martes, 28 de abril de 2020

SIR MICHAEL ROBINSON, AMANTE DEL DEPORTE Y DE SU LADO MÁS HUMANO

Todos los libros comienzan con una dedicatoria y, aunque no se trate de un libro, me gustaría empezar de la misma manera, rindiendo un pequeño homenaje a una persona que comparte el amor por el deporte y a la que conquista de corazón el lado más humano del mismo. 

"A Michael Robinson, por amar el deporte y ahondar en la parte más humana que se esconde detrás del resultado, por ver el lado bueno de las cosas y, como gran, enorme deportista que es, inspirar a otros. Gracias por ser una fuente inagotable de recursos para todos aquellos que somos profesionales del Deporte y la Educación Física".


Lo he dicho en muchas ocasiones, un deportista me conquista de verdad cuando la faceta humana del mismo supera y adelanta a la faceta que vemos a simple vista, la del deporte. El deporte es algo previsible, es como un resultado, se puede planificar y preparar. Lo interesante de verdad es esa faceta humana, más imprevisible y diferente en cada uno, la manera de afrontar el reto y el proceso a seguir para ello. Esta parte del deporte tiene que ver más con los sentimientos, las emociones y las actitudes, con aquello que estás dispuesto a hacer para lograr el objetivo; esfuerzo, disciplina, perseverancia, renunciar a cosas, no renunciar a otras, cómo puedes contribuir en tu entorno...

Michael Robinson empezó a conquistarme allá por 1992-93, estudiando con el "Día Después" de fondo para sacarme la Licenciatura de Inef. Comenzó a hacer historia en la comunicación deportiva rompiendo los moldes establecidos, haciendo algo diferente y fresco, y abrazando el deporte con el amor más hermoso que existe, el que nace desde el respeto y la empatía. Con "Informe Robinson" puso al deportista por encima del deporte porque lo importante tiene que ser lo importante y, lo más importante, es la persona o personas que hay detrás de los éxitos o de las derrotas.

Hace hoy justo una semana, enviaba a mis alumnos como "deberes" un documental de Informe Robinson: "El Secreto de Gino Bartali". Vaya ejemplo de pasión, respeto y solidaridad!!! tan necesarios siempre y más actualmente. Tengo previsto, desde hace tiempo ya, enviar otro del cuál me voy a guardar el título. En él se cuenta que en el deporte actual todo se puede medir, todo se puede analizar, pero todavía no somos capaces de comprenderlo todo. Michael Robinson nos enseñó a comprender lo imprevisible de la faceta humana del deportista, nos enseñó aquello que hace especial a un buen deportista y le hace marcar la diferencia con el resto, compartió con todos nosotros su particular visión del deporte y su amor por él, nos acompañó en el viaje espectacular que es el deporte y nos hizo comprender que "el secreto para triunfar ahí fuera, es triunfar aquí dentro" porque somos la misma persona.

Haciendo mío el dicho de Bartali, "aquello en lo que crees te sale de dentro"... hoy me ha salido así, y me ha salido en presente porque nunca va a dejar de ser un referente al que acudir para explicar a mis alumnos el misterio del deporte y de la vida.


YOU´LL NEVER WALK ALONE!!!



miércoles, 22 de abril de 2020

GINO BARTALI. LA VICTORIA MÁS HERMOSA


En uno de los últimos comunicados que envié a mis alumnos con las tareas a realizar durante este período de confinamiento, les decía que la Educación Física busca desarrollar la competencia motriz de las personas, entendida como la integración de los conocimientos, los procedimientos, las actitudes y los sentimientos vinculados a la misma. También les había transmitido que el objetivo principal durante el encierro sería mantenernos sanos, y que lo íbamos a lograr entre otras cosas, con la adquisición de hábitos como la práctica regular de ejercicio y cortándonos un pelín en las visitas a la nevera. Sin embargo, en momentos como el que nos ocupa cobra vital importancia, y con el paso de los días más, gestionar los sentimientos y emociones que nos van asaltando. Por ello, y aunque el ejercicio físico nos ayuda, yo me centraría en las actitudes, en  hacer autocrítica para conocernos y convencernos a nosotros mismos de que la decisión que hemos tomado para afrontar este gran reto es la correcta y, la que nos va a guiar por el buen camino hasta hallar la salida. Somos lo que somos, pero a veces, podemos ser más.



Siguiendo el hilo de las Emociones y los Sentimientos, me gustaría dedicar una canción a todos aquellos que han visto el virus muy de cerca, que le han mirado directamente a los ojos y que han luchado con todas sus fuerzas y las de los que han estado ahí con ellos, que han vencido y con su victoria nos han enseñado y allanado el camino. La Educación Física y el Deporte son un Sentimiento. La Música eleva los sentimientos a cotas superlativas, y esta canción… uff!!!.  “Me dejó marchar”, Coque Malla e Iván Ferreiro. Cerrad los ojos y que cada uno la interprete a su manera.


Para mí habla de esperanza, de nuevas oportunidades. La vida puede darte todas las oportunidades que necesites para cambiar pero, si quieres que el mundo cambie, has de ser ese cambio que quieras ver. Ambos nos han dado el primer empujón, pero la vida es como la suerte; hay que trabajarla, quererla, cuidarla… la mala noticia, es que vida sólo hay una y mundo para vivirla también. La buena, es que te ofrece múltiples y enormes posibilidades de disfrutarla. Lo mejor de todo, que tú escoges cómo hacerlo. Y que mejor manera de llevarlo a cabo que desde el respeto y la solidaridad, empezando por uno mismo, porque ahí es donde se ve lo que uno vale, dando lo mejor en cada momento sin más motivación u objetivo que poner ese granito de arena que haga de este, un mundo mejor y mi vida mucho más plena. Al hilo de las Actitudes, hay otra canción, “Hoy puede ser un gran día”, incluida en la gira “El gusto es Nuestro” que también puede hacernos reflexionar. Ambas canciones podrían ser ese desencadenante que a veces necesitamos para tomar la decisión de avanzar y ser un poquito mejores. “Hoy puede ser un gran día, duro con él…”


Para finalizar, os dejo un documental de Informe Robinson donde, como siempre, nos muestran la unión perfecta de vida y deporte, yendo más allá de los resultados y los logros, haciéndonos ver además a la persona que hay detrás de todos ellos. Este documental, que tenéis que ver, es un ejemplo de la manera brutal de entender la vida que tenía uno de los grandes del ciclismo épico y legendario, de sus actitudes, sentimientos y emociones. No había un Gino Bartali deportista y un Gino Bartali persona. Sólo había uno que se comportaba de la misma manera siempre, con una gran fuerza física y una gran fuerza interior. "Todo lo que consigues es el resultado de hacer aquello en lo que crees y que te sale de dentro", decía. Gino Bartali ganó 3 Giros y 2 Tours, pero la victoria más hermosa se la guardó para él, y yo me la voy a guardar para mí para que tú desees ver el documental y descubrir la enorme talla humana y deportista de este fenómeno. Nada se supo hasta tres años después de su muerte porque, como Bartali decía: "si yo le hago un favor a un amigo y se lo recuerdo, ¿qué clase de favor es?" 


Fausto Coppi y Gino Bartali, rivales y amigos.

     El talento sólo no basta, hay que saber qué hacer con él, cuándo y cómo.
No hay que enorgullecerse de lo que consigues, sino de haber tenido la valentía de intentarlo y haber puesto el esfuerzo necesario para lograrlo. 

