sábado, 24 de agosto de 2024

QUE 20 AÑOS NO ES NADA

Dicen que las vacaciones son ideales para leer porque tenemos más tiempo y estamos mas relajados. El tema es que tengo varios libros a medias: "Supérate" de  Lorena Torres, directora de rendimiento en los Spurs y los Sixers de la NBA además de en la selección española de basket. "Por si las voces vuelven" de Angel Martín, que no viene mal en estos tiempos locos que corren. Y el que me ocupa hoy y del que me apetece hablar es de José Manuel Calderón, "20 años entre dioses", del que Quique Peinado, que colabora en el manuscrito, dice que es el mejor cronista de la historia reciente de la NBA.

Me encanta el enfoque que le han dado al libro de hablar de uno mismo hablando de los demás porque, al final, somos lo que somos gracias en buena parte a las personas que nos vamos encontrando. Aparcando el ego a un lado, porque así es él, Calderón demuestra el espíritu de equipo enorme que atesora y que deja patente con anécdotas impensables en los tiempos egoístas que vivimos: asentado como base titular en los Raptors de Toronto por lesión de T.J. Ford, pidió al entrenador volver a salir desde el banquillo porque la segunda unidad del equipo no funcionaba. Cedió su puesto de titular porque T.J. Ford no se sentía cómodo siendo suplente y el equipo lo sufría. Gestos como este quizá te hagan parecer blando,  pero Calderón se ganó el respeto de los compañeros, del público y de la NBA en general con su juego y acciones como esta.

Crecer con el equipo, crecer como persona sin dejar de ser uno mismo con tres valores por bandera cuyas iniciales lleva tatuadas en la espalda a modo de letras japonesas; Humildad, Sacrificio y la Familia por encima de todo, tres valores que Calderón ejerce permanentemente: "poniendo en práctica estos tres valores, deseo transmitir a mis hijos que lo mas importante es que sean buenas personas, respeten a los demás y contribuyan a una sociedad cada día mejor". Bueno, los que me conocéis sabéis que con lo del sacrificio no estoy muy de acuerdo, que soy más de decisiones que tomar, que cuando algo te gusta mucho no hay sacrificio que valga, y que el "entourage", el entorno del que habla Calderón en el libro en varias ocasiones (con mención especial a su mujer Ana), si te quiere bien y te respeta y acepta, te animará a remar en la decisión que hayas tomado.

El caso es que Mr. Catering, como el desaparecido Andrés Montes solía llamarle en las retransmisiones de la NBA, no para de repartir asistencias a medida que transcurre el libro, o el partido si queréis. Una en la que coinciden todos los jugadores de su cinco inicial y los siete del banquillo, es el descomunal talento que atesoran, pero que de nada serviría sin el aún más descomunal trabajo y mentalidad ganadora que ponen de manifiesto en todos y cada uno de los entrenamientos, partidos, charlas de equipo... "Con los años vas desarrollando la capacidad de intuir, más o menos, cómo les va a ir en la NBA a los rookies. Esto lo ves más por su actitud que por su calidad. Hay gente que te sorprende por el talento, pero luego pasa un poco el tiempo y te dices: lo va a pasar mal en esta liga si no cambia de actitud... Una carrera como la suya demuestra que el talento es de gran ayuda, pero la clave es el trabajo. Por mucho talento que tengas, si no eres capaz de mejorar, te pasan por encima, porque estás en una liga en la que hay talento a raudales. La única diferencia es que el talento te da un poquito de ventaja, pero en esta liga es el trabajo lo que da la verdadera medida de tu nivel"

Dice que para él, que ha pasado 20 años entre dioses, Lebron James es el mejor jugador de la historia. Respeto enorme hacia la opinión tremendamente experimentada de Calderón, pero a mí me es muy difícil decir quién es el mejor. Sí quién lo es un momento dado, por eso hay tantos mejores jugadores de la historia para mí. El otro de la terna en la discusión sobre el mejor, un tal Jordan, dijo una vez: "Larry era un tema de debate. De hecho, aún lo es. La gente me pregunta quiénes son para mí los cinco mejores jugadores de la historia, y cuando empiezo nombrando a Larry me interrumpen y dicen: ¿estás de broma o qué? ¡No puede compararse con Lebron James! Y yo les contesto: no lo pilláis. Larry es mucho mejor que cualquier otro alero de la historia y, para ser sincero, aún no tengo claro si era alero o ala-pivot. En cualquier caso, para apreciar por completo a Bird hay que entender de baloncesto. Tienes que ser una persona del mundo del baloncesto para estar en condiciones de darle todo el reconocimiento que merece. No saltaba por encima de la canasta, no machacaba por encima de nadie, no era rápido. Por eso algunos no pueden apreciar el valor de su juego. Si entras en el Madison Square Garden, la meca del baloncesto, y preguntas ¿qué piensa usted de Larry Bird?, la respuesta sería que era un gran jugador porque hacía de todo en la pista" Fragmento del libro "Cuando éramos los mejores". Palabra de Jordan, palabra de Dios. Todos tenemos nuestras preferencias y Larry Bird es, para mí, uno de los mejores.

De Lebron, del que dice Calderón que no parece que pasen los años excepto, si me lo permitís, por las canas de la barba que le dan, si cabe, un aspecto más fiero, 20 años no es nada como cantaba Gardel en "Volver".  La fortuna para Lebron, que es una bestia en lo que a condición física se refiere, es que ganas no le faltan y se retirará cuando quiera, no cuando el cuerpo le diga que ya no más, que "mientras el cuerpo aguante, mientras que el swing arda por dentro, mientras que huir le dé tanto placer, bailará sobre sus recuerdos" Miguel Ríos

Para ir terminando ya, llega a casa mi mujer del fisio el miércoles y me cuenta que dice Jaime que va a dejar la suscripción al blog por no escribir nada sobre las olimpiadas. Que sepas que no lo voy hacer excepto sobre la humildad de la que hace gala Calderón y que le falta a Ingebrigtsen, algo en lo que creo estamos de acuerdo. Cuentan que su padre lo machacó mucho de joven (que todavía lo es, 23 años) incluso se habla de malos tratos, pero nada excusa la prepotencia y arrogancia mal expresadas. Tonto es el que hace tonterías decía la madre de Forrest Gump... a los hechos me remito. Dicho esto, corre que se las pela el cabronazo!!! Es un fenómeno deportivamente hablando pero ha crecido poco como persona.

De la cara amable de las olimpiadas me quedo con lo que me contó Joselo y su experiencia en París con la family. Estar viendo el waterpolo, semifinal Croacia - Hungría, rodeado de franceses y cantar los goles de España en la final de fútbol, contra Francia, a todo pulmón. Yo pensando que vaya locura en esas circunstancias y me dice que respeto exquisito por parte francesa dando la enhorabuena por la victoria. ¡Guau! Así es como tiene que ser, celebrar la victoria sin temor y reconocer la misma como lo que es, un deporte al que se juega más allá de ganar o perder. Un árbitro de basket hablaba así de este tema: "me gustaría que el animar a un equipo fuera en esa línea, no hace falta descalificar y a todos nos iría mejor quitarnos un poco de tensión en el apartado insultos. También te digo que, como norma general,  los entrenadores y jugadores son bastante correctos. El baloncesto es un deporte donde la educación está a un nivel óptimo"

Este es el deporte que queremos, el deporte del que habla Calderón en el libro y el deporte con el que crecer como personas. Ingebrigtsen, toma nota y honra más, mucho más, al mejor deporte del mundo que ya te han dado un par de buenas lecciones y te está costando aprender. 


jueves, 27 de junio de 2024

PALABRAS MÁS, PALABRAS MENOS.

