presente, pero no sólo "el ahora" es lo único valioso...
...tu vida, tus logros, tus competiciones; disfrútalos, aprende de ellos, enriquece tu vida con lo mejor que te pasó ayer, para mejorar lo de hoy y también todo lo que venga mañana..."

No es la primera vez que cito a Antonio del Pino pues cuando pillo la revista siempre empiezo por su editorial ya que tenemos una forma de ver el deporte bastante parecida y estoy de acuerdo con sus opiniones. Con las palabras anteriores viene a decir que tenemos que aprender del pasado pero sin vivir en él y mirar hacia delante, valorando lo que hemos conseguido. Sin embargo, él habla de no amontonar recuerdos y a mí me gusta más decir que somos coleccionistas de experiencias. Tampoco sería la primera vez que cito a Fito y Fitipaldis, pero esta vez me voy a quedar con Manolo García y dos de sus canciones: Vendrán Días y A San Fernando, un ratito a pie y otro caminando. Si cogemos una estrofa de cada una de las canciones queda muy bien ilustrado todo esto que quiero transmitir.

"Vendrán días en que el peso que hoy te abruma se hará liviano
Vendrán días en que ese peso ya no será carga sino bagaje"

"Préstame esta noche tu maleta de los sueños. "

Quizás ahora no seamos conscientes de lo que hemos conseguido. Quizás pensemos que nos hemos quedado a las puertas, en el último escalón que nos llevaba a la cima, pero lo que de verdad hacemos es coleccionar experiencias. Colecciona todas las que puedas porque todas, todas, son valiosas. Acumúlalas y guárdalas bien en una gran maleta de los sueños, que engorde hasta casi no poder cerrarla y soñarás cada vez más alto. Quizás temas despertar porque puede que todo haya sido un sueño. Pero...¿y si no?. Despierta!, y persigue tus sueños.

Durante todo este tiempo, hay tres palabras que nos han acompañado. A mi hijo y también a nosotros, pues como todo buen viaje, siempre es más ameno si se comparte y los padres no podemos y no debemos dejar de acompañar a nuestros hijos, mostrarles el camino y confiar en que tomen las decisiones adecuadas. Es imposible no involucrarse pues siempre está contando cosas, detalles. Notas que se lo ha pasado bien y no puedes no vivirlo con él a través de su experiencia.


VOU, CHEGO, CONTIGO

Creo que estas palabras pueden valer tanto para decirlas dentro del terreno de juego (no puedo contarlo aquí pues sería darle ventaja al contrario y no podemos dejar que se anticipe a nuestras jugadas) como para fuera de la cancha, ya que denotan confianza, cooperación, complicidad, compañerismo, equipo...

Quisiera también dar las gracias y poner de manifiesto la gran labor de Javier, Daniel y Nacho, y por extensión de  todos los demás entrenadores y colaboradores que participáis en la ardua tarea que supone la Educación de nuestros hijos.

Ya para terminar, me voy a citar a mí mismo y me voy a dirigir a los que vais a tener el privilegio de representar a Galicia en el Campeonato de España:  "El baloncesto es un juego al que se juega. La cuestión no es ganar o perder, no se trata de buenos y malos...la cuestión es competir y ser lo mejor que uno pueda ser en cada momento porque la recompensa no está en el resultado sino en el esfuerzo que pones en ello. Si lo has dado todoentonces ya has ganado. "


¡¡¡NOS VEMOS EN LA CANCHA!!!



miércoles, 6 de diciembre de 2017

EL COMPROMISO EN LOS DEPORTES COLECTIVOS


Un, Dos, Tres...EQUIPO!!!

        Hace un par de semanas llegué muy justo para presenciar un partido de baloncesto de mi hijo. Con las prisas y ante los reiterados fallos del equipo que se repiten partido tras partido, quizás fui demasiado crítico en algunas ocasiones. Los padres de los demás componentes del equipo van a pensar que soy un pesado y puede que tengan razón. Lo cierto es que estoy un poco influenciado por mi trabajo como profesor de Educación Física donde veo, cada vez con más frecuencia, como la Cultura del Esfuerzo, esa que lleva impresa el Valencia Basket en su camiseta, se está perdiendo.