ESE ES EL VERDADERO TALENTO!!!



viernes, 17 de abril de 2020

MAGIA EN LAS MANOS

Seguimos con el encierro, con esa rutina obligada que en nada se parece a la que seguimos habitualmente, aunque lo de habitualmente, cada vez quede un poco más lejos. Vamos a pensar al contrario, que en lugar de más lejos estemos cada vez más cerca de retornar a lo conocido. Una de las cosas que representan lo conocido, lo habitual, aquello que me hace estar seguro de que no me he perdido por el camino es acudir cada día al cole. Pensemos que estamos en el cole y que es viernes 17 de abril, las 12:10. Si así fuera, estaríamos a punto de entrar a una charla que teníamos programada con Jaime Rivas Pereira de Fisioterapia Vincit sobre los beneficios de la práctica deportiva en estas edades y las consecuencias de una utilización errónea de la misma. Así que os pido que entréis por la puerta de audiovisuales y disfrutéis de la charla en la medida de lo posible.


Algunos probablemente conozcáis ya a Jaime; unos por haberlo "sufrido", otros porque es el fisio del Noia Portus Apostoli de la Liga Nacional de Fútbol Sala y otros quizás tan sólo de oídas. Yo supe por primera vez de Jaime de oídas precisamente, y como siempre que me cuentan algo pero sin pruebas en las que basarme,  si me preguntaran por su trabajo, diría que todo lo que me han contado es bueno pero que no podría asegurarlo. Sólo cuando sé sobre lo que hablo y lo veo, me aventuro a dar mi opinión y a defenderla. Pues bien, vamos a ello.

Hace un par de años nos mudamos a vivir a Noia. Volvimos al pueblo donde se está fenomenal y ganas en calidad de vida. Al menos la vida que a mi me interesa que es tranquila, con más posibilidades de esparcimiento al alcance de la mano y múltiples opciones de hacer deporte que en un "pueblo" más grande como Santiago. Se disfruta de otra manera. Es curioso, viviendo en Santiago seguíamos acudiendo a Noia a ciertas cosas y, ahora que vivimos en Noia, hay otras que seguimos haciendo en Santiago. La explicación para mí es sencilla: confianza.
Acudir al fisio era una de esas cosas que seguíamos haciendo en Santiago. Teníamos, como se suele decir, un fisio de mano en el que confiamos plenamente y no queríamos cambiar. Sin embargo, llega un momento en que por falta de tiempo debido a las obligaciones diarias, decidimos probar por esas  buenas referencias del boca a boca.
Unos problemas de espalda en el caso de mujer y un esguince de grado 3 con sus consecuencias musculares por la inactividad y la mala solicitación en el empleo del pie en el caso de mi hijo, dieron por buena toda aquella información de oídas que nos había llegado. Si me preguntaran ahora, sí podría calificar y defender como excelente la labor de Jaime porque, como anteriormente decía, sé de lo que hablo y lo he visto. Cuando digo que sé, no es porque sepa mucho de fisioterapia, sino que mi experiencia en lesiones (herencia de deportista cabezón) y en trato con fisios es amplia. Y una vez he visto la manera de trabajar que tiene, puedo afirmar con rotundidad que nunca nadie me ha sorprendido tanto y me he marchado de la clínica con tal sensación de estar en buenas manos como con él. La explicación para mí vuelve a ser sencilla: confianza.

Cuando la persona que trata es un menor, los padres firmamos un consentimiento y en ocasiones estamos durante las sesiones. Mientras hace "magia" con las manos, lo hace también con sus amplios conocimientos, bajando al nivel de los tuyos y explicándote todo lo que va haciendo con ejemplos claros a través de los cuales entiendes todo: te pasa esto, te pasa por esto, por culpa de esto tienes esta parte cargada, vamos a hacer esto para esto, lo que pretendemos es estimular tal parte, mañana vas a tener sensación de tal cosa pero vas a notar mejoría... luego, en algún momento te suelta: "...no sé si me entiendes que me explico muy mal..." jejeje, para lo mal que te explicas creo que lo he entendido bastante bien. 
Algo que me ha gustado mucho de Jaime es que, como buen deportista que es, antepone siempre el deportista al deporte (parece de perogrullo pero con las exigencias del deporte hoy en día es algo díficil de ver) y muestra un respeto absoluto por la lesión, yendo paso a paso, respetando los tiempos de curación en función del deporte que practiques. Hace que te comprometas en la rehabilitación tanto como él y adoptes hábitos beneficiosos, hace que inviertas en tu salud futura.

En una entrada reciente decía, que cuando alguien me sorprende en el ejercicio de sus funciones, intento liarlo para que venga a dar una charla al cole. La predisposición de Jaime fue total desde el primer momento y hoy está aquí por su trabajo, el cual habla por él. Y lo hace muy bien.

Después de este rato que llevamos conversando, seguro que os habéis hecho una idea aproximada sobre Jaime y podríais decir que más o menos lo conocéis. Bueno, ahondemos un poco más. Os avanzo que esta parte es mi preferida.

No sé si con esto rompo la confidencialidad fisio-paciente. Espero que no porque el paciente era mi hijo. Durante las sesiones, mientras Jaime va picando piedra con el martillo en el gemelo de mi hijo (verídico totalmente. Hay una herramienta que se llama así y el gemelo estaba tan duro que calificarlo como piedra no es descabellado) hablamos y nos vamos contando batallitas. Ambos somos deportistas, de los que practican y no saben estar parados, lo que deriva en lesiones aquí y allá con la consiguiente visita al fisio para que nos arregle. Quizá los inicios de su carrera laboral sean estos. Me cuenta Jaime que sus inicios en el deporte fueron con la bicicleta, que es lo que realmente le apasiona. Que la cosa marchaba bien pero un mal día tuvo un accidente importante siendo muy joven todavía. A raíz de eso, en casa lo de la bici ya no se ve tan bien y comienza a correr. No se le tuvo que dar mal porque consigue una beca de atletismo en la UCAM. Compaginar estudios y deporte debe ser el sueño de muchos y él lo había conseguido. En este punto salen en la conversación dos nombres: Kevin López y David Bustos, coetáneos en el tiempo y en las pistas con Jaime. Si antes de eso, ya tenía mi atención captada, para un atleta como yo oír esos nombres es hacer saltar la imaginación a donde las piernas ya no pueden llevarme y enfilar la recta de meta de un 1500 a 2´30´´ el mil (como Reguilón el del Sevilla en la cinta, vamos).
En ese momento Jaime se lesiona. Aquí la UCAM, de alguna manera la pifia, porque no recoge en la anamnesis deportiva que había empezado con el ciclismo y que además era muy bueno. Al no poder correr, le dicen de hacer bicicleta para no perder demasiado la forma durante la recuperación... segundo fallo. Los que hacemos bici en Noia por deporte y afición, tenemos también nuestro trabajo. Cuando alguno tiene ganas de guerra y vemos que anda fino le soltamos la coña de: "eh!!, ¿tú entrenas o trabajas?"
Jaime se recuperó, y la forma no debió de perderla demasiado porque la grupeta de ciclistas de Murcia con quienes salía a hacer la rehabilitación, ya con la mosca detrás de la oreja, debieron preguntarle: "pero... ¿tú no eras atleta?" Aquí la UCAM sí demostró estar rápida de reflejos, proponiéndole seguir con sus estudios pero modificando la beca de atletismo a una de ciclismo. Sería el primer niño que dice que no a un caramelo de su sabor preferido. De ahí a profesional en Italia. 

Perdimos un atleta pero ganamos un Fisioterapeuta fantástico. El deportista siempre estuvo ahí, y fue el deporte el que le brindó la oportunidad de orientar su vida. Jaime "sólo" puso el esfuerzo necesario. 





jueves, 9 de abril de 2020

HÉROES

Julio Zanfaño Ongil 2020

A la vista está que sobran las palabras. Julio ha sabido, con su ARTE, transmitir ese sentimiento colectivo de la sociedad en general hacia el estamento de los Sanitarios. Digo Arte porque, dibujar es lo que malamente puedo hacer yo, lo que Julio plasma con su buen hacer, evidentemente, es otra cosa. 

Recordáis aquello de Tengo un Amigo de Inef... Julio Zanfaño Ongil, si en lugar de en Inef hubiéramos estado en la mili, sería Guadalajara. Con Julio siempre me asaltó una duda; si era un dibujante al que le gusta la Educación Física o, si por el contrario, era un profesor de Educación Física al que le gusta el arte de dibujar. Con el tiempo, he llegado a la conclusión que si se tratara de un examen tipo test la opción válida sería la c: ambas son correctas.