¡Listo! Pasada la EBAU comienza una nueva etapa continuación de lo vivido y aprendido durante todos estos años de Educación, con mayúscula, digamos que obligatoria. Y digo obligatoria porque es el paso, valga la redundancia, obligatorio, para llegar a donde estamos ahora. En el camino hacia el éxito todos los pasos que se dan son necesarios si quieres intentar llegar, no hay atajo que valga y ninguno es más importante que otro, todos cuentan igual, aunque se empeñen en hacernos creer que la EBAU es el Santo Grial de la sabiduría y que la vida de verdad empieza ahora. Podríamos decir tantas y tantas cosas sobre esto, unas buenas, otras no tanto, pero hoy no toca. Es época de graduaciones, y como Roger Federer decía en su discurso a la Class of 2024 de la Universidad de Dartmouth: "cuando está detrás de ti, está detrás de ti", la EBAU es pasado ya, ha quedado atrás y es tiempo de festejar antes de enfocarse en el nuevo paso que toca dar. Es momento de felicitaciones por el trabajo bien hecho, ¡por el trabajo!, no tanto por el resultado del mismo reflejado en las notas, las cuales, sin embargo, son las que os van a considerar aptos o no para aquello que queréis hacer. 


Cierto es Roger que, en tenis, un punto sólo es eso, un punto. Pero en la EBAU, sin embargo, un punto menos es como ir un set abajo en el marcador. Lo que no cambia, como bien cuentas en tu discurso, es la actitud con la que encarar los retos; los de ahora, "que tienen que ser la cosa más importante del mundo", y los que vengan después también, porque los otros son pasado y hay que "comprometerse plenamente con el siguiente punto y con el siguiente con intensidad, claridad y concentración". Para aquellos a los que la EBAU no os ha salido tan bien como os habría gustado, canta Manolo García aquello de: "arriba, venga ponte de pie, lo que pasó ya no existe" O en palabras de Tom Brady, el mejor quarterback de la historia de la NFL, escogido en la sexta ronda del draft del año 2.000 en el puesto ¡199! de 257 jugadores elegibles: "es difícil lanzar, bloquear, atrapar, placar y golpear a niños cuando son más grandes y más desarrollados que tú, sólo para volver a casa esa noche magullado, pero sabiendo que tienes que presentarte al día siguiente sólo para tener la oportunidad de volver a intentarlo" Para aquellos a quiénes las cosas os han ido mejor, recordad, sólo es un punto, el partido continúa y el siguiente punto es nuevo y hay que jugarlo con ilusión, como si fuera el último. Es el momento de seguir trabajando con la misma actitud y entrega, "de mantener la pasión, el amor por el juego y el espíritu de lucha todos los días y en cada entrenamiento" Rafa Nadal.

En otra de esas graduaciones, en su academia de Manacor, Rafa Nadal hacía mención al qué y al ahora, a la inmediatez en la persecución de los objetivos pero insistiendo en la importancia del cómo se consiguen las cosas. Ligado inexorablemente a ese cómo, está la manera en que desea ser recordado, al "legado" que como leyenda del tenis va a dejar pronto. Comparte con Federer la idea de lo efímero que son los títulos y el deseo de ser recordado como una buena persona cuyos valores lo hacen ser quién es dentro y fuera de la pista de tenis. El legado, si me lo permites Rafa, no es algo que se deja en el momento en que te vas, es algo que siempre está ahí y que engrandeces con cada acción, con cada palabra, es algo que disfrutas siempre, es permanente. El legado no es más que el resultado de todos esos momentos que has acumulado durante años y has tenido a bien compartir con los demás. 


En estas fechas postebau, a los padres alguna que otra felicitación también se nos da. Y por supuesto que se nos cae la baba, pero no por las notas, que también, sino por aquella otra grandeza que algunos son capaces de ver más allá. Yo no estoy hoy más orgulloso por casi un 14 de lo que ya lo estaba antes. Lo estoy por el trabajo bien hecho independientemente del resultado, por el aprecio que muestras hacia tus compañeros y profesores y por el que te devuelven con creces; por el recuerdo que dejas, duradero seguro, de lo buena persona que eres. El legado que Rafa y Roger persiguen, a tenor de algunas palabras y acciones que hemos visto tu madre y yo estos días, es el que has conseguido durante estos años sin pretenderlo. 

Sabéis que siempre que me animo a escribir lo hago basándome en lo que veo, lo que sé y lo que la experiencia y el sentido común me dictan, que no es más que una opinión, válida para mí por ser mía pero abierto siempre a nuevas interpretaciones. Esa experiencia y conocimientos se fundamentan, en gran medida, en la sabiduría de otras personas a las que respetas y admiras por poseer aquellos valores y principios que consideras correctos y de los cuales hacen gala sin limitarse a las palabras. Como la cosa va hoy de graduaciones y discursos, me gustaría reproducir aquí las palabras de una de esas personas a las que tengo en gran estima por su grandeza como persona. Palabras llenas de sentido, pronunciadas con mucho sentimiento, y que entienden que el secreto del éxito no está en el talento del alumno ni en los conocimientos del profesor, el secreto está en tener el privilegio, para ambos siempre, de trabajar juntos. 

"Día a día intentamos enseñaros el significado de la palabra "Éxito". Tener éxito no significa llevar un sobresaliente en las mates o las lenguas, que también, sino que tener éxito de verdad, significa reconocer cuales son tus capacidades y desarrollarlas, ir evolucionando hasta convertiros en buenas personas.

Así que desde el colegio queremos desearos grandes éxitos. Pero no hay un éxito sin un fracaso, y siento decirlo, pero alguno que otro vais a tener. A pesar de eso, no dejéis que os hundan. Si aprendéis a levantaros de esas caídas, creedme que vais a salir reforzados.

Y como todos llevamos un quijote dentro, vamos a hacernos eco de sus palabras: "Querido Sancho, has de saber que para que algo se consiga, es menester una de estas dos cosas: QUE EL QUE QUIERA, PUEDA, o, QUE EL QUE PUEDA, QUIERA". Pues bien mis queridos alumnos, en nombre de todos los profesores que os acompañaron en este viaje, no os desaniméis nunca y recordad que todos podéis"  

¡Gracias Pili!


Como se cuenta en el vídeo de arriba, no hay un número que mida la grandeza, la magia, ni la memoria de las experiencias que acumulamos cada día. No hay 14 en el mundo capaz de medir eso. Por cierto, hablando del 14, la 33 no acaba de llegar pero encara cada carrera como si fuera la última, siempre por encima de las prestaciones del coche, siempre por encima de las expectativas, cada carrera es nueva, ilusionante, divertida, una nueva oportunidad de volver a intentarlo... Palabras más, palabras menos, que cantaban Los Rodríguez, ¿puede ser este cómo, en el que incidía Rafa Nadal en su discurso, la manera de encarar el éxito?


sábado, 25 de mayo de 2024

EDURNE PASABÁN, BORJA GOLÁN Y TONI NADAL

Estaba el otro día navegando por las páginas de la Voz de Galicia y me encontré con una entrevista a Toni Nadal a raíz de su participación en una charla que venía a dar en Santiago en la segunda edición del foro Deporte y Empresa, organizada por Fisela y con la recaudación íntegra a favor de Acem Santiago, asociación compostelana sin ánimo de lucro que trabaja con el objetivo de contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por la Esclerosis Múltiple, el Parkinson o la ELA. 

Dice Pep Marí que cuando tienes una ventaja, una oportunidad, hay que aprovecharla. Y yo tenía muchas ganas de escuchar en directo a Toni que, como dijo Carlos Macía, presentador del acto (muy buen trabajo, por cierto) es, literalmente, el "tío" más famoso de España. A pesar de que Toni aboga por lo simple, y que es cierto que su sobrino es de sobra conocido, sería muy injusto reconocerlo solo por ello porque es mucho más que eso, y un placer por tanto escuchar sus consejos, anécdotas de una vida dedicada al deporte y a su deporte, el tenis. Su simplicidad de ver las cosas, de ir a lo esencial y olvidarse un tanto de aquello que es secundario, de decir las cosas cómo son y no cómo querríamos que fueran, de no autoengañarse, de ver el deporte como un complemento a la formación personal más que un reto físico o técnico... No es ningún secreto que en mis entradas cito palabras de Toni porque comulgo con su manera de ver el deporte y la vida. No podía dejar pasar esta oportunidad de "compartir" la experiencia de escuchar, de ver, de sentir, porque en la vida y el deporte nos mueven las emociones y el corazón.