        He dicho anteriormente que escribo porque me permite expresar mejor mis ideas, pensarlas y compartirlas después. Es por ello que me he decidido a escribir sobre el Compromiso en los deportes de equipo.

        Cuando uno abraza el deporte se llena con todos los valores que conlleva. Adquieres un compromiso contigo mismo que te anima a mejorar en el desempeño de la actividad y haces tuyos hábitos y costumbres que, si se tornan duraderos en el tiempo, harán de ti una persona más fuerte. Cuando el deporte es colectivo, tienes que sumar al compromiso individual otro con el equipo y te verás recompensado así con los valores que los deportes colectivos conllevan: beneficios sociales. Adquieres un compromiso mayor todavía pues la fuerza del colectivo depende de la suma de las partes.

        Como puede manifestarse este compromiso:

  • Asistencia a los entrenamientos.
  • Puntualidad en las actividades.
  • Concentración durante el tiempo que duren los entrenamientos y partidos
  • Actitud positiva y emplearse con la Intensidad necesaria que demande el entrenamiento o el encuentro.
  • Motivación e Ilusión por aprender y mejorar que provenga de la actividad en si misma sin necesidad de recompensas externas.
  • Deseo por hacer las cosas bien. Disfrutar haciendo las tareas que me propone el entrenador de la mejor manera posible. Cuanto más domine le tarea más voy a disfrutar del juego después.
  • Respeto por el deporte, por mis compañeros y por mis adversarios.
  • Creatividad cuando la ocasión lo requiera.
  • DISFRUTAR Y APRENDER.

        Antes comentaba que los fallos se vuelven reiterativos y parece que está complicado ponerle freno. Sin embargo, me consta que el entrenador trata de compensarlos y trabajan para ello en los entrenamientos, a veces incluso el día anterior a los enfrentamientos. Me consta porque lo veo. El problema es que también veo falta de concentración, actitud e intensidad en jugadores que llevan unos años en esto. No entiendo que las cosas se hagan mal cuando se pueden hacer bien, y sobre todo, cuando sabemos hacerlas bien. El entrenamiento me hace evolucionar...si yo quiero, claro. Si el entrenador explica un ejercicio y se va para la otra canasta a observar a mis compañeros, tengo que hacer lo que me han explicado y si es finta y tiro, no puedo estar haciendo entrada a aro pasado mientras no me ve.

        ¿Cómo puedo mejorar?. Dice Ricky Rubio que "pensando que no soy bueno en nada y así puedo mejorar en todo". Y si soy bueno, entonces tengo que demostrarlo sin olvidar que soy uno más dentro del colectivo, y que gran parte de lo bueno que soy se lo debo al trabajo del equipo. Tengo que hacer mejores a mis compañeros y que con ello se sientan importantes. Si hago eso, su compromiso crecerá y seremos más fuertes aún. Crecemos juntos apoyándonos en el trabajo de los demás.

        El baloncesto es un juego al que se juega. La cuestión no es ganar o perder, no se trata de buenos y malos...la cuestión es competir y ser lo mejor que uno pueda ser en cada momento porque la recompensa no está en el resultado sino en el esfuerzo que pones en ello. Si lo has dado todo, entonces ya has ganado. Y no olvides que lo importante no es lo bueno que seas, sino lo bueno que puedas llegar a ser. Así que no te olvides de trabajar porque la exigencia cada vez será mayor. ENTRENA!!!.

        José Manuel Calderón dice que "el secreto de los deportes colectivos es la CONFIANZA en el trabajo de los demás compañeros". ¿Y cómo se gana la confianza de los compañeros?. Con Trabajo, Dedicación, Actitud, Intensidad, Solidaridad...COMPROMISO.