Ayer, cuando nos envió el cómic, nos dijo que llevaba unos días trabajando en "un pequeño aporte para los Sanitarios", para esos Héroes que sólo quieren que les consideren profesionales. Julio, no hace mucho yo escribía, y lo mantengo, que no se merecen premios por llevar a cabo tu trabajo, que es un derecho y una obligación realizarlo con responsabilidad y diligencia de la mejor manera posible. Esa Responsabilidad hoy, podemos llamarla también Heroicidad. Así que sí, H-É-R-O-E-S, con todas las letras. Lo has captado perfectamente.

Con el permiso de Julio, me gustaría ampliar este "pequeño aporte" a las Fuerzas de Seguridad, a la Policía Nacional, a uno en concreto, también de Inef y también mi amigo. Elivio... hoy, tú también eres mi HÉROE!

Julio Zanfaño Ongil 2020




domingo, 5 de abril de 2020

¿DEPORTISTA PROFESIONAL?. SIEMPRE

Llevamos ya casi tres semanas de encierro y, casi desde el primer día, se oía a muchos profesionales del deporte que por la naturaleza de su trabajo tenían que salir a desarrollarlo en los lugares habituales llámense piscinas, carreteras, pistas de atletismo... Muchos de ellos esgrimían como motivo principal la celebración de las Olimpíadas de Tokyo y que no iban a llegar en su mejor forma, que cada semana que no entrenaban en condiciones perdían un tanto por ciento enorme de masa muscular, forma física y sensaciones. Muy cierto también, que en el deporte dependes de unos resultados para la concesión de becas. Con las becas, o rindes o no cobras. Es un criterio objetivo a más no poder y, lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo, no puedes estar en forma siempre, no hay cuerpo que aguante físicamente el esfuerzo año tras año, ni mente que no se venga abajo con la ansiedad de ver que quizás no llegues a los objetivos planteados y entonces no cobras. Y si no cobras, no puedes dedicarte a esto porque exige una dedicación casi absoluta. Con el tema de los patrocinadores personales pasa algo parecido pero estos miran más allá del resultado, buscan asociar su marca con un ganador en un sentido más amplio de la palabra, buscan valores y principios que transmitir a sus usuarios. En ese caso la relación es por varios años con lo que tienes cierta flexibilidad para organizar tu vida deportiva del mejor modo. Ganas en tranquilidad relativa. La exigencia de un resultado siempre está ahí. 

Me viene al pensamiento el caso particular de Mireia Belmonte, mi admirada Mireia. No es por personalizar pero es un caso ciertamente muy explicativo de la situación que vivimos. La natación, más que otras modalidades, es un deporte de sensaciones, necesitas "sentir" el agua. Necesitas sentir como entra la mano, como agarra, como empuja. Necesitas sentir que deslizas, no basta con estar fuerte si no encuentras la manera de aplicar esa fuerza en el agua. Y para sentir el agua... hay que nadar.
Comprendo a todos aquellos que oía quejarse los primeros días de encierro, de verdad que los comprendo. Muchos han ido apaciguando su discurso y creo que no es por aceptar el entrenar o no, sino porque han visto que la situación es lo suficientemente grave como para estarse callados y aunar esfuerzos en pos del bien común que es lo que ahora hay que hacer. Decía que comprendo esas quejas pero no las comparto por dos razones: la situación excepcional en que nos encontramos donde lo primero es la salud (espero que los que mandan, y pagan, comprendan después la situación en que se van a encontrar muchos deportistas) y, que a muchos de ellos les he oído decir en alguna ocasión que en lo que hay que centrarse es en lo que está en tus manos porque lo demás no depende de ti y no lo puedes controlar (me viene a la memoria, mi también admirado, Dani Pedrosa).

En mi opinión, que cuenta muy poco, esta situación diferente requiere de un entrenamiento diferente, adaptado a la especialidad deportiva de cada uno (entrenamiento transversal también. Coger lo que me pueda servir de otros deportes y aplicarlo) y a las limitaciones que tengamos del tipo que sean (material, espacial). A partir de ahí, sácale todo el provecho que puedas porque eso sí está en tu mano!!! 
Que vamos a perder sensaciones por el encierro, sí. Que vamos a perder tono muscular, sí. Adaptaciones específicas, sí. Que los entrenamientos tienen que reproducir lo más posible la competición, también pero ahora no se puede. Que vamos a coger unos kilitos, sí... pero no necesariamente tiene por que ser malo. Vamos a pensar que las pérdidas van a venir como consecuencia de una modificación en el tipo de ejercicios y de una bajada de volumen e intensidad, que además en estos momentos es necesaria porque de nada vale machacarse con la incertidumbre en la que vivimos. Podemos programarlo como un micro/macrociclo de descarga adicional obligado por las circunstancias contra las que no se puede luchar porque no podemos controlarlas, pero si podemos actuar contra ellas con los medios a nuestro alcance.

Lo malo no es entrenar menos o de manera diferente. Lo verdaderamente malo, nefasto diría yo, es estar pensando todo el día en lo que pierdes y no centrar tu atención en todo aquello que dejas de perder, para que cuando volvamos a nuestra rutina habitual todo vaya un poquito más rápido pero sin acelerar demasiado. Incremento progresivo de la carga que se llama. Si habláramos con Greg Popovich (entrenador de los Spurs de San Antonio) nos diría incluso que volviéramos a los orígenes, a lo básico, a los fundamentos. Nada de hablar de cuantos partidos vamos a ganar, sino de lo que vamos a hacer para poder ganarlos. Si estás orgulloso de lo que haces cada día y eres capaz de ver más allá de lo inmediato, los éxitos llegan aunque no los busques directamente. Con las sensaciones pasa lo mismo, lo veremos más adelante.



Los profesionales trabajan al límite de la resistencia de su cuerpo. Todo son parámetros medidos de % grasa corporal, % masa muscular, vatios de potencia, pulsaciones... Los kilos que ganemos ahora o las desadaptaciones que tengamos pueden darnos ese plus de energía más adelante que nos permitan exprimir un poco más el rendimiento. Mark Allen dice que la forma física no es una imagen sino una sensación. En sus primeras participaciones en Hawai llegaba muy fino, daba la imagen de estar en forma y él así lo pensaba pero no conseguía acabar. Rebajó sus entrenamientos y llegó no tan fino pero si mucho más fuerte, con sensaciones... ganó en 6 ocasiones. Yo, con mi edad y mi experiencia, estoy entendiendo ahora la importancia del descanso. Sigo haciendo deporte, más que antes cuando competía si cabe, pero ya no  me exijo tanto en el sentido de que no soy tan estricto en perderme una sesión o no. Aún así, no me gusta estar parado. Pero, cuando paso tres días sin hacer "nada" por la circunstancia que sea, aunque en la cabeza tenga el runrun ese de: "llevo tres días sin rascarla, me voy a encontar mal", he de reconocer que me sorprendo a mí mismo sintiendo como el descanso sí es necesario y beneficioso.

Con esto del virus de las narices, he leído que algunos pros se montan piscinas contracorriente en casa, otros que receban el pozo de sus abuelos en la aldea y con unas gomas que se atan a la cintura se ponen a nadar con resistencia... venga ya!!!, la vida nos ha dado un momento de pausa que no teníamos previsto, una pausa que muchos demandan porque la vida del deportista de élite es muy estresante, no hay competiciones en el horizonte cercano (¡¡¡como han tardado en suspender los Juegos de Tokyo!!!) y la vuelta a la rutina deberá ser gradual. Con todo ello, los propios deportistas siguen ansiosos por no perder la forma y buscan soluciones inverosímiles para ello. Es momento, señores, de estar sano física y mentalmente. La ansiedad es mala compañera de viaje. En ocasiones puedo estar un mes sin rodar en bici, y cuando vuelvo a montarme, tengo la sensación de que el sillín me lo han movido, las calas no están en su posición, la potencia necesito una más corta que voy muy tumbado y me duele el cuello... en 4 o 5 días, me sorprendo diciéndome a mí mismo: caray!!! que bien voy hoy, acoplado, cómodo... las sensaciones vuelven pronto. Físicamente me falta, pero todo se andará.