Fuente: La Voz de Galicia

Toni Nadal, a la vista de los logros deportivos y personales de sus compañeros de charla, cedió el protagonismo a Borja Golán y Edurne Pasabán, que contaron en primera persona las alegrías y sinsabores de sus carreras profesionales, experiencias que les han hecho las personas que son hoy en día. Borja Golán no necesita presentación, y si la necesita, es que algo hemos hecho mal durante mucho tiempo, cosa que José Ramón Lete Lasa, Secretario Xeral para el deporte de la Xunta, reconoció, como buen deportista que presume ser, diciendo que llegaba tarde el reconocimiento público. Como soy un romántico y amante de la cara amable del deporte, aquella que defendía y mostraba Sir Michael Robinson en cada uno de sus documentales, volví a emocionarme una vez más con ese fantástico "Campeón Silencioso" que reprodujeron en la sala. En este caso, cuando hablo de la cara amable del deporte, lo hago por experiencia personal, pues hace tres años contamos con su presencia en el cole, y lo de ser buena persona no se puede fingir. Entre otras cosas, como dijo Edurne, los valores vienen de serie cuando se aprenden en la base. Cuando esa visita de Borja escribía así en el blog sobre él:

"Un gran deportista es, para mí, aquel cuya grandeza como atleta se limita a la cancha de juego. Cuando son esa superioridad, suficiencia y ese punto de arrogancia (confianza y seguridad en sí mismo) que les hace grandes dentro de la cancha, los mismos que no le permiten alardear fuera de la pista y ser uno más dentro del colectivo de personas “normales”, con la humildad, accesibilidad y cercanía propias de las buenas personas.

Borja Golán ha conseguido lo que parecía imposible en un deporte casi inexistente en España, el Squash. Inexistente por la falta de estructuras, de ayudas y de cobertura mediática. Campeón de España año tras año desde 2002 e instalado en la élite mundial desde hace una década, Borja decidió hace mucho tiempo que la falta de recursos solo se vence con “DETERMINACIÓN”"

Creo que ya había dicho antes que tenía muchas ganas de escuchar en directo a Toni. Lo que no sabía en ese momento, era que me iba a encantar escuchar a Edurne contar su inspiradora experiencia con todo el bagaje que lleva en la mochilaambición de la buena, afán de superación, hambre de éxito, pasión y confianza. Y mira, pinta de buena persona, de esas de las que dice hay que rodearse, también tiene, jejeje. Coincido con ella, con los tres la verdad, porque así lo expusieron en diferentes momentos de la charla, en que los valores se aprenden en la base y que es el deportista el que los añade al deporte que le apasiona, no al revés. La escalada me tira hoy un poco más porque la he visto desde los ojos de una persona que me la ha sabido explicar desde su punto de vista, con pasión. Edurne aprendió que la montaña era su vida, lo que la hacía feliz, y eso mismo es lo que comparte con nosotros hoy. Ella encontró allí su sitio, el sitio de su recreo como cantaba Antonio Vega, el lugar que le permitió ser ella misma y desarrollarse como persona. Como dice Kilian Jornet al hablar de su pasión por las carreras de montaña: "no hay una razón para hacer algo. Si te gusta, hazlo" Ninguno de los tres pretendió en ningún momento vendernos su deporte. Lo que sí hicieron, fue animarnos a encontrar aquello que nos gusta y aceptar el compromiso de intentar ser mejores cada día. Toni, que gusta de leer a los antiguos estoicos, me recordó en algún momento a Imanol Ibarrondo cuando dijo que sacrificio es lo que hacemos por los demás, que si escogemos libremente, por nosotros mismos, no hay sacrificio que valga, lo que hay son decisiones que tomar e ir a por todas con ellas, aceptar la adversidad y trabajar para cambiarla. Clemente Alonso habla así del trabajo en uno de sus artículos para la revista Triatlón"el que quiera llegar a su mejor versión tendrá que pasar indudablemente por trabajárselo. Por más que nos guste echar la culpa a otros o pensar que el mundo nos debe algo, con lo único que podemos contar es con nuestra capacidad de trabajar por ese algo lo que es una actitud para la vida: estar dispuesto a trabajar, a invertir para mejorar. No es que trabajar per se dignifique, es que mejorar, perseverar, prosperar dignifican... y para eso hay que trabajar"

Ya que hablamos de preparación y trabajo, creo que la única manera de intentar controlar, al menos un poco, todo aquello sobre lo que no tienes control, es controlar todo aquello sobre lo que sí tienes control... Vaya juego de palabras ¿verdad? Adonde quiero llegar, es que lo único que te va a posibilitar tomar la decisión adecuada sobre algo que no puedes controlar, es haberte preparado muy bien en aquello que sí depende de ti. Cuando Edurne cuenta, que a 200 metros de la cima del Everest se da la vuelta, es porque ella sabe que es capaz de llegar allí pero las condiciones lo desaconsejan. Eso es estar un paso más cerca del éxito, eso no es renunciar, es saber que hoy no toca y hay que seguir trabajando. Haber seguido subiendo habría sido un fracaso a pesar de haber podido hacer cima. Incluso a pesar de no hacer cima, Edurne le gana a la montaña porque toma la decisión correcta. 


Cuenta Edurne, que la idea de la primera expedición al Everest vino porque en el pueblo de al lado, en Azkoitia, habían inaugurado la cuenta de montañas de más de 8.000 metros. Como buena vasca que es, se dijo a sí misma que eso no podía ser y va y sube 14 montañas de más de 8.000 metros. ¿Y sabéis cómo se financió las primeras expediciones? Pues entre otras cosas, montando un bar "ilegal" en las fiestas del pueblo. Se lo cerraron, claro... ¿o no? El caso es que si tenéis algún reto para el que buscar financiación... carnavales, Tolosa, preguntar por Edurne, jejeje.

En un momento de la charla el presentador, Carlos Macía, dejó caer a las autoridades presentes que un documental, como ese gran Informe Robinson sobre Borja Golán, habría que proyectarlo en todos los centros educativos como complemento a la formación personal del alumnado. Terminada la charla, en el turno de preguntas, levanto la mano, con lo poco que me gusta hablar en público por lo nervioso que me pongo, con las pulsaciones a 160 como la velocidad de las decisiones que Borja toma durante un partido o la falta de oxígeno que Edurne experimenta a 8000 metros de altitud, y no pregunto nada, sino que haciendo mención a esas palabras de Carlos, le digo que en las escuelas (al menos en la mía) ya se ve ese documental, así como la disertación del "Valor del Esfuerzo" de Toni, que fue tarea de reflexión de septiembre cuando aún había septiembre para todos aquellos cuya falta de... esfuerzo, les causó suspender la materia. Y le pido perdón a Edurne, prometiendo que su historia, maravillosa historia de éxito y superación, va de cabeza al Classroom como material de obligada visión y reflexión. Bueno, que conste que soy profe de Educación Física,  que cuando levanté la mano, con los nervios, se me olvidó 😄

Lo cierto es que tenía una pregunta más dirigida a Toni pero al final me corté. Las cuatro claves del golpeo que interiorizó Rafa durante estos años, en palabras de Toni son: golpea duro a la bola, mándala a donde no esté el rival, a ser posible métela dentro y cada vez golpea mejor. Sencillo, ¿no? El caso es que iba directo a preguntar: ¿y qué tengo que comer para conseguir eso? cuando Toni cuenta que en una ocasión, en Serbia, en un curso de entrenadores, le preguntaron qué comía Rafa. Toni no entendía que lo que Rafa pueda comer sea más importante que todo el trabajo físico, técnico o táctico, que un jugador pueda hacer y así se lo hizo saber al autor de la pregunta. Evidentemente, esto último Toni lo cuenta en clave de humor, y como persona bromista que es, nos echamos unas risas, jejeje.