 Merce Rancaño
Merce Rancaño

        Vamos a no celebrar los puntos de manera individual y sí como equipo. No hay lugar para los premios individuales en los deportes colectivos (MVP, máximo anotador...). No es tu tiro o tu canasta, es nuestro tiro o nuestra canasta. Tu canasta viene del que ha bajado el culo en defensa, ha robado el balón y ha dado ese tan importante primer pase; viene del que abre el campo en ataque y deja espacio para que tú puedas recibir esa asistencia precisa y tan sólo necesites aproximarte y mostrar la habilidad necesaria para dejarla dentro...2 puntos. Y sí, eso también se entrena.

        Al final se juega como se entrena que es donde hay que dar el callo. Si sé que hay algo que estoy haciendo mal, no ya porque me lo digan una y otra vez sino porque lo veo yo mismo, tengo que intentar corregirlo y tratar de ser mejor. Es mi responsabilidad y mi compromiso. Compromiso que empieza conmigo mismo, con el equipo, con el deporte y sus valores, con el equipo contrario, con los árbitros...a los partidos hay que ir a jugar, competir y divertirse. A los entrenamientos hay que ir a divertirse y APRENDER a ser mejores.


        Reflexión: ¿Estamos hablando de niños? Sí. ¿Quiere eso decir que no se les debe exigir? No. En su justa medida. Decimos que son esponjas, que todo lo absorben...vamos a mostrarles el camino y que ellos lo recorran, que viajen seguros con el deporte y evolucionen y aprendan, estando a su lado por si lo necesitan.

        Ahora, si me lo permitís, voy a pecar un poco bastante de orgullo de padre. Mi hijo ha tenido la suerte (ya sabéis que la suerte no existe, que ésta hay que salir a buscarla) de que lo hayan preseleccionado una vez más con la Selección Gallega de Baloncesto en categoría Mini (alevín) y sigue con opciones de ser seleccionado. Cada vez que va le decimos que disfrute y que si sale, bien y sino también, que siga haciendo las cosas como hasta ahora y aprenda todo lo que pueda. Yo he tenido la suerte, aquí sí lo es, que he dado con gente que me ha mostrado el deporte de verdad y así intentamos transmitírselo a él.

        Hoy me han dado una gran noticia que tiene mucho que ver con todo esto que acabo de expresar aquí. Han convocado a una chica del equipo de mi hijo para la Preselección Gallega Mini Femenina . Así que me reafirmo en todo lo anterior. El talento sólo no vale. La actitud, el trabajo, la dedicación, el querer hacer las cosas bien, el hacer equipo...funcionan.

UN, DOS, TRES, EQUIPO!!!!!!! 




martes, 24 de octubre de 2017

¿POR QUÉ NO GANA IVÁN RAÑA EL IRONMAN DE HAWAI?


Instagram Iván Raña
        Menuda pregunta. Quizás el título de la entrada pueda llevarnos a algún tipo de equívoco, nada más lejos de mi intención. Es por ello que intentaré explicar a través de estas líneas el por qué de la misma. Voy a intentar responderla siempre desde mi punto de vista y tened en cuenta que no es más que una opinión basada en conversaciones con amigos, mi experiencia personal y declaraciones de Iván Raña en diferentes medios. Veréis que al final todo está relacionado con la transmisión de valores y maneras de entender la vida y el deporte que comparto plenamente.

        Este fin de semana se celebró, como cada octubre, el Ironman de Hawai. Es el ironman por excelencia y está considerado como el Campeonato del Mundo de la distancia (3.8 km. nadando, 180km. en bici y 42.195 m. a pie). Ganar aquí es el sueño de muchos y la realidad de sólo unos pocos elegidos. Iván volvía a la isla una vez más, su 5ª participación desde su debut en 2013.