Hoy he visto la película "Las ventajas de ser un marginado". Os la recomiendo absolutamente. Cuando te apartan a un lado, la lección positiva es que puedes ver las cosas desde otra perspectiva, observas con  más detenimiento, te muestras a los demás como realmente eres y por ello te reconocerán. En estos momentos la vida, de alguna manera nos ha marginado, nos ha arrinconado y apartado de nuestro camino habitual. Pero no nos ha noqueado y podemos reaccionar, al igual que en un accidente para evaluar el nivel de consciencia, tenemos que ver, oír y sentir que seguimos vivos y más fuertes que nunca. Pulsa el botón de Reset, escucha a tu cuerpo y aprende. Nuestro mayor miedo no es la situación en que nos encontramos, sino la manera en que vamos a salir de ella. Eso no tenemos que aprenderlo porque es parte de nuestro ADN de deportistas y lo tenemos interiorizado; con la misma actitud, humildad, disciplina, perseverancia, compromiso, concentración... siendo un ejemplo para los demás, siendo un "profesional" siempre. Los buenos deportistas se inspiran a sí mismos, los grandes deportistas inspiran a otros.


Un amigo me decía no hace mucho, que me dejo llevar por las emociones. Yo quiero pensar que hablo de lo que sé, de lo que veo y, de lo que me cuentan, puedo hablar pero siempre sin asegurar  que sea cierto. Pero sí, hoy he escrito con el corazón porque el deporte es la característica que más y mejor me define. El deporte y todos sus valores entre los cuales no está el egoísmo individual que ha movido a estos deportistas de élite a actuar de manera equivocada con sus quejas. Por eso tenía que contarlo, es mi opinión y, como dije antes, cuenta muy poco.

Para finalizar no podía faltar una referencia musical, esta vez de mis también admirados Miguel Ríos  y Manolo García. Si extrapolamos a la situación que nos ocupa, el discurso inicial de Miguel Ríos y la canción en sí, son perfectos para despertar conciencias. Si quieres cambiar el mundo, sé ese cambio que quieres ver.





sábado, 21 de marzo de 2020

TODOS SOMOS IMPORTANTES

Es obvio, y a casi nadie se le escapa, que estamos viviendo una situación excepcional. Excepcional por única y porque por esa misma naturaleza de única no sabemos como enfrentarnos a ella. Es una situación con numerosas variables que mutan cada día que pasa, vamos varios pasos por detrás y no somos quienes de alcanzarla para poder ponerle freno. Es una situación, sin embargo, en la que como en otras  muchas ocasiones, en un primer momento que pudo ser crucial, se trató de un problema de ejercicio de la Responsabilidad, Sensatez y de hacer lo Correcto (lo sigue siendo ahora que llevamos ya unos días de encierro) para atajar en la medida de lo posible un problema que por su naturaleza contagiosa hubiera estallado de todos modos. En Galicia, cuando pretendes hacer una obra/construcción que se aleja de los cauces establecidos y te dicen que no puedes, hay personas que se acogen al: "ti vai facendo que despois xa veremos..." "tú ve haciendo que después ya veremos..."

En España, lamentablemente, estamos ante una situación que requería de unos niveles de Responsabilidad a los que no estamos acostumbrados y no supimos o más bien no quisimos llegar a ellos. No creo que seamos los únicos. La globalización nos ha vuelto una sociedad egoísta e individual y justificamos con el miedo a lo desconocido el derecho a ejercer nuestros derechos, cuando nuestros derechos son los mismos que los de la persona que tengo al lado. Y lo entiendo, pero no podemos olvidar que todos somos importantes. Ahora que le hemos visto las orejas al lobo parece que, por fin!!!, nos vamos dando cuenta de que lo importante tiene que ser lo importante y vamos tomando conciencia del problema, un problema del que nos han dado el protagonismo y debemos ser valientes para aceptarlo ejerciendo nuestro derecho a ser responsables porque cuidando de mí mismo estoy cuidando de los demás.

"Cuando pase ya la tempestad
habrá tiempo para hacerlo bien.
Nos vendieron tanto bienestar
que no hay manera de poder estar bien.

¿Cómo voy a entrar en razón
si nunca salgo de mi asombro,
si cada vez que buscan la solución
es para cargarla sobre nuestros hombros?"

Una vez más y ya van... recurro a Fito para dar una visión clara del tema que nos ocupa. Con una de sus estrofas vaticina de alguna manera lo que está ocurriendo. Problema nuevo, situación recurrente en la que nos dicen que estamos bien sin estarlo y que arrimemos el hombro para salir adelante. Pues eso estamos haciendo.

Foto: Merce Rancaño.
He escuchado decir en varias ocasiones a Kilian Jornet que, los deportistas profesionales son unos privilegiados por poder hacer de su pasión su trabajo y profesión, y que además son admirados por multitudes que toman como suyos los valores que se supone su vida de deportista representa. Él dice que: "lo único que hago es correr. Corro más que otros pero eso no es importante; importante es un médico que salva vidas, un investigador que consigue una vacuna, un arquitecto que construye casas para que podamos vivir..." Y tiene razón. Correr es una Habilidad Motriz "BÁSICA": "capacidad adquirida por aprendizaje que nos permite obtener resultados previamente fijados". En esta definición se incluyen los Desplazamientos, y correr es algo básico que todos aprendemos y que luego la genética, las circunstancias y la condición física de cada uno van a determinar lo bien o no tan bien que podamos hacerlo. Y las ganas que pongamos en la tarea!!!, no os olvidéis de eso.

A las personas que desempeñan su labor en ocasiones se les conceden premios por hacerlo bien. Yo no creo que sea necesario hacer este tipo de distinciones o menciones porque hacer bien nuestro trabajo tiene que ser una obligación y una responsabilidad que debemos ejercer con diligencia. Con toda la diligencia que podamos en cada momento. Sin embargo, cuando realizas tu trabajo en circunstancias excepcionales más allá de lo habitual, más allá de lo que tu obligación para con los demás exige, y debes llegar hasta donde tu propia exigencia te dice que vayas porque es tu Responsabilidad y es lo Correcto, aunque la Sensatez te diga que no porque estás poniendo en riesgo tu seguridad y la de los tuyos... si aún así vas con todo: Ole, Ole y Oleeee!!!!! Estos son los valores que estamos viendo estos días por parte de algunos sectores de la población, valores que quiero para mí y por los cuales hay que aplaudir hasta con las orejas. 

Retomando las palabras de Kilian donde se refiere a que correr no es una labor importante... sí, tiene razón. Pero no por básica deja de ser menos importante. En estos momentos hay labores que son necesarias como la de los sanitarios, investigadores, epidemiólogos... y, sin querer hacer de menos a nadie, podríamos considerar a cajeros (me vais a permitir que no ponga el os/as en todo porque yo me siento representado siempre) reponedores, transportistas, repartidores, panaderos, pinches de cocina, charcuteros... como labores "poco importantes" o básicas. Enhamed Enhamed, deportista olímpico y ciego, lo deja muy claro: "es un problema de vista, no de visión". A veces la vista nos nubla la visión y no nos deja apreciar lo que tenemos delante hasta que viene alguien o, en este caso, "algo" (que no podemos ver. 5 micras?) para poner en valor labores básicas y necesarias. Todos somos iguales, Todos diferentes y TODOS SOMOS IMPORTANTES!!!

Gracias Jota.