Para terminar, acostumbro a decir que la ilusión siempre fue antes que la mejor actitud del mundo. Esa ilusión que llevó a Edurne, Borja y Toni a ser referentes en su deporte y estar en la élite mundial, a ganar por la satisfacción personal de ser un poco mejores cada día, es la misma que les ha permitido labrarse una carrera empresarial y ganarse la vida con ella, la que hace que estén aquí con nosotros compartiendo su tiempo y la que hace que ayuden a otros a intentar cumplir los sueños que ellos ya soñaron antes.


miércoles, 15 de mayo de 2024

¡SOIS GENIALES!

Hace cosa de un mes fui con la family a un concierto de Sidecars en Ferrol. Con el auditorio lleno, tras las primeras canciones, contaron mediante una anécdota, lo que para ellos significa cantar en Galicia. Hace unos años las cosas no les iban demasiado bien. Tenían un show en Santiago, 7 horas en furgo desde Madrid y habían vendido muy pocos tickets. Dicen que en Galicia siempre llueve, y ese día, descargando la furgo en la calle con los coches pitando por interferir en el tráfico, también. Calados hasta los huesos, en ese amasijo de huesos al que dan forma en una canción donde sí cabe todo ese talento que atesoran:

Que bonito caminar detrás de ti
Llevarte siempre delante
Cuando giras la cabeza estoy aquí
Y nunca voy a marcharme

Puede ser que me surjan dudas
Puede ser que no esté a la altura
Pero siempre me lanzas un cable
Cuando más necesito enchufarme

Cada vez que me miro al espejo y me veo distinto
Me pregunto si debo esperar o pasó mi momento
¿Cómo puede caber en tu cuerpo todo ese talento?
¿Cómo puede caber ahí dentro?
En ese amasijo de huesos

Mal debían ir las cosas para que, a pesar de cantar esto, los tíos dudaran de si mismos. Pero entonces, en ese preciso momento, una chica que pasaba por la calle mientras descargaban la furgo bajo la lluvia les preguntó: "sois Sidecars, ¿verdad?" Sí, dijeron ellos. La chica añadió: "¡sois geniales!"

Cuando más necesitaban enchufarse, esa chica anónima, con dos palabras, les echó un cable para estar a la altura de su talento. De repente, la lluvia ya no importaba, las entradas vendidas ya no eran tan pocas a sus ojos, y ese concierto, era el más importante porque era ahora y era seguro. 

Las acepciones 8 y 5 de la RAE del verbo Creer dicen así: "tener confianza en algo o alguien y atribuirle una determinada característica, situación o estado" 

Me gusta pensar, aunque sé que muchas veces no es cierto, que nadie emite juicios de valor sin evidencias palpables basadas en la experiencia y el conocimiento. Yo no lo hago, o al menos procuro no hacerlo, atribuir una determinada característica a alguien sin antes haber visto que es capaz de ello. De ese modo, la confianza que pueda depositar en una persona está fundamentada y es muy difícil que me la quiten, incluso si las cosas vienen mal dadas. En ese caso intento buscarle explicación y en función de ella puedo perderla o no. Dicho esto, Creer, al igual que Crear, son verbos que denotan acción, con los cuales hay que actuar, involucrarse, porque si no te mueves y te quedas en las palabras no avanzas, y si no avanzas no mejoras. Y no necesariamente hay que ir siempre más allá, sino simplemente hacer eso que ya sabemos mejor aún, o por lo menos intentarlo.

"A veces, poner a prueba los límites requiere mirar un lugar familiar de una nueva manera..." dice Kilian Jornet. Un amigo, entrenador de baloncesto, lo expresa así cuando llega a un nuevo equipo: "con tu baloncesto, ¿qué baloncesto puedes hacer con el equipo que tienes?" La esencia no cambia, hay que ser fiel a los principios con pequeñas modificaciones que nos permitan avanzar y sacar lo mejor de nosotros mismos y de los que nos rodean.

Dice Pep Marí en su libro Decisiones Vitales, que cuando tomas una decisión tienes que ir con ella a por todas hasta el final y luego evaluar (excepto que las circunstancias hayan cambiado mucho y sea necesario hacer algún ajuste), que las notas, como en el colegio, son al final del proceso. Que el fallo está permitido porque es la única manera de aprender. Si no fallas no corriges, si no corriges no aprendes, y si no aprendes no evolucionas. Si fallas puedes perder un punto o que te metan un gol. Pero si dudas, pierdes algo mucho más importante, la confianza. ¡Somos equipo de playoff! Si perdemos el primer partido, incluso si perdemos el segundo, podemos hacer dos cosas: aceptarlo y no hacer nada o, aceptarlo, no perder la confianza, y trabajar para ser mejores en el tercero, el cuarto y el quinto. ¡Sois geniales!


Instagram Lucentum Alicante

"Esto es baloncesto de ganar y yo quiero ganar siempre. En cada partido, en cada entrenamiento..." Jejeje, me voy a guardar al autor de estas palabras porque son un recordatorio, sólo para él, de lo que está por llegar, de la actitud con la que se encaran los retos, de estar un paso más cerca del éxito. Oh sí, no hay duda que valga, estamos preparados para subir al siguiente escalón.

En una entrada anterior que lleva por título "Yo soy porque nosotros somos", escribía esto: "olvidémonos por un instante del resultado, centrémonos en el camino a recorrer que es más divertido cuando se hace en compañía y, a pesar de lo exactas que son las matemáticas, pensemos que no hay un número que mida la grandeza, la magia, ni la memoria de las experiencias que acumulamos cada día" La belleza de la grandeza no reside en todos aquellos que te miran, sino en esos pocos que de verdad te ven. Esos pocos que creen incluso más allá de lo que tú mismo puedas llegar a hacerlo. Mantén los pies en la tierra que ya soñamos los demás.

¡¡¡TRABAJO EN EQUIPO, SUEÑO CUMPLIDO!!!


sábado, 4 de mayo de 2024

PAU GASOL: LIDERAR CON EL EJEMPLO. SIEMPRE APRENDIENDO.

No es la primera vez que Pau anda por aquí y, segurísimo, no será la última. Mirar si es alargada la sombra de Pau y enorme su huella, que incluso retirado, no pierde oportunidad de emprender iniciativas que, lejos de saciar su curiosidad, la alimentan más aún. Iniciativas que siempre redundan en beneficio de los demás. Creo que Pau es un trabajador por cuenta propia cuyo objetivo es el bien ajeno porque le repercute directamente en nuevas enseñanzas. Ayudar a crecer a los que nos rodean repercute directamente en quiénes somos. Nuestra historia tiene que servir para enseñarnos qué persona somos hoy, ahora, y qué persona podemos llegar a ser en ese proceso de aprendizaje que nunca acaba, sólo vuelve a empezar. "Todas las personas pueden enseñarnos algo aunque no sean referentes o eminencias en un campo. Todo el mundo tiene algo que compartir que podría sernos de ayuda, algo diferente a nosotros que puede complementarnos... Es importante siempre ser humilde y respetuoso a la hora de establecer relaciones, y nunca dejar de aprender, porque cuando uno cree que ya lo sabe todo es cuando empieza su declive". Pau Gasol.


En 2016 y 2022 escribía sendas entradas que titulaba del mismo modo, Pau Gasol: liderar con el ejemplo. Y como no hay dos sin tres, ahí vamos con una más que surge, nuevamente, por un artículo de opinión de Pau, esta vez en Linkedin. En esta ocasión ampliamos el título de la entrada. Al clásico liderar con el ejemplo, que ilustra la imagen de arriba en la página de Pau en Linkedin, le sumamos las palabras que definen el artículo. Es tan bueno e inspirador, que tenía que titular mi entrada de la misma manera: siempre aprendiendo.