        Iván Raña es uno de esos deportistas especiales a los que sólo se les puede querer. Es una persona que desde el primer momento te transmite sensación de cercanía y enseguida te das cuenta que cree en lo que hace y disfruta con ello. Luego hablas con amigos y te cuentan anécdotas que hacen que refuerces esa idea de especial que tenías. Yo tuve la oportunidad de conocerlo hace tiempo y ese momento lo compartía en este blog 5 años atrás. Corría el año 1997 cuando, tras terminar los estudios de Inef, comencé a trabajar como monitor de natación y socorrista en la piscina de Santa Isabel:

         "Cuando coincido con Pancho, a veces, recordamos anécdotas de esa etapa de nuestras vidas. Por aquella época nos enganchamos al triatlón. Yo siempre fui atleta y los resultados dicen que no se me daba mal. El caso es que antes de acabar los estudios de Inef tuve una lesión importante, la cual se complicó porque a los que nos gusta mucho el deporte tenemos el defecto de que no sabemos estar parados. Pasó el tiempo y como lo de correr estaba complicado, probé con Pancho y Guillermo a nadar y montar en bicicleta. Aprovechábamos de 1 a 4, horas de cierre de la instalación, para "machacarnos". Había días, la verdad que eran casi todos, en que se acercaba un chaval para realizar sus entrenamientos y nosotros compartíamos esos momentos con él. Debía tener 17 años cuando lo conocí porque tiempo después sacó el permiso de conducir. Recuerdo un día en que después de entrenar, entre una coña y otra, empezamos a hablar de aspiraciones. Este chaval, siempre me acordaré de su expresión de convencimiento, dijo con determinación que él iba a ser campeón del mundo de Triatlón. Nosotros, vergüenza debería darnos, nos echamos unas risas. Ese chaval se llama Iván Raña".

        Creo que este párrafo ilustra perfectamente como de especial y cercano es Iván, aunque vamos a ir un poco más allá. Yo lo sigo desde entonces y reconozco que es uno de los deportistas a los que más admiro. Por eso cada carrera me mantiene en vilo esperando cualquier cosa. La trayectoria deportiva es alargada y repleta de grandes resultados. Resultados que en Hawai no acaban de llegar, al menos no en la dimensión que todos esperamos de él, porque competir a base de bien lo hace en cada edición. Es por ello que me hago la pregunta de por qué no gana Iván Raña en Hawai. Vamos a intentar responder. Yo lo tengo claro...creo.

        En más de una ocasión he citado a Iván para ilustrar diferentes situaciones. Una de ellas en una entrada que llevaba por título "Aquellos trotes de fin de semana", dice que: "la mejor salida en bici es aquella en la que no hay prisa por volver a casa" . Pongamos por ejemplo que fuéramos vecinos de portal. Salgo a hacer un par de horas de bicicleta y coincido con Iván que viene de cumplir con su entrenamiento de tres horas de bici suave. Si me pregunta que voy a hacer y le digo que un par de horas suaves, estoy convencido que casi sin pensárselo me diría: "venga, te acompaño". Le encanta entrenar. Probablemente no tendría que hacerlo pero echa sus cuentas rapidamente y decide que no le viene mal y adelante con ello. En ese momento lo necesita y ya está.

        La gran mayoría de los grandes atletas se motivan con la victoria. Entrenan para ganar y hacen las rutinas que le van bien o compiten en las carreras programadas para llegar en forma al gran objetivo de la temporada. El fin último, y casi el único, es la victoria. Estoy convencido que hay momentos y entrenamientos que odian pero que saben que necesitan porque les dan ese punto necesario para estar a tope (yo odiaba los miércoles porque tocaban series largas y era un sufrimiento que no llegaba a doler pero casi. Me ponían fino y uno que es cumplidor, cumplía). Iván es un tío que busca ganar pero haciendo que lo que le gusta, le guste siempre. Es imposible mantenerse tantos años en la élite sólo haciendo lo que te gusta. La única manera, y coincido con él, es que tienes que hacer que lo te gusta, te guste un día sí y otro también. Y si para ello hay que cambiar las rutinas, pues se cambian: "sé que esto me va bien o quizás debiera hacer esto otro, pero... ¿y si probamos esto que puede que también funcione y me motiva más?. Esta carrera es perfecta para el objetivo que nos habíamos planteado, pero está esta otra que tiene muy buena pinta. ¿Probamos?. ¿Por qué no?." Recordáis aquello que dice Víctor Küppers de: "lo importante es saber que lo importante tiene que ser lo importante". Iván lo tiene claro.