Estos días llegó a mis manos un libro sobre Kobe Bryant. "Mamba Mentality". Es un libro autobiográfico donde Kobe desgrana su ética de trabajo y lo acompaña de múltiples fotos muy descriptivas. En uno de sus capítulos habla sobre Mike Krzyzewski, Coach K, entrenador del equipo olímpico de Estados Unidos. Ambos compartían ideas sobre lo que representaba ganar o perder: "el objetivo siempre era ganar y perder, bueno... perder no era una opción". Ya sabéis que ganar o perder nunca es lo principal, sino que lo importante es el cómo llegas a ello. Por una vez, y sin que sirva de precedente, perder no es una opción. ¿Y cómo ganan los equipos?. Todos juntos y aunando esfuerzos por el bien común.

Hace muy poco, escribía sobre las cosas que me hacen sentir orgulloso y sobre las pocas cosas que me hacen hinchar el pecho, aquellas de las que me siento muy orgulloso. En septiembre del 2017, incluso escribía sobre aquellas cosas de las que me gusta presumir por ser parte de ellas. Estos días, mis colegas de la Sexta Promoción del Inef Galicia, me han demostrado una vez más que las personas de verdad siempre están ahí, compartiendo y animando. Sin embargo chicos, nunca os daría un premio, porque a pesar de la situación especial que nos ha tocado vivir, vuestro comportamiento es el que cabría esperar, excepcional como siempre. En una de las conversaciones por el grupo, a raíz de un texto compartido, le decía a David que en algún momento recogería sus palabras y, por inspiradoras, me apropiaría de ellas. Poco he tardado pero la ocasión lo merece. David es muchas cosas, y entre todas ellas, escritor no es la más importante. Sin embargo hoy está aquí por ello, por un libro que habla de las relaciones humanas, de la esperanza y la solidaridad. Lleva por título: "Un regalo de vida. La historia de 700"

"...literalmente, en el interior de cada persona está la medicina para que otra pueda superar una enfermedad devastadora. Apelamos a la esencia de la humanidad, al carácter social y a la conciencia de que formamos una gran colmena en la que, siempre, unos individuos pueden y deben contribuir a la supervivencia de sus iguales."  David Gil Porteiro

En la dedicatoria, David reproduce unos versos de Javier Mallo que dicen así:

"Las personas somos puentes.
Construimos vínculos paso a paso y brazo a brazo.

Nos apoyamos y nos animamos
para que cada impulso
hacia delante sea un gran paso.

Al cruzar el puente unimos las orillas
y besamos ambas márgenes.

Nosotros somos puentes"

Colega, has sido protagonista involuntario sin pretenderlo. En eso, sí que eres importante.


Empezaba esta entrada hablando de la obviedad de la situación que vivimos, evidente para casi todos excepto para una minoría. Minoría entre la que se encuentra mi vecino del 1º, cuyas muestras de responsabilidad, compromiso y solidaridad son, a todas luces, merecedoras de un premio... o dos. Creo que se capta la ironía, no? Como bien dice Pedro en el vídeo: "es increbible, increbible"

Nota: hoy he ido al supermercado. Me he puesto guantes y mascarilla. Dicen que la mascarilla no es necesaria si guardas la distancia de seguridad pero me la puesto de todos modos por dos razones. La primera, y no menos importante, es porque me lo ha dicho mi mujer. Si no la pongo y le miento me iba a pillar. Y la segunda, no ha sido sólo por mi seguridad, sino también por la vuestra, que esto del virus es una lotería y cuantos menos boletos o carga viral, mejor!


jueves, 12 de marzo de 2020

QUE PASA ATLETA?


Alá polo 2011 comecei coa aventura de escribir o blog, coa fin de plasmar con palabras a miña visión ou a miña maneira de entender o mundo do deporte. Un dos primeiros artículos tiña que ver cunha visita que os triatletas Iván Raña e Antón Ruanova nos fixeran un ano antes. Posteriormente, sempre solícito, Antón sería protagonista de outras dúas entradas. 

Polo xeral, acostumo a empregar o castelán pero, se a ocasión o merece cambio de lingua, como cando falo con alguén que emprega o galego para comunicarse. Así que por deferencia con Antón, as súas entradas están escritas en galego por ser este o idioma no que se expresa. Hoxe, por terceira ocasión e polo mesmo motivo, mudamos o idioma esperando que a mensaxe chegue con moita forza.

Hei de recoñecer que a entrada que agora nos ocupa comenzou a xestarse hai un tempo. Tiña a necesidade de contar algo pero aínda non estaba preparado para poder facelo, así que quedou en forma de proxecto ata agora que conseguiu saír de onde a tiña gardada, no pensamento e nos sentimentos.

O proceso de creación das miñas entradas é moi sinxelo. Ten que haber un tema que me faga sentir que necesito contar algo, expresar a miña opinión. Despois téñense que dar unha serie de circunstancias ou feitos que me axuden a ver por onde podemos tirar e darlle forma. Pois ben, esta semana por fin fun quen de sacar ese sentimento á superficie e como outras veces funlle dando forma nunha saída en bici de dúas horas.

O 29 de decembro do ano pasado falecía Hipólito Rey Abeijón, máis coñecido por "Polo". Con el vaise un gran deportista, pioneiro do atletismo en Noia, e sobre todo unha persoa fantástica.

Fonte: O Correo Galego.

Cóntanme as miñas fontes que Polo foi o primeiro atleta de Noia alá por 1973 ao voltar da mili. Subía andando á Perouta e corría ás voltas nun circuíto de 600 metros. Colgaba a roupa nunha árbore e adestraba en camiseta interior e pantalón curto.

Polo sempre foi de carreiras de largo alento. Eu, sen embargo, tirei máis polo medio fondo. A brecha de idade que nos separaba era grande tamén, pero minguaba moito nas distancias curtas; no momento da charla, dos consellos, das anécdotas, de sinxelamente contarnos como nos ía a vida.

Ao longo da súa vida viuse aqueixado por doenzas das que a maioría de nós caeriamos rendidos, pero el saía sempre a flote unha e outra vez cun xeito de enfrontarse á adversidade digno de eloxio. Estou convencido que os valores que o deporte lle aportou contribuíron en gran medida a iso. Valores que non dubidaba en transmitir a atletas máis novos coma min e que a forza de insistir foron calando hondo. Nunha das últimas ocasións que falei con el, despois de que lle comunicaran que volvía estar enfermo, o médico, vendo a súa entereza díxolle que tería que dar un cursillo a outros pacientes, para que viran de primeira man cal é a actitude que hai que amosar para superar os baches que a vida nos pon. Como xa sabedes, a actitude é o reflexo do que se ve. Polo era un bo espello no que verse reflexado.

Fonte: Agustín Agra Barreiro.
No caso de Polo no tocante á saúde, a vida repartiulle as cartas moi mal. Pero non por iso a súa actitude e determinación fronte a ela mudaron nunca. Esa capacidade de esforzo e superación tan necesaria hoxe en día é tan botada de menos nas novas xeracións, el desbordaba por todas partes. Lembro cando me contaba que o médico non lle deixaba correr pero entón facía ximnasia. E cando non puido facer ximnasia saía a camiñar,"fago marcha" me dicía. Polo non lle puido poñer máis zancadas á sua vida, pero vaia se lle puxo vida a todas esas zancadas que seguro soubo disfrutar.
Eu, cando estou cunha persoa que conecta contigo dun xeito tan bestial e tan sincero, cando as palabras que saen da súa boca non son baldías senón que podes ver que son de verdade, sempre lle digo se non lle importaría vir dar unha charla ao cole. Estou seguro que tería vido pero faltoulle tempo.

Fonte: Agustín Agra Barreiro.

Polo con Teresa Castro. Fonte: A Voz de Galicia.

Polo era reloxeiro. A pesares diso non tiña o superpoder de parar o tempo, máis ben era ao contrario. Sabedes eses reloxos tan caros para correr que aos seis meses se lle rompe a correa?. Pois ben, ti entrabas pola porta da tenda para cambiar a correa, e saías hora e media máis tarde sen darte conta do rápido que pode chegar a pasar o tempo. A boa compaña, a amena charla e compartir a paixón polo atletismo obraban o milagro. Esa correa aínda dura.