En él, Pau simplifica la clasificación que podemos hacer de las personas en dos categorías: "las que están dispuestas a aprender continuamente y las que, de alguna manera, se niegan a hacerlo". En su momento, yo hacía otra clasificación con tres categorías: aquellos que van por el mundo sin enterarse de nada; los que se enteran pero no hacen nada, y los que se enteran, por experiencia personal e investigación en la materia, y toman cartas en el asunto. 

Cualquiera de las dos clasificaciones casa perfectamente con unas palabras de Carmen Posadas en un artículo para el XL Semanal, "No me apetece" , en las que cita una entrevista a la Reina Sofía en la cual le preguntaban en qué consistía ser reina: "ella contestó que en desterrar para siempre de su vocabulario estas tres palabras: “No-me-apetece”" 

Pau, lo ha hecho siempre y no creo que vaya a cambiar ahora, ha mostrado un alto sentido del deber (cosa que ya no se estila demasiado) y como buen líder que es, se ha puesto al servicio de los demás para inspirar y tener como recompensa la increíble satisfacción de haber hecho las cosas bien. "Como deportista de élite, soy consciente del impacto que pueden tener mis palabras y mis acciones en la vida de personas que me admiran... Más allá del entretenimiento, los deportistas profesionales estamos en la posición de transmitir valores y crear emociones. Este tipo de aprendizajes me empujan a dar lo máximo de mí porque siempre hay un niño, una niña o una familia que solo te van a ver una vez en su vida y merecen lo mejor de ti"

Parafraseando a un buen amigo, el Pau jugador está dentro del Pau persona. Ya retirado, podía quedarse en casa tranquilamente a disfrutar de su... ¿jubilación? Pero tiene metido en el cuerpo lo que en Galicia llamamos "formijiño" y siente la necesidad constante de moverse, de sentirse activo, de seguir aprendiendo.


Linkedin Pau Gasol


Pau Gasol

18 de Abril de 2024


#21 Siempre aprendiendo / Stay coachable


"Las personas tienen distintas actitudes hacia lo que las rodea y hacia la información que reciben de los demás. Simplificando mucho, podemos distinguir entre dos tipos de personas: las que están dispuestas a aprender continuamente y las que, de alguna manera, se niegan a hacerlo.

El primer tipo de personas entienden la vida como un continuo aprendizaje. Están dispuestas a ser instruidas o entrenadas (“stay coachable” en inglés). Confían en que siempre se puede mejorar y están dispuestas a cambiar de parecer si los argumentos presentados lo merecen. Tienen una actitud de continuo crecimiento

Para desarrollar esa mentalidad es imprescindible tener la humildad suficiente para aceptar que siempre tenemos mucho por aprender, que es positivo escuchar puntos de vista diferentes y perspectivas contrarias a la nuestra, que nos enriquece.

Entrenar la permeabilidad

Creo que la habilidad de ser entrenables es algo que se puede trabajar de forma consciente, con proactividad y voluntad. Podemos poner tiempo y esfuerzo en pensar cómo maximizar nuestro potencial de crecimiento e impacto, hacer un seguimiento de lo que hemos aprendido cada semana, marcarnos objetivos de aprendizaje cada vez que tenemos una reunión, forzarnos a hacer preguntas y a ser curiosos, entrenar la habilidad de escucha, entre otras acciones… Por supuesto, utilizar el recurso de la lectura y rodearnos de personas de las que podamos aprender, que nos estimulen de formas diferentes. Y, por último, contar con una capacidad de reflexión adecuada para poder digerir y procesar la información recibida y “traducirla” a algo que nos será útil en un futuro.

Todos somos maestros y alumnos

Aquí quiero puntualizar algo importante: esa actitud abierta al aprendizaje es independiente de la experiencia y nivel de conocimiento que uno tenga. Los mejores directivos del mundo se gastan millones de dólares en contratar empresas de consultoría y de coaching para tener apoyo en el desarrollo de su labor. Es necesario tener esa visión y apoyo externo si queremos hacer bien las cosas.

Del mismo modo, todas las personas pueden enseñarnos algo aunque no sean referentes o eminencias en un campo. Todo el mundo tiene algo que compartir que podría sernos de ayuda, algo diferente a nosotros que puede complementarnos. Yo he recibido multitud de enseñanzas de personas inesperadas, y como deportista de élite, soy consciente del impacto que pueden tener mis palabras y mis acciones en la vida de personas que me admiran. Recuerdo un día en el que me crucé con un chico que me habló de lo agradecido que estaba por el impacto que había causado en su vida. Quiso compartir conmigo que había vivido un momento personal difícil con un familiar y el baloncesto, en concreto, el ir a ver partidos de los Lakers, le había ayudado a salir adelante y a mejorar su relación con el familiar. Más allá del entretenimiento, los deportistas profesionales estamos en la posición de transmitir valores y crear emociones. Este tipo de aprendizajes me empujan a dar lo máximo de mí porque siempre hay un niño, una niña o una familia que solo te van a ver una vez en su vida y merecen lo mejor de ti.

Transmitir lo aprendido

Esta actitud abierta al cambio, para mí, no estaría completa si no se acompaña a la vez de una voluntad de compartir lo aprendido. Aquí entra en juego el concepto de mentoría y el de legado.

He tenido la oportunidad de trabajar con varios grupos de jóvenes (por ejemplo, en el Rising Stars de la NBA, en la Pau Gasol Academy by Santander o incluso en los equipos en los que he jugado, ya como veterano, además, he compartido vestuario con jugadores más jóvenes). Me encanta trabajar con la juventud, aprovechar mi experiencia para transmitir aprendizajes y compartir vivencias. Siempre agradezco poder contar con la atención y el respeto de la gente, y trato de utilizar ese reconocimiento a mi favor para compartir mi voz y mis ideas con la sociedad y especialmente con el público más joven. Cuando somos jóvenes, somos más influenciables y a la vez estamos más abiertos a escuchar. Por tanto, tener la capacidad de influir positivamente en la vida de los más pequeños es un privilegio que debemos tomarnos con responsabilidad. 

En la actualidad aprendo de todas las personas que tengo a mi alrededor. Intento aprender a ser mejor padre, mejor amigo, mejor persona. Siempre se puede seguir aprendiendo y pedir consejo, llamar a gente experta en temas en los que yo no lo soy, preguntar y escuchar sus ideas y sugerencias. Es importante siempre ser humilde y respetuoso a la hora de establecer relaciones,  y nunca dejar de aprender, porque cuando uno cree que ya lo sabe todo es cuando empieza su declive"


Newsletter Pau Gasol

jueves, 11 de abril de 2024

LOS PIES EN EL DEPORTE: UNA VISIÓN CIENTÍFICA DE UN PODÓLOGO ENAMORADO DEL DEPORTE

"Las cosas que funcionan no se tocan a no ser que sea necesario" escribía en el post anterior a este. "Los cambios hay que realizarlos cuando las cosas van bien. Si esperamos a que algo vaya mal ya estamos tardando" o algo por el estilo escribía en otra ocasión, pues creo que es una forma de adelantarse a los acontecimientos que, por conocimiento y experiencia, podemos esperar que sucedan. ¿Contradictorio? Puede parecer que sí, pero me refiero a leves cambios en la filosofía general que mantengan la inercia positiva en el funcionamiento de un equipo, y que lleve a todos sus integrantes a sentirse útiles con su aportación por pequeña que sea.