        La gran mayoría de los atletas el día de la victoria son los más felices del mundo, es la recompensa al duro trabajo y además trae asociadas recompensas externas en forma de premios, sponsors... . Iván, cuando gane en Hawai será el más féliz del mundo ese día, y lo habrá sido también los 364 días anteriores de entrenamientos que le han llevado hasta allí. Todos y cada uno serán la recompensa de disfrutar haciendo lo que hace. Repito, le encanta entrenar, y necesita que lo que hace le satisfaga más allá de que tan sólo le vaya bien.

        Ganar esta bien. Es bonito, reconforta. En mi opinión, ganar está sobrevalorado porque casi siempre es lo único que importa y no se tienen en cuenta circunstancias que pueden hacer más bonita la victoria e incluso la derrota. Iván, sin embargo, supedita el hecho de ganar al proceso que lo ha llevado hasta ahí, al cómo: "vale sí, he ganado. ¿Y?". Kilian Jornet confiesa que en ocasiones cuando gana alguna carrera (y lleva unas cuantas) vuelve a la meta para ver llegar a los esforzados como yo y en ocasiones dice no tener la sensación de haber hecho lo suficiente y pensar: "Joder!, éstos sí que han ganado". Volvemos a la motivación intrínseca. Ganar es una recompensa externa fruto de la pasión por mejorar que la actividad en si misma despierta en uno. Es el verdadero amor por el deporte. A veces, es tan satisfactoria esa sensación que se vuelve contraproducente y nos pasamos de vueltas y no rendimos lo que deberíamos. Cuenta la leyenda que en una de sus primeras participaciones en Hawai, Iván "necesitó" hacer una tirada de 200 km en bici 5 días antes de competir. En otra ocasión, "necesitó" hacer la Vuelta a Galicia de ciclismo un mes antes de partir a Hawai (5 días de competición a ritmos y en recorridos que no son los suyos en ese momento. Arriesgarse a una caída. Perder sesiones de otro deporte...). Esta temporada le ofrecieron correr la Gran Final de las World Series en Amsterdam otra vez a un mes de Hawai, y por supuesto que sí, "necesitó" hacerlo (ritmos de carrera a pie que te llevan con el gancho, cambiar posición en la bici, como quieres hacerlo bien metes un par de sesiones extra que te dén ese puntito de velocidad, mala suerte de que sale un día de lluvia y frío en un circuito ratonero y arriesgas a una caída...). 

        Cuando leo en la prensa que va hacer estas cosas, me sale la vena Inef (alguna cosita sobre entrenamiento y planificación sabemos), y me digo: "Ya estamos otra vez". Tenemos un amigo común, Pepe, al que llamo cuando pasa esto y le digo que hable con él y le diga que no le conviene, que el trabajo ya está hecho, que sólo hay que mantener la chispa y "descansar" para llegar pleno. Contestación de Pepe: "siéntate con él que tenéis para unos cuantos cafés y te acabará convenciendo de que no tienes razón". Y sabéis qué. Pues que probablemente no la tenga porque la lógica no vale para todos por igual, y para los que son especiales como Iván, menos. Aquí puedo refrendar la reflexión con la experiencia personal. Se dice que si la competición es un sábado, el último entreno fuerte ha de ser el martes. Mi experiencia me dice, que apurando un poco puedes hacerlo en viernes. Tengo competido muchos sábados y salir los viernes a hacer un rodaje "suave" que dejándote llevar por las sensaciones...que importantes son las sensaciones, ¿verdad?.


James Mitchell Photography para El Mundo.


        La pregunta que me hacía, y para la que creo haber encontrado la respuesta, es por qué Iván Raña no gana el Ironman de Hawai. La pregunta no es por qué Iván Raña no es capaz de ganar el Ironman de Hawai. No tengo ningún tipo de duda de que lo hará cuando dé con la tecla que aúne lo que le va bien con lo que le hace disfrutar. De momento, dejándose llevar por las sensaciones y la pasión que siente por este deporte, lo disfruta a tope cada día. Ganar no es lo importante. Creo que nin tan siquiera lo será el día que lo haga. La única duda que me queda es: ¿cuándo?.