Eu, cando vou pola rúa e atopo con alguén coñecido, non son dos que din bos días ou boas tardes, son máis de ola, que tal ou simplemente ehhh!. Polo, alo menos comigo, era de: "Que pasa Atleta?". Hai cousas, poucas, das que me sinta orgulloso. E aínda hai menos cousas das que sentirme moi orgulloso. Son esas cousas que che fan encher o peito cando saen. Ser atleta é unha delas e por iso vou botar de menos ese saúdo de Polo que me facía sentir dunha pasta especial. Estou pensando que, de feito, non ten por que ser así. Entre aqueles que nos sentimos atletas como Polo se sentía, cada vez que nos vexamos poderiamos saudarnos con: "Que pasa atleta?". Coido que sería un xesto de respeto e unha bonita maneira de lembralo.

Para rematar vou a recorrer, como en outras ocasións, a un par de estrofas dunha canción de Fito e Fitipaldis que leva por título: "Entre dos Mares".

"Tantos homenajes por personajes muertos,
primero el puñetazo, luego el monumento"

O tema das homenaxes póstumas é un motivo de discusión que teño con compañeiros. Coido que, se hai alguén merecedor dunha homenaxe pola súa labor, non se debe esperar tanto e facelo antes para poder compartir ese momento con el. Por iso, sinto haber tardado tanto en ser quen de mostrar a miña admiración por unha persoa e un deportista fantásticos.

Dende aquí, dando un bo puñetazo enriba da mesa e enchendo o peito coma nunca, aló onde estés Polo... "Que pasa ATLETA? "


domingo, 22 de diciembre de 2019

EL ESFUERZO SIEMPRE TIENE SU RECOMPENSA

Durante el puente de la Constitución se celebró en Valencia la Fase Previa de la Minicopa Endesa. En ella, las categoría infantiles de los equipos ACB se disputaban un puesto en la Fase Final (una especie de Minicopa del Rey que coincide en fechas con la de los mayores) a celebrar en Málaga a mediados del mes de Febrero. Al igual que los mayores, sólo 8 equipos obtienen el pase. Real Madrid, como vigente campeón, y Unicaja de Málaga como anfitrión, ya estaban clasificados. Por tanto, los otros 16 equipos, entre los cuales se encontraba el Cenor Obradoiro, se jugaban los seis puestos restantes divididos en cuatro grupos de cuatro equipos, donde todos juegan contra todos y el primero de cada grupo obtiene pase directo. Los dos mejores segundos de cada grupo se repartirían las dos últimas plazas. Tres partidos en dos días, más un cuarto al día siguiente si eres segundo. El esfuerzo es considerable. Pero es que la recompensa, la recompensa es... vivir una competición así, con los mejores equipos de cantera de España, al mismo tiempo que una Copa del Rey con los mayores, desde dentro, compartirla con todos ellos, no tiene precio. 


Camilo Riveiro, director de la cantera del Obradoiro decía al finalizar el torneo: habéis hecho historia!"



Yo vengo de otro deporte, de uno individual, pero creo que sé de lo que hablo porque he tenido la fortuna (ya sabéis que cuanto más trabajas, más suerte tienes) de poder vivir experiencias parecidas, a las que en su momento quizás no les das la importancia que se merecen porque es lo normal. Y esa experiencia, estar en esa Fase Final, sólo es la recompensa tangible, la que se puede medir y la que se puede contar para presumir con los amigos. Pero la recompensa de verdad, y aquí sí que sé de lo que hablo y no se admite discusión, es la satisfacción interior que te queda de haber hecho las cosas bien. Y no, no me refiero a ganar o perder. Hablo de esa satisfacción interior, esa motivación que nace de dentro y se ve fuera en cada acción, esa pasión por tu deporte es el motor que tiene que lanzarte a  lograr objetivos mayores.

Cuando uno se marca objetivos, éstos han de ser grandes. Tampoco enormes que no podamos llegar a ellos. Es el único modo de no perderlos de vista. Mientras tanto hay que ir consiguiendo otros más pequeños que son los que nos van a guiar por el camino correcto. Ricky Rubio dice: "no se trata sólo de ganar o perder, existe una tercera opción: el camino". Camino que has de recorrer con todos esos valores que el deporte representa: el esfuerzo, el sacrificio, la disciplina, el compañerismo... Ganar o perder pueden ser una medida que nos diga si hemos hecho bien o mal las cosas (son una medida que no me gusta porque no reflejan del todo lo que sucede). El camino, sin embargo, es el que nos va a posibilitar tener la opción de competir y ser lo mejores que podamos en un momento dado. El camino nos va a dar, cada vez, más opciones y más recursos para ser mejores en el desempeño de nuestra actividad. El camino, el día a día, nos va dar la confianza necesaria para creer en nosotros mismos y en nuestros compañeros. Jose Calderón dice que: "el secreto en los deportes colectivos está en la confianza en tus compañeros". ¿Y cómo se gana esa confianza? Con esfuerzo y dedicación, con actitud y compromiso, con intensidad y creatividad, con concentración... día a día. José Freijeiro, entrenador del Cenor Obradoiro, decía antes de un partido en esa fase previa: "nuestros hábitos tíos, nuestros hábitos". Lo he dicho más veces y lo seguiré diciendo. Si el camino ha sido el correcto y la preparación ha sido buena no importa como estén los demás, importa como estés tú. Y si tú estás bien, los demás que se preparen. Las excusas nunca nos van hacer ganar un partido, la manera de enfrentarnos a ellas sí.


Confiar en vosotros mismos y jugar como lo sintáis. Y nunca, nunca dudéis de lo que sabéis hacer y hacedlo!!! Y si se falla (un gran amigo mío y gran entrenador de basket, diría: "¿cuántas veces?!! Las que hagan falta!!") que haya un compañero para enmendar ese fallo. Y entonces, si se gana, habrá sido como lo que sois, un equipo. Y si se pierde, también. En los deportes colectivos no hay lugar para los premios individuales


Dicen que los buenos deportistas se inspiran a sí mismos. Dicen que los grandes deportistas inspiran a otros. El 6 de diciembre, después del primer partido del Cenor Obradoiro contra Cajasiete Canarias (Iberostar Tenerife), partido que perdimos, salí a correr. Hacía tiempo que no tenía esa sensación de cuando vas bien y aceleras sin darte cuenta, parece que no te cansas y acabas con una sensación de satisfacción enorme, con ganas de más. No sé, debía estar inspirado. 

Cuando el objetivo que nos marcamos es grande tendemos a no darle importancia a lo corriente, al objetivo pequeño, a lo que hacemos cada día. Es lo que hacemos y ya está. Kilian Jornet dice: "el mejor momento siempre es ahora y el mejor recuerdo siempre será mañana". Ya estáis en Málaga!! Para que Málaga sea un gran recuerdo (que lo será independientemente del resultado) todo depende de lo que hagáis aquí y ahora. Lo que el futuro os depare, depende del ahora y del camino que sigáis hasta entonces. Málaga no es lo importante. Lo importante es lo que os ha llevado hasta allí.


Este verano tuvimos que tomar una decisión importante en casa en el aspecto deportivo. Ante la falta de retos en el anterior club que llevaran a una mejora deportiva de nuestro hijo, una mejora que él demandaba y necesitaba, cambiamos de equipo buscando ese plus y tratando de mantener otros aspectos igual de importantes para nosotros. La decisión fue fácil porque lo necesitaba y porque ya había ido invitado en alguna ocasión con el nuevo equipo, sabíamos lo que nos íbamos a encontrar. Matías no está en el Obradoiro por el Obradoiro, sino por los compañeros que hacéis del Obra lo que es y ayudáis a que los objetivos del día a día se vayan logrando. El camino está siendo muy divertido. O-B-R-A, todos xuntos, OBRA!!!. 

Esta misma semana, los integrantes del equipo acudían a las instalaciones de Cenor Electrodomésticos (principal patrocinador de la cantera) para un acto en el que festejar el hito de la clasificación. En el mismo, el director general de Cenor, Javier González, les decía para terminar: "si se lucha se pueden conseguir los objetivos, y si no se consiguen, nos iremos pensando que dimos lo mejor de nosotros mismos. Sois el futuro del Obra".


Hoy hemos hablado, además de baloncesto, de muchas otras cosas. Al menos yo así lo veo. En casa ésta es la manera que tenemos de entender el deporte, y por ello, el esfuerzo siempre tiene su recompensa.

Si me lo permitís, me gustaría agradecer también a todos los componentes del CB Outes el cariño y comprensión con que han acogido a Matías, en especial a Jorge y a Forés, que ante la imposibilidad de acudir a entrenar cuatro días a Santiago le han hecho un hueco siendo uno más del equipo y sintiéndose como tal. 


jueves, 17 de octubre de 2019

EL DEPORTISTA EN TODA!!! SU DIMENSIÓN

De un tiempo a esta parte, hay un aspecto en el que me he ido fijando en diferentes lugares, con diferentes equipos y disciplinas deportivas, y distintas personas o entrenadores. Yo no soy entrenador de nada pero sí que provengo del mundo del deporte y la Educación Física y aunque no mucho, algo sí he aprendido y creo poder afirmar que algo sí sé. He de decir que no le he dado el valor o la importancia que se merece porque quizás no era plenamente consciente de ello... hasta ahora, que digamos, me toca vivirlo más de cerca.

Hace muchos años me contaron un cuento. Cuento que creo es muy adecuado para dar a entender aquello que queremos transmitir hoy y que los veteranos del grupo de Noia reconocerán al instante. Erase una vez un "gran" entrenador de atletismo que tenía una enorme cesta de huevos. No eran unos huevos cualquiera, sino unos buenos huevos camperos, apasionados de su deporte y con posibilidades de llegar muy arriba. Con el paso del tiempo cada vez quedaban menos huevos en la cesta. Se iban rompiendo y quedando por el camino hasta que sólo quedaron unos poquitos. Esos poquitos fueron los que le dieron fama al citado entrenador y ya nadie supo más de aquellos que se quedaron atrás. Sólo se tuvieron en cuenta las cualidades deportivas de estos y no se desarrollaron todo lo que debieran abandonando la práctica deportiva.


Coach Carter
Rafa Nadal y Pau Gasol son dos grandes deportistas que comenzaron pronto sus carreras y han llegado donde han llegado porque se lo han tomado muy en serio y han amado mucho su pasión que con el tiempo se convirtió también en su trabajo. Sin embargo, tanto uno como el otro, han dicho que el tenis y el baloncesto son sólo una parte de lo que en realidad son. Su dimensión es mucho más amplia y abarca mucho más allá que el deporte que practican.

Marc Gasol dijo en una ocasión que cuando las cosas no van bien la crítica es fácil y dura por parte de aquellos que son meros espectadores y cuya visión no alcanza más allá de un resultado. Sólo ven al jugador (algo comprensible). Sin embargo ellos, como compañeros de equipo y amigos, van más allá y además de al jugador, su visión abarca también a la persona que se esconde tras él, porque ambas van de la mano y en ellas confluyen un montón de variables difíciles de gestionar, que hacen que las cosas no vayan siempre del mismo modo a pesar de que la preparación haya sido la correcta.

Hablando un día con un entrenador del que mi hijo tuvo la fortuna de disfrutar y aprender, le preguntamos como lo veía en los entrenamientos. Respondió con un gesto de las manos haciendo un círculo, y lo acompañó con tres palabras: "es muy completo". Es evidente que hablaba de él como jugador, aunque si nos atenemos a las palabras de Marc Gasol, completo abarca mucho más, al jugador y a la persona.

Robert de Niro en la película "Los Padres de Él", le da  la charla a Ben Stiller cuando está a punto de convertirse en su yerno. Le dice que ha entrado en su "círculo de confianza" porque aúna una serie de cualidades que su hija aprecia en él aunque no sean del todo visibles para De Niro: "por lo cual te voy a vigilar de cerca" (vaya si lo hace). En el caso de los atletas esas cualidades pueden  ser deportivas, actitudinales, humanas, sociales,... y en todas!!! ellas tenemos que confiar para que se asienten con solidez y hagan mejor al jugador y a la persona. Confianza es una de las cosas que tenemos que transmitir a los chavales. "En estos trece años hay mucho trabajo y agradecimientos a gente que ha confiado en mí. Sin esa confianza, la gente joven no sale". Marc Gasol.


En etapas de formación (que podrían ser todas pues nunca se deja de aprender) a la hora de entrenar hay que estar a lo que hay que estar. Cierto, hay que estar concentrado. Concentración es uno de los pilares que denotan que existe un compromiso con uno mismo y con el equipo. Pero no es lo mismo un lunes que un viernes (obligaciones escolares, obligaciones sociales, exigencias del día a día, levantarse temprano, acumulación de entrenamientos semanales que derivan en cansancio) no es lo mismo hacer aquello a lo que estás acostumbrado que aprender cosas nuevas que te exigen un plus, hay que tener en cuenta el estado físico diario del chaval y no exigirle más de lo que te puede dar en ese momento. Si ha tenido una enfermedad reciente (leve, tipo gripe o resfriado) hay que estar pendiente de él y decirle que puede o no puede hacer o que queremos que haga esos días. El niño te va a decir: "coach, puedo". Esa es la actitud que hay que buscar, que el niño esté dispuesto, que esté comprometido con la actividad. Pero aunque él diga que puede, hay que hacerle ver que no es necesario.


Deberíamos empezar los entrenamientos con un: buenas chavales, ¿cómo estamos hoy? ¿Algún tipo de molestia? Fulanito, esa fiebre de hace dos días ¿está superada ya? ¿Alguno ha tenido Educación Física en el cole hoy? ¿Qué habéis hecho? ¿Cómo va la semana de exámenes?... Debemos manejar toda esa información y ser respetuosos con el estado físico y anímico del chaval, que sientan que se les tiene en cuenta y creemos en ellos más allá de lo buenos o menos buenos que sean en el deporte que practiquen. Y cuando todo está ok y hay que "castigarlos", hay que hacerlo por las malas actitudes y las malas conductas derivadas de ellas y no por simples fallos. No todos tienen la misma capacidad ni el mismo ritmo de aprendizaje, pero sí que todos han de tener las mismas ganas. Si eso sucede el trabajo dará sus frutos. No podemos caer en el error, como entrenador, de pensar que aquello que es fácil para mí tiene que serlo para todos. Los entrenadores o profesores tenemos el conocimiento, los niños sólo tienen información que han de gestionar y transformar. Dinámicas correctoras y ruedas comunicativas, que diría Antonio Pérez Caínzos (¿cuántas veces?. Las que hagan falta!!!), y no castigos e imposiciones que no funcionan. Basta ya de líneas y flexiones o escaleras. No es necesario gritar las cosas para hacernos entender. Que los niños se sientan valorados y quieran volver mañana con más conocimientos y con más ganas de aprender.
El deporte, cualquier deporte, es sólo un juego al que se juega. Pero para muchos chavales es su pasión. Alimentémosla!!!.


¿Y tú porque juegas? Juego porque me gusta. Brad Pitt, en una reciente entrevista por su última película donde se va al espacio en busca de su padre desaparecido, comenta que de los padres recibimos buenas lecciones: "de niño yo jugaba al tenis y me creía muy bueno. No lo era y me enfadaba cuando las cosas no salían como quería. Un día en un partido que iba perdiendo tiré la raqueta al suelo y empecé a pisotearla. Mi padre vino hacía mí y en lugar de reñirme, me dijo: Hijo, ¿te diviertes?. Le contesté que no y simplemente me respondió: ¿Entonces por qué juegas?... 

"Los entrenadores son básicos para sacar a la luz el potencial del triatleta, pero hay un aspecto como la motivación que, aunque debe ser empujada a veces, debe salir de uno mismo. La motivación viene de cada uno de nosotros. Hay momentos en los que es necesario que el entrenador te motive, claro, momentos en los que uno no está bien. Es muy importante tener a alguien capaz de sacarte de ese bache, pero tienes que hacer esto porque te gusta. Si te están empujando demasiado igual te están engañando y es mejor que te dediques a otra cosa, para que vas a estar volviéndote loco con algo que realmente no te gusta. Esto lo haces por la pasión y por disfrutar de ello".  Mario Mola

No puede ser que dejemos de hacer lo que nos gusta porque alguien nos lleve a ello, la decisión ha de ser nuestra. Los chavales, más allá de recompensas externas, lo que ganan de verdad son conocimientos sobre el juego que generan confianza y aumento de la autoestima, ganan motivación para seguir aprendiendo, ganan disfrutar porque, de momento, el deporte es su pasión y no su trabajo (ay de ellos como pierdan la pasión  en algún momento)

"No es el más fuerte el que llega primero, sino el que más disfruta con lo que hace". Kilian Jornet.

¿Quiere todo esto decir que no se les debe exigir... demasiado?. Hay que exigirles aquello para lo que estén preparados y animarlos a superar sus límites porque también se lo vamos a exigir cuando estén listos para ello. Evolución desde la motivación. Hay que tener bien presente que ganar no es el objetivo. Si te gusta el deporte de verdad no estás pensando constantemente en ganar o perder, sino en cómo podemos hacerlo mejor la próxima vez, ser competitivos en la medida de nuestras posibilidades y disfrutar del camino.

"Si para ganar carreras tengo que dejar de comer chocolate, bienvenidas sean las derrotas". Kilian Jornet.

Tengo una niña de 13 años en clase. Infantil de 2º año. Juega al baloncesto. A finales de agosto tuvo una lesión de rodilla importante, microrotura de ligamento lateral interno. Después de la resonancia para saber el alcance de la lesión, el parón obligado con la consiguiente pérdida de tono muscular y desconociendo por mi parte los plazos de recuperación de una lesión así, esta niña, con el alta recién en la mano, está entrenando 3 días y jugando 35 minutos el fin de semana en un partido que ganan de KO (es cuando la diferencia en el marcador alcanza los 50 puntos y se deja de anotar). Y yo en clase no dejándole hacer ciertos ejercicios que considero que  no son adecuados para ella de momento!!!. ¿Es esto cuidar a los deportistas?. En mi opinión, no.

Ojalá el cuento del que antes hablaba fuese un cuento, pero era la realidad en aquel momento y poco ha cambiado desde entonces. Moraleja: cuidado con los huevos que corres el riesgo de que se rompan. Si los cueces a fuego lento se vuelven fuertes y los efectos se hacen duraderos.



martes, 24 de septiembre de 2019

ENSEÑAR BALONCESTO

Hace poco, me comentaba Carlos C. que ya iba siendo hora de publicar algo nuevo. En ese instante yo no sabía cuando sería el momento de hacerlo, todavía no había nada que me moviera a escribir. 
Dos días después de eso, a la par que la final de la Copa Galicia de Baloncesto en Marín, la Federación Gallega planificó un Espacio Formativo con Antonio Pérez Caínzos al que Carlos Colinas (Responsable del Área Deportiva) presentó con un: "Antonio no necesita presentación". Y para aquellos que lo conocemos es verdad, no la necesita, su trabajo habla (y muy bien) por él. Acudo a la charla creyendo saber lo que me iba a encontrar pero he de reconocer que después de la misma, lo cierto es que sí pero no. Hay un directo de Miguel Ríos en el que en un momento que se dirige al público explica lo que para él y su banda supone tocar en la Maestranza. Dice algo así como: "señores, para nosotros estar hoy aquí es, un ¡¡¡subidón!!!". Pues, parafraseando a Miguel Ríos, esa es la sensación que me queda y la razón de que esté escribiendo estas líneas.


" Hola, me llamo Antonio y me gusta el baloncesto". Presentación sencilla. Como no tengo el balón me tocaría disciplina, pero voy a escoger libertad para creerme o no lo que dices y ver hasta que punto te gusta el baloncesto. 

En clase, cuando damos la definición de deportes colectivos decimos que: "son aquellos deportes donde se enfrentan dos equipos, formados a su vez por más de dos jugadores, que se disputan la posesión de un móvil y donde se establecen relaciones de cooperación-oposición con los compañeros y rivales". Perfecto. El baloncesto se adapta a la definición. Dos equipos, 5x5, un balón, compañeros, rivales... Fácil.

En Inef, donde conocí a Antonio, teníamos lo que se llamaban Maestrías. Vamos a suponer que de aquí salen Maestros, cuya definición podría ser: "persona que enseña o forma, especialmente aquella de la que se reciben enseñanzas muy valiosas". Comienza la charla y el espectro que yo tenía de lo que es el baloncesto se amplía y toma nuevas formas. Habla de información y conocimientos, que no son lo mismo. Habla de planos, de espacios, de diagonales que hay que atacar, de bote de escape, de desbloqueo, de ruedas comunicativas, de dinámicas correctoras en lugar de castigos o imposiciones,  de potenciar los puntos débiles a la par que los fuertes en cajones o box, short-jump, espacio lateral uno-dos y cuchillo... guau!!! Antonio es un Maestro que enseña baloncesto poniendo el foco en el alumno que ha de ser quien debe sacar beneficio transformando la información a su disposición en conocimiento sobre el juego. Busca dotar al jugador de recursos que le permitan dominar el juego, aumentar la confianza en si mismo y disfrutar con ello. En todo momento estamos hablando de baloncesto de formación. No queremos ganar partidos, queremos que el jugador sea todo lo bueno que pueda o quiera llegar a ser. Mentalidad fija o mentalidad de mejora (entrenador no pude/entrenador no supe).

                                           


La charla tenía su inicio a las 9.30 de la mañana y un día antes de la misma le digo que procure hacerla amena que es una hora muy temprana. Tan amena y entretenida se ha hecho que, teniendo programada su finalización para las 11.30, nos hemos ido a las 12.10 y porque Carlos Colinas, sabedor del percal, ha cortado para que la gente llegara a tiempo a la final de Copa. En el cole, cuando explico alguna tarea y hay alumnos que levantan la mano para preguntar antes de finalizar la explicación, siempre les digo que esperen y si con la explicación no se resuelven sus dudas, que pregunten después. Hoy ha habido pocas preguntas a la finalización de la charla. Transmites tanto y tan fácil que no son necesarias. Buen trabajo.


Hoy hemos aprendido y nos hemos divertido. Hemos hecho cumbre arropados por los conocimientos y cercanía del guía. Cuando planifiques una nueva expedición, estaremos encantados de que cuentes con nosotros para acumular una nueva experiencia que seguro será tan gratificante como la de hoy.

Por si no te lo había dicho ya, me siento orgulloso de lo que haces y sobre todo de cómo lo haces. No se puede realizar una labor así si no lo sientes y te apasiona realmente.

 " Hola, me llamo Antonio y me gusta el baloncesto"Como no tengo el balón me tocaría disciplina, pero voy a escoger libertad, y sí, me has demostrado que te gusta el baloncesto.


Nota: esta entrada se ha escrito teniendo en cuenta el contexto en el cual la charla se desarrolló, por lo que se han empleado términos y metáforas utilizados por Antonio. Es por ello que, quizás, haya alguna parte que no se logre entender del todo si no has asistido. De manera incongruente, no podría haberla escrito de otro modo pues no se habrían comprendido perfectamente las valiosas enseñanzas que Antonio nos supo transmitir.