El curso pasado organizamos, junto con el departamento de Ciencias, una charla: RCP básica y utilización del desfibrilador: técnicas sencillas que salvan vidas. Fieles a la filosofía de mantener las cosas que funcionan, pues la experiencia fue fantástica y el nivel de satisfacción por parte del alumnado muy alto, volvemos a echar mano del programa Charlas de Divulgación Científica de la Universidade da Coruña (UDC), pero en esta ocasión vamos a disfrutar de la "Visión Científica de un Podólogo Enamorado del Deporte", provocando de esta manera ese leve cambio que mantenga la inercia positiva que se inició el curso pasado, y creando contenido nuevo que almacenar en el repositorio de conocimientos de la comunidad educativa del cole, en la memoria de cada uno, vamos.


Estas charlas presenciales (alguna puede ser en línea) son además tipo taller, lo que significa que vas a poder escuchar, ver, tocar y sentir aquello que te están contando. No hay nada mejor que auténticos especialistas en la materia impartan sus conocimientos sobre contenidos específicos porque lo van a hacer mucho mejor que yo, además de contar con material adecuado con el que poder practicar.

La charla que nos ocupa hoy, está englobada en el área de Ciencias de la Salud y tiene a Francisco Alonso Tajes como ponente. Podólogo de profesión, docente y transmisor de conocimientos, y un enamorado del deporte, pasión que compartimos. Si entráis en la página web donde se detallan todas y cada una de las diferentes charlas, la que vamos a disfrutar se define así:

"En la mayoría de los deportes unos pies sanos, bien preparados y “bien vestidos” son una parte importante del rendimiento deportivo o, simplemente, necesarios para poder disfrutar de hacer deporte. Pero ¿Qué dice la ciencia sobre la relación entre el pie y el deporte?

Algunas preguntas parecen esconder respuestas ambiguas:
  • ¿Tienen los diferentes tipos de pie (plano, cavo, pronador, supinador…) la misma predisposición para sufrir problemas cuando hacemos deporte?
  • ¿Existe el “pie perfecto” para hacer deporte?
  • ¿Cuáles son las claves para tener pies más fuertes y sanos?
  • ¿Es bueno o es malo hacer deporte descalzo?
  • ¿Cómo se debe elegir el calzado adecuado para hacer deporte?
  • ¿Se puede prevenir un esguince de tobillo?
  • ¿Son ciertos deportes "más saludables" para "pies con problemas"?
Estas y otras cuestiones sobre la relación entre nuestros pies y practicar deporte forman parte de esta charla-taller enfocada a descubrir conceptos básicos sobre la anatomía y la biomecánica de nuestros pies y su relación con el rendimiento o las lesiones en el deporte."

Al ser una charla tipo taller incluye la participación voluntaria de los estudiantes, que podrán experimentar de primera mano un análisis morfológico del pie (categorización del tipo de pie), un análisis de la dinámica de la marcha y la carrera con una plataforma de presiones, así como pruebas de fuerza y estabilidad del pie. Me da que mal no lo vamos a pasar.

Hay una canción, de Fito como no, que lleva por título "Catorce vidas son dos gatos" Una de sus estrofas dice así: "hay caminos que hay que andar descalzo, ya no te preocupes más por mi, siempre me entra arena en los zapatos, esta vez me quedo aquí" Vida no tenemos más que una y pies nada más que dos. Si no queremos quedarnos aquí y disfrutar a tope de la vida, ya podemos empezar a cuidar los pies, porque muchas de las molestias y enfermedades que padecemos, se inician ahí abajo. Cosas sencillas como atarse los cordones, calzado que soporte la lluvia cuando diluvia y pasamos la mañana en el cole con los pies mojados, esa rehabilitación del tobillo luego de un esguince... que pesado soy pensarán mis alumnos, ¿verdad? 
Jean Bobet, en su libro "Mañana Salimos",  defiende la limpieza en el deporte hablando así del dopaje: "quizá sea un combate vano oponerse a una tendencia cuando es natural. Pero hay que empeñarse en él. Yo todavía lo hago" Seguiré siendo un pesado, que lo sepáis.

El 25 de abril. Los pies en el deporte: una visión científica de un podólogo enamorado del deporte.


viernes, 5 de abril de 2024

3RD BASKETOLOGY INTERNATIONAL PRO-CAMP 2024 FOR PLAYERS

Que difícil es hoy en día, yo creo que siempre lo ha sido, emprender y sacar adelante iniciativas. E iniciativas que redunden en beneficio de los demás con las cuales, la satisfacción personal y colectiva por el trabajo bien hecho se traduce en la satisfacción de las personas a quien va dirigida la actividad, más allá, mucho más allá del beneficio económico como empresa gestora, hace que nos volvamos ricos, no en dinero, sino en experiencias, las nuestras y las de las personas participantes.

Hablando de la iniciativa que nos ocupa, la dificultad viene marcada por la infraestructura, logística y capital económico necesarios. Y cuando digo en beneficio de los demás, lo hago pensando en los participantes en el campus y en los objetivos que como jugadores se hayan marcado, objetivos que, ya os lo adelanto, cumpliréis con creces, porque aquellas dudas que tengáis sobre el juego y sus circunstancias serán disipadas. Lo que hagáis con ello después ya depende absolutamente de vosotros, de vuestro amor por el baloncesto, y de las ganas de trabajar en las cuestiones técnicas y tácticas que necesite vuestro juego, aspecto este en el que la actitud es fundamental. Mención aparte, y para mí igual de importante o más, es el aspecto social, afectivo y de conocimiento de otras culturas, pues el campus tiene el adjetivo de internacional, lo que amplia el bagaje deportivo y cultural. 

A estos de Basketology ganas de trabajar no les faltan y, por tercer año, sacan adelante el International Pro-Camp for Players más el paralelo de Entrenadores. Mantienen el núcleo humano de ediciones anteriores con alguna incorporación más, factor clave en el éxito del campus porque al final todo se reduce a las personas y a su capacidad para conectar y transmitir. 

Seguimos llenando la maleta de los sueños, aquella a la que Manolo García cantaba de camino a San Fernando solo que esta vez nos vemos en Foz, y un ratito a pie y otro caminando, sumaremos una experiencia vital más porque no es baloncesto todo lo que reluce, es mucho más que eso y nadie quiere perdérselo. Expectantes estábamos esperando el anuncio del campus. Ilusionados estamos ahora esperando que llegue el día de disfrutarlo.

Las cosas cambian y el baloncesto agradece que dice un amigo mío... ¡hum!, creo que esto ya lo había puesto en un post anterior 😉 Bueno, que razón no le falta pero, en fin, que las cosas no tienen por qué cambiar tanto, así que si Erik Quintela no está este año para que los chavales comprueben de primera mano como se las gastan en la ACB, que otro se encargue de llevar la tortilla por favor, que las cosas que funcionan no se tocan a no ser que sea necesario 😂😂😂

Y gracias de antemano por iniciativas como esta que, os aseguro, valoramos como se merecen.

https://basketology.recordeventos.com/

https://www.instagram.com/basketologyg/



miércoles, 27 de marzo de 2024

"MAÑANA SALIMOS" POR JEAN BOBET

Jean era el hermano de Louison Bobet, primer ciclista en ganar tres Tours seguidos. También ciclista y licenciado universitario: "vivo en un estado de contrariedad permanente; más exactamente, vivo dividido entre mis dos grandes pasiones, la bicicleta y el instituto, ya que me gusta tanto lo uno como lo otro... pero no me siento satisfecho, porque ni en el instituto ni en las carreras controlo la situación. Está claro que un estudiante agotado hace un ciclista fatigado. De hecho hay un problema. Al corredor le sabe mal que sus padres no hagan ningún caso de sus buenos resultados escolares, mientras que su tutor, desdeña sus buenos resultados deportivos. Entre un mundo y otro hay incomprensión. Es difícil de sobrellevar", Jean acompañó a Louison durante gran parte de su carrera; como ciclista primero, periodista después y hermano y compañero de fatigas siempre. Acabo de terminar su libro "Mañana Salimos". Me encanta el título del libro porque es una frase que acuñamos todos, creo, los que amamos el deporte de las dos ruedas. Tiene una connotación especial que comprenderéis más adelante cuando profundicemos un poco. No me ha encantado pero sí que es de lectura obligada, sobre todo dos o tres capítulos que recogen a la perfección la esencia del deporte del ciclismo, y la comunión que en algunas ocasiones llegamos a alcanzar los deportistas de resistencia con la bicicleta o las zapatillas de correr. Me he visto reflejado en sus palabras de tal manera que tenía que contarlo.

Impresionante la descripción que hace de la París-Roubaix, El Infierno del Norte, clásica por excelencia del pavé debido a sus 50 kilómetros de tramos adoquinados de los cuales, el vencedor final se lleva uno como trofeo para casa: "has escuchado a todos los que te quieren bien: tu director deportivo, tu masajista, tu padre, o bien tu mujer. Todos te han dicho que París-Roubaix es París-Roubaix, sin duda, pero que hay otras cosas en la temporada ciclista además de París-Roubaix, y que... No saben de qué hablan... En el momento en que garabateas tu firma en la hoja de salida te das cuenta de que acabas de obtener tu visado para el infierno. Y entonces dan la salida... De entrada llueve y Louison está "bloqueado". No una, ni dos, hasta en tres ocasiones se te acerca para decirte que está "bloqueado", aquí en el plexo, ¿tú no?. Pero tú no tienes plexo desde hace un buen rato... A la salida de una curva pasas al lado de varias víctimas, que esperan con una rueda o la bici entera en la mano. Fin del adoquinado. Tramo de asfalto. No puedes evitar que te entre la risa. Tu bicicleta vuelve a ser una bicicleta dócil... Y el velódromo. Es verdaderamente absurdo, un velódromo al final del infierno. Es indecente. Pero tú das tu vuelta y media, porque, ¡Dios mío!, estás en Roubaix. Y sobre la bicicleta. Cruzas la línea de meta. Miras hacia el podio y ves a Louison con el ramo de flores. La Virgen, ha ganado. Y eso que estaba bloqueado. En la parte del plexo. Y mientras te dejas ir sin pedalear, te dices que el año que viene..."


Hay un capítulo, "Voluptuosidad" lo llama Jean, en el que describe perfectamente ese estado de perfecta comunión entre tu cuerpo y la bicicleta, ese estado en el que todo confluye y tienes la sensación de volar, que digo sensación, ¡es que vuelas! Es un estado al que solo se llega en ocasiones especiales pero que no las reconoces hasta que estás metido de lleno en ellas, llegan sin avisar y por eso mismo son especiales. Hace como 12 años escribía una entrada en la que hablaba de esto mismo, "aquellos trotes de fin de semana". Jean Bobet lo hace así: "a veces me preguntan: ¿qué tiene de placentero la bicicleta? La pegunta me sorprende, porque creo que la respuesta es evidente... Más allá del placer, he aquí la divina sorpresa, está la voluptuosidad. Con la bici, la voluptuosidad es diferente. Existe, yo la he experimentado. Lo que la hace seductora es que es inesperada, lo que la hace valiosa es su rareza. Es más que una sensación, es un sentimiento, porque consiste en emoción, además de la acción. A riesgo de sorprender a más de uno diré que no hay voluptuosidad sobre la bicicleta durante la competición. En carrera, la amenaza del fracaso o la excitación del éxito generan en el mejor de los casos euforia, que al lado de la voluptuosidad es más bien vulgar.

La voluptuosidad sobre la bicicleta es algo delicado, íntimo y efímero. Llega, te invade, te arrebata y luego se va. Es para ti solo. Es una combinación de velocidad, fuerza y de gracia. Es puro júbilo.

Aquel día (un día claro y fresco de febrero) rodaba solo por una zona de la Costa Azul. A la salida de Lavandou, hacia el macizo de las Maures, la carretera pica hacia arriba. El desnivel es justo el necesario como para que la velocidad no descienda demasiado, justo el necesario para poner la directa, para poner el desarrollo justo, el que se ha impuesto automáticamente. Mis manos agarradas al manillar dirigen la maniobra. Veo mi rueda delantera avanzando por la carretera, el asfalto negro, la gravilla blanca. Siento como la fuerza fluye desde mis riñones hacia mis muslos y hasta mis pedales. Hay una comunión entre la bici y yo, o bien la bici es una prolongación de mi cuerpo, el caso es que la bici y yo somos uno. Mis piernas giran con la misma naturalidad con la que respiro, con la que transpiro, fácilmente. Progreso, avanzo, y voy adelantado con respecto a anteriores ascensiones. Tanto es así que me encuentro de repente con la cima del collado de Gratteloup. Desciendo a toda velocidad, pedaleando. El desnivel es el justo como para mantenerme "enchufado" con el plato grande. Voy bajando, tomando las curvas con soltura. Los castaños desfilan a lado y lado, la velocidad me silba en los oídos. Voy hacia Babaou, y después hacia Collobrières, unos sitios de ensueño. Lo tengo todo: la imagen, el sonido, la imaginación... Y de repente me entra sed y cometo la estupidez de parar a beber... Se acabó, el encanto se ha roto... Pero 30 minutos de voluptuosidad no son poca cosa. La prueba es que, cuando a mi regreso Louison me pregunta cómo me ha ido, le contesto con toda naturalidad: "Volaba"."


Facebook Louison Bobet. Tour de Francia de 1955. De izquierda a derecha: Hassenforder, Louison Bobet, Antonin Rolland y Jean Bobet

Cuenta Jean  Bobet que él y su hermano Louison siempre tuvieron necesidad de bicicleta, todos los días cuando eran corredores y sólo los sábados o domingos cuando ya no, el resto había que trabajar. Una vez más, no puedo dejar de sentirme gratamente reflejado en las palabras acertadísimas de Jean para describir esa necesidad de salir a montar en bici. Es como si me leyera el pensamiento para expresar por mí los sentimientos y emociones que se mantienen vivos con el paso de los años, para ver el vaso medio lleno y pensar en aquello que podemos y no en lo que ya no somos capaces de hacer. 

"De lunes a sábado se trabaja, el domingo se sale en bicicleta. Más concretamente los domingos por la mañana salimos. La motivación varía de una semana a la siguiente. Si le digo a Louison que "mañana salimos", estoy verbalizando una evidencia, es la rutina. Si Louison me pregunta, dubitativo: "¿Mañana salimos?", le argumento para vencer sus dudas. En contraste, si me interpela con un "¡mañana salimos!, sé que vamos a "hacernos daño", como en los entrenamientos de antaño. Hay que relativizar, no obstante: vamos a sacar una media de 26, en vez de 25. La velocidad ya no forma parte de nuestro repertorio. El placer es de otro tipo, menos brutal, más sutil. A veces, por azar, nos llegan algunos efluvios o algunos retazos de la voluptuosidad extinta. Con el viento de espalda la embriaguez es tal que nos creemos que somos los hermanos Bobet. Si el viento sopla de cara lo dejamos correr"

Hace como 10 días salí a rodar a pie por el camino del río con un amigo. Aunque la velocidad ya no forma parte de nuestro repertorio, si relativizamos lo necesario, lo cual tiene que ser bastante, alcanzamos sensaciones que nos llevan a creernos aquellos corredores que éramos en el pasado y, que de alguna manera, todavía somos. La voluptuosidad está ahí todavía para nosotros, en el siguiente recodo del camino, en el siguiente día de trote o de salir a rodar en bici. Todavía somos capaces de volar si nos lo proponemos. 


martes, 19 de marzo de 2024

DECISIONES VITALES PERSIGUIENDO EL ÉXITO

Hace ya un tiempo que no ando por aquí. Hoy, voy a tirar por la vía fácil y repetir un tema de hace 5 años, ¿qué es el éxito?, recuperando extractos de entonces con párrafos nuevos y aportaciones de otras personas. ¿Por qué? Pues como siempre por un cúmulo de razones, las cuales unas llevan a otras y se entrelazan intentando llevar la contraria a Sabina y que "la vida no siga como las cosas que no tienen mucho sentido", para no "habitar en el olvido" y dar a las cosas la importancia relativa que tienen. Ah, y como siempre, todo lo que viene a continuación no son más que opiniones con las que se puede estar de acuerdo, o sólo con algunas, o sólo un poco o "nada de nada" como canta Fito pero, "cuando la boca se te llena de ruido, luego está condenada a gritar"

Soy un clásico, lo reconozco. Y además, después de la feria que hemos celebrado en el cole recientemente, hay que empezar a aceptar que, por edad, también entro en la categoría de vintage. Sólo por edad eh. El caso es que en esta era de influencers, coachs, gurús y parlanchines varios que en muchas ocasiones hablan sin saber de lo que están hablando y, lo que es peor, sin pararse a pensar lo que dicen, yo, me quedo con el psicólogo, deportivo en este caso, que habla de lo que sabe por conocimientos y experiencia. Pep Marí es una de esas referencias a las que acudo en ocasiones y tiene libro nuevo, "Decisiones Vitales", en el que dice que "lo difícil no es decidir, sino saber qué quiero"


Mi hijo está cursando segundo de bachiller, la antesala de la tan temida EBAU, y está haciendo un esfuerzo enooooorme en lo mental y también en lo físico para seguir el ritmo de trabajo, exámenes, lecturas, líneas de tiempo y demás que le marcan en el instituto. Exigencia, por supuesto que sí y muy necesaria. Autoexigencia, más necesaria todavía para aprender, para mejorar. Y cuanta más, mejor, teniendo claros unos objetivos realistas porque en ocasiones hay que obligar a echar el freno y relativizar un poco la importancia de las cosas, dando algún punto de vista diferente que no se haya contemplado. Pero esa presión, ese tipo de presión que te ahoga, que no te deja apenas tiempo... oye, ¿será la EBAU el secreto del éxito? ¿O tan sólo es una decisión vital que no te va a cambiar la vida en 15 minutos y que muchas veces decides sin saber lo que quieres en realidad? Bueno, tal es la presión, que muchos deciden tirar por un ciclo o una diplomatura (lo que me parece perfecto) porque no se ven con las fuerzas necesarias de pasar 4, 5 o 6 años en un grado con la exigencia o, "presión", que acaban de experimentar con la EBAU (con esto nos referimos al tiempo, no a que la exigencia de los ciclos o diplomaturas sea menor). Quizás los estemos ayudando a decidir en lugar de por lo que quieren, por aquello que saben seguro que no, pero en la vida real, el decidir por eliminación, no me parece el mejor criterio, de hecho es un criterio horrible que creo aboca al fracaso más adelante.

"Hay muchas cosas que el éxito no es. No es la fama, dinero ni poder. El éxito es despertarse cada mañana tan emocionado por lo que tienes que hacer, que sales volando por la puerta. Es trabajar con gente a la que quieres. El éxito es conectar con el mundo y hacer sentir a la gente. Es encontrar un modo de unir a personas que no tienen nada en común salvo un sueño. Es irte a dormir sabiendo que has dado lo mejor de ti. El éxito es alegría, y libertad y amistad. Y el éxito es amor".

Me encantan estas palabras de una de las versiones de Fama. Siempre que puedo las incluyo en mis entradas y no me da miedo ni me cansa repetirme porque son inspiradoras y creo que esa, la Inspiración, es una de las virtudes y claves del éxito que se están perdiendo. Rafa Martín Acero, en 2017 durante el acto por los 25 años de la Sexta Promoción del Inef Galicia, de la que me enorgullezco y presumo siempre que puedo por formar parte, añadía la Actitud. Carlos Agrasar, padrino de esa promoción, y ya que hablamos de éxito, ingrediente fundamental, vital, básico y todos los sinónimos que se puedan enumerar del buen hacer de la misma, nos daba uno más, la Ilusión. Ya puestos, por aquel entonces y hoy también, me permito sugerir la Amistad.

El éxito nunca llega solo. Si queremos mostrar el camino e introducir a nuestros hijos o alumnos en la senda adecuada, hemos de ser ejemplos válidos y permanentes de esos valores. La actitud es el reflejo de lo que se ve. "La ilusion, a partir del ejemplo, transforma el mundo" dice Nineta Villalonga en la Carta Premiada de la Semana del XL Semanal. Claro que sí, esa cartulina a modo de mural que se hace en el cole, tiene una fuerza y un valor enorme porque nace del ejemplo y como homenaje a tu marido por su profesión y por cómo la desempeña. Y porque tu hija ha tomado la decisión de hacer esa cartulina demostrando con ello que sabe lo que quiere, aprendiendo con el paso de los años y aceptando las responsabilidades que conlleva. La intensidad, la concentración, el compromiso, la creatividad e imaginación, la amistad, esa ilusión... todos son pilares sobre los que sustentar los cimientos del éxito.

Hace un par de semanas teníamos un viaje programado de fin de semana a Cantabria que nos hacía mucha ilusión a toda la familia. Recuerdo que mi hijo cursa segundo de bachiller. Tiramos para allá con los apuntes de Mates, Física y Dibujo Técnico porque el ritmo no para y, como suele pasar cuando relajas un poco luego de un esfuerzo mantenido, las defensas se olvidan de defender y caes enfermo a la altura de Luarca con 38´5º de fiebre. No queda otra que volver para casa porque es lo correcto y porque la salud no se negocia. La nota positiva, habíamos parado a cenar y nos volvimos con un par de cachopos y unas croquetas de boletus en el estómago que, seguro, aceleraron la recuperación.

Le decía a un amigo entrenador de baloncesto, cuyo equipo jugaba en Cantabria ese finde (ahora ya sabéis el por qué del viaje y la ilusión que nos hacía. Amistad y Deporte son una combinación ganadora siempre) que cuando sus jugadores le hablen de la presión que sienten, que los mande al instituto de nuevo, a segundo de bachiller y que preparen la EBAU, que al baloncesto se juega por amor y con la Selectividad no se juega, se hace... desde luego que no por amor, jejeje.

En uno de los trabajos de Classroom que envié a mis alumnos de tercero de la ESO, Rafa Nadal, al hablar sobre la fuerza mental, hace mención a la valentía y predisposición que se necesitan para aceptar consejos de personas a las que tú pagas para que lo hagan, la misma valentía y predisposición que esas personas necesitan para ser honestas y "arriesgarse" a decir, quizás, cosas que la persona que les paga no quiere oír poniendo su trabajo en peligro. Los padres, cuando hablamos con nuestros hijos, hemos de ser valientes y no tener temor a decir lo que quizá no quieran oír, y ellos tener la humildad de querer escuchar. Al contrario de lo que pueda parecer por tratarse de nuestros hijos, los padres no trabajamos gratis.  Nuestra recompensa es querer lo mejor para los que te rodean y ayudarles siempre a seguir evolucionando. Nuestro éxito como padres, profesores, entrenadores, es que sus éxitos nos motiven más que los nuestros propios, es encontrar placer en verlos realizando sus sueños, es poder aprender de ellos tanto o más que lo que podamos enseñarles. Yo, tengo la fortuna enorme de que me dan lecciones muy a menudo que me mantienen on fire y de las que saco mucho provecho. Y no, el éxito en la vida, el trabajo o la EBAU no se mide con un número al final, sino con el esfuerzo, con sentidiño, del día a día.

"Y el éxito es amor..." termina su alegato la alumna de la academia de artes en Fama. Joël Dicker en su libro, "El caso Alaska Sanders", habla así del amor y del éxito: "déjese de idealizaciones, escritor, y pase a la práctica. Una pareja no vive días felices más que durante unos cuantos meses. Después todo es cuestión de trabajo, compromiso, frustración, lágrimas. Pero merece la pena, porque el resultado es una unidad que no se debe ni a la química ni a la magia, es una unidad que hemos construido. El amor no existe por sí mismo, se edifica"