        Iván sigue siendo aquel chaval que conocí con 18 años y tenía las cosas tan claras. Ambición, decisión y honestidad no le faltan; y de actitud, sacrificio y compromiso anda sobrado. La diferencia es que ahora las tienes más claras aún y además las ve a su manera. "On my own way", que dice él.

"On My Own Way"


        Le apodan el "Animal". No le viene mal porque lo es un rato largo. Sin embargo, apuesto a que tiene más que ver con esa manera tan "Bestial" que tiene de entender el deporte. No cambies. Te has ganado de sobra el poder tomar tus propias decisiones.

        Me encanta recurrir a Fito y Fitipaldis por sus letras inspiradoras. Siempre tiene alguna estrofa adecuada para ilustrar situaciones en las que no son necesarias imágenes. En este caso, "Por la boca vive el pez", nos sirve perfectamente para definir de modo significativo el carácter de Iván:


"Algo lo que me invade
todo viene de dentro
nunca lo que me sacie
siempre quiero, lobo hambriento...

Si me quedo a oscuras
luz de la locura ven y alúmbrame.




miércoles, 27 de septiembre de 2017

25 ANIVERSARIO SEXTA PROMOCIÓN INEF GALICIA

Fuente: Julio Zanfaño.
   
        Estos días estamos celebrando, y digo celebrando porque considero que sí es un motivo de celebración, el inicio de un nuevo curso académico. Nuevas ilusiones, expectativas, retos, amistades... cambios importantes en la vida de los alumnos, profesores y padres, que de alguna manera van a dibujar o trazar el itinerario a seguir en años venideros.

        Durante este mes celebramos también (ésto es a título personal), y sin ningún género de dudas sí es un motivo de celebración, el inicio de un curso académico de hace ya 25 años donde había puestas muchas expectativas e ilusiones, las cuales se cumplieron con creces y que nuestro padrino de promoción, Carlos Agrasar, nos animó a renovar durante su discurso en el evento que tuvo lugar en el salón de actos del Inef Galicia.









       Todo inicio de curso requiere de una toma de decisiones. Decisiones que en ocasiones se toman con antelación, con mucha antelación si tienes claro lo que quieres. Todo aquel que se decide por una carrera como Inef (siempre seremos los de la Inef, de la Inés, o de la gimnasia...o como quieran llamarnos, pues hace 25 años eramos los únicos junto con Madrid donde se impartían los estudios de Educación Física; unos raritos que nadie sabía muy bien lo que hacíamos allí,  a orillas de la playa de Bastiagueiro) traza su camino con tiempo, decisión y responsabilidad. No llegas aquí por casualidad. Somos una carrera de actitud con "c" y de vocación. También de conocimientos y habilidades, por supuesto, pero sobre todo de manera de ser. 

        Quizás el denominador común que nos une a todos sea el amor por el deporte. El deporte es un fin en si  mismo; aquel que se hace para disfrutar, aquel al que se juega por el placer mismo de jugar, aquel que nos hace mejores en los diferentes ámbitos de la vida diaria. Ese deporte, por si mismo, ha de ser la motivación (motivación intrínseca que diría Antonio Pérez) que nos lleve a ser más competentes en una determinada actividad. Pero el deporte también es un medio. Un medio a través del cual conseguir recompensas externas. En mi caso, por poner un ejemplo, practicar deporte con asiduidad me llevó a superar las pruebas de acceso a Inef, optar a realizar la carrera universitaria que quería, y tener una salida profesional. Y por encima de todo, el deporte es el medio que utilizamos para ejercer la responsabilidad que adquirimos con aquellos que nos rodean; hijos, alumnos, amigos...transmitiendo los valores y principios por los que nos regimos: ilusión, perseverancia, afán de superación, motivación, pasión, nobleza, amistad...actitud. La actitud es el modo en que te enfrentas a la vida. Dice Víctor Küppers que no puedes escoger las cartas que la vida reparte, pero sí el modo en que te enfrentas a ellas. Yo digo que es el reflejo de lo que se ve, y lo cierto es que, sois un espejo fantástico en el que verse reflejado. 

        En entradas antiguas he tocado el tema de mi estancia en Inef porque me gusta tirar de experiencias personales para mostrar los temas de los que hablo, y os puedo asegurar que los 5 años que pasamos allí, son momentos inolvidables a los que vuelvo de vez en cuando. En la introducción a  una entrevista que le hice a Antón Ruanova con los chavales de 1º de la ESO en 2012, ilustro de alguna manera el momento que vivimos el sábado y refrendo totalmente lo que Manu calificó como lo único importante, la amistad (más adelante añadiremos alguna cosita):


        "Hay ocasiones, cuando te juntas con amigos, en las que inevitablemente se rememoran tiempos pasados, y te das cuenta como algunos hechos que sucedieron hace mucho tiempo pueden de algún modo marcar tu vida.

       Yo terminé la Licenciatura en Educación Física en el año 1997, 5 años de carrera, 5 años maravillosos. Duros, pero maravillosos. Años en los que hice amigos, de esos que se dice que se cuentan con los dedos de una mano y a mi no me llegan las dos para hacerlo"


       A estas alturas, los que me conocéis un poco, os habréis dado cuenta que tímido soy un rato.  Ya no tanto pues no queda otra que espabilar, aunque las distancias cortas me siguen costando. Quizás esa sea una de las razones por las que me gusta escribir. Me da ese margen necesario para pensar las cosas y compartirlas después. Otra de las razones es cuando algo me emociona e inspira y me anima con ello a plasmarlo. Puede ser algo insignificante o la cosa más inspiradora del mundo, pero si despierta en mí la necesidad de expresarlo, ahondo en ello hasta quedarme satisfecho ya que primero escribo para mí mismo. Si además, como es el caso, se da la circunstancia que la ocasión lo merece, la necesidad se vuelve imperiosa.

      La emoción puede expresarse de diferentes modos. Dos de las maneras más comunes son a través del llanto y de la risa. Este sábado pasado os puedo asegurar que lloré y reí casi a partes iguales, incluso lloré de tanto partirme de risa con esos dos fenómenos que no necesitan presentación: Manu y Carba. Espectaculares!.

        Durante ese monólogo a dos bandas, Manu mencionó que lo único importante al final es la amistad. Hay un par de canciones de Fito y Fitipaldis en las que dice que  "no siempre lo urgente es lo importante"  y "dicen que estoy perdiendo el tiempo en vivir deprisa". Creo, y no me equivoco, que la amistad la cultivamos con cariño y la cocinamos a fuego lento, sin prisas, durante 5 años. Por eso permanece después de tanto tiempo. Mencionando de nuevo a Víctor Küppers, hay una frase que me parece muy apropiada: "lo importante es saber que lo importante tiene que ser lo importante". Por ello, me gustaría añadir a la amistad, dos palabras aportadas por Agrasar y Rafa Martín Acero: ilusión y actitud.

        Ya para terminar es el momento, una vez más, de dar las gracias a todos aquellos que habéis hecho posible que la reunión tuviera lugar, es decir, a todos vosotros. Con especial agradecimiento a ese gran comité organizador porque habéis estado FANTÁSTICOS. No voy a entrar a nombrar uno por uno, pero si me lo permitís, si que me gustaría ensalzar el trabajo de Susanita (tenemos ya más de 40 y seguirás siendo la Pitita). Puede que no estéis de acuerdo conmigo (voy a tomar prestadas unas palabras de Martín Acero) pero en una sociedad en la que prima lo individual e inmediato, es precisamente el trabajo de alguien individual lo que hace que sigamos siendo un colectivo duradero. Gracias Susana. Eres el ejemplo perfecto de actitud, ilusión y amistad.


        Ahí queda eso. Y que viva San Froilán!!